PENSARES y PESARES

lucha

La elegancia combativa

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Ideas  para la educación combativa. Combatir con elegancia. (notas) sussana maraselva

Que los mensajes útiles para cambiar la realidad no paren de circular.

Hazte eco de las propuestas y alternativas clave para cambiar este mundo y de las informaciones auténticas que tenemos derecho a conocer. Formar parte de la cadena internacional de transmisiones de los mensajes inteligentes nos convertirá en el primer medio de comunicación que superará en influencia el impacto de cualquiera otro de los tradicionales: radio, prensa y televisión.

 

El apoyo logístico y presencial a las personas desahuciadas de sus domicilios por impago de sus hipotecas  para, en principio impedirlo, es importante pero no deja de ser una acción reactiva-solidaria que pasa muy por alto el análisis critico a los comportamientos protohipotecarios desde la falta de previsión de quienes les pasa eso y al prurito de tener una propiedad privada a toda costa (una de las ansias y fundamentos del sistema capitalista, conviene no olvidar). Aparte de presionar y conseguir que nadie se quede sin casa aunque no pueda pagarla llegando a negociaciones que le permitan su uso de ella, demorando tal vez la compra para tiempos mejores, y asegurando así el cumplimiento de uno de los principios constitucionales; no estará de más hacer un seguimiento de esos desahuciados en su compromiso activo en la lucha mas general por el cambio del modelo del sistema. Lo que se viene configurando por ahora son actos de apoyo personalizados a familias concretas, pero no la consolidación de un movimiento de desahuciados con una estructura asamblearia para discutir alternativas comunitarias. Muchos términos municipales tienen espacios libres reciclables donde ubicar con instalaciones de hábitats provisionales (unidades básicas de viviendas se construyen en una semana) a  las personas damnificadas. Desde un diseño de este tipo se podría cuestionar la actual política de la vivienda siendo el sector que mayor especulación ha venido sufriendo.

 

Hay dos líneas de trabajo organizativo importantes: 1. Crear y/o potenciar  una asamblea de deshauciados de sus domicilios con una gestora para negociar ante bancos e instituciones opciones alternativas de alojamiento y 2. Crear y/o potenciar una asamblea de parados desde la que negociar facilitación del uso de recursos (credencial especial para el uso gratuito de autobuses y el acceso a los suministros de los bancos de alimentos) y desde la que reforzar el planteamiento de vivero de nuevas empresas.

 

Estamos de suerte y podemos celebrar que   nuevos medios divulgativos que van vinculándose a los ecos y resonancias de las aspiraciones del movimiento social en sus nuevas expresiones asamblearias y organizativas. Pueden informar de los actos de protesta y ser denunciativos de las agresiones que el estado viene haciendo con la sociedad del bienestar. Además de eso pueden insistir en tres ejes fundamentales del estado actual del movimiento: 1. la evolución de las protestas a las propuestas de autoorganización del trabajo hacían una nueva organización de la economía. 2. la necesidad de abrir un nuevo proceso constituyente que se discuta desde las asambleas ciudadanas y 3. la conjunción multienergética y multiorganizativa y de personas sin grupos en un amplio espectro de coordinación para unificar objetivos y criterios.

 

Dentro de los seminarios formativos que vayan configurando una autentica universidad anticapitalista desde las que se extiendan los análisis económicos y aumente el conocimiento a favor de una sociedad alternativa, uno de ellos es el de técnicas de lucha. Hay formas de manifestaciones y de protestas que han quedado obsoletas (los bocinazos y pitos en las unas y las caceroladas en las otras. Las manifestaciones reinvindicativas se han convertido en procesos de ruidos generalmente por unas mismas calles ante unos mismos edificios de los que sus residentes han de ponerse a salvo. Las manifestaciones se han de organizar de modos más efectivos, con eslóganes mas generalizados con puntos de megafonía intermedios que los extiendan como ecos, con espacios de palabra al principio y final de ellas que las conviertan tambien en actos explicativos. Hay  manifestantes que han de aprender que en las manifestaciones fumar dentro de ellas  va en contra de los compañeros de protesta que no fuman. Y aun queda por generalizar la idea que una manifestación no termina con el momento de su disolución sino que sigue. Las pegatinas que se llevan en el atrezo, los carteles que se han usado, no hay porque tirarlos a la papelera al terminar sino que pueden seguir con uno hasta que regresa a su casa. Es material de cartelismo que se puede llevar colgado de los coches durante tiempo. Por desgracia la permanencia de las reivindicaciones no termina con el acto que las reivindica sino que a veces sigue por años.

 

 

 

 

 

 

En las asambleas de lucha además de proponer ideas para confrontar con los poderes locales y estatales hay que promover las discusiones para cambiar hábitos de vida y formas consumistas. Los cambios pendientes en una larga lista de ellos implican tanto a la aparatología del sistema como a todos sus residentes. No hay nadie que pasara por perfecto ante una revisión estricta de los errores cometidos. La discusión de hábitos forma parte de los debates revolucionarios.

 

 

Fuego en Atenas. En una capital histórica de Europa con arquitecturas bellísimas tantos edificios en llamas en un solo día es un hecho preocupante. Son la expresión escénica del malestar social contra un estado negligente y un sistema que está en bancarrota y sumamente desacreditado, pero son también la expresión de la rabia estéril y de la incapacidad para organizar alternativas. El fuego destructivo ha sido tradicionalmente un arma de los invasores más que de los defensores. Era la imposición de quienes llegaban de afuera como conquistadores y arrasaban todo para dejar a su paso cenizas y muerte. Preguntémonos porque toda esta energía furiosa no carente de motivación no se traduce en propuestas positivas y en la reutilización de esos mismos espacios a los que se sabotea. Los incendiarios (pirómanos de turno al fin y al cabo) confunden los edificios de sedes capitalistas con los negocios y con las cúpulas que los dirigen. Chicos: los edificios son buenos edificios reutilizadlos, nos los destruyáis; ocupadlos y reutilizadlos para iniciativas de empresas alternativas, para cooperativas de crédito éticas, para bancos de ideas, para campamentos recreativos, para realojar iniciativas de nueva empresa y de nueva sociedad. Al destruirlos conseguís por de pronto dos efectos colaterales: uno/ que una mayoría social pacifista se desmarque de los incendiarios  (por mucho que hayan respondido si ha sido así a los disparos de gases lacrimógenos de la policía) y dos/ incrementar la pérdida de recursos materiales. Si se tiene capacidad de respuesta para la acción directa ¿por qué no tenerla para crear una nueva realidad de forma pacífica? Ripollet13feb2012

 

 

 

La tecnología nos permite técnicas de lucha  adelantadas ante las agresiones policiacas. Como criterio sistemático es importante que documentemos con fotos no ya solo cuando atacan a manifestantes indefensos sino en cualquier posición que tomen. Los teleobjetivos de cámaras permiten fotografías de alta resolución. Fotografiémosles cuando no llevan los cascos puestos para saber contrarrestarlos cuando se los pongan. Hagamos dosieres con sus caretos y averigüemos quienes son, donde viven. ¡Que sepan que no son invulnerables! Consigamos que cada policía enviado a reprimir a su pueblo se avergüence de su rol y vaya sumando motivos sobrados para renunciar a continuar ejerciéndolo. Que cada policía sepa que obedecer órdenes de superiores no le justifica ante la historia y que no le quepa duda que sus crímenes serán juzgados antes o después. Pegar y atacar a gente indefensa es un ataque a la salud pública propio de psicópatas.

 

Necesitamos que circulen las listas de los malos con un inventario de sus fechorías principales y el monto de sus desfalcos. Necesitamos de una judicatura internacional que persiga a los criminales financieros  (estos tambien son crímenes contra la humanidad de los que  el Tribunal Penal Internacional se debería ocupar) y que les obligue a devolver los capitales donde sea que los hayan escondido.

 

La práctica de las manifestaciones ruidosas y con tanto cartelismo estandarizado parecía que tocaba a fin en el 2011 pero no es así. Los sindicatos vuelven a llenar las calles y a mostrar sus enseñas. En una manifestación nos reunimos manifestantes de distintas sensibilidades, experiencias y militancias. Sus auto convocatorias populares al margen de siglas y organizaciones demostraron la gran eclosión de ideas, el diluvio de inventivas, la gran capacidad para marchas tranquilas y convencidas. Con la vuelta de los sindicatos en su cabecera su seguimiento resulta menos creativo. Después de tantas manifestaciones parece que aún hemos de aprender a hacerlas con más eficacia: que sean con menos pitos y ruidos y con mas lujo de eslóganes creativos, caseros y de todo tipo; que sean menos barrullo y que se puedan gritar al unisonó eslóganes consensuados. Que sean menos intimidades por carros policiacos con las luces azules girando y helicópteros flotando encima para fotografiar caras o lo que deseen (por cierto, ¿alguien ha calculado lo que llega a gastar un aparato de estos en el aire durante dos horas? En lo que no recorta gastos el sistema es en los cuerpos represivos.).

 

Nos esperan muchas manifestaciones de protesta aún para acabar con este estado y levantar un poder ciudadano pero sobre todo nos espera organizarnos en torno a iniciativas  alternativas para superar este modelo social de ignominias y retrasos.

 

 

En la actualidad el volumen de (contra) información y de textos útiles  insertos on line en distintas webs y foros de interés es de tal magnitud que está por encima de la capacidad individual para rastrearlos, encontrarlos y estudiarlos o utilizarlos. Propongo que se empiece a trabajar en la dirección de hacer readings (o ediciones coordinadas) para crear dosieres temáticos con todo lo que está escrito y circulando. Ese es un trabajo ingente que necesita(rá) de varios equipos. La importancia de estos textos además de la dinamización del movimiento y de mantener en alto la euforia rebelde y el espíritu combativo es que están participando de la construcción de una nueva teoría revolucionaria. Hoy ya no nos importa la autoría de cada trabajo como su valor intrínseco por estar bien hecho y su valor extrínseco para que pueda servirnos en esta época histórica y para el futuro que queremos construir.

 

Hay que dar la nota de protesta sin vergüenza y con total decisión ahí donde venga cualquier representante del poder a hacer sus paripés de cara a la galería y a la resonancia pública escondiendo las verdades de fondo de este país. En la modernidad de los aparatos de estado, un  rey (¡pobres reyes y reinas!) es un fantoche metido en periplos, y con agendas que no se cree ni se puede creer y mucho menos ser el rey de todo el pueblo por muy lavado que tenga su cerebro. Que sepa la repulsa social en cualquiera de los sitios que vaya hasta que no le queden ganas de seguir prestándose a ir de figura pública. Claro que si tuviéramos la oportunidad de preguntarle nos diría ¿y qué otra cosa puedo hacer? Y hasta podríamos comprenderle y animarle ¡venga hombre! Anímate que son 4 días y luego el hoyo. Pero el caso es que más allá del individuo está lo que representa y lo que representa son parte de los valores más rancios de una España rota y sin futuro.

 

 

 

Pensar es lo más revolucionario, lo es en tanto en cuanto el pensamiento implicado lleve a conclusiones radicalmente contrarias de aquellas otras que hacen de baluarte y sostén del sistema establecido. Por de pronto pensar es considerado como un delito en cuanto origina controversias que pongan en peligro al poder constituido. El pensamiento, todo pensamiento, debería conducir a unas mismas conclusiones ya que parte o se origina ante la necesidad de dar respuestas a una misma realidad. Sin embargo no es así ya que hay líneas de pensamiento divergentes que conducen a enunciados opuestos. Luego entonces, o bien cada interpretación es legitima ante una realidad cambiante (una realidad de realidades) o bien  la idiosincrasia de cada cerebro se permite pequeñas y grandes trampas para poner el razonamiento al servicio de posturas apriorísticas. Si sabemos que la inteligencia es una de las facultades mentales superiores que se puede poner al servicio de hacer daño y de la estupidez ¿Por qué no aceptar que el pensamiento (un tipo de pensamiento) también sirva como soporte a un comportamiento dado por ilegitimo que sea? Propongo que a los procesos del pensar se les trate como a los procesos de investigación. ¿verdad que hay mucha investigación biomédica amañada que es financiada por laboratorios interesados en que den resultados favorables a los productos farmacéuticos que ofrecen? Pues bien, tambien hay un tipo de pensamiento propulsado al margen de razonamientos lógicos y metodologías objetivas para contribuir a la perpetuación de un estado degradado de las cosas, dados los intereses reinantes al mando de ellas. La apelación a pensar como lo más genuino de la persona humana y su valor principal en tanto que es la sede de toda su genialidad y progreso choca con dinámicas primarias del mismo ser humano, según las que su visceralidad y sus sentimientos de bajura obstruyen su lucidez y sus avances. De otro modo ¿cómo explicar las dificultades para llevar a cabo las conclusiones que se toman por válidas y que se pactan una y otra vez? Si la historia humana sigue circulando en espiral es porque el pensamiento lúcido no es seguido con suficienta fuerza por todos los factores que lo convertirían en praxis de un nuevo modelo social. Siendo que prevalecen antiguas practicas de esterilidad creativa a pesar de los avances indudables en la formulación de la teoría y de los predicados desde hace milenios.

el estado de la cuestión

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

De la cuestión del Estado al estado de la cuestión. sussanamaraselva

La indignación es un sentimiento transversal histórico. Sus motivos son múltiples, la sociedad no satisface las expectativas de los que nacen en ella y en cuanto empiezan a tener conciencia empiezan a frustrarse por la realidad militante, maxi fracturada por partidismos e ideologismos. Los individuos tampoco se corresponden los unos con los otros, las faltas están generalizadas. Se van sumando malestares y reflexiones, y circulan indisposiciones en contra del estado general de las cosas: hay crisis, falta de trabajo, falta de reconocimiento, años de universidad no rentabilizados. La sociedad, o una parte que se hace notar de ella, concluye que el problema es del sistema y hace responsable al estado de ese sistema. La culpa la tiene el gobierno de turno. La afirmación es tan simplista que suena más a chiste que a conclusión política. Debe ser el mejor chiste de intertemporadas porque es la frase que se pasan las generaciones de unas a otras sin que nadie ría ni mucho ni poco en cuanto lo oye. Tiene éxito, ya que la referencia continuada es a las incompetencias de un tipo de gobierno que se diría solo hace sus reuniones para aumentar las agresiones a la ciudadanía, eso sí, dentro de marcos legales.

La cuestión del Estado se ha convertido en un tema de conversación continuado y la critica a sus directorios y departamentos, a sus personajes más públicos y destacados, es una constante del día a día de un país. Sus oficiantes saben que cobran para ser las dianas de las iras populares. Como que se cofunde deliberadamente el estado con el sistema se acota la cantidad de responsables históricos de la crisis de una realidad. Si el estado tiene la culpa de casi todo, significa que los demás que no participan o participamos directamente de ese estado somos inocentes. La ecuación es elemental.  Pero si lo que  afirmamos que el sistema es en el fondo responsable de lo que pasa esto nos involucra a todos en un grado u otro, ya que el sistema es lo que existe gracias a la complicidad de la sociedad.

Mientras todos los debates y puntos de crítica sean el Estado, contra sus normativas y sus figuras, eso  nos exonera de  una auto reflexión crítica de las implicaciones de nuestro comportamiento en perpetuar el mundo que habitamos. Si por el contrario hablamos del estado de la cuestión, es decir del conjunto de cuestiones que nos afectan  y afectan a nuestros entornos, al medio ambiente, a la vida; entonces donde toca poner el énfasis de la lucha es en la responsabilidad de cada uno con tanta o más intensidad que en la denuncia de los problemas inherentes de la estructura.

La diferencia entre continuar un planteamiento y tomar otro es que en el primer caso el concepto de responsabilidad se sigue poniendo en el afuera, en el sistema, en la clase política, en el sistema como el gran otro que extiende su zarpa a todos los rincones; en el segundo caso, la responsabilidad queda centrada en el uno mismo. En cuanto te planteas qué puedes hacer como individuo para mejorar tus condiciones de vida y por ende las condiciones de existencia de la sociedad dejas de ser simplemente un protestatario para ser un emprendedor. Ser un emprendedor significa pensar en términos de creación cuya consecuencia llevará a concebir otro sistema de soluciones.

Esa confrontación entre mantenerse en la denuncia o-sin olvidar la anterior- crear nuevas iniciativas de vida es la que se ha dado históricamente en distintas situaciones. Ahí donde hay una parte de la sociedad que no comparte la dinámica de ésta y ha optado por vivir marginalmente no ha podido perpetuarse desde la denuncia estéril y continuado, ha tenido que inventar y consolidar sus formas de vida. El sistema capitalista permite que algunas islas marginales hayan sobrevivido dentro de sus ciudades (en Berlín, en Hamburg, en Copenhague, en NY,…) sin temerlas como modelos alternativos que vayan a ser seguidos por la multitud.

La lucha social tiene dos aspectos diferenciados: el de la denuncia al sistema y sus artimañas, y las propuestas de creación de una nueva realidad en la que implementar formas de vida postcapitalistas. En cuanto a lo primero hay una multitud flotante de personas que acuden por sistema a todas las convocatorias articuladas desde campañas en principio justas pero que no por serlo no pasan de ser episodios de espectáculo y distracción social. No se puede olvidar que en la sociedad del espectáculo, los movimientos reinvindicativos también han pasado a formar parte de los escenarios ante los que hay amplia expectación, como por desgracia también sucede con las guerras, con los atentados o con los crímenes. El movimiento social tras décadas de campañas que fracasaron en sus objetivos (no pertenencia a la OTAN, el 0,7% del PIB para los países necesitados, cierre de las centrales nucleares,…) o bien siguen en la demora, debería replantearse que tal vez para otro modelo social nunca jamás estará dispuesto el grueso de esta sociedad a secundarlo. ¿Si es así? ¿Por qué la conciencia adelantada de unos tiene que estar a la zaga y esperar al crecimiento supuesto de la conciencia de otros si estos otros no están ni estarán dispuestos a crecer?

Si bien se diría que el común denominador de los comentarios es el desacuerdo con este tipo de mundo no es la mayoría la que está dispuesta a apoyar vías radicales para cambiarlo, entendiendo por radicalidad no la de la violencia sino la de la implementación de una nueva estructura productiva y de mercado. Los discursos que giran en torno a la cuestión del estado circulan en torno a las responsabilidades ajenas, el discurso que gire en torno al estado de la cuestión centrará el ojo de mira en las responsabilidades propias. Las reuniones de debate sobre la lucha a hacer están repletas de objeciones contra el sistema legal que no es duro con el fraude fiscal o por el apoyo a la reflotación de la banca tras el fraude financiero que ha hecho pero raramente son reuniones para crear soluciones propias: cooperativas de consumo, usos comerciales sin el uso del dinero, una nueva perspectiva del hábitat sin pasar por la condición patrimonial individualizada. Si excepcionalmente un grupo decide dirigir su propio proceso autogestionaria pasa a entender como un segundo plano las acciones de protesta para tomar como primer plano las propuestas empresariales de autoconstrucción del objetivo que se evalúe.

La predominancia del primer discurso lleva a un registro insólito: el de pensar que un presidente de gobierno es el responsable de toda una situación nacional. La sola contabilidad de pps circulantes en contra de un presidente y de comentarios profesados en las redes puede dar la idea de la incultura política grave de la ciudadanía. Si por un momento pensara que los presidentes de gobierno son figuras gestoras de quita y pon[1] por el sistema según sus necesidades y no son ni sus ejes ni sus garantes, el análisis sería algo más inteligente porque obligaría a salir de la denuncia fácil y simplista.

Mientras el anecdotario sobre la cuestión del estado es imparable y la galería de lo político se convierte en una sucesión de sorpresas de lo cerril que puede llegar a estar el poder, el estado de la cuestión de ¿qué hacemos nosotros? Se queda sin respuestas porque apenas nadie emprende iniciativas para demostrar que es posible vivir de otra manera: fuera del consumo y minimizando las necesidades monetarias.

 



[1]   Despues de muchas especulaciones se demostró que tras el asesinato de uno de los presidentes mas populares que ha existido, estuvo el Pentágono y la CIA por no estar de acuerdo en implicar ilegalmente a Cuba en un conflicto.