Cartelismo móvil (notas)

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Insistencia en el cartelismo-móvil. sussana maraselva

La capacidad de impacto visual (está por ver si lo tendrá políticamente) de cien mil o más personas concentradas en una zona durante unas horas para manifestar su disgusto por tal como anda (des)organizada una realidad, con una amplia concentración de cartelismo, pértigas con banderolas, muñequismo de escarnecimiento de represores y político-negligentes, largas pancartas de acera a acera, o grandes banderas cubriendo las cabezas de los participantes; choca con su no-correspondencia de todos esos mensajes escritos de todos esos miles de personas mantenidos en balcones, fachadas,  en vehículos  o apuntados en espaldas o solapas o carpetas o portafolios. Parece que los manifestantes son los primeros que olvidan que lo que lleva a una gran concentración numérica en un punto son razones que estaban presentes antes de prepararse para ir y después de terminarla. La pancarta o el cartel no son textos a guardar cuando ha terminado el acto. De hecho en las horas antes de incorporarse a una manifestación ya se puede ir, muchos ya vamos, con los textos puestos en nuestros vehículos o enganchados de nuestras camisetas y al terminar el acto, de vuelta a casa, los seguimos llevando encima, en las calles, en el bus o dentro del metro. No solo esto, se puede decir a los pasajeros que entretengan su viaje echándoles una ojeada rompiéndoles su inhibición (o peor, su desidia).

La cuestión es esta: todo el cartelismo concentrado en un gran despliegue de imaginación y colorido durante las horas que dura una manifestación ¿Por qué no continuar con él durante la semana, durante todo el mes, durante tanto tiempo como sea necesario? Un coche encartelado contribuye a neutralizar el muermo del tráfico rodado de la ciudad, redecora el vehículo y da un motivo de lectura original al conductor del coche que se tiene que parar detrás de un coche encartelado esperando a que cambie el color del semáforo. Es una técnica de propagandismo barata y efectiva. Tal vez un coche en una gran ciudad no se note, pero miles de coches, decenas de miles (si contamos todos los que tienen los manifestantes reunidos en manifestación dominguera) sí que tendrá unas consecuencias brutales. Algunos llevamos practicando el coche -cartelismo, desde el año de las manifestaciones contra la invasión de Irak, con temporadas de más entusiasmo propagandístico y otras de menos, convencidos que hace algún efecto, y cuando mínimo mantiene el recuerdo vivo de las cosas pendientes de arreglar en nuestro mundo.

Para practicar cartelismo móvil se necesita algo de desinhibición y en su primera experiencia cuando se está solo conduciendo uno se cree motivo de miradas. No te preocupes, no es así. En el anonimato urbano de las grandes ciudades lo que más se práctica es la indiferencia. El sujeto moderno-autómata se distingue por ser refractario a multitud de estímulos visuales que le llegan consiguiendo mirar formas sin ver contenidos, pasar de largo de todo enterándose de muy poco. Por no implicarse, ni siquiera se implican en la lectura de textos breves resistiéndose a detenerse menso de un minuto para enterarse de lo qué dicen. En esa triste realidad el mejor poema o el slogan más lucido pasa desapercibido, lo mismo que músicos geniales de la escena internacional cuando hacen algunos ejercicios de interpretación en la calle sin anunciarse por su nombre no reúnen mucho más círculo de expectación de los que empiezan a ensayar con sus primeros acordes. Por eso, los eslóganes apuntados detrás del vehículo son más efectivos que los puestos en los laterales. Detrás quedan en el campo visual obligado de los coches que forman cola en el mismo carril en los cruces de parada obligada.

 

Imagínate el cochecartelismo divulgativo a gran escala: cien mil coches, contando por lo bajo,  en una ciudad con sus trayectos de interior, los de extrarradio y los interurbanos , llevando tras sus cristales uno, dos, tres o 6 carteles en las ventanas laterales y en la cristalera posterior. Imagínate todos estos puntos de protesta Tendría un poder de resonancia fantástico y seria una cadena extendida de una pedagogía importante. Nadie tiene que dar las consignas a reproducir. Cada ciudadano que se siente indignado por una sociedad enferma y una falla generalizada de su sistema tiene su imaginación y su capacidad para decidir sus eslóganes críticos sin temor a si responden a una política unitaria o no que haya sido predecidida.  Lo sorprendente es que un ciudadano que tenga claro reunirse con otros miles para una manifestación se resista a manifestarse en solitario por los mismos temas. Suponer que cien mil personas firmando un manifiesto o concentradas en un mismo punto en acto de protesta tiene más fuerza que cada una de estas por separado expresando sus mismas ideas en los espacios que se mueva: desde pequeñas a grandes reuniones, es una suposición discutible. Una manifestación pacífica que grita la palabra airada no tiene más fuerza que la misma palabra hablada en cien mil puntos distintos, al contrario en esa segunda opción la difusión es mayor aunque sea el acto manifestativo el que sea cubierto por más medios de información. Las manifestaciones pacíficas de la actualidad  tampoco son antesalas o advertencias a manifestaciones violentas que vayan a asaltar palacios para tomar las riendas de una nación, tienen un carácter fundamentalmente testimonial. Si es de testificar demandas y denuncias el valor cualitativo de cada uno es tanto si es propagando desde un solo emisor a si lo hacen muchos miles a la vez. Algo parecido se puede decir de las propuestas, reclamaciones o quejas entradas en los registros civiles de los ayuntamientos o los papeles de denuncias presentados en las comisarias. 2 o n personas no tienen porque ponerse de acuerdo para tramitar algo que cada una autónomamente puede hacer. El factor numérico es importante evidentemente pero el pacto numérico no es una condición sine qua non para ponerse a actuar. Un ciudadano antes que constituirse en manifestante es un ser pensante, es por su pensamiento crítico que tiene que decidir y actuar y hacer tantas escenas como considere oportunas para que una idea a compartir  circule ampliamente. Uno es uno antes de ser parte de una membrecía. Se nace en la unidad y se muere en la unidad, se vive una buena parte de la biografía en ella, consecuentemente muchas acciones que proyecte al exterior pasan por su independencia y aislamientos. Félix Lope de Vega escribió aquello tan bonito: a mis soledades voy, de mis soledades vengo, porqué para andar conmigo me bastan mis pensamientos”  resume la fuerza del uno, la del individuo con un toque de soberbia autosuficiente que a esa dosis no está de más. El carácter universal del uno está por encima de la pantomima de la unidad de todos, aunque las luchas pasen por ella. En un balance global lo que cada uno piensa y manifiesta por separado se integra en un todo en el que  debería terminar por imponerse lo más lógico y avanzado. Khalil Gibrán en  El profeta dice que la vida y la muerte son sólo uno, también el agua y el mar lo son. El sí y lo no pertenecen al todo. Con eso no relativizaré que todo vaya a ser útil pensando que objetivamente todo forma parte del mismo proceso., Cada momento reclama sus eslóganes y luchas concretas, y por supuesto hay muchas intervenciones, gestos y actos en la historia que son además de superfluos dañinos para la realidad.

Al sujeto consciente moderno le toca estar en permanente estado de lucha ante el deterioro de la sociedad. El propagandismo individual es tan solo un aspecto de la lucha. Es conocido que el jornadismo (el de la cita puntual regular en fechas determinadas por temas reivindicativos conocidos: los 8 de marzo y los 1 de mayo, entre otros) actúa de coartada para dejar en manos de los convocantes las pautas de regulación de la protesta y la militancia. De hecho, una mayoría de manifestantes puntualísimos se desentienden de toda dedicación militante el resto del año. La lucha no es para complacer a ninguna organización, es un acto de coherencia personal de cada quien dispuesto a ser un foco de atención y de memoria pública y activa por los temas no-resueltos. Por supuesto, la lucha o la militancia como una constante del comportamiento implica ser y actuar de una manera. Dejando fluir el propio pensamiento y llevando la poesía y la política inventiva al texto encartelado se invita a compartirlo y extenderlo además de recrearlo. No es necesaria una formación especial sino convertir el poder hacerlo en un acto de voluntad. No se necesita a la Ethel Cotton de otros tiempos y su curso de  conversación, se diga lo que se diga se va a estar haciendo un llamamiento a la población en cada eslogan para que lo recapacite, consiguiendo a partes desiguales adeptos y desafectos por lo que se dice. El cartelismo de cuenta propia es una expresión de la espontaneidad creativa y una verdadera nueva técnica de lucha, es además una doble manifestación la del compromiso individual con esta causa, ya que cada hombre y mujer encartelados están declarando públicamente su dedicación a ella.

 

Los comentarios de los que no son de los nuestros (por cierto ¿quiénes somos nosotros?¿ dónde empezamos y dónde terminamos como bloque social interesado comprometido en hacer un nuevo mundo?), tal como algunos de  Margaret Tatcher, por mal que nos cayera y por  co-impulsadora del neoliberalismo, no dejan de tener razón y la tienen inequívocamente por lo que se refiere a como ella perfila al buen samaritano, cuyo recuerdo, dice,  no ha sido perecedero por tener dinero no por sus buenas intenciones. La cruda realidad es ésta: quien tiene y pone  los medios manda sobre quien no los tiene. Es una ley anterior a la existencia del sistema capitalista. Para cada pretensión, objetivo, reto, planteamiento o deseo el interrogatorio que viene a ocntinuación es sobre los medios, la viabilidad, los recursos, la energia, el protagonismo.

 

 

Proyecto de un Book de Personas non Gratas. Antologia de Indeseables. Tellschow23ago2011 Perfil de persona non  grata: aquella que abusa de la confianza general, la que propende a mentir aún destruyendo la reputación de vidas ajenas por sus egoismos particulares, la que tiene por oficio la corrupción, la que no es trigo limpio, la que malbarata los recursos públicos para seguir su programa de manias personales, la que da ordenes de castigo contra la revuelta social legítima, la que se dedica al expolio de recursos que no reemplaza y de personas a las que explota. El fascismo es una proveeduría de personas non gratas, las policias son imanes que las aglutinan pero practicamente en todos los espacios de relación social no falta quien lo sea. La persona non grata lo puede ser mucho o poco, en todo caso solo puede tener tal demérito quien hace esfuerzos conscientes y voluntarios para serlo. Puestos a documentar quien es quien en este mundo de trepas y traiciones, de corruptos y represores, de malnacidos y malqueridos el trabajo de investigación en curso es ingente. Los judios para vengar a sus muertos por asesinato y tortura tuvieron que documentar exhaustivamente a sus antiguos verdugos y perseguirlos por el mundo entero, como se sabe la mayoría de ellos no llegaron a pasar nunca por los tribunales y gozaron de largas y normales vidas en sus exilios.¿patra que nos puede servir un libro que liste los nombres de todos los indeseables? En primer lugar puede ser un instrumento de consulta para saber quien es quien en la farándula de un pais por lo que hace a sus personajes más públicos. En segundo lugar para que los interesados sean los primeros en encontrar en tal álbum la sinopsis de sus fechorías e impresentabiliades. En tercer lugar para contibuir a la memoria historica y no olvidar dejando claro parael futuro con la clase de especimenes que nos toca coexistir en un mismo espacio idiomatico y geográfico. Una persona non grata no es aquella que se le tiene ojeriza por una disputa particular puntual o por un capricho subjetivista, sino aquella que por si misma aporta una colección de hechos y declaraciones que la conforman por lo que es. Lo interesante para hacer una antología de indeseables (desde la cara de un policia que golpea a una niña o el que agrede a una pacifista, al que hunde la economía de un país desde su despacho jugando al monopoly) es que contamos con multitud de autores y autoras para irla haciendo. Toca reunir en un dosier unitario las aportaciones cruzadas y sumadas desde muchos ángulos de observación y de investigación. Esta lista pondría en evidencia quien es quien en los entresijos del poder, el de la política y el de la economía. Anualmente podría elegirse el individuo más despreciable del año como título contrahonorífico y puestos a aguantar a toda la panda nos podríamos reír a su costa.

 

Hubo un momento histórico que las manifestaciones de los trabajadores nord-coreanos fueron un ejemplo escénico potente. Puesto que se iban a encontrar con los policías uniformados, equipados y entrenados, ellos también se organizaron para ir con cascos y pértigas. Seguramente las escenas entre gladiadores a las que dieron a lugar no cambiaron demasiado el curso de la historia pero unos no fueron como reos indefensos para que les apalearan y los otros se llevaron sus justos merecidos por tener el oficio de represores que tenían. Si vas a una manifestación o con un itinerario no autorizado en el que se puede suponer que la policía va a comportarse una vez más anticonstitucionalmente descargando su furia contra ti, ve cuando menos preparado. Opciones: A/ volver a los cócteles molotov  o a las botellas incendiarias de las décadas franquistas B/ volver a la honda para tirar  cápsulas de pintura o bolsas kk-orínicas C/ llevar escafandras puestas  para amortiguar los golpes recibidos o D/ir con redes para atraparlos como presas y dejarlos inmovilizados para que te dejen ir a la fiesta en paz. Como ninguna de estas opciones tiene expertos/as -que se sepa- en su dominio y, no nos engañemos, los cuerpos policiacos entrenados para hacer daño tienen más probabilidades de hacérnoslo ellos a nosotros que nosotros a ellos, solo queda la opción E: ser más inteligentes que ellos e ignorarlos. Los polis no son los que tienen el poder, son sus vasallos. Esto se olvida en cada manifestación, por eso los objetivos principales de cada lucha que la convoca quedan fueran del campo de debate para monopolizar y enredar éste con los últimos partes sobre los últimos actos represivos.