Vivir la alternativa.
Vivir la Alternativa desde el yo soy.
La debacle de teorías solucionadoras y de movimientos que traicionaron sus objetivos abrió una gran etapa de descrédito de campañas para nuevas movilizaciones. El movimiento social dejó de ser uno solo y la quimera de creer que tras él solo había un futuro posible desmotivó a no pocos. Por fortuna, otras generaciones biológicas vienen a reemplazar físicamente las antecedentes que por caducidad se quitan de en medio. De las nuevas, personas que no se prestan al engaño del sistema despuntan con su sensibilidad e ingenio presentando críticas para superar limitaciones históricas y seguir poetizando, platicando y politicando sobre un mundo mejor. En cada generación, en cada época de la que se tiene noticia, siempre hubo dos clases de personas, las que se ocuparon de la vida como un proceso de sinergias en la que los demás importaban y quienes se ocuparon fundamentalmente de si mismas maximizando su individualismo y por añadidura el individualismo en la sociedad. Mientras ese otro mundo que teóricamente es posible no se gesta a escala global, cada individuo se enfrenta a los retos presentados por su propia consciencia: la de aumentarla y la de cualificarla, o se,a sabe más y saber emplear este saber.
Durante siglos la alternativa al mundo se ha puesto en funcion de las multitudes que la hagan posible. Esa sigue siendo la idea predominante. Hasta que los individuos han empezado a contar uno a uno, con la fuerza de su decisión y empezaron a andar independientemente de si otros les seguían. Ese tipo de personas siempre ha existido: simebre hubo ingenieros del verso y la palabra y de la tecnología y las novedades. ¿Que es lo que hace que una idea se convierta en una alternativa? en su extensión. La idea más locuaz puede ser absolutamente estéril o muy útil dependiendo de si es seguida. Desafortunadamente muy buenas ideas deben esperar siglos por no decir milenios para empezar a ser reconocidas como válidas y no siempre la mejor idea es la que se lleva a cabo. Entendemos por la mejor idea aquella que procura beneficio social sin perjudicar al medio ambiente.
Durante mucho tiempo se había supuesto que para vivir en el pleno ejercicio de las potencialidades personales se necesitaba de una revolución social que lo permitiera. Los distintos tipos de democracias demuestran que son posibles coordenadas híbridas en las que los individuos pueden maximizar la soberanía como personas aunque la sociedad diste mucho de estar arreglada. La revolución de sujeto es la que va haciendo cada cual en si mismo, en su mente e ideas, en su hábitat y hábitos, en su trabajo y relaciones. Vivir la alternativa pasa por vivirla en uno mismo contando con su propia fuerza y resolución. Antiguamente la lucha revolucionaria se tomaba exclusivamente como una lucha social, la de preparar y participar en los movimientos, la de decidir objetivos instaurándolos. Después, poco a poco, nos iríamos dando cuenta que la mayor de las luchas revolucionarias no es la de las pancartas y las manifestaciones como la de la contundencia en el mundo propio luchando contra cada gesto retrógrado del otro y cada gesto insconciente o alienad ode uno mismo.Vivir la alternativas significa empezar a vivir en uno lo que se espera que se viva algún día en la totalidad social. Significa introducir lo que los griegos llamaban la virtud en todo lo que se emprenda. La ética en el hacer significa no permitir la degradación de la conducta ni de las actitudes ni de las ideas.
De los dos tipos de cosas que uno se puede plantear hacer durante toda su biografía (la lista de intervención social y la lista de modificaciones personales) puede estar seguro que no las agotará mientras viva. Siempre quedan cosas por las que luchar y es difícil estar completamente de acuerdo con lo que uno es a no ser de que se sienta completo y terminado. Vivir la alternativa tiene un doble sentido: vivirla para fuera cambiando la posición ante le mundo y las cosas y vivirla para dentro cambiando los valores del consumismo y de la superficialidad a favor de la autenticidad del uno mismo. Hablar de revolución personal lleva inexorablemente a hablar de la mismidad como lo autentico. Definir el uno mismo no es tan fácil ya que uno puede no dejar de ser lo que es haciendo autenticas barbaridades contra el planeta y los demás semejantes. La alternativa personal es permitirse las potencialidades de sujeto lo cual pasa por la premisa de la libertad, cuyo ejercicio pasa por la premisa de no destruir la ajena. La definición extensiva y detallista de este concepto de libertad no debe(ría) dar lugar a confusiones aunque las polémicas siguen enredadas en esa parra de los detalles. Para muchos la libertad de ser lleva imprime la libertad de utilizar cualesquiera medios para expoliar al otro que usa de medio. Si bien es cierto que la libertad de ser lleva a lucha contra quien se toma la libertad de reprimir la libertad anterior, hay una autorrepresión propia de toda libertad, la de no convertirlo en un instrumento de dominio de los demás sea por diferencias de pensamientos o para aprovecharse de su debilidad. La persona libre integralmente no necesita sojuzgar a nadie para su beneficio privado. Quien han estructurado estados de dominio o grupos de poder malvados y que pueden cumplir todos sus deseos en el campo de lo material no significa que puedan ser libres o sepan ni tan siquiera de la libertad; suelen ser las primeras victimas de si mismos al no tener más fuerza que la que le da su dinero o su fuerza física.
La vida alternativa como propuesta individuada que no individualista se viene impulsando. Es la prerrogativa de cada cual. Pasa por contar con multitud de detalles: desde preciclar a la hora de la compra eligiendo productos que se ajusten a la ética de su producción a la minimización del tiempo de trabajo con el que vivior para no malbaratar la vida en procesos productivos indignantes. La alternativa personal pasa por la criba de autentificarlo todo desde lo que se piensa a l oque se hace, desde lo que se decide a lo que se cumple, desde la calidad del contacto humano a la maximización de su comunicación. Vivir la alternativa es un duelo con los límites, tanto los impuestos injustamente por el poder del otro desde su atalaya como los autoimpuestos por uno por temor a la dei nhibición, a la espontaneidad, a la fluència y al darse.
Vivir la alternativa pasa por los pequeños detalles, los gestos de deferencia y de dedicación al otro. La suma de muchos pequeños gestos constituye un gran gesto. La autogestión del propio tiempo por y para lo que se quiere, en la perspectiva de una correlación de sinergias para vivir una existencia concorde y plácida, solo depende de cada voluntad de sujeto. Lo alternativo no es tanto la forma exterior como esa capacidad d autosugestión de los recursos de uno. Una persona nunca es cero tiene lo que tiene. Le basta reconocérselo para empezar a trabajar tras su desiderátum existencial. Necesita también otra premisa lavarse de los pre-conceptos y pre-juicios con los que el laboratorio del sistema lo ha preparado para que sea su cómplice.
En Los héroes del tiempo, Terry Gilliam muestra como unos bandidos que han robado el mapa estelar del hacedor de toda la creación pueden moverse a su antojo por las coordenadas del historia. A modo de juego se mueven por otras latitudes temporales reinterpretándolas. Algo parecido puede hacer cada cual con su vida tanto por lo que hace a la parte ya consumada como sobre todo a la parte por vivir. Por lo que hace al pasado biográfico hay lecturas alternativas de lo sido para substraerse de los descalificativos y categorías de exclusión; por lo que hace al futuro por construir basta planificarlo de acuerdo a lo que se quiere. El fundamento rotundo según el cual una persona vive su vida es eligiéndola desde su madurez y resolución. Hay muchas formas de vivir la vida propia alternativa: con nuevos criterios que libren las perspectivas de la inquietud psicológica, minimizando los temores de todo lo que pueda suceder asegurando que la peor de las adversidades será una experiencia y una enseñanza a integrar mientras quede cuerpo y memoria para ello.
Probablemente quien opte por vivir la alternativa en su vida, eligiendo sus propias formas de vivir, simplificando sus gastos, no prestando su anatonomía a las intoxicaciones, hablando con sentido y n ocayendo en las habladurías, aceptando dar su tiempo a otro a cambio de una contraprestación justa, eligiendo donde vivir sin perjudicar el entorno, comprando cosas sin alentar procesos de injusticia o de explotación,.,..se va a encontrar con sus otros inmediatos (familiares y amigos, por supuesto) que le reprocharán tal elección. Ni la entenderán ni se la aceptarán. Querer cambiar el mundo será tomado como una objeción cuando no un utopismo vocalizado como insulto. Todo lo que puede hacer quien opta por vivir la alternativa es declarar el derecho a vivir su vida sin hacer daño a nadie y sin aceptar prestarse a que los demás se lo hagan. Una persona es rica en posibilidades, cuando menos dispone de su tiempo, depende de como y para qué lo gestione si va a formar parte de las problemáticas mundiales in crescendo o parte de sus soluciones.
En cuanto alguien declara ser sus deseos y opta por su existencialidad para una realidad distinta esta realidad ya empieza a ser cierto al menos a escala de su individualidad, es cuestión de ratos que también empiece a serla para quienes le rodeen o quieran conocerle. Lo más inmediato que tiene una persona es su mismidad y en el primer campo de intervenció nque puede indicir renunciando a que su mente sea coklonizada es tambien en si mismo. Declarar que la vida te pertenece para vivirla con un parámetro alternativo no doblegándote al patrón de conducta impuesta por la sociedad demostrativa de fracasos y generatriz de infelicidad es una forma de decretar el territorio soberano del yo. Jean Renoir en Esta tierra es mía 1 introduce la cuestión de la autorecuperación del uno mismo en la figura de un profesor inhibido y cobarde que se recrece con su discurso sobre los derechos humanos. Si bien es cierto que el yo no e stan definible -como la cantidad de veces que se usa como pronombre cpompoarativame4nte dominante pemritiría presenti- indica su relacion con el ser del sujeto, lo que es como consecuencia de factores en los que siempre toca ver el epso de los esdternos y el peso de los endógenos. Mientra el yo se tome como una consecuencia colateral de las circuntancias y no como una forma de protagonismo en ellas, los individuos estan condenados a su reproductivilidad acrítica. Necesitan vivirse como alternativas para darse cuenta que las circunstancias son la consecuencia de sus correlatos, el escenario que va cambiando según como registren sus escenas.
1estrenada en los USA en 1943