El ser naciente al habla. El discurso del neonato. Mi primer día de vida.
Desde mucho antes de nacer vengo intuyendo todo lo que se dice de mi, Se que muchas personas me están esperando con anhelo. Para empezar, mi mamá de la cual he formado parte durante tres cuartos de año. He estadio en la beatitud pacifica de su confortable vientre. Es la paz oceánica que se ha dicho o el sueño de los justos. No se puede decir que me falte de nada. Se supone que en algún momento de mi fase desarrollo ha venido un alma y se ha incorporado en mí, siendo feto. La verdad, no me he enterado. Durante todo el embarazo de mama, (yo he sido la parte embarazosa) tanto ella como mi papá se han ocupado de vivir paso a paso mi crecimiento. Han disfrutado de mi creación como de un gran proyecto en cinemascope. Los ecogramas han dado puntualmente información de mi centimetraje y de que todo marchaba bien, mis bracitos, mis piernecitas, mi supercabeza en relación a ellos y, mis genitales. ¿Seré niño o seré niña?
Curiosa esa derivación de la palabra embarazo a cosa o tema embarazoso, es decir complicado. Es una palabra del discurso lesivo que la cultura sigue prodigando sin darse cuenta. No, yo no quiero ser una cosa embarazosa para nadie pero sin embargo al nacer me toca recapitular mi experiencia de pre-nato. Como que soy un bebé yo no puedo saltar al ordenador y escribirla, no puedo pensar en voz alta, ni siquiera puedo pensar. Tan solo soy un pequeño saco de sensaciones. Todo lo que acontece a mi alrededor lo absorbo como una esponja. Todavía me resuena más el lento latido del corazón de mamá y los ruidos de cañerías de su abdomen que las conversaciones de los adultos a mí alrededor. Parece que todos dicen unas frases que suenan igual, qué niño más mono, oi, que parecido tiene con los padres y cosas por el estilo. Yo, por supuesto no codifico nada, de momento no he pasado por muchos brazos, tengo los ojos cerrados, noto el mismo cuerpo que me ha alojado pero en lugar de estar dentro estoy fuera. Alguien debería relatar por mi todas estas sensaciones. Cuando sea adulto las habré olvidado y serás tarde. ¡Ojalá los seres humanos pudiéramos comunicar cada momento crucial de nuestra existencia con toda la fidelidad de los minúsculos detalles que suceden! Yo, no puedo, no sé escribir, ni siquiera sé lo que es el lenguaje. Me espera por delante una vida de palabras y de hechos, pero de eso no me enteraré hasta dentro de unos años que los viviré seguramente con todo confort y estabilidad. En otras partes del mundo muchos bebés fallecen a los pocos días y muchos niños mueren antes de llegar a la pubertad. Yo he tenido suerte: mis papás me han traído al mundo de una forma planificada. No han olvidado ningún detalle. Me consta que tienen una vida organizada y se podrán ocupar de mí totalmente sin someterme a su estrés o a sus apretadas agendas de trabajo. Sé que muchos colegas (míos) no nacen y sus cigotos son abortados antes de que se sepa lo qué son. Son embarazos indeseados. Hay una teoría: una de las razones por las cuales el mundo está lleno de desajustes es porque mucha gente fecunda sin la menor consideración ni conciencia, traen hijos al mundo desde la irresponsabilidad. Yo no me quejaré por este lado. Tal vez los niños del futuro pidan nada más nacer la hoja de reclamaciones según lo hayan tratado durante su enclaustramiento materno. Hay futuras mamás que viajan en carro, fuman o montan a caballo sin la menor consideración por nosotros. Habrá que quejarse a la asociación de neonatos en las siguientes 72 horas tras nacer para que un investigador evalúe daños y perjuicios, pero como digo, ese no es mi caso. Yo he sido un feto muy bien atendido, he tenido audiciones de música clásica, he vivido tranquilito dentro de un cuerpo tranquilo, sin sobresaltos. Por mi parte tampoco he dado patadas ni he tratado de molestar. Todos los ruidos del exterior eran tamizados y reducidos a un murmullo suave. La verdad es que estaba muy bien dentro y no tenia ninguna prisa en salir, pero según iba creciendo resultaba evidente que ahí dentro no podría seguir por mucho más tiempo. Por mucho que una mamá quiera a su hijo tiene que enviarlo al mundo exterior. Es una ley de la naturaleza, tampoco se puede elegir hacer otra cosa. Pues bien, aquí estoy. Ella todavía está algo cansada por los efectos pos-parto, yo estoy más fresco que una rosa aunque solo mamo y duermo, y bueno, inspiro a alguien para que hable por mí escribiéndome el discurso de llegada.
Sé que daré que hablar en este mundo. No me limitaré a sobrevivir, viviré y pensaré la vida. Seguiré mi propio destino: enfrentaré las contradicciones y las verdades y no me dejaré derrotar por ellas. Agustín, un filósofo de la antigüedad que el catolicismo hizo santo dijo que la medida de amor es amar sin medida. Esta es una buena máxima para organizar mi futuro. De momento lo he recibido todo, atenciones y cariños, todos los cuidados, arropamiento. No se me ha dado una bofetada al salir fuera y se me ha aplicado los conocimientos más respetuosos de la obstetricia. A mi mamá no la han cortado y nacer ha sido un acto triunfal tanto para ella como para mí como para papá. Se que siempre hay un poco de ansiedad en ese paso crucial. Yo no he querido defraudar a nadie y he nacido en perfectas condiciones, no me falta nada y en los años sucesivos espero seguir teniendo todo lo que se necesita para vivir, gozar y pensar. Sé que la sociedad de los adultos ha iniciado sus discusiones a propósito de mi llegada, que si los papás sienten que los abuelos se entrometen, que estos sienten que son excluidos, que si se necesita más espacio para el recién nacido, que si no. francamente, desconocía que antes de pesar mil gramos una persona pudiera generar tanta ansiedad y desarrollar tantas perspectivas.
Tengo la inmensa suerte de nacer en un espacio mental y culto donde no se creé en el perdón de los pecados ni en el llamado pecado original. Eso me librará pasar por un sitio grotesco para bautizarme y mojarme la cabeza con un agua fraudulenta. Según vaya creciendo también me librará de pasar por el mismo sitio para otras efemérides en las que te obligan a jugar el rol de beato o de mentiroso. Entre mi primer dia de vida y mi último, viviré todo lo que pueda vivir para que mi experiencia no se encalle. Por supuesto en ese intervalo olvidaré todas las sensaciones que estoy viviendo en este preciso instante por eso me interesa tanto que alguien ponga mi voz y eche esta declaración al río de la vida para que llegue a los mares por los que navegamos todos.
El otro que te recibe al otro lado de tus cartas o mensajes y que te contesta no con el aburrimiento de la formalidad sino con la inquietud de la curiosidad, los ojos abiertos del interés y el deseo del encuentro te confirma en tu lugar remoto, en tus paseos por el mundo o en tus búsquedas. Tener un amigo es tener un interlocutor especial, un confidente para tus historias personales y al tenerlo creerte que éstas tienen un valor añadido al poder ser contadas. Nunca he podido entender demasiado a la gente que no le gusta escribir cartas y en general a quien no le gusta escribir. He creído que se pierde uno de los mejores placeres de la comunicación: el de testificar cada contexto con un texto personalizado, directo, sincero e inimitable.
En las cartas pueden desfilar muchas ideas y muchas descripciones para no pretender ningún proyecto ni conseguir ninguna realidad tangible, tan solo la de la misma continuidad comunicativa. Una relación postal queda decidida en las dos primeras cartas. Para que den lugar a las siguientes que se prolonguen por, tal vez, docenas, tal vez, por años; tiene que darse la empatía suficiente para comunicar algo y para irlo aceptando y destilando en dos gerundios combinados. La experiencia comunicativa es una transacción continua de informaciones y argumentos no siempre para convencer pero suficientemente esgrimidos para que queden como referentes o cosas dichas. Esta puede llevar de la mano efectos emocionales colaterales aunque no necesariamente tienen porque ser exuberantes. Las emociones crecen o decrecen según las palabras empleadas. Las formas de enunciado, de saludo, de despedida. El uso combinado de una base suficientemente rica de adjetivos y de substantivos suficientemente parca lleva a situaciones complejas. La persona que escribe cartas no puede negar sus afirmaciones o negaciones. Está siempre enfrentada a un espejo que la delata en sus pliegues y arrugas, en sus fealdades y exclamaciones, en sus momentos eufóricos y en sus ratos deprimentes.
Lo extraordinario de la gramática ordinaria es el de podernos tratar de tú a tú todos sin tener el compromiso de hacer méritos académicos o de pasar pruebas indispensables. La comunicación escrita continuada ya es por si misma una prueba de fidelidad con lo real, con lo que existe, con el otro que está al otro lado. Evidentemente nada obliga a continuar y cualquier texto enviado puede ser el último o hay que prever tal probabilidad, sea por agotamiento del interés recíproco, sea por concluir un ciclo y arriesgarse a la repetición indeseada o sea porque todo, como suele decirse, esté ya dicho.
Nunca nada está dicho del todo pero sí se agota la energia para continuarlo tratando de igual forma con la/s misma/s persona/s. La relación epistolaria en principio es un sondeo de posibilidades tanto teóricas como personales, luego un acotamiento de las cosas a decir. Un interlocutor puede tener mucho interés en lo personal y en la seducción y muy poco en la teoría por falta de brillantez o por dificultades expresivas con el texto escrito. Y al revés, una persona puede tener mucho valor como fuente de enunciados, discursividad abierta, argumentística y caudal de referencias en su manejo expresivo y muy poca charme para desearla como compañera de sensaciones, amante de cama o amiga para salir a pasear. Lo que el otro representa para el uno no tiene porque estar claro desde el principio. De hecho la relación humana es una toma de posición continua y la relación epistolar puede introducir actitudes distintas según va avanzando el proceso de la comunicación. Probablemente la relación comience con una cantidad de equívocos o se apele a ellos cuando ya estén en curso. Para mí la relación postal es ante todo un pretexto para la indagación en el alma humana, lo cual significa hacerlo a través de la mía propia y la de la persona interlocutora. Muchas relaciones comunicativas no prosperan porque colocan situaciones argumentales difíciles de resolver. Por lo general la huida de la partida es la actitud propia de cobardes pero también de realistas, mientras que su continuación hasta el final es propio de aventureros del discurso y de utopistas.
Después de haber practicado toda clase de juegos gramaticales en otras tantas formas comunicativas en las que ni el deseo explícito ni la argumentación analítica han estado ausentes, fui empujado a la necesidad de una conversación plácida sin mayor interés que el goce de la misma, sin mayor pretensión que tener excusas para el enriquecimiento del mismo léxico, sin mayor objetivo que la sinceridad tanto de los conceptos como de mis anécdotas. Pero no es mi vida lo que me interesa contar siempre tanto como mis ideas. Mi vida no vale tanto por sus hechos como por sus no-hechos. La mayor parte de las ideas se quedan en la segunda parte de la clasificación. La parte que más quiero de mí no es tanto mi biografía curricular como mi currículum oculto: todo aquello que contengo y que no he conseguido desarrollar al máximo de su potencialidad. Como compensatorio queda el lugar del decir y tomar a alguien, amistad relativa o segura dentro de la s eventualidades que presentan los demás, como pretexto o depositario para decirlas.
Puedo sospechar que la otra parte en su perplejidad, se pregunte ¿y a mi porque me cuentas todo esto? La vida para mi es más sencilla, no tengo que comerme el coco repensándolo todo. Pensar genera conflictos con uno mismo y con los demás. No hacerlo te prepara para ser un sumiso incondicional a todas las cosas por contradictorias que sean.No es poca la gente que he conocido que se declara poco partidaria de los textos continuados y relaciones longevas. La gente no está educada o preparada para relaciones epistolares de larga duración,
En el correo personal, lo teórico con lo anecdótico son mezclados con suma agilidad. No es imperativo el rigor de un artículo ni tener una cosa completamente pensada para presentarla. El confidente se hace cargo de que estás en un proceso elaborativo y te anima a que sigas trabajando con él. De otra parte tu inquietud tiene que ser expresada con la suficiente cautela para no molestar al otro con tus tonos y en tus irreverencias de lo que para él/ella pueden ser tremendos e intocables postulados; además una excesividad creativa por tu parte puede llevar al cierre de escotilla dela otra por sentirse fuera de juego o sin herramientas de respuesta. Hugo von Hofmansthal aseguraba que había que disimular la profundidad en la superficie. A la persona inteligente le conviene pasarse por tonta en algunas situaciones de su vida. Pero si abusa de este criterio se puede encontrar que una relación de sinceridad se convierte en un absurdo total al tratar de expresarse siempre sin herir a la otra parte.
He tenido la suerte de conocer a muchas personas en sus formas de escribir. Generalmente permiten ser descubiertas en unos déficits que en la conversación oral pueden ocultar fácilmente. No me extraña que consecuentemente con esto deploren el vínculo epistolario y objeten como enormes rollazos los textos más allá de unas pocas líneas. Lo que se pierden tales ágrafos, además del placer literario de la creación básica de la descripción es la apasionante aventura del escritor que trata de conocerse y de conocer a quien le acepta la complicidad confidencial de la correspondencia. Claro está que muchas cosas que contiene la comunicación son prescindibles y el acto heroico de la sinceridad no remite a ninguna obligación contractual, en todo caso a algún rito extempóreo. Es más bien un auto-compromiso con uno mismo a partir del fervor a las letras y a su simbolismo. Supongo que podría haber organizado mi vida sin cartas pero también aseguro que les debo mucho a ellas. Me han afirmado los dedos y me han vinculado para siempre a las declaraciones confesas. No soy otro que el que se auto describe. Podía haber dejado de hacerlas y haber centrado mi energia en libros más importante, en lugar de permitir que de ellas me hayan surgido unos cuantos libros, a pesar de vivir en un tiempo en el que la gente esta tan negada para escribir correo.
Dándole la vuelta a los supuestos buenos consejos Fernando de Pessoa aconsejaba dejar de hacer hoy lo que también se pudiera dejar de hacer mañana. Yo podría dejar de escribir cartas, y dejar de escribir cualquier género. A veces me asalta la idea de no tener nada sobre lo que escribir. Es una imagen tolerable aunque dolorosa. No vivo en la obligación de pontificar ninguna verdad, ni de convencer, ni tan solo de seducir, solo vivo la gramática cada vez más ordinaria de la existencia con cómplices temporarios que se presten a ella.
La epistolaria es el género más fructífero o al menos el más ágil con el que escribir un libro en un corto espacio de tiempo. Para eso hace falta tener un interlocutor lo suficientemente ortográfico, expresivo, rápido de reflejos y con potencial excitatorio-provocativo para que ponga la otra parte de textos. He terminado por desarrollar una teoría del arte escrito en el que valoro la tesis de la creatividad reactiva. Una posición discrepante ayuda mas que una coincidente al desarrollo de la teoría. Por lo que hace a la literatura informal manejada en un dosier de cartas, cada interlocutor se vale del otro para plasmar su momento evolutivo personal y hacerse poco o mucho eco del de su colega. Hay algo en el escribir cartas, absolutamente egoísta, a veces incluso vanidoso por tener a alguien ligado del otro extremo de las mismas para que te siga en tus aventuras teóricas o activistas o viajeras. Es, en todo caso, un puente para la confidencialidad con el auxilio y el pretexto de un depositario de ellas. Al escribirle a alguien concreta a quien estimas y por quien te interesas sobe ti el mejor regalo que puedes hacerle es el de tu sinceridad total o si no puede ser, la máxima posible. Ese alguien hace de representante del mundo. Cada confidente epistolario se auto obliga un poco a repasarse a si mismo al escribirle al otro a no ser de que condene la prosa a la pura abstracción.
Soy más autor de constructos y especulaciones disertativas que no relator de anécdotas. Con los años de relacionarme con la escritura he llegado a hacer entrecruzamientos ventajosos entre lo uno y lo otro. Un relato de informalidades y diálogos entre personajes imaginarios puede saltar inesperadamente al campus de la filosofía y un texto ensayístico lo hago bajar de sus alturas para ejemplificarlo con una anécdota imaginaria creando personajes si es preciso. Sí, ya se que las ortodoxias van por otros lados. Ese es mi estilo para el que ninguna academia me ha dado autorización ni tampoco considero que la libertad de expresion tenga que pasar por pedirla.
En la expresion epistolaria la libertad del decir se puede permitir muchos juegos verbales que provocan tácitamente al destinatario para que los encaje, los discuta o simplemente los deje pasar de largo sin detenerse en ellos, los entienda o no.
Una carta es como una entrevista por escrito que se desencadena a partir del interés mutuo en la escritura y en la confidencialidad personal por esta vía y no termina hasta que uno de lso dos interlocutores se cansa, desaparece o cuando se extingue la motivación fundamental para continuar tratando temas por este medio.
A lo largo de mi vida me he escrito con mucha gente, parte de la cual ha dado lugar a dosieres extensos, algunos de los cuales, convertidos en libros o preparados en un formato de tales. Admito mi influenciabilidad como lector de libros de cartas de autores de siglos pasados por los que me he interesado en los que la carta era un instrumento esencial de la comunicación humana. A veces tengo nostalgia de los tiempos del telégrafo o incluso los anteriores de las postas de caballos para el envío de mensajes escritos de una ciudad a otra o de un país a otro. La actualidad que se caracteriza por las telecomunicaciones muy desarrolladas no creo que plataforme el desarrollo de la comunicación humana desde el plano sentimental de una forma mas progresista que en aquellos otros tiempos. Toda la habilidad tecnológica del ser humano por un lado no queda compensada por su falta de habilidad comunicativa.
A diferencia de cualquier otro texto la carta es fluida, inmediata, directa. De hecho es una conversación sin oralidad. La sensación que experimento al escribir a alguien es como si estuviera delante de mí. Su presencialidad virtual me desencalla los dedos y me hace fluir las ideas a una velocidad impresionante. Es posible que del otro lado se asuste por la cantidad de cosas dichas. A menudo he recibido opiniones de extrañeza en este sentido. A menudo, también, me he llevado la sorpresa con gente de alto nivel cultural, o que así lo estimaba tal vez equivocándome, se ha demostrado absolutamente negada para la prosa escrita. Se de muchos licenciados universitarios, empresarios y de profesorado de la docencia que son unos absolutos negados para el texto epistolario. A su favor puedo decir que además de la torpeza narrativa, que la he constatado, hay un bloqueo sentimental, o una falta de entreno para decir las cosas que se piensan. El ser humano lo que mas le caracteriza no es que sea un ser pensante es un ser adaptativo a la supervivencia del menor esfuerzo.
En la actualidad no tengo ninguna clase de vergüenza en proponer relaciones escritas. Casi me parecen más transgresoras que proponer relaciones sexuales de cama a espaldas de maridos y esposas y en sondear a priori la habilidad de la otra parte para mantener una relación sostenida de este tipo. Es posible que el campo diferencial entre los interlocutores sea considerable tanto por los itinerarios biográficos completamente distintos (que no puede ser de otra manera) como por las ideas diferentes. Establecidas o descubiertas estas sin tener que confirmarlo por las dos partes, la continuidad epistolaria depende del arte de eludirlas. No todo lo que se dice en cada carta tiene porque ser contestado por la otra parte y de hecho no lo es. Cada carta tiene una parte que informa y que se supone que se recibe y otra parte que revela un tema principal que del otro lado se hace más o menos acuse de recibo. El correo puede sobrevivir sin la suficiente o la esperada correspondencia de todo lo dicho. Esto es tanto porque se desmemorizan los detalles como por la misma dinámica existencial que tampoco emplaza a que todo pasa por la discusión por discutible que pueda ser. En ese sentido el campo epistolario no hace más que confirmar lo que ya existe en el campo oral, una considerable porción del no decir en el trato relacional.
Lo más interesante de un libro de cartas es que tiene un inicio y un fin, una intro y un epílogo. Sin embargo la relación de los dos interlocutores puede haber empezado antes y puede continuar después.
De muchas relaciones capturadas por el testimonio de unas cuantas cartas, -en algunos casos más de un centenar- ya no queda nada salvo lo que hubo que tampoco fue poco. No me quedan tantas ganas de reencuentros o de pos continuidades solo por razones formalísticas. Por otra parte la vida ya se ocupa de no crear tantas coincidencias si una biografía es lo suficientemente inquieta y pluralista como para viajar por distintas latitudes y ambientes. Un libro de cartas deja parte de la historia personal y del otro-si las recoge- sea cual sea el desenlace final de esa relación. Es posible que una relectura española ponga entre signos de exclamación afirmaciones del deseo personal mutuo que no se llegaron a cumplir. Todo final tiene su valor realístico devolviendo el deseo especulativo a un plano de manejabilidad de posibles. Hebbel recomendó no honrar con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor. Disgustarse por la desaparición de alguien en tu vida es absolutamente carente de sentido. Es lo mejor que puede suceder si ese alguien no esta a la altura del discurso, te ha saturado o le has saturado. Personalmente vengo cambiando mi escala de adhesiones: el especulum vaginal ya no supera la especulación intelectual. Un libro de cartas, a no ser que pacte a priori un esquema de disertación, se deja condicionar por la espontaneidad y hace de crónica aleatoria de eventos sin más valor que el de que queden recogidos en alguna parte.
Lo bueno de cada libro de cartas es que al terminarlo de continuar dentro del campo epistolario, el siguiente puede ser mejor con el anterior, más sutil y selecto. En la confidencia epistolar indistintamente de cada grado de compromiso con la declaración de lo personal hay algo de vanidad. El interlocutor confirma su existencia, cuando menos para un otro concreto que le sigue.
El complejo de Adonis/Afrodita .
Para hablar del complejo de belleza lo ideal es acudir al caso de un/a “guaperas” prototípico/a y ver como le va, lo que hace, lo que busca, como se comporta. El guapo o la guapa que sabe que lo es tienen una característica notoria de entrada que se convierte pronto en un problema. En su condición de figura minoritaria en comparación a la mayoría que le rodea puede ser la persona inicialmente mas llamativa por su físico en el lugar pero la instantaneidad de esa deferencia puede ser tan rápida que pase desapercibida. El guapo sabe que su guapura puede ser extraordinaria pero salvo para sus proyecciones profesionales si le ha servido para catapultarlo en esa dirección, no está exento de todas las acciones a las que la mayoría de los mortales se ha de enfrentar.
Su condición asintótica lo puede hacer llamativo algo que no tiene que confundirse con que se atractivo. La belleza facial, que en un primer instante mueve a la mirada, puede ocasionar no poner el oído a partir de las primeras frases que pronuncie delatándolo en su capacidad real. La belleza no se correlaciona positivamente con la inteligencia aunque tampoco la fealdad lo hace. Por lo que sabemos, la inteligencia sigue procesos internos que no tienen nada que ver con el físico externo. Luego veremos que el físico externo hace de intermediario o e interfaz entre la experiencia y el sujeto y la inteligencia sí le debe mucho a las enseñanzas obtenidas de las experiencias.
El Adonis es el tipo que sabe que es guapo y si ha tenido tiempo en esa condición, habrá verificado que le ha servido para que las cosas le vayan bien. Su guapura le ha abierto puertas y piernas. Una sonrisa adecuada y un perfil estudiado lo han puesto en el taburete de los preciosismos. Puede o no ser Narciso y hacer pivotar su vida en torno a un ego-centrismo insuperable o vivir con el físico puesto sin olvidar que la vida es mucho más que su imagen. El guapo puede aprender a callar en los espacios de habla cuando la conversación le hace estar inseguro por no tener opiniones consolidadas para seguirla, o por el contrario puede dedicarse a actividades de tipo cultural, además de seguir cuidando su look para que no baje puntos en la escala de apreciación de la belleza. Por lo general, no habrá pasado por concursos de belleza para que un tribunal le falle la puntuación de su guapura. Habrá tenido suficiente con que le hayan dicho y remarcado lo bello que es. Cuando era niño ya se lo decían los adultos cercanos, mas adelante sus amistades y flirts. Creció con este convencimiento. Si tuvo alma nata de transgresor su cuerpo desnudo ante su espejo le confirmó episódicamente lo bien hecho que estaba. Por si fuera poco cada encuentro en la intimidad con uno de sus ligues le repetía las frases de elogio tantas veces oídas antes.
A fuerza de saber un/a representante de la belleza que la posee puede ir por el mundo creyéndose pertenecer a una raza superior de dioses, etéreos y exuberantes. Ese sentido de la superioridad corre el riesgo de autosuficientarlo tanto que prescinda de otros parámetros existenciales, tales como el estudio o la reflexión. La figura del hombre guapo que ha conseguido vivir de su belleza viene de antiguo. Como fenómeno colateral se ha hablado de chulos de putas y de gigolós. Pero la belleza no es tan univoca y cada tiempo ha establecido su o sus cánones dominantes. Tampoco es tan segura. La cara más bonita puede quedar desfigurada tras un accidente y el cuerpo más bien hecho perderá flexibilidad y eroticidad con el paso de los años. La definición de belleza también encuentra una limitación metodológica inicial: una figura guapa de cara no tiene porque serlo de cuerpo y al revés. Todo el sex Apple de un cuerpo que mueve a excitación será un proceso condenado a abortar si una cara desagradable la deshincha. La naturaleza tiene formas caprichosas en su desarrollo y no todos lso cuerpos son bellos. Lo peor no son tanto las determinantes biológicas como los tratos culturales que los malogran. Hay gente muy bella que pasó a auto deformarse paulatinamente o que su personalidad degradada fue malformando su físico. El cuerpo es la escenificación de la psique y la belleza no es una garantía tan estable. Todo un arsenal de muecas que expresan el inconsciente afean las caras a pesar de su belleza de partida. Sin duda hay bellezas por las que no pasa el tiempo y cuerpos que mantienen su llamada erótica más allá de las edades que la cultura se empeña en creer que están reservadas para la sexualidad.
Para la mirada moderna, el Venus y Adonis de Tiziano tampoco muestra una excelencia que no pueda tener mucha gente y en el caso de ella, de espaldas, está fuera de medidas. El hombre bello y la mujer bella tampoco significan que se constituyan en los parámetros de la belleza, antes bien pueden ajustarse a unas formas físicas deseables dominantes. Es necesario tener un determinado chip mental para que, desde la mirada, se entienda que la persona mirada es o no es bella. Tocará tener una mirada escrutínica muy concreta, valorando mucho lo presencial, para ocuparse de este asunto, a costa de dejar de valorar otros aspectos más comunicativos. Habrá que aceptar que entra dentro de los posibles que haya quien lo primero que tiene en cuenta su percepción del otro es si su belleza o no belleza la hacen digno/a de atención. Para el complejo de Adonis su superioridad no le permite relacionarse o ser visto que se relaciona con otras figuras físicas que no entran en la categoría de los guapos. A fuerza de abundar en una conducta de superficialidades el guapo conseguirá hacerse no atractivo. (Sí, es muy guapo pero fuera de esto no es nada más, alguien comentará). Los telefilmes que dedican mucho a los parámetros sensuales buscan actores y actrices que una vez reunidos, en proporción, no se corresponde con la verdad real de los heterogéneos porcentajes de las distintas formas físicas. El Adonis o Afrodita solo se relacionarían con otras personas realmente fantásticas para tener tratos íntimos de carne y placer. Pero es posible que también tiendan a elegir por amistades frecuentes personas cuyos físicos no serán tan perfectos como los suyos para así destacar más.
La sociedad de consumos múltiples permite que cada cual saque el mayor partido a su físico. Hay toda una industria para el embellecimiento y quien no tiene la talla o la forma o el rictus dado por la naturaleza lo puede adquirir en una clínica o en un centro de estética. Las estadísticas indican que empiezan a ser las intervenciones quirúrgicas para modificaciones voluntarias la mayor parte de ellas. No está mal que la gente quiera hacer de sus cuerpos algo fantástico (no hay nadie que no pase por el tubo de la forma y que no se sienta seducido o asqueado por ella) el problema es que deje de hacer otras inversiones (que no pueden pasar aun por la neurocirugía, todo llegará) para ser más personas.
Un problema añadido al guapo/a -o que así se lo cree y dedica una gran parte de su espacio mental a su aspecto y a esa convicción- es pensar que los/las demás que no son/somos guapos/as nos incomoda terriblemente no serlo. Posiblemente el Adonis tiene que dedicar una energia extra para no dejar de serlo o dejar de comportarse como tal. Está perdido si su belleza le arrebata la dedicación a si mismo para aprender más de la vida. Se puede estimar que las personas que tienen las puertas abiertas por su físico les toca hacer menos esfuerzo para adaptarse a la sociedad que otras que sí tienen que hacerlo. Ese superávit de facilidades se les vuelve en contra al no desarrollar otros aspectos para la adaptación existencial y por ésta vía sí puede darse un déficit de inteligencia.
Si la belleza actúa como un factor de adaptación social no es tan descartable que la reducción de dificultadles vaya en contra de la experiencia de sujeto y por tanto en contra del incremento de su inteligencia. Habría que hacer estudios rigurosos para comparar si los más guapos son los más tontos, lo que si se sabe es que la gente mas inteligente no es precisamente la que se dedica más a la performance o a las distintas artes escénicas (incluida la política pública) sino que se realiza en otros ámbitos menos evidentes, siendo la más bella la que sí se muestra más.
La belleza remite a distintos parámetros que no tienen porque estar de acuerdo entre ellos. Con Leni Riefenstahl, y sus exposiciones fotográficas sobre los nubios. (der 1962 en Nubia, Sudan) el mundo supo de otras anatomías y elegancias. La belleza es relativa, evidentemente, y no todo el mundo conviene en señalar lo que es bello de lo que no lo es. Los parámetros griegos de la belleza no significaron que satisficieran a todos los griegos ni mucho meno que todos los griegos se ajustaran en sus físicos personales a ellos. Los sex symbols que van desfilando por las últimas décadas pueden entrar también en discusión. El cine arroja nuevas figuras que han mostrado valores escénicos en la interpretación sin que sus estéticas personales entren dentro del canon de la belleza según una idea clásica de la misma y que sin embargo sus caras han pasado a integrar la memoria social. Muchas personas con imperfecciones faciales, que no déficits, han optado por seguir con sus caras sin pasar por la cirugía estética por que de hacerlo perderían algo de su personalidad anterior.
Ese relativismo estético nos aparta del objeto temático del complejo de Adonis que hace de su belleza un pretexto de superioridad que realmente no tiene. En un análisis fisiognómico exhaustivo de caras se comprueba el valor distintivo de cada una y su cuota de atractivo. La atractividad no es una consecuencia directa de la belleza sino de la personalidad. No todos lso bellos son atractivos como tampoco lo son todos los feos pero no se puede decir de lso primeros que sean más atractivos por bellos ni de los segundos que no puedan ser más atractivos que los anteriores. El atractivo hace jugar otro tipo de elementos aparte de la figura física, que provienen de la gestualidad y el discurso. Un guapo con tics pierde su virtuosismo escénico, si encima puede poner la apariencia pero no la esencia no será demasiado tenido en cuenta. Orson Welles, de aspecto carismático-enigmático.que no calificaré de guapo fue un mago de la imagen que trabajo con interpretes que en una división somera entraban unos dentro del parámetro de la belleza y los otros no. Sería tan inútil elegir un elenco de actores/actrices en función de su belleza como hacer lo contrario. En un tiempo la industria cinematográfica la hipervaloró. Posteriormente otras actrices introdujeron otros parámetros de estética siendo el goce de la imagen y no el de la belleza además del goce de lso textos y no de la acción lo que se fue abriendo paso. Si la belleza es siempre relativa, para el Adonis es una cuestión crucial. (Si no eres guapo como yo no tienes nada que hacer. Vale.) Se queda solo con su look y con su falta de estudios, por si fuera poco puede aburrir soberanamente cuando todo su tema de conversación no va más allá de las cuestiones formales y anatómicas.
Para la sensibilidad personal, la belleza también puede ser un motivo de sufrimiento. Las mujeres mas guapas eran las mas codiciadas, las obligadas a prostituirse o vendidas y compradas como esclavas para terminar en harenes, pero esa es otra historia. El complejo de guapo/a no deja de ser una exageración y una disfunción de personalidad. El que se lo cree no tiene porque disfrutar más. Todas esas piernas que se le puedan abrir no significan que se conviertan en accesos contables a intimidades ajenas. Hay un film de Edi Constantine, para mí, atractivo pero no guapo, en el que una fan bombón lo espera y se lo lleva a casa en la que se desnuda para ofrecérsele sin que él le dedique la menor atención. Su personaje es el del aburrido absoluto y también el del saturado de toda experiencia que parece que va a ser repetida. A la belleza de ella no sucumbe él y esta claro que su fan lo es por lo que representa en el cine más que por su físico.
Si unos minutos antes refería la dificultad de consenso para la noción de belleza lo mismo se puede decir para el concepto de atractivo. Aún es mucho más difícil llegar a un acuerdo. La belleza se puede medir con parámetros concretos: las distancias entre los elementos de una cara, los tamaños, las curvaturas, los perímetros, el atractivo es mucho más laxo haciendo intervenir multitud de pequeños factores inicialmente imperceptibles.
En cinematografía se tiene clara la diferencia entre interpretación y belleza. Hay actrices cuya estética fuera del canon de la belleza sobresaliente, Geraldine Chaplin, no ha impedido que sean primeras figuras. Lo que finalmente queda en la memoria del otro es una imagen diferencial y un discurso. Son resortes de consolidación de la referencia. La belleza no es el dato más significativo del otro sino un dato más. El complejo de Adonis desconoce eso presumiendo que con la suya tiene suficiente para conquistar el mundo. La diferencia de la belleza con otros atributos subjetivos es que aquella es un regalo de la naturaleza por la cual el sujeto no ha debido hacer nada y como mucho mantenerla y no ponerla en peligro, en cambio otros atributos de adaptación pasan por el esfuerzo personal y por el mérito, algo de lo que no se ha enterado el guaperas que va de grotesco al ir solo de eso, de guapo/a.
Ciertamente el sujeto bello y bien formado puede generar miradas que sean miradas inequívocas del deseo pero todo puede quedar en ellas. Una mirada sostenida mas allá de un instante es para pasar a un conato de conversación o a una serie de gestualidades explicitas que inviten a un contacto.
El complejo de Adonis no se corresponde siempre con sujetos fantásticos realmente bellos, pueden tener el complejo y no serlo, lo cual además de padecer un problema de personalidad son motivo de hacer el ridículo. Por haberlos, hay individuos que creen ser mas de lo que son y tratan de aparentar lo que no tienen. También sucede con los atributos de la belleza.
Lo que más abunda en sociedad es la apariencia, y la imagen es en lo que más. La falta de atributos naturales queda compensada por el exceso de cargamentos artificiales. Un abalorio hace en principio a una figura más llamativa aunque no más guapa ni más atractiva. Un determinado vestido la hace más sexy pero sin que estos dos parámetros en realidad varíen, aunque los sentidos pueden ser engañados por virtud de la psicoestética o de los cuidados de la forma. Evidentemente alguien bello puede estar muy orgulloso de su belleza y de gozar del cuerpo aparente que tiene (Fontenelle señaló que el orgullo es el complemento de la ignorancia), pero no puede hacer arrogancia de ella cuando cae en el complejo superlativo. Cualquier complejo de superioridad es un desajuste entre quien lo tiene y las otras verdades de las que no está al tanto de la vida en su extensión. Katherine Hepburn dijo que cuando mas se envejece mas se parece la tarta de cumpleaños a un desfile de antorchas. Ella, con Spencer Tracy hicieron coprotagonizaron los diálogos del mejor cine de su época sin que ni el uno ni el otro formaran parte de las imágenes mas bellas de la industria hollywoodiense.
Yerma dirigida por Pilar Távora basada en la obra de Federico García Lorca, con Aitana Sánchez Gijón, Juan Diego e Irene Papas. García Lorca creó la trama brutal de un matrimonio en conflicto por la gran intención de ella en el deseo de la maternidad y la seriedad estricta de él por el trabajo y escasa pasión erótica. En una zona rural donde cualquier detalle debía ser medido y ocultado van pasando los años mientras Yerma ve como las demás mujeres de su edad van teniendo hijos y ella no los tiene. Su único tema que se convierte en obsesión es engendrar. En realidad la elección de su marido al que no quiere y termina por despreciar es para que la fecunde. No solo eso queda sin suceder sino que ella no se permite dan rienda suelta a sus fantasías y sus deseos por otro vecino por su casta y por su honor. Los dos protagonistas viven la trampa en vida de una relación que mutuamente los destruye, a él por el temor patético de estar en boca de los demás, y a ella por no sentirse completa al no ser madre. Ella interroga a la mujer vieja del pueblo ,con más saber probablemente, para su fertilidad. Y acaba acudiendo a quien le prepara ungüentos y le marca signos para que por la vía de la superchería o de la sobrenaturalidad se quede encinta. Nada le surte efecto y decide encerrarse en si misma sin mencionar palabra por no ser gratificada por la naturaleza. Mientras ella se va secando aún más de lo que creía estar por no engendrar, su marido la quiere sin alcanzar a salir del laberinto. En la última de sus discusiones ella lo mata a él, y tras asesinarlo grita”he matado a mi hijo”.
El desenlace dramático del argumento habla de la cárcel compartida de dos seres adultos por un destino que no es el suyo. Posiblemente jamás no deberían haberse asociado en las lides del amor y de la casa común,pero esa es la trama, a partir de una vinculación forzada.Yerma no ve en su marido más que el puente para ser madre.Y el no ve mas en su mujer que una pantalla para aparentar una normalidad que no tienen.
Resulta curioso que en plena época de estadística macabra de la violencia de pareja donde la mayor parte de las víctimas sean mujeres, en la literatura española del primer tercio del siglo XX aparezca ya la tal violencia y lo haga con los papeles cambiados por lo que hace a agresora-víctima.
Balseros de Carles Bosch ( uno de los dos codirectores) es una película documental que partió de un programa para 30 minuts sobre el éxodo de los cubanos en balsas en verano del 1994.El propio Fidel Castro anunció que se fuera quien quisiera en aquel momento y por sus propios medios dando ordenes a la guardia costera para que los dejara libres en su aventura, con esto condenaba un porcentaje de ellos a una muerte segura.
Los deseos de salir de la isla de los cubanos se vienen prodigando a lo largo de todo el régimen castrista y el perfil de los que salen no tiene ya nada que ver con aquella primera oleada purgada por el castrismo tras 1959. Cuba experimenta la pobreza y el aislamiento y Florida a apenas 100 millas de sus costas es la promesa de la vida mejor bajo el régimen capitalista. Sí, Miami es uno de los nombres del cielo para los cubanos y estados unidos uno de los nombres del Paraíso. Pero basta entrar en la verdad estadounidense para darse cuenta que no hay paraísos terrenales.La película hace un seguimiento de 7 de los balseros a los largo de más de 5 años. Lo cual permite ver su adaptación a la nueva vida americana. algunos ganan dinero, una se dedica al camelleo de droga, otro se hace pastor y fanático del evangelismo. el film no pretende nada más que una descripción. No hace un análisis valorativo.Recoge las opiniones de sus protagonistas. Es una filmación interesante por esto, aunque posiblemente el programa radiotelevisado contenía mas elementos valorativos y críticos que la propia película, ya que ademas de recoger opiniones protagonistas,la estructura documental incluye estimaciones de quien la monta. Fuera del film por confidencias procedentes de su producción sabemos que uno de los balseros con los cuales se sigue estando en contacto, al estar al corriente de los premios y oscars recibidos por la película contempla la posibilidad de demandarlos para obtener beneficios económicos, no por enemistades personales sino entrando en la dinámica lucrativa yanquee de anteponer el dinero por encima de cualquier otro trato, y puesto que “hay seguros” nadie saldría perjudicado. Todo un testimonio off de récord de la verdad americana.
¿Qué sucede para que alguien con una cultura crítica y una capacidad intelectual probada llegue a convertirlo en un justiciero contra el sistema eligiendo friamente a sus víctimas con el envío de paquetes mortales a distancia? ¿qué sucede para qué la desconformidad conduzca a la comisión de los actos terroristas desgajados del propio discurso crítico? Esto trata de interrogarse Unabomber.La verdadera historia de Jon Purdy, coprotagonizada por Robert Hays, Tobin Bell y Dean Stockwell, que aborda la historia de Theodore J.Kaczynski, alguien que por espacio de unos 18 años tuvo en vilo al inspector postal Tony Muljat y al equipo de detectives que no lo descubrieron hasta que David, el hermano de Ted no lo delatara al sospechar que se trataba de Unabomber. Este tenía un discurso radical antitecnologista y antisistema, que recogió perfectamente en su llamado El manifiesto cuya publicación exigió a periódicos de amplia difusión como condición para dejar de enviar bombas. Fue a través de éstas: autenticas obras de ingeniería mortífera, lo que dio pistas de su personalidad a Muljat. Admitir la publicación de su Manifiesto (un conjunto de parágrafos categóricos que confundían sistema social con tecnología)fue la estrategia para intentar que alguien le reconociera a partir de sus dejes gramaticales. Así fue cuando su hermano empezó a comparar partes de aquel con partes de su correspondencia recibida. Cuando fue detenido en su cabaña en el bosque donde vivía aislado socialmente se le incautaron suficientes pruebas incriminatorias. En su juicio, donde se autodefendió, asumió la responsabilidad de los atentados que había costado varias víctimas y damnificados.
El hecho de que sus víctimas fueran elegidas de los medios universitarios de los cuales procedía mimaría la hipótesis de un revanchismo personal a aquel espacio donde no quiso, o no pudo, desarrollar sus actividades intelectuales.
Cómplices. Cuestión de supervivencia. Es un trhiller de Rodney Gibbons coprotagonizada por Pam Grier y Rutger Hauer, una detective y un ginecólogo el cual es sospechoso como autor de la muerte de su examante. La trama sigue por derroteros estándares en la filmografía de policías y criminales, donde unos se toman ciertas libertades ilegales y los otros están puestos para confundir al público revelando personalidades criminales en sujetos socialmente muy instalados y adinerados. El núcleo argumental de mayor consideración es la complicidad con que el sospechoso principal establece con la detective en una especie de flirt pre-establecido con la mirada. En ningún momento el ginecólogo duda de su posición segura o de que pueda ser establecida su culpabilidad a pesar de que lo acosan policialmente una y otra vez y la pareja que lleva su caso cree que es el asesino. Lo que es más, el sospechoso pauta la dirección de la investigación por donde debe ir en lugar de demorarla en él. Su interés por la detective que hace recíproco decora un fondo sentimental supuesto aunque apenas lleguen a rozarse físicamente. Tanto el actor como la actriz, ejemplares de la sensualidad humana, inducen a la sugestión y a inventar lo que pueda suceder entre ellos. Mientras tanto se suceden nuevos crímenes y un alto mando de la comisaria policial está implicado en un asunto de una empresa farmacéutica que ha tomado por cobayas una serie de mujeres para probar un nuevo producto que les produce linfomas. Tal empresa es la responsable de los asesinatos. Las cosas vuelven a su lugar y los dos tórtolos pueden dedicarse a continuar con su flechazo. Lo que sorprende antes es la impunidad con que se mueven los agentes policiales, el modo de detener al sospechoso invadiendo su consulta y deteniéndolo indiscretamente ante sus pacientes, la prepotencia con que funcionan aquellos y la candidez con qué los acepta este:algo completamente insólito en una vida social donde se supone que los derechos están contemplados.
El resentimiento antimasculinista de la detective, una abanderada de los derechos femeninos y que le trae no pocos problemas en su departamento por sus ilegalidades, se mezcla como marejada de fondo y finalmente como la gran derrotada, o conquistada, por el amor al que ya creía un imposible.En resumen, una historia un tanto increíble que es compensada por las tomas de la cámara en picado y los primeros planos de los detalles y los gestos.
Aún desde las posiciones más extremas del pacifismo y de la cultura de la no violencia se puede comprender que en determinadlos contextos, El homicidio pueda ser entendido como un acto de defensa o como una conducta ineludible. La ley establece distintos grados de homicidio según sea con premeditación, en defensa propia o por enajenación. No sé si contempla también la muerte como un acto de pena. En De ratos y Hombres (1992) Gary Sinie plantea una reflexión sobre la muerte ocasionada en dos escenas concretas: la de la mujer y la de su homicida, un retrasado mental, a manos de su amigo. Pero vayamos por partes: sinopsis-> la película nos sitúa a finales de los 20 o principios de los 30 durante la época de la depresión norteamericana en que la gente recorría enormes distancias del país usando, trenes de carga, para encontrar trabajos. Los dos protagonistas Gary Sinie (el sargento de Forrest Gump ) y John Malkovich usan uno de estos trenes para llegar hasta una granja de cebada manejada por un patrón exigente con un hijo camorrista. el personaje de Malkovich es el de un grandullón muy noble pero con pocas luces e inconsciente de su fuerza;y el de Sinie el de su protector a partir de l fallecimiento del único pariente de aquel. ambos se adaptan al trabajo de granja y Malkovich resulta ser un trabajador muy productivo, esperando tener suficiente dinero como para comprar su propia granja. La única mujer de la granja, la esposa del camorrista se aburre soberanamente y es muy provocadora.Los recién llegados tratan de mantenerla alejado de si mismos.En una de sus insinuaciones busca la compañía de Malkovich y de acariciar s cabello por él, el cual se entusiasma como un niño, lo cual provoca una reacción exagerada de ella. Para que no sigua gritando le retuerce el cuello y la mata sin que sea su intención. No es la primera vez que ha asustado a mujeres y ha sido ya un motivo por perder el trabajo en otra granja. Al advertir lo que ha sucedido huye. Poco después su amigo va a su encuentro. Una vez allí, él absolutamente alelado por lo que ha hecho que apenas si lo recuerda, le pide una vez mas que le cuente su futuro juntos en una granja de producción de conejos. Mientras le va contando la historia decide matarlo de un disparo en la nuca. Mientras tanto la cuadrilla de temporeros que había formado ya un piquete a caballo envalentonados por el camorrista, iba en su búsqueda y lincharlo. Dos muertes: una por nerviosismo y otra por compasión. No quedaban alternativas para el retrasado:ni el linchamiento ni la cárcel ni siquiera una granja con perspectiva económica hubieran sido su alternativa, o al menos eso flota tras el término de la proyección. No vivía en paz la chica un tanto buscona, que por una parte insinuaba el placer y por otro lado podía meter en problemas a quien caía en su juego de la seducción.
Manchester cuando fue el centro del universo. 2
De la mano del personaje de Tony Wilson en 24 hours Party People de Michael Winterbottom se puede recorrer la vida musical de Manchester de finales de los 70 cuando era un centro de innovaciones. Tony creó Factory una discográfica original en la que no había contratos escritos entre las bandas que desfilaron como Joy Division, New Order que fue su continuadora sin su cantante Ian Curtis tras su fallecimiento y The Happy Mondays. El único documento contractual era n papelajo manuscrito breve,m una nota de tertulia en realidad, que contemplaba la libertad de los grupos en estar o dejar de estar según su conveniencia, y que se mantenía enmarcado junto a la discografía editada. Wilson trabajó en distintas instancias de la televisión de la época y adquirió una cierta notoriedad, también su negocio a pesar de no ser tan beneficioso como la asistencia masiva de gente parecía indicar. Su margen de beneficio estaba en la venta de bebidas alcohólicas, lo cual no dejaban tanto dinero en cuanto su espacio se convirtió en uno de los puntos de difusión de droga.Los camellos eran los que hacían el verdadero negocio.
La película es trepidante y es más un documental que una película con un argumento rodado. Está presentada en primera persona por el personaje de Tony Wilson que presenta a unos y a otros y hace introducciones en off a las distintas escenas que va protagonizando parte del elenco pop de aquellos años. Es un tema fímico muy interesante a pesar de que Wilson descalificara el jazz y lo tomara como el refugio de los músicos fracasados.
Cuando la solidaridad va en contra de sí misma.
El señor Shosuke Ohara de Hiroshi Shimizu 1949 trata de la historia de una persona que ejerce la solidaridad conceptual que por sistema ayuda a los demás por razones de prestigio. La casa de Ohara es conocida por todo el mundo en la población. Tiene el símbolo de la hospitalidad y su linaje de clase alta viene prodigando favores a quien sea que se los pida. Ohara, para mantener este prestigio, acepta todas las solicitudes que recibe, nunca dice que no: sufraga un equipo de béisbol, manda traer máquinas de coser para que un grupo de mujeres aprendan nuevos estilos de confección, da su respaldo a un candidato torpe para alcalde en las elecciones municipales, agasaja a todos sus visitantes, paga en todas partes. Hace todo esto y no parece que sea para recibir compensaciones ni especula con las personas a las que ayuda; antes bien, rehúye los agradecimientos de los que es objeto. Su prestigio es enorme aunque su rol de mecenas no se corresponde para nada con el de inversor, empresario o estratega económico, antes bien es un borracho y un gandul así reconocido por quienes le conocen y por sí mismo.
Este ritmo imparable de ser el hombre que más ayuda a los demás termina por arruinarle. Ha de pedir préstamos y permitir que su esposa se venda los kimonos más nobles de su condición para reunir dinero con el que no defraudar a quienes esperan que se comporte de acuerdo con su condición.
El prestamista le persigue. Para poder pagar sus deudas da todas sus pertenencias a subasta. La gente del pueblo le pide que sea exclusiva para sus vecinos y así los objetos con el emblema de su casa se mantendrán en la misma zona. Nadie se ofrece en pagar sus deudas. Se deshace de todo, tan solo se queda con sus libros y su asno que regala a los niños. También pierde su casa y su mujer lo abandona. La última noche que la pasa en ella es asaltado por unos atracadores a los cuales reduce con su judo y los invita a sake o vino y explica la enseñanza de su vida a aquellos miserables que se sienten avergonzados. Cuando ya se va de la población con lo puesto caminando junto a la vía del tren su esposa en actitud sumisa lo sigue. El acepta que lo acompañe.
Una historia de entrega y de amor, donde el valor de la ayuda se vuelve en contra de quien hace de ella vocación sin pedir nada a cambio. Una película documento en las formas de vivir y el trato reverencial recíproco en la cultura japonesa. Interesante tema de debate sobre la función del mecenas más interesado en el poder de su nombre y en la gestación de su apariencia que en un interés por los demás para su propio desarrollo. Lo que no dan los actos solidarios del personaje principal son la enseñanza de la solidaridad. Cuando él está en total bancarrota que no puede ocultar recibe los sarcasmos y críticas de sus vecinos: le objetan que se haya arruinado colgando un papel en sus puertas, las geishas le cantan una canción de desprecio. Todo el mundo da por supuesto que era su obligación seguir siendo el padre de todos, el que ayudaría siempre y ni siquiera se plantean que él también podría necesitar ayuda siendo ese momento la manera de demostrar la solidaridad o la devolución de los favores recibidos
Version española presentada por Cayetana Guillen Cuervo es un programa, junto a otros, que justifica tener un aparato de televisión para seguir, en el caso de éste, cine selecto. El diseño constante es el de invitar al director y a algunos de los protagonistas al plató durante la proyección. Hay una presentación de la película y de los invitados antes del pase y otra con un debate después. Los unos y los otros dicen e interpretan cuestiones de la película. La conversación es acompañada con remakes documentales de fragmentos de otras películas relacionadas en la línea de Días de cine, otro programa recomendable. La tertulia más que la conversación analítica permite distendidamente que nos enteremos de los pormenores del rodaje y del proceso que llevó hasta él. Es un espacio que permite un acercamiento más personal a los profesionales del cine. Se nota, en algunos de esos foros, la ausencia de un análisis más objetivo del argumento que ha pasado por la imagen y del que ha quedado fuera. A veces sucede que tanto los guionistas, como los directores como los actores/actrices se han dejado atrapar por lo escénico y por los roles elegidos sin preguntarse las causas más lejanos del porque de los comportamientos tratados. Podemos presumir en que desde la postura artística no hay porque entender las pulsiones y decisiones que llevan al acto creativo o a la organización de un argumento para que funcione como producto acabado en la receptividad del espectador.
La seduccion amorososa por la palabra.
La noche y el momento de Anna Maria Tató, un diálogo inteligente y profundo sobre el amor heterosexual que se desarrolla a lo largo de una noche en la alcoba de una aristócrata (el personaje de Lena Olin) visitada por un amigo (el personaje de Willem Dafne) al que ha invitado a su mansión. Es la Francia aristocrática del s XVIII. Él es un intrépido escritor transgresor de las costumbres y apólogo de licencias y libertinajes, que recuerda de alguna manera al marqués de Sade. Su biografía es un canto a la libertad y a la conquista amorosa. Ella, una marquesa que pretende conquistarlo pero sin mostrar sus deseos de entrada. De hecho ella se considera maltratada por la historia amorosa que ha tenido en el pasado y piensa que amar es equivalente a ser vulnerable y sufrir. Es un debate, un duelo entre distintos modos de seducción aunque en todo momento ella parte de la negación de el, al que toma por un torrente de sensaciones y de placeres al que le interroga continuamente sobre otras conquistas que son calificadas por el mismo como menores. Durante distintos momentos de la velada, en los que ella está en camisón y él en albornoz, están en la pieza privada donde la cama simboliza en todo momento el lugar de aterrizaje; ella le pide que el se vaya y le asegura que no se dejará seducir. Pero en el último momento cuando él está a punto de salir ella lo rescata de nuevo para la conversación. De las confidencias de él habla de una historia singular: mientras estaba encarcelado por sus libros la celda contigua alojaba una mujer con la cual tuvo un idilio por medio de un agujero practicado en la pared. Esa persona de la que no tiene todos los datos resulta ser la marquesa que con l ayuda del alcaide de la prisión se hizo encarcelar en ella para seducir al escritor. Tras una noche de palabras hacen el amor con esquisitez y pasión.
Una película que pone en evidencia como el amor pasa por la palabra y el placer se experimenta con ella y que toda negación de entrada no es más que una hipótesis así como todo decir puede encerrar sutilmente mensajes contrarios.
La audiencia dirigida por Marco Ferreri, con Enzo Jannacci como el joven que quiere una entrevista con el papa católico; Ugo Tognazzi que hace de policía que se autopresenta como funcionario y que controla al muchacho haciéndole de sabueso que le persigue a todas partes; Vittorio Gassman como un príncipe excéntrico en buenas relaciones con la curia del Vaticano; Claudia Cardinale como la prostituta cuyo contacto le es facilitado por el policía y se enamora del chico que pretende la audiencia y Michele Piccoli como uno de los curas en contacto con la nobleza papal que concede sus entrevistas con el tiempo contado con una clepsidra de arena y fumando como un carretero.
La historia va de un pobre infeliz pseudocreyente con una crisis teológica considerable que llega a Roma y está metido dentro de uno de esos grupos visitantes del máximo papal recibiendo las instrucciones de algún cardenal acerca de cómo debe de ser su comportamiento: básicamente, callar y contestar si son preguntados por el pontífice.
Con el pretexto de una solicitud de audiencia privada de un feligrés, que es buena persona aunque algo atolondrado, pone al descubierto la impenetrabilidad de la curia jerárquica vaticana y, como trama en paralelo, el amor del chico, por su inocencia crisálida, con la prostituta despampanante que es la que pone el contrapunto divertido de todo lo que sucede. Ésta que queda embarazada finalmente se deshace del joven y se queda con el policía con quien nunca ha terminado la relación. El chico va una vez mas a la piazza de St Pietro donde muere sobre los adoquines sin que su solicitud haya sido atendida.
La última escena es la de otro chico pretendiendo lo mismo que el anterior que es atendido también por el policía y al que también meterán en un laberinto de esperas tras las cuales no hay nada salvo la desesperación o la muerte. El embozo de todo el argumento pone un papa lejanísimo e intocable al que no se le puede hablar ni hay porque hacerlo. Ese ambiente de misterio, de autoprotección e impenetrabilidad es la propiedad más expresiva de la teología institucional del catolicismo protegido por las alabardas de los soldados de puertas y por la complicidad de una jerarquía que debe controlar todas las conductas de sus seguidores no aceptando ni la pregunta, ni la duda, ni la discusión.
Mogli Pericolose (1958) de Luigi Comencini Es una comedia que plantea una situación demasiado cierta, y no exenta de visos dramáticos, pero que es tratada cinematográficamente con suficiente gracia como para perdonar las implicaciones encerradas en los roles femeninos en juego. Durante un fin de semana compartido de tres parejas en la campiña donde los hombres han ido de cacería de perdices, dos de las esposas apuestan con la tercera en que todos los hombres son seducibles e infieles y que están dispuestas a demostrarle que el suyo también lo es. La tercera mujer, la más inocente y menos despampanante de las tres, acepta la apuesta no creyendo que su marido pudiera engañarla. La trama pasa por las artimañas de la que va a ser seductora del marido-diana. Éste no sucumbe a los encantos de ella con lo que las dos amigas, no exentas de malicia, pierden la apuesta. No obstante la otra apostante se revela en toda su perversidad tratando de buscar errores en ese marido diana pero también controlando y manipulando al suyo propio, que sí es un seductor de otras mujeres. Este segundo marido así como el de la otra apostadora son santos varones que aguantan pacientemente las artimañas de sus esposas. Por si fuera poco, una de ellas, Se trae a su aliada ideal, su madre, para avalar en la capciosidad y desconfianza hacia los hombres. Hay otra relación kafquiana de otra mujer que lleva 20 años sin tener trato verbal ni sexual con su marido con quien comparte la casa y que tiene absolutamente castrado a su hijo todavía virgen. Hay una escena genial en que su padre le prepara literalmente una cita con una chica del barrio que al muchacho le gusta, la farmacéutica de la farmacia próxima, y lo empuja a que haga sus primeros contactos amorosos. Este hombre y la alianza que establece con su hijo para sortear a la madre castradora y poder alcanzar la conexión sentimental con otra mujer es toda una alianza varonil de supervivencia.
El título de Comencini no podía ser otro. Las mujeres retratadas de época son hacendosas, hogareñas y manipuladoras. Son los maridos los que están fueras, los que trabajan, los que aportan el dinero. El chantaje de una de ellas hacia su marido es total y la comicidad en hacerlo no le quita su función de poder o de carcelera sobre él. De las tres esposas, la que acepta la apuesta por la confianza de su marido, y que la gana, es la única mentalmente sana. Interesante el contrapunto de la mujer-madre en relación a su hijo en edad de emanciparse y todavía enfaldado a la madre que no lo suelta. Es otra versión del control. Un argumento que trata de eso: del control femenino sobre la vulnerabilidad masculina contra el que hay que luchar a brazo partido para respirar algo de libertad: el del padre que tiene que contener a la madre castradora para que deje en paz a su vástago, el del marido de la chica inocente seducido confundido por la actitud de la seductora hasta que es avisado de que es victima de una apuesta, el del marido de ésta que simula que se va de viaje para pillarla in fraganti con otro, el del otro marido, gerente de unos grandes almacenes interesado en otras mujeres para sobrevivir seguramente, al calvario del control de la suya, y que no por eso deja de quererla. Aparentemente todas las mujeres son malévolas menos la del marido-objetivo de seducción, pero ni siquiera ésta cuando, sospechando que finalmente se ha ido a la cama con la apostadora, decide destruirle un libro original del que es autor, quemándolo hoja a hoja para impedirle que gane un premio y se vaya de viaje un tiempo a América. Afortunadamente el hombre ha conservado una copia, gana el premio, y toma el avión con su, ya reconciliada, esposa quedando todo arreglado sin más consecuencias.
El remake de esta película casi medio siglo después de haber sido rodada pone en la mesa el tema de la perversión de una manera jocosa aunque no por eso disculpativa. El poder femenino para hacer de un hombre lo que ella quiera es el mensaje tácito de fondo.
El dret a la imatge està reconegut constitucionalment i és punible qui en fa ús d’ una aliena i l’ explota comercial, publitària o eròticament sense el permís de l’ interessat/da. Fins aquí la lletra maca, ara veurem la impossibilitat executiva d’ això.
Des del moment en que tothom i tot el conegut, sense excepció, forma part del camp perceptiu, obert doncs a la observació, tothom accedeix a la imatge privada encara que això no sigui la seva intenció. Senzillament, els altres formen part del camp visual; a una menor escala, del camp acústic; encara a una mes reduïda, del camp olfactiu;i a un raport més petit, del camp tàctil, en relacions força especials. Des del moment en que s’ interacciona amb algú la percepció proporciona les dades d’ aquest que passen a ser guardades a la memòria. Se li conserva la imatge, el to de veu, la gestualitat i l’ anècdota de la trobada. Ningú pot anar pel món creient-se que la seva imatge només és seva. Seria un contrasentit. Des del moment en que forma part de l’ espai públic la seva imatge personal passa a engrandir el panorama composat per moltes altres imatges. Així doncs la possessió, agradi o no, es un fenomen socialitzat encara que amb una cultura de la socialització no prou clara. Si un observador mira atenta i sostingudament a un altre es possible que aquest darrer se senti pertorbat o incòmode. Si el context dels dos es, per exemple, una platja nudista en la que uns van a banyar-se despullats i altres hi van a espiar (curiós comportament del principi del nudisme d’ estiu que regalava una excitació extra a tanta gent costera de cul estret) es parla de voyeurisme. El voyeur, (el mirón en castellà, el miraire, es podria dir en català) està considerat com un malalt mental perquè disfruta mirant els demés, en particular sense roba o fent l’ amor, es munta l’ excitació tot sol sense participar activament d’ aquest cromo. Fins fa no gaire els manuals i la gent ben pensant es posaven d’ acord en que el voyeurisme era una minoria i que a mes s’ amagava de ser-ho. La mass media s’ ha ocupat de convertir a la societat en massa, en voyeurista.
Estar assegut al sofà de casa i mirar programes que furguen en les intimitats dels demés redueix al telespectador en un voyeur sense que s’ ha n’ adoni. Resulta que aquets programes son d’ audiència massiva, amb la qual cosa cal inferir que un alt percentatge poblacional està malalt, sobradament demostrat en aquest punt.
Així doncs la possessió de la imatge es un procés mental inherent a la relació amb la vida. Qui no te retentiva per posseir-la te problemes d’ orientació i ubicació a l’ espai. Es totalment absurd i inconsistent dir la meva imatge és meva i només meva i no vull que te l’ enduguis amb tu. Encara que formalment a vegades es diu: oblida’ t que m’ has vist, s’ està demanant de fet que no sigui comentada la coincidència. També quan al final d’ una relació es demana: oblida’ t que m’ has conegut, el demandant no pensa tant en que no quedi cap petjada seva a la memòria de l’ altre com que ja no li concedirà mes temps convivencial.
La imatge es una condició inherent de la forma. Des del moment en que un objecte és volumètric i ocupa un espai te una imatge mentre el domini de la invisibilitat no ens demostri el contrari, La imatge es tant important que fins i tot a les coses etèries i més immaculades se les representa amb ella Tot l’ arsenal d’ angelets ho rubrica. Pel que fa a la imatge física és una de les distincions de cada individu. Què seria del narcisisme humà si tothom tingues la mateixa cara i cos? La imatge surt del cos o de l’ objecte per passar a la memòria i a la fantasia dels demés. Ningú, en particular els adonis i companyia, es tant ignorant com per pensar que el seu cos tant si el despulla com si el decora tàcticament passarà desapercebut dins la morfologia global. En aquest cas el desmemoriat que no s’ ha enterat se li farà el retret per la seva falta d’ atenció. L’ acció humana individual desitja mes compartir la imatge i també el missatge que no pas quedar-se en l’ oblit, Una altra cosa ben diferent es que algú t’ espií pel pany de la porta i et filmi mentre et canvies de calces i pengi això a un espai de domini públic, Es un utilitarisme i una manipulació que ha de rebre la seva critica dura corresponent. Hi ha gent per tot i també hi ha la que filma a nudistes despullats a la platja que nomes pensen en que la carícia del sol no li sigui pertorbada per cap núvol fugisser. No es pot estar per tot, ni clavar una paret de tela amb vents de corda al voltant del nudista que pren el sol a platja no autoritzada. El títol de la paret podria posar: profilaxi contra l’ escàndol o bé les tarifes per voyeurs incorregibles. Passi, passi: pubis,un minut, un euro. Pectorals, un minut, un euro. Cos senser:1 minut reducció: 1euro i mig.
La imatge sí és dissociable del cos a la que va afegida. El cos ve, s’ estar i passa però el record d’ aquest contacte –si val la pena recordar-lo- pot quedar-se per tota la vida en la closca del contemplador. No se’ l pot culpar. Tots som aquest contemplador de les coses, figures, formes que val la pena conservar a la memòria. Així doncs un sol objecte (també un cos) pot ser ben poca cosa en comparació a la quantitat d’ imatges repetides que se li deriven i passen a la memòria dels que hi han tingut tracte.
Demanar que la pròpia imatge no sigui agafada es tan irraonable com demanar que la informació que es comparteix s’ oblidi. Escolti vostè m’ acaba de dir que cremarà bombardejarà l’ estadi en el proper campionat no voldrà que me’ n vagi a dormir amb aquesta noticia sense comunicar-la a qui pugui fer quelcom per evitar-ho, oi? Potser sovint del que queda es només la imatge i aquesta sí que es tota una altra discussió, i no el que s’ ha dit. El problema no es tant la possessió de la imatge com la no possessió del missatge. Filosòficament la imatge pot ser qüestionada per la seva burla de la realitat. Una imatge pot ser nomes una seducció pels sentits. Des del drama filosòfic s’ ha preguntat: què podem estimar que no sigui una ombra? Darrera del cartell, imatge fotografiada, nomes hi ha una paret o un suport insensible, la mateixa imatge ho es. La seva captura òptica puntual no representa el continuum de la persona retratada.
Més que el cos vestit i per damunt del cos nu, el que assegura la noblesa de la postura és la franquesa i la ironia, L’ humor va dir Thackeray és una dels millors vestits que es poden portat en societat.
Una señora envía a un hombre a la cárcel.
Parece ser que le hacía acoso telefónico y verbal. Lugar de los hechos: Vilosell, una localidad pequeña en la comarca de les Garrigas. El hombre era un protegido por el párroco que vivía en la rectoría. La vecina, una mujer separada habitando una de las casas históricas y céntricas del lugar junto a la iglesia. Ambos se conocían por vecinos y por algún trato. Habían compartido el coche de ella y tal vez alguna conversación íntima. El caso es que el chico expresó sus deseos, tal vez de una manera soez a los oídos de ella. Bastó la palabra de ella para que el presunto infractor fuera tomado por culpable y encarcelado. Unos meses despues su excarcelación con el obligado cumplimiento de mantenerse a distancia de la denunciante terminó por complicar la vida de él. Una buena gente de la zona de una localidad vecina le dio trabajo para que pudiera sobrevivir.
Una noticia espeluznante más con la que tenemos que cargar en el panorama de desaguisados. Visitamos a la mujer en cuestión hace tiempo. Me dio la impresión que padecía masculinofobia y que fuera de su mundo cerrado de artesanías y jardinería no le importaba para nada el mundo del afuera. No sospechamos que pudiera enviar tan gratuitamente a la cárcel a alguien. Incluso en el supuesto de que se hubiera pasado formalmente a la hora de expresarle su deseo erótico por ella. El sistema jurídico está supersensible al tema de la violencia masculina y a la menor sospecha de una mujer (incluso si se trata de la paranoia de ésta) el juzgado de turno empapela a quien sea, en particular si se trata de un pobre hombre, sin recursos económicos, familiares ni materiales, como es el caso que nos ocupa.
Vehículo nuevo. A las pocas semanas aparece una ralla discontinua en uno de sus laterales. Alguien que instintivamente no esta de acuerdo con que lo disfrutemos ha decidido dejar su marca de imbécil. El detalle es vulgar. Los coches que pasan días, y sobre todo noches, en las calles aparcados se arriesgan a que alguien haga cosas de este tipo o peores. A fin de cuentas es un coche: una máquina despreciable atendiendo a su invasión en el marasmo civilizacional. De todos modos, de encontrar al niñato en cuestión no acudiría a los argumentos de Mary Poppins pensando que el infeliz no sabía lo que hacía. Indistintamente de su edad le pediría cuentas, de ser niño trataría de averiguar quien es su familia para pedirle responsabilidades y de ser adulto lo enfrentaría, no con los puños por cierto pero sí con alguna clase de intimidación para que no me siguiera tomando por un muñeco al que clavarle alfileres.
Entretanto, estos detalles, que son los menos que suceden en la vida urbana, empujan a pensar que es necesario una instancia vigilante para que estas cosas no ocurran. Con lo cual, detrás de alguien que deja su marca agresiva en tu vida se va consolidando toda una teoría a favor del control público y la desconfianza recíproca de unos con otros. Mientras haya gente incapaz de actuar con respeto habrá otra gente que les obligue a hacerlo. Vana pretensión. El respeto no se aprende por coacción. Y el castigado por la falta de él se convertirá en un vengativo para hacer nuevas y refinadas atrocidades a la salida de sus períodos de internamiento, en el supuesto de que los cumpla. Los pequeños detalles así como los grandes en las cuestiones de respeto, configuran las piezas del puzzle de la guerra social de la que nadie queda al margen por muy neutral que se pretenda. Si hago memoria de todos los coches que he tenido haría un memorándum de anécdotas de agresiones recibidas: pegamento en las cerraduras, robo del portabicis, el distintivo de marca arrancado, patada con abolladura notable, robo del contenido,... ¿Qué karma debo estar pagando por tener que pasar por todo eso?
Como siempre: La insolencia represiva. CdeV 2006 abril 06
Con el progresivo traspaso de competencias de la administración central a las autonómicas ya hemos reunido suficiente tiempo como para darnos cuenta que el sistema sigue siendo el mismo aunque varíe de aspecto. Por lo que hace a los comportamientos de los Mossos d´Esquadra y a la Ertzaina la función represiva es lo único traspasado. Su capacidad de organización es tan nefasta con las nuevas policías como con la tétrica Guardia Civil. El desconocimiento de las leyes es alarmante en estos uniformados ávidos de cumplir órdenes sin preguntar si se atienen a derecho. En resumidas cuentas la pregunta latente ¿estamos mejor que antes? No queda zanjada con una respuesta definitiva. Si hay algo intolerable es la prepotencia de la gente armada que hace valer su criterio con la amenaza. Oímos como els Mossos eligen arbitrariamente por la calle o en la carretera en tono de exigencia a gente para que haga de figurantes en ruedas de reconocimiento en las comisarías cuando esto va en contra del libre tránsito de las personas. Este pequeño hecho, un detalle entre cientos, da cuenta del doble discurso del poder -algo que existe tanto en las dictaduras como también en las supuestas democracias- ya que de un lado las leyes dicen una cosa (en este caso el derecho legal a negarse a ese servicio) y los agentes del orden, a los que se les supone que saben las cuatro reglas y las 28 letras, dicen otra o actúan de otra manera. ¿Cómo vamos a sentirnos protegidos y a creer en el aparato del estado si sus propios gendarmes no se aclaran? ¿Cómo vamos a colaborar con algunas instituciones empeñadas en demostrar su incompetencia? ¿Cómo vamos a creer en el sistema si el sistema es el primero en no creer en los ciudadanos?
Repensar la Ordenanza de Civismo.
Que el incivismo es un fenómeno a resolver casi nadie lo pone en duda, que la ordenanza dictada para él lo logre tampoco. ¿Para qué se hacen las leyes si salen cojas desde su mismo momento de edición? La FAVB, federación de asociaciones vecinales de la ciudad condal, ha presentado un recurso contencioso administrativo contra el ayuntamiento. No hay que hurgar demasiada. Esta, de diciembre del 2005, es una ley encuadrada en una larga lista de ellas que los estados llamados democráticos van a promulgar para el ejercicio del control del poder sobre la sociedad. La curiosidad jurídica de muchos de los decretazos de este tipo es que son anticonstitucionales haciendo del sistema el circo del doble discurso permanente: de un lado la apología de la libertad y de la cultura, de otro la represión contra la circulación de la gente y su comportamiento lúdico.
Evidentemente hay actitudes agresivas e irrespetuosas que no se pueden admitir tales como romper botellas de cristal en la calle, desparramar basura de todo tipo, producir ruidos molestos para el descanso vecinal, romper mobiliario urbano pero hay que individuar la responsabilidad de cada una de ellas y no tocar el concierto del pito para que la gente salga a la calle envarada incapacitada para toda espontaneidad. El deseo inconsciente de una Administración, local o estatal, en tanto que instancia de poder es reducir al pueblo a la mínima expresión creativa y -con el argumento de los atentados (que de constatarlos son de una minoría de deseducados) contra la convivencia pública- reducirlo a la nimiedad. Para el caso que nos ocupa de la ordenanza por el civismo tratar de meter en el mismo paquete un poco todo: desde la prostitución callejera al pis incontenible pone en evidencia la incapacidad sociológica para entender el tema. Esta clase de ordenanza no tiene el menor futuro pero sí consigue que nos tengamos que esconder ante determinadas emergencias fisiológicas para las cuales los uniformes al servicio de su amo no van a saber discernir entre las de un gamberro y las de un incontinente. No discutiremos la intención para hacer del área metropolitana un gran espacio de mayor calidad convivencial tan solo la incapacidad de sus gestores en esta perspectiva. El legislador más torpe ha de saber que para decretar un edicto tiene que condicionar las circunstancias paralelamente para que se haga posible. Para la ordenanza en cuestión si se opone a la venta ambulante y a la prostitución que instrumente espacios para lo uno y para lo otro en lugar de amenazarnos con sanciones altamente severas. Si se desean los espacios limpios que se organicen servicios públicos para la higiene personal. Si se teme a las concentraciones alternativas de los jóvenes que se posibiliten espacios libres de pago para ello con papeleras, urinarios y servicio de limpieza.
Por la Libertad Lúdica
Llega una noticia más de violencia local. Uno de los policías enviados a desalojar un edificio ocupado en el que se celebraba una fiesta recibió el impacto de una maceta dejándolo en coma y estando ingresado en el hospital clínico en el momento de redactar estas líneas. ¡Pobre chico! Si se recupera tendrá tiempo sobrado para reflexionar sobre el día de su accidente laboral y la función policial para impedir fiestas alternativas. Un segundo. Repasemos conceptos. Un policía es un individuo anónimo programado que se prepara para ir a la guerra. Son dejes del oficio que de vez en cuando sea él quien reciba los golpes en lugar de darlos. Posiblemente en su familia será una maravillosa persona pero su función objetiva es la de represor, lo de mantener “el orden público” lo pondremos entre comillas.
El movimiento ocupa es uno de los más radicales dentro del sistema social en que la prioridad de la propiedad privada está por encima de las necesidades sociales y en el que la especulación de los terrenos y de los locales deja multitud de espacios fuera de uso a la espera de colocarlos al más alto precio de mercado. ¿Qué mal hay que la gente recicle techos para sus alojamientos o sus diversiones si no molestan a nadie? Bueno a nadie no, sin duda a las autoridades incompetentes les molesta soberanamente la libertad lúdica. Hay que precisar que hay un fenómeno de fiestas alternativas a los bailes de discoteca para no pasar por los precios de estos. El auge de la moral echa por los suelos toda iniciativa popular para hacer de la ciudad algo más habitable.
Aunque no hacemos apología de la violencia de ninguna clase tratamos de entender la estructura del suceso referido dentro de la lógica perversa de un sistema social que prohíbe lo más básico, incluidas las libertades del placer y la diversión. Por otra parte ¿dónde empieza la violencia?, ¿En el momento en que alguien apunta con un objeto de peso a la cabeza de un uniformado obedeciendo órdenes o en el momento anterior de quien las ha dado haciendo personar a tipos de espanto con su indumentaria y su artillería?
Los juzgados atacan de nuevo.
Periódicamente cédulas de citación o cartas de juzgado con caligrafías femeninas de secretarias o administrativas de las que se infiere, sin necesidad de llevarlas a un estudio grafológico de rigor, poca cultura o excesiva infantilización, son dejadas en buzones para convocar a vecinos a temas de los que, por toda referencia, hay un número de expediente para un juicio de faltas. Si la persona citada, a golpe de papelajo con una sarta de oraciones coactivas de intimidación no recuerda o no sabe de que va el asunto, está emplazada a perder un tiempo considerable de su vida privada para hacer averiguaciones o pedir a un abogada que se las haga para finalmente acudir a un careo, si para esto es la citación, de una sarta de preguntas o un interrogatorio en toda regla, o una vista oral, si de eso se trata, para repetir la misma batería de chorradas. No importa la calidad en la que se vaya: sea denunciante, denunciado o testigo. En las tres situaciones será ninguneado por una figura de magistrado, aunque raramente magistral, o por los subalternos de ésta que dirán cómo sentarse y donde o como dirigirse a sus señorías. (Menuda pamplina). Por lo general el mismo protocolo seguido creará más percance y gasto de dinero que la posible resolución, sea ésta dictaminada a favor o en contra. Después de un par o tres experiencias de interacciones con el sistema judicial español hemos llegado a la conclusión de que no sirve absolutamente para nada. Su supuesto amparo es una mentira. Nunca hacen ninguna averiguación. Todo depende del discurso y, por lo tanto, de la mentira escénica de los implicados. El resultado final es un refrito de despropósitos en el que las primeras víctimas son los fiscales y los jueces, pero ya cobran para eso, para ser loros de los libros oráculos a los que acuden y las víctimas finales son los que se acogen a ellos, creyendo –hay que ser estúpido para creerlo- que podrían dar amparo y administrar justicia cuando ni siquiera aceptan tener una visión neutral de cada caso con peritajes e informaciones imparciales del mismo. Por supuesto los que ganan son los abogados. Podemos inferir que los juzgados son un gran sistema o negocio organizado para dar trabajo a una ingente cantidad de abogados que van manteniendo entretenida a la población con la hipótesis de que sus litigios van por buen camino. RECOMENDAMOS (así en mayúscula, según prescriben instancias enviadas a lo institucional) a que se haga caso omiso a las citaciones judiciales por escrito, tanto si vienen en correo certificado como si son volantes sin sobre dejadas debajo de la puerta. Éste un criterio que tiene mucho valor. La gente llega a adoptarlo después de haber sido perturbada durante años por procesos que no resuelven absolutamente nada. El propio papelorio a la larga acabará automáticamente por archivarse. Los administrativos cobrarán sus sueldos con la sensación del deber cumplido tras trasiegos de toneladas de documentación de unas carpetas a otras. Habrá que cargar eso sí, con el estigma del nombre personal metido en un expediente. No es tan grave hoy en día todo el mundo ha pasado o está a punto de pasar por una querella u otra. Es imposible vivir en esta sociedad sin tener altercados, un día u otro, con alguien por cuestiones de límites territoriales o de respeto.
El caso es que el tiempo personal es algo demasiado valioso para ir a contar tu vida delante de un soporífero juez o jueza incapaz de hacerse cargo de una situación concreta. Evidentemente lo mejor es no entrar en ese laberinto kafquiano. Lo que una parte de un problema no puede resolverlo con la otra por el diálogo civilizado y razonado difícilmente la va a dirimir una tercera parte a golpe de pito de código en mano por mucha excelencia que quiera poner a su boato. Acudir a las leyes y a sus intérpretes profesionales a modo de amparo es una ingenuidad. Ser convocado por ellas a modo de incriminado es admitir ponerse en el rol de pre-condenado que te asignan. Lo mejor es vivir y dejar vivir sin hacer daño a nadie e ignorar a aquellos que hacen de sus profesiones una estrategia para interrumpir en la paz ajena.
Estamos convencidos de la generalización del fenómeno de no hacer caso al sistema judicial. Sería interesante que algún día alguien publicara las estadísticas al respecto. ¿Cuántos casos son archivados por incomparecencia de una o de las dos partes? ¿Cuántos de éstos lo son por falta de confianza en el sistema? Cada vez que alguien recibe una notita del juzgado de turno se le pueden revolver las tripas por la insolencia del poder y de sus amenazas si no cumple con sus órdenes. A la larga la misma cantidad de notitas se desautoriza a sí misma por engrandecer una pila de palabrería para jurislandia que sólo pretexta tener a alguien pegado en su escritorio y justificarle un sueldo que será retribuido por las cargas fiscales comunitarias. Por otro lado, si los jueces y tribunales no sirven absolutamente para nada en la inmensa mayoría de casos, más bien todo lo contrario, ¿qué recursos alternativos le queda a la gente frente a los atropellos de otra gente, sin acudir al recurso de tomarse la ley por su mano? Queda la pregunta abierta. El tema se las trae. Y la polémica hará ampliar las bibliografías.
La foto a la empleada y el policía instantáneo.
Greyhound en una terminal de autobuses. Decidimos viajar desde Rochester a Toronto en un viaje de ida y vuelta dentro del mismo dia.Para eso quisimos tomar el primer autobús de la mañana y regresar en el último de la noche. Así se lo expusimos a la dependienta, la cual en una actitud impaciente ,quizás por nuestro inglés defectuoso o nuestro aspecto extranjero, nos sirvió un billete, que tras pagarlo y tras comprobarlo advertimos que presentaba datos horarios distintos a los que pedimos. Volvimos para la rectificación. La empleada pasó de la impaciencia a la insolencia más descarada. Pedimos por el mánager. Mintió diciendo que no estaba allí.Le pedimos el nombre de ella.No nos lo dio. Le hicimos una foto con una cámara digital, lo cual la asustó y dijo que iba a llamar a la policía. Una media hora después cuando ya estábamos en otra parte de la ciudad vino un gigante de mas de dos metros vestido de policía que estacionó su coche nada más vernos a interrogarnos en la misma calle sobre el hecho de la foto. Le negamos haberla hecho.Le mostré mi memoria digital para demostrárselo (la había borrado unos momentos antes).Al dia siguiente en la estación de Búfalo hicimos una protesta por escrito por la anécdota que supuestamente serÍa tramitada a la dirección central de la compañía de autobuses en otro estado. Jamás recibimos respuesta alguna.
El mundo social gira en torno a un precepto sagrado: todo lo que no ha sido documentado, o no hay pruebas de ello, no existe. Los conflictos interpersonales se convierten en un ring de palabra contra palabra si no se aportan desmentidos de imagen o de grabaciones. A los pugilistas les da lo mismo decir algo por la mañana distinto a lo que dirán después de comer. Pueden afirmar o negar cuestiones a lo largo de un día, mucho más pasados períodos algo más largos porque cuenta con la amnesia popular. A pequeña escala los ciudadanos no tenemos otro amparo ante los aconteceres graves del vivir que nuestro propio ingenio. No hay policía que nos sirva, no hay testigos que se presten, no hay hechos a los que apelar sino se actúa con inteligencia. Afortunadamente la tecnología digital pone lo que antiguamente era cosa de espías al alcance de cualquiera. Una cámara digital y un mp3 con capacidad de grabación se pueden convertir en armas autodefensivas. No deberíamos salir ningún día a la calle sin ellas. Siempre somos susceptibles de encontramos con situaciones que pueden ir de circunstancias originales a encontronazos agraviantes de los que puede resultar útil levantar acta, en el procedimiento aludido, levantar documento gráfico o sonoro. Claro que cualquiera que es pillado in fraganti en una imagen que le desfavorece o en una afirmación que lo pone en evidencia por su baja cultura tratará de destruir el instrumento que lo incrimine. Habrá que ir con cuidado. Hay una excepción. Hay gente impertinente que hace de su incoherencia personal un motivo de orgullo y no tienen el menor reparo en aparecer como son: los reyes del mentidero. Ir con videocámaras personales y grabadores puede ser más útil de lo que se cree. Además de hacer la consabida foto demostrativa de haber estado en un rito turístico se pueden documentar escenas intrigantes, como la de polis que maltratan a sus detenidos o interceptados con jerga prepotente o con sus artículos disuasorios (artículo= pistola o porra). Ir sacando nota gráfica de todo pondría en un aprieto a esta realidad tan compinchada y contundente.
Sostenemos que la vida es algo extraordinario y es tanto mejor cuánto más aceptable sea la sociedad que pone el decorado y el contexto. Mientras el sistema sea el que es, el catálogo de denuncias de lo mal hecho, se irá incrementando. Vivir en sociedad, en ésta, pasa por el libro de reclamaciones. A golpe de denuncia quedan en evidencia las lacras de este mundo y por consiguiente queda al desnudo la verdadera cara de la condición humana. Nos gustaría tener más motivos para felicitarnos por las cosas tal como vienen dadas que no por objetarlas tal como son. Los comentarios del futuro, posiblemente serán felicísimos y llenos de autocomplacencia si los de la actualidad hacen debidamente su trabajo poniendo al descubierto los errores que se cometen y en particular a sus agentes responsables. Los periódicos de cuestiones locales que celebran fundamentalmente efemérides y relatan eventos forman parte del entramado informativo que nos informa de una versión de la realidad pero no de todas las que contiene. La realidad, multifactorial y multiaspectada, tiene un currículum oculto y sobre todo tiene un análisis racional. Basta pensarla para averiguar sus déficits e injusticias por no decir sus crueldades y catástrofes. Seguiremos con el catálogo de denuncias que por ahora no tiene perspectivas de ser conclusa a corto plazo y al hacerlo combatiremos el desaliento que ello produce animándonos con el elogio de esperanza por el infinito potencial de los hombres y las mujeres en superar las circunstancias de las que hacen de cómplices.
La estadística de los pequeños reveses.
Si contamos una a una todas las adversidades con las que nos encontramos en la vida social veremos que una parte considerable de ellas viene determinada por la conducta nefasta del otro concreto, del otro inmediato, del vecino que no para mientes. En tiempos de miseria en la que unos cuantos intermediarios y magnatarios se enriquecían a costa de aumentar sus plusvalías y esquilmar los beneficios el otro contra el que enfrentarse y a quien reivindicarle derechos era minoritario, localizable, despótico y concreto. La lucha por un mundo mejor lo podía señalar y personalizar. Las vanguardias revolucionarias podían hacer de heroicas y de honestas al señalar sin género de dudas quien era el enemigo. Con la pujanza del gran abanico de la clase social media por el flujo continuo de proletariado bien asentado, el otro que protagoniza la adversidad puede ser cualquier otro cercano, gente de base, del pueblo, que a fuerza de ganar dinero y dejarse convencer por las ideas del consumo ha ido perdiendo la poca conciencia que tenía y el mundo es solo un lugar de competitividad, carreras, zancadillas y un laberinto de engaños en el que solo prevalece el más traidor.
Propongo hacer una estadística cotidiana de reveses en la que reseñar o contar todas las adversidades sutiles que la vida en colectividad proporcionan abundantemente. Solemos tener conflictos con gente de nuestra propia clase, con el vecino, con el compañero de trabajo, con el taquillero, con el otro viajero, con el que se sienta al lado, con el que no ha respetado el paso de cebra, con quien nos ha asustado con su claxon, con el tendero que nos ha escatimado el peso, con el hijo con quien tenemos ópticas históricas distintas, con el compañero que dedica más tiempo a la sala de máquinas donde están los ordenadores y las impresoras que no a la otra sala de máquinas donde están la lavadora, el frigorífico, el turmix, el microondas y la cocina eléctrica. Raramente tenemos conflictos directos con la gente clave del poder. Ni siquiera vemos o apenas sabemos quien es el patrón de la empresa para la que trabajamos y no tenemos oportunidad de decirle a la cara lo que pensamos del presidente de gobierno y cuando un panorama de conflicto nos lleva a recibir los golpes de un policía de turno tendemos a disculparlo porque no hace más que ganarse su salario obedeciendo las órdenes con las que, por supuesto, nos dirá que no está de acuerdo. La estadística del conflicto es esencial para una conflictología -una teoría para resolver las relaciones adversativas- que trascienda la idea obsoleta de buenos-malos, ricos-pobres, burgueses-proletarios, reaccionarios-revolucionarios como si estuviera tan clara la pertenencia a un lado u otro de estos duetos clasificatorios. La estadística del conflicto hecha espontáneamente arroja demasiados datos que no pueden ser ignorados sobre una mayoría de problemas con la gente más próxima, la más co-perteneciente a la misma realidad social y económica, en lugar de tenerlos con quienes desde lejos de las escenas concretas hacen del mundo un lugar deliberadamente imperfecto.
Si no saliéramos de casa es posible que una multitud de pequeños y grandes problemas no existieran. Una vez leí un cuento de Chéjov, que de tarde en tarde me viene a la memoria, y que he citado de diversas maneras, sobre un hombre joven que acepta la apuesta de un aristócrata ruso en pasarse los años de su juventud encerrado a cambio de una fortuna tras su cautiverio. La única condición que pide para tal larga permanencia es poder leer todo lo que pida. Tras el tiempo transcurrido y gracias a su saber decide no salir al mundo. Para Pascal la infelicidad humana se explica por la incapacidad de vivir dentro de una sola habitación. Para no pocos filósofos, tras sus reflexiones y años de lucha, el aislamiento social ha sido la opción más inteligente que han tomado. Para mi mismo la toma de distancia del mundo es la única manera práctica que he encontrado para poderlo seguir soportando. Ideas todas ellas, demasiado extremas y difíciles de admitir. El otro desconocido es el gran enigma que tanto puede asombrarnos con ofrecimientos artísticos, solidarios y exquisitos como destruirnos por sus artimañas, su capacidad de daño o sus errores. Tratamos de vivir alejados de los problemas como si no fueran a alcanzarnos nunca. Las guerras en las que mueren cada día muchas personas o las zonas de hambruna donde mueren otras tantas quedan lejos. No concebimos que eso nos pueda afectar en nuestro propio terreno. Las catástrofes, los crímenes, los siniestros, los robos parecen cosas que les suceden a los demás y que nos vienen a perturbar en los espacios de noticias o cuando nos las cuentan de primera manera. Y aunque sabemos que todos entramos dentro de la probabilística que nos suceda cualquier adversidad tendemos a creer que el índice de fatalidad que nos afecta es pequeño. El esquema mental cambia por completo cuando te das cuenta que el problema que creías tener lejos te pilla de lleno y en cinco minutos te cambia la vida. Eso pasa cuando has tenido el infortunio de topar con un vehículo de frente que ha salido de su carril o cuando te roban tus pertenencias sin dejar rastro. En esta sociedad no se puede vivir al margen de sus atropellos y formas de funcionar. Sencillamente no se puede dar la espalda a lo que le sucede a los demás porque más temprano que tarde también te sucede a ti. Una de dos o haces un retiro in extremis sin ver ni tratar con nadie o si te mueves en sociedad te pringas de sus penalidades. Estar en sociedad es estar con todas su variables, incluidas las de dolor, atropellos e injusticias.
Conversaciones en plural y policía en singular. Las unas son fragmentos que configuran la escena del súbdito que debe obedecer y del ejecutor del poder que debe recordar o marcar las normas. Siempre he tenido la sensación de que un policía es la misma persona con distintas caras o uniformes o idiomas o colores de la piel. No pasa de decir los mismos predicados por los cuales ha sido contratado y no pasa de desarrollar su inteligencia particular más allá de lo que le exija su puesto que para ejercerlo no ha de ser muy elevada. Lo que es más el policía cuanto más tonto y musculoso mas conviene a un estado. Al igual que cualquier aduanero el policía pregunta cosas cuyas respuestas no puede evaluar porque no tiene capacidad para ello. Simplemente es un servidor del estado y el primer sometido a una estructura jerárquica de poder. Cobra por obedecer, es decir ha vendido su criterio personal a cambio de un salario. No en vano los servidores del estado son los que mejores condiciones tienen del funcionariado en cuanto a salarios y jubilación. Esto es especialmente notorio en países africanos en los que sus miserias y bajos índices de desarrollo no les prohíben tener bien amordazados a sus cuerpos policiales. Sentada esa premisa toda conversación con un policía esta condenada al fracaso. En una ocasión con uno de ellos lo comparé a una piedra. Estaba seguro que el valor de una piedra era superior al suyo. Jamás intercambiaría una sola piedra de mi colección por la vida de uno de esos tipos. ¿pero como? La vida humana es sagrada ¿serias capaz de no salvar la de uno a cambio de dar una de tus malditas piedras cogidas de lechos de ríos, de bosques y de playas? Pues sí. ¿Si solo son piedras? En efecto y los policías sólo son policías. Todo lo contrario a lo que se espera de un ser humano: un pensante como mínimo por cuenta propia. No, quien obedece órdenes que ni siquiera se cuestiona ni puede demostrar que sirvan para algo, ha perdido para mí el criterio de persona. Al menos una piedra es una piedra, pero una persona que ha vendido su personalidad a cambio de un salario no es nada. Esto que dices es muy duro. Puede ir en contra de los derechos humanos. Los derechos humanos –respondo- son para los humanos que los cumplen, por lo general una enorme cantidad de policías corruptas de todo el mundo en lugar de garantizarlos matan a quienes luchan por ellos.
Pero no todos son mediocres tal como los pinto. No, no todos. He tratado con algunos de ellos conocidos en el ámbito de las relaciones personales, no tanto porque los buscara como porque sus contactos me vinieron dados por personas intermediarias de las que éramos amigos ambas partes. En el dialogo personal y privado puedo asegurar que algunos piensan, pero eso en lugar de ser un elogio introduce una variable en la polémica mas difícil de calibrar. ¿Cómo es posible que un pensante real acepte meterse en un cuerpo policial de un estado sabiendo las historias perversas que se cuecen en sus laberintos? La criminología puede ser apasionante y un estado a fin de cuentas es una gran familia en la que cabe multitud de funcionarios. La falta de ética de unos no tiene porque ser la norma de todos.
Un policía no es más que un ejecutor de la ley y la ley la decide la sociedad. Teóricamente es así en la práctica no. Un policía es un tipo con una cuota de poder y una psicología ad hoc para ejercerla. Lo que menos tolera un policía es que sea descubierto in fraganti en sus estupideces. Alguien me contó como en un control aduanero en un aeropuerto un policía que miraba al revés el pasaporte que le dio le dijo que no estaba en regla. Ese repuso que en efecto no lo estaba porque lo estaba mirando al revés. El policía contraatacó diciendo que el solo entendía ingles, a lo cual el pasajero repuso que también lo hablaba, idioma en el que no estuvo a la altura el otro. Doblemente humillado le devolvió el documento diciéndole con el dedo que a la próxima vez que pasara por allí se las tendría con él. Ese es el perfil del verdadero policía. Un estúpido y punto.
Evidentemente no siempre es así. Los aparatos de estado en su complejidad de control en sociedades cada vez más complicadas han montado academias de policía y ha tratado de dignificar la profesión reduciendo las cuotas de burrología y corrupción. Lo primero que aprender un policía es no entrar en discusión con un súbdito. Cumple órdenes y ya está. Cuando he sido interceptado por alguno y la persona compañera en mi vehículo ha tratado de darle explicaciones yo he atajado el tema diciéndole: es un policía dando a entender que no se puede esperar ninguna comprensión del mismo. Odio a la policía ¿se nota? Llevo años conviviendo con ese sentimiento. Mi sueño ideal pasaba por un mundo sin policías con gente madura capaz de autor regularse a si misma. Sé que es una quimera. Ahí donde no hay la autorresponsabilidad individual debe haber algo o alguien que lo garantice. Tras cada enunciado normativo termina por haber alguien que haga de policía, lleve o no un uniforme, cobre o no por eso. No siempre. Depende de la madurez de cada persona y una nueva tradición auto organizativa de cada lugar. En principio el poder de argumentación que acompaña una disposición es o debería ser suficiente para su aplicación regular. Acudir a la instancia punitiva puede convertir un incumplidor de algo en un saboteador consolidado de lo mismo. Antes de hacerlo convendrá recurrir a formas intermediarias de mediación y educación. Cuando se agotan todos los medios persuasivos y alguien sigue insistiendo en una conducta antisocial aparece la figura represora, su marco teórico ha sido dado, las condiciones objetivas empujan a ello. Mientras la sociedad no resuelva sus problemas y limitaciones por la vía de la comprensión y la ilusión colectivas y tenga que acudir a la figura represora la humanidad está perdida. Una parte de ella sale defectuosa en el proceso reproductivo. Esa tesis es peligrosa pues lleva(ría) a pensar en la escisión social entre una parte elitista de la sociedad que merece pertenecer a ella y otra parte imperfecta que debe ser excluida. En todo caso la ley es una elaboración que concreta una moral o una ética de comportamiento. No hay modelo social que haya podido funcionar sin ella. Su establecimiento delega en la palabra ordenada y escrita el peso de la sociedad contra sus infractores. Si este peso es a través de agentes profesionalizados o no es algo secundario. Cuando no los ha habido un conjunto social ha tomado la ley por su mano y ha aplicado el código. Los linchamientos no han sido más que formas sumariales de ajusticiamiento. Frente al transgresor que supera el límite de lo tolerable para entrar en el campo criminal al mal que hizo contra lso demás cabe contraponerle un mal que lo corrija. En una imaginaria discusión entre un ácrata y un aristócrata ambos terminarían por ponerse de acuerdo en la necesidad de una reeducación de la conducta incapaz de vivir socialmente. Aristóteles ya comparó el mal que se hace por voluntad al que se hace por fuerza calificando de mucho peor el primero.
Las conversaciones con el policía suelen rondar en torno al tema central de la libertad personal versus la libertad ajena o pública. El policía discute un determinado comportamiento (desde el exceso de velocidad a tirar pieles de plátano o colillas en la vía peatonal) en aras al ataque que supone a la libertad de los demás que pasa por su seguridad. El infractor no puede apelar a que tiene prisas o a que no hay una papelera cerca. El policía aplica la sanción decidida en otra parte y por otra persona. Lacordaire definió la libertad como el derecho a no perjudicar a los demás. Definida asi hay que tomarla como una obligación o en todo caso como una precaución y sumo cuidado de no ejercerla en contra de la que ejercen los demás. La libertad no se limita a un derecho reconocido, es fundamentalmente una actitud constructiva y respetuosa con la vida. Como la libertad supone la responsabilidad, según Shaw, es por eso que la mayoría de lso hombres la temen tanto.
En una ocasión que vi a una pareja joven preparándose un sándwich en la acera junto a un árbol y que daban la nota de ser viajeros sin recursos estuve tentado por un momento de ofrecerles mi ayuda. Un instante antes de hacerlo tiraron un envase al asfalto. En lugar de dársela el gesto me disuadió totalmente para no ofrecérsela.
Todas las conversaciones que he mantenido con uniformados de distintas policías pasan fundamentalmente por el tema central de cómo deben autor regularse las conductas y hasta donde deben extender sus prerrogativas. Inevitablemente toda critica en profundidad lleva antes o despues a aguantar la amenaza de ser detenido por insubordinación o no acatamiento a la autoridad o no sé que formula verbal emplean para imponer su poder. Lo que menso aguanta un policía es ser ninguneado, no ya por no hacerle caso cuando no se lo merece sino por demostrarle lo estúpido que llega a ser.
La sociedad ideal en la que no haya policías ni uniformados ni desuniformados deberá esperar algunos siglos por no decir milenios. El policía no es más que la prolongación legal del puño descargado, por tanto de una fuerza que uno no tiene o no quiere o no puede emplear en un momento dado. Todo mi anticapitalismo y mi posición anti policía por décadas que hayan pasado desde haber tenido el primer contacto serio a los 17 años y ser detenido por estar durmiendo en una playa apaciblemente no me quita que les haga jugar el rol de peones que les corresponde en la gran partida de ajedrez que es la vida. En mis observaciones de campo tengo muchas notas referidas a comportamientos policiales delirantes. Tantas que he llegado a la conclusión que un personaje uniformado es un sujeto que lo primero que aprende y por lo que es instruido es a no pensar. Cuando en alguna ocasión la conversación se sale de madre uno de ellos que se persono al ser llamado en una reunión de una comunidad de vecinos amenazada por una vecina loca propuso la restauración de la pena de muerte para estos casos. No comment.
La sociedad en su, todavía, etapa infantil de desarrollo necesita gastar billones de euros por su incapacidad en autor regularse. Necesita gente con pito y armada para poner firmes a todos los sospechosos, tanto los criminales de facto como los supuestos como todas aquellas conductas disidentes que se desean criminalizar por la vía rápida por temor a que trastoquen un viejo orden social por otro mejor. Todo lo que puedo hacer por un policía de pelotón cuando me toca hablar con él es tomarlo por lo que es: alguien que no ha tenido más luces para ser algo mejor en la vida y se ha puesto a controlar a los demás a cambio de un salario fijo y ninguna idea propia.
Paco Rabanne dijo que ante la libertad lo primero a hacer es aceptarla, lo segundo planificarla y lo tercero disfrutarla. Hacer las tres cosas es perfectamente posible sin dañar los intereses de nadie, algo que jamás puede entender la psicología policial.
La violencia es un lenguaje con marca histórica. Es un comportamiento transversal y troncal que no ha cesado de aparecer a lo largo de los siglos. Los ejércitos de distintas latitudes han tenido el común denominador de enrolar a sus soldados con mentiras pero también con objetivos. Detrás de la victoria había el botín. Una guerra es un gran aparato escénico que justifica todas las atrocidades ilegales que en tiempos de paz no se permiten o al menos se controlan.
El ejército más civilizado (las dos palabras en la misma frase ya no pegan)termina comportándose como el más cruento con el correspondiente sistema de una cadena de mando. La historia de los ejércitos es la de iniquidad humana. Que los dioses del Olimpo nos cojan confesados para no tener que pasar por escenarios de bombas y disparos quienes tenemos la suerte de vivir en una latitud europea más o menos calmada. Pero la violencia es una constante. No hay día sin distintas clases de muertos por distintas clases de agresiones. El concepto de agresión misma pide su casillero correspondiente. La conciencia arroja pocos o muchos datos de ella. Afortunadamente no siempre toda agresión lleva a los puños, a las patadas, a los navajazos o a los disparos, quedándose en el ataque verbal o en el gesto, pero sí nos aproxima al reconocimiento de su posibilidad. Quien no tiene palabras ni serenidad acude al filo de la navaja o al gatillo. Lo mejor es resolver los conflictos con palabras pero es iluso pensar que esto funciona siempre. La violencia no se puede descartar estratégicamente -dada la condición humana- ni aun menos tácticamente para solventar en un momento dado una situación de acoso.
El ejército expresa más que ningun otro organismo el monopolio de la violencia del estado. El soldado uniformado –voluntario o por quintas- expresa al individuo descerebrado (entiéndase: con el cerebro en salmuera mientras dura su servicio) que tiene que cumplir órdenes. Hay pocas anulaciones de la voluntad como la del soldado, lo que no quita que en numerosas oportunidades históricas fuera él quien impusiera roles de poder a dirigentes que dudaban de tomarlo, como con Juliano el apóstata. Cuando los ejércitos se expresan: el del imperio romano, el de las cruzadas, los que acabaron con los cátaros,...el mundo tiembla.
El deseo de otro mundo posible es el de reconducir los parámetros de la violencia haciéndola menos destructiva y más manejable. Por ahora la inversión en arsenales no ha dejado de crecer y hay grandes fortunas en el planeta emparentadas con el tráfico de las armas. Detrás del soldadito de plomo resultón besando los colores de su país en la jura de la bandera hay demasiado marro como para ignorarlo.
Reivindicar el servicio militar de nuevo para todos, es propio de una visión anclada en el pasado. Tener buenas anécdotas del tiempo en que nos tocaba hacer la mili obligatoria “por cojones” no nos quita tener el espíritu crítico para no olvidar que fuimos a perder el tiempo, conocimos a muchos sonados que ocupaban el puesto de militares-jefe y fuimos insolentemente robados por quitarnos meses o años de nuestras vidas y maltratados haciéndonos cantar pijadas como el del ardor guerrero que nadie –salvo excepciones notables- sentíamos.
La violencia instituida es una constante internacional. Se puede -además de que se debe- prescindir de ejércitos reconduciendo el poder a otros asuntos civiles. ¿Es que alguien va a invadir Mónaco o St Marino o Andorra por no tener ejércitos? Pero todavía hay quien piensa que de no tener ejercito el país de al lado aprovechará una noche en la que todos estemos dormidos para invadirnos. O que basta que pasemos por una calle oscura para que se nos eche encima una banda de malhechores dedicada al asalto violento.
La expresión ultima de la autoprotección militar es la de países que como Corea del Norte dedica tanto presupuesto a su ejército que condena al hambre a sus ciudadanos. Reactualizar el parámetro de la autodefensa no pasa por el armamento sino por la prevención frente a los brotes de violencia y ante las personas, enfermas o no, con perfiles paraviolentos o filias violentas. ¿Por qué en lugar de proponer majaderías como la del servicio militar no se propone formulas contributivas al bien público por toda la sociedad civil? Podríamos empezar por sectores militares apoltronados para que trabajaran en temas de higiene urbana o de protección forestal cambiándoles sus armas de guerra por herramientas de trabajo
Un glorioso epifenómeno nacido a instancias de las etapas democráticas es que, poco o mucho, el personal dice la suya. Durante los períodos dictatoriales se le supone callado por la represión y se infiere –incorrectamente- que debajo del silencio por miedo la mayoría de mentes son razonablemente críticas y sus dignidades han sido reconocidas como ofendidas. Cuando las coyunturas políticas lo permiten el personal se desata en sus comentarios dando opiniones para todos los gustos evidenciando las proporciones de quien es quien.La mayoría inteligente es tan solo una hipótesis.
Durante las dictaduras hay un discurso único al que se ha sometido, durante las épocas democráticas toda clase de opinión encuentra su hueco. Su portador se cree con el derecho a decirla por inconsistente que esa. Así alguien subscribe una intencionalidad de vuelta a la mili obligatoria para todos incluidas las mujeres, y sale una fan que aplaude esa propuesta. ¿Progresamos o retrocedemos? ¿En qué está pensando el personal?. ¿Es que España necesita defenderse de ataques militares? ¿Es que la correlación de fuerzas hoy en Europa acaso pasa por tener poderosos ejércitos?.La fan de vestir caqui o pantalones de escaqueo (por cierto ahora se han puesto de moda y se consiguen en tiendas ordinarias) ignora que muchos soldados medio-engañados la palman por maniobras equivocadas allende de las fronteras a cambio de un pedazo de piedra que lleve su nombre. Hay que decir además que la mili era una pausa indeseable en la vida profesional y personal de cualquiera y que instruía para la vagancia y a la escasez de aprendizaje además de experimentar el trauma de subordinación.
El Servicio Militar así como cualquier otra obligación por decreto es cosa del pasado. Un país es tanto más evolucionado cuanto mas baja es su cuenta de gastos por cuestiones bélicas.
Educación libre. La educación desescolarizada.
Por ley los niños heredan la condición de educandos o educables y las escuelas públicas y privadas están a su servicio y el de los padres para recibir una formación cuando menos básica, desde los 6 hasta los 16años. Estos 10 años de vida escolarizada están pensados para proyectar a los chicos y chicas hacía la madurez y dotarlos del saber práctico con el que enfrentar las cosas de la vida. Los argumentos a favor de la educación pública, obligatoria y gratuita tienen un movimiento contumaz detrás, de lucha y reivindicaciones en pos de la igualdad social y en contra de la ignorancia. No hay duda del valor histórico que ha cumplido la escuela para sacar de la miseria y de la calle a millones de niños librándolos de la explotación cuando no del crimen y de la enfermedad. En no pocos casos la escuela también ha sido doblemente centro de enseñanza y centro asistencial y hasta alimentario como punto de distribución de productos básicos como la leche.
Sin embargo los países en los que la revolución industrial queda algo lejos y las necesidades de los centros escolares de instrucción se han mezclado con sus crisis pedagógicas cíclicas además de sus desajustes con las necesidades profesionales de mercado, han lanzado a vanguardias de la pedagogía alternativa a pensar en planteamientos educativos fuera del recinto escolar y de la simbología del aula como lugar de imposición unilateral de un tipo de saber.
Es así que surge la educación libre que entiende básicamente la formación con un enfoque holístico centrado en el desarrollo autónomo particular de los individuos en lugar de su uniformización y estandarización con arreglo a disciplinas previamente establecidas por las que tiene que pasar todo el mundo, le gusten o no. La educación desescolarizada presenta problemas de distinta índole: uno; de orden legal (los padres están obligados a facilitar el saber institucional a sus hijos); dos, de orden relacional (los niños de padres con visiones culturales alternativas pueden transportar involuntariamente conflictos por discriminación con sus compañeros de escuela) y tres, de orden intelectivo (los niños que no siguen un programa determinado de escuela pueden saber otras cosas que no están en éste y dejar de saber parte de las que contiene).
La educación desescolarizada es no sólo otro concepto educativo también supone otro concepto social de vida comunitaria. La escuela institucional es un recinto cerrado que saca de la calle a la masa infantil en edad escolar y al recluirla permite a la sociedad adulta a que haga sus actividades. La educación desescolarizada es la propuesta de devolución de esta masa a la calle y a los espacios de realidad haciendo jugar un papel activo en sus actividades a los distintos sectores de la sociedad.
No hay que confundir la persona desescolarizada con la pérdida de cultura o de recursos ni con el desprecio a todos los recursos institucionales de enseñanza. En realidad el estudiante desescolarizado se ajusta al de sujeto autodidacta que va a crear su diseño curricular personalizado utilizando las posibilidades que ofertan las organizaciones sociales de la sociedad civil así como las públicas del estado.
La época de los solitarios de la reflexión ha pasado y generalmente toda investigación concreta, no es más que un aspecto diminuto de una investigación mayor.Y cada tesinando no es más que un alumnando con una cuota de responsabilidad en un proyecto de equipo dirigido por alguien (el director de tesis)con interés particular en aquél aspecto en tanto que ha sido demarcado a partir de su propia tesis central. en definitiva, el tesinando es un aspectando.Y por consiguiente el equipo de pertenencia y adhesión le puede estar viniendo dado desde el mismo momento de su programa de entrenamiento o de doctorado. Pero bien puede suceder que el tesinando piense por cuenta propia o tenga intereses propios que no se ajusten a los de una investigación en marcha, y quiera-desee hacer su propia investigación. Desde ese momento acaba de condenarse a una vida laberíntica de contactos infructuosos. Quedan demostrados a partir de la especialización de cada doctor en lo suyo, hasta el punto que genera una fenómeno de especiación: cada especialista pertenece a una especie de personas. Ese recorrido es interesante para encontrar interlocutores interesados cuya crítica puede ser muy valiosa o cuando menos sugerente, como el contacto de pasillo pero largo, mantenido con Raul Gabás que aún derivándome a las fuentes nutricias de Habermas, de las que bebí un poco como marxiano, pareció interesante hacer de la palabra una biofunción, sacándola del contexto habitual en la que se le juzga: el lingüístico y el sociocomunicacional. No creo que Habermas haya explorado impactos celulares de los verbos mal prosados, pero a menudo desde la filosofía se pueden establecer predicados con consecuencias de largo alcance y de alcance superior a sus creadores. En efecto, el predicador puede quedar por debajo,a su pesar o inconscientemente, del valor transferencial y transpolar de su predicado.Por eso lo leeré siguiendo el caso de Raul, junto a otros popes de la pluma discursiva que hayan hablado de la comunicación en su exacto sentido.
Pero esos contactos no suplen de buen trozo el work´s team o el equipo de trabajo o el grupo de discusión. El lugar en suma desde el que repasar semana a semana (como la frecuencia más adecuada)el avance y configuración de la investigación. si el grupo coincide o viene dado por el marco del departamento y del programa de doctorado, tanto mejor (siempre y cuando la libertad de autonomía investigativa no quede hipotecada por intereses superiores); sino queda la opción de tratar de crear uno propio. Yo he tenido la suerte de regularizar el contacto con Vicente Herrera al que se ha añadido Germaine García .A partir de tres la discusión se puede enriquecer abundantemente, aunque ambos son ya practicantes del modelo explicativo de la nueva medicina protocolizada por Hamer. .Ellos están en la línea genérica delos impactos emocionales que establecen unos conflictos biológicos a partir de los que se sustenta un cáncer. Yo establezco dentro de los factores cocausales las maneras formales de la expresión que incorporan lesividad a un acto radical que destruye directamente el equilibrio psicoorgánico, produciendo catástrofes en el sistema hormonal y en los sistemas circulatorios y celulares.
Creo que hay un futuro de equipo en ese lugar, aunque preferiría que se cuantificará a otras 3 personas para hacerlo más enriquecedor. Entretanto mi comportamiento ya es el de hacer participar en la discusión del proyecto a quien esté receptivo y dispuesto a escucharlo. E incluso a repartir textos de avance como lecturas aproximativas a lo que pretendo. Hasta ahora, he obtenido beneficios en tanto que de una manera u otra, la refracción o acogida ajena me ha renovado estímulos e ideas. Xavi Martínez o Navarro que sumí al áurea de mi deseo investigando, me recomendaron textos y referencias que pueden tener un interés.El de Marius Schneider y uno de Shankara Xaria .además de la referencia ya repetida y obligada de Tomatis y de la técnica terapéutica de su centro basado en el sonido y atenuado por un equivalente del líquido amniótico. Por ahora nadie se ha atrevido a decirme directamente que estoy perdiendo el tiempo y que la supuesta demostrabilidad de mi proyecto no podrá ir más allá de una exposición más o menos elocuente o ensayística. Por el momento esa convocatoria al tema de quien quiera escucharlo puede estar basándose en un sesgo en cuanto pueda generar involuntariamente una empatía de quien me escucha en lo que le expongo, en particular dado mi apasionamiento expositivo y una cierta prestancia persuasora.Aún así, de momento a Vicenç, compañero clave, ha recibido mi posición con una actitud moderativa de que necesita reflexionarlo más. Entiendo la interacción con el work´s team como un lugar de deliberación de algo que está en proceso no de algo que están definitivamente terminado y ya está listo para una presentación final.El trabajo teórico como deliberación continuada es un criterio laxo y flexible que permite un potencial creativo enorme. La asistencia continuada a una reunión es un gasto de tiempo precioso pero es remunerativo si aporta re-pensamientos e innovaciones en las formulaciones del discurso además de incoporaciones de nuevas sugerencias. Resulta que los productos tangibles y más contables década contacto es la mención de nuevas referencias pasadas por alto en anteriores encuentros. Usando un esquema abreviado se puede afirmar que un encuentro con una discusión sugiere nuevas discusiones.Un encuentro con alguien lleva a la citación de otras fuentes y otros contactos. Lo mismo que una lectura seria de un autor lleva también a un recorrido por otros autores citados en su texto. Abreviándolo todavía más: un contacto nominal genera otros recursos nominales. Las palabras de uno llevan a las palabras de un otro. ese proceso desde luego puede ser infinitamente ramificado ante el que criterios claros de su terminación o terminibilidad deben ser puestos en claro.Decidir pasa por amputar. Elegir una parte bibliográfica pasa por no procesar,para eso, otro parte bibliográfica.Así pues toda elección focalizada es una discriminación para otras fuentes colaterales. Lo cual lleva a una maduración de la dinámica de la tesis cuando el tesinando entiende que su investigación jerarquiza una parte de la realidad como objeto a costa de supeditar el resto del real interesante. El grupo de debate puede ser el moderador de las extravagancias y lo que haga de especificador.
Mantenerlo sin una garantía de éxito y en particular sin una beca que pague los encuentros puede ser un obstáculo reiterante que oscile en función de otras prioridades (cuya condición de propiedad venga determinada por el aspecto de tiempo remunerado), e incluso que acabe con su continuidad como tal. Mi experiencia en las praxis de voluntariado da cuenta de la finiquitud como un fenómeno frecuente.
catedrático del departamento de Filosofía de la UAB.
Ambos comparten un centro colectivo de consulta de Salud en Gran Vía de Barcelona centro y Germaine sigue una línea de medicina tibetana.
Hamer es el médico maldito cuya sola mención puede colocar ante el paroximo al/a osado/a que lo mencione. ya me ocurrió con S.. Aldeguer y particularmente con Ana Estany que pronto desempolvó las etiquetas de lo no científico en su contra y una mención de anécdota personal acerca de unos conocidos que se acogieron a su tipo de tratamiento y lo lamentaron gravemente.
Regenta la librería el gurú trampós que lucha por mantenerse a flote y ofrecer un bibliografía de textos religiosos.Puesto que la entrada de clientes es muy dilatada, permite convertir las visitas en un espacio de ocio literario.
Francesc Navarro.cliente de la librería citada Interesado en temas esotéricos . Su juvenivilidad permite augurar un potencial de paseos por la información y las fuentes sino decrece su interés por las lecturas.Y esa misma condición joven es interesante de rescatar en los sondeos de reactancias.entiendo que determinados proyectos de investigación de las ciencias sociales y de humanidades, deben trascender el mundo críptico del rigor académico para someter su léxico a la prueba del algodón de la calle, para comprobar que reacciones merece, aquella intencionalidad indagatoria y la presunción teórica en la que se apoya.
Schenider,Marius. El origen musical delos animales-símbolos en la mitología y la escultura antiguas. Eds.Siruela.
Shankara/Xaria. estudios sobre El valor del sonido
Tomatis. Trabajos que desconfirman modelos evaluativos de retraso mental en el lugar de problemas de adaptación en el seguimiento escolar por razones de limitación perceptual.
La investigación y toda reflexión llega a los demás por comentarios sinópticos y para quienes la quieren o han de evaluar, en forma de lectura. La redacción pues es un producto final de exposición de una investigación y no es la investigación misma. empatizando con las resistencias a la lectura de esos lectores selectos y teniendo en cuenta la acumulación de trabajos y otras lecturas que presumiblemente están haciendo, el texto propuesto ha de pensar en una redacción preclara y directa. Lo más apropiado en lo formal son grandes espaciados, párrafos breves y distanciados entre sí, bastantes remarcaciones en negrita, cursiva y subrayados y frases cortas.
La construcción de la redacción debe obedecer a criterios de economía tanto para el elaborador como para quien lo lea.Y las oraciones sencillas son las más fáciles de comprender y las que pueden tener un mejor cartel. Pero las frases con un sujeto, un verbo y un par de complementos a lo más; mantienen el discurso en un subnivel elaborativo. No siempre es posible mantener la expresión dentro de construcciones sencillas. De hecho la simplicidad expresiva guarda una relación directa con la misma sencillez delos conceptos presentados. ¿que pasa, cuando los conceptos a decir están llenos de sutilidades? Pues la redacción se convierte en compleja y tediosa.
Una manera de evitarlas es tratar de desglosar cada párrafo de oraciones continuas en oraciones separadas en la medida que sea posible.Dicho de otra manera, sustituir puntos seguidos a las comas. El otro recurso es la conversión de puntos seguidos en puntos y a parte. Visualmente una redacción con mayor número de párrafos, junto con los sangrados convenientes de los márgenes izquierdo y derecho, resulta más atractiva para la lectura que una, en que no aparecen puntos y aparte, y un par de párrafos pueden llenar una página conteniendo más de 600 palabras entre ambos. Lo formal -es de insistir- incide en la calidad de la redacción. Pero la redacción es la palabra entrelazada. Es la sintaxis y el estilo , el repertorio vocabular y las construcciones con la dosis adecuada de univocidad.
Mi tendencia redaccional (dadas la variables que siempre deseo mencionar)me lleva a complicar tanto la forma general del texto presentado, por un grado elevado de densidad (un máximo de negro sobre blanco), como los párrafos extendidos (siendo éste mismo en el que estoy añadiendo caracteres una demostración) que contemplan enumeración de posibilidades y de añadidos, para decir, de hecho, con menor coste de espacio, lo que se podría decir con tres o cuatro puntos y aparte, en lugar de uno solo. Otro factor de complicación es el de las inflexiones de las contraposiciones y de las dobles negaciones. Todavía con las contraposiciones (pero, aunque, no obstante,...)el cerebro de cualquier lector/a puede encajarlas con relativa audacia. En cambio,añadidos de negadores pueden acabar haciendo la zancadilla a la comprensión.
Hay verdaderas elaboraciones cuya sola lectura excita e incita continuamente la mente a la que le coloca trampas de comprensión. Y obliga a quien lee a un continuo cálculo. De hecho la gramática no es más que una aplicación a la comunicación de las matemáticas. La libertad creativa de quien escribe no es total desde el momento en que está bajo el peso condicional de unas normas expresivas. No aplicarlas condena al texto a que sea cualquier otra cosa pero no un texto verdadero pensado para la comprensión y el transporte del mensaje.
Un manera de aligerar la carga redaccional de los párrafos extensivos y de su densidad, es diferenciando las oraciones principales de las segundarias. Mientras unas son imprescindibles, las otras operan como complementarias. Estas segundas pueden tener un tratamiento en un párrafo aparte, en un momento más relajado del discurso o colocados entre paréntesis y guiones. Yo los he venido usando toda mi vida, pero debo confesar que un exceso de los mismos entorpece la lectura, en particular cuando el mismo párrafo contiene de lo uno y de lo otro, o más de uno. Otro recurso es el de las notas a pie de página o al final del texto. Las de final de texto resultan muy engorrosas por lo que supone de estar a veces continuamente moviendo páginas y cambiando de registro óptico para localizarla, y las de pie de página al parecer no siempre son aceptables gráficamente.Según Stephen Gould ya no son admitidas por la mayoría de editores.a mí no me consta pero mi trato con los editores es nulo y los libros que sigo manejando siguen presentando notas de a pie con ediciones recientes. La preferencia es la columnar como ya es señalado en otro punto.
Lo interesante de una redacción es convertirlo en un relato. Comentarlo es sus justos términos es hablar del relato científico.Explicar el proceso de acuerdo con el cual se ha llegado a unas conclusiones en forma de tesis, puede ser enfrentado como una pesquisa. En cierta manera el investigador hace de detective. La analogía es buena. Para un misterio criminal la figura del detective va detrás de señales (pistas)que le den la configuración completa de lo sucedido y señalen donde está la responsabilidad del acto delictivo y sus móviles. Para un misterio de la materia el rol de la investigación es descubrir que hay detrás de unos hechos y de unos comportamientos y donde están las partes causantes.Se trata tanto en un caso como en otro de ir hilvanando síntomas y aspectos para acabar construyendo una historia de lo sucedido(o de lo que está sucediendo sin ser visto) y hacerla reproducible. Todo inspector acaba reconstruyendo la imagen de la escena del crimen para dar con el/la/lo criminal.Todo investigador acaba hipotetizando sobre lo que puede estar sucediendo para que se den tales o cuales fenómenos de la naturaleza.
Si el/la investigador/a se ve a sí mismo/a como un vehículo de relato,se puede hacer parte integrante del mismo, cuando su solvencia de nombre o su osadía desde el casi anonimato se lo permitan. Basta conjugar adecuadamente los verbos y articular correctamente los sujetos de oración, pasa del singular al plural y al neutro según la pertinencia descriptora de cada momento.
Al respecto hay normativas establecidas y más o menos rígidas de las diversas disciplinas, representados en sus revistas más doctas y representativas y en sus colegios que marcan su normatividad obligada. Pueden (o deben,según los casos)evidentemente ser seguidas.en todo caso son ineludibles si se trata de publicar un determinado texto en una determinada revista que exige unas pautas.Guarda un parentesco con los concursos literarios. Para presentarse a uno hay que ceñir una aportación a las normas de espacio y de dimensiones y de copias o de soporte digital y de lo que sea.No hacerlo supone su automática la invalidación. Puestas así las cosas es mejor acogerse a la normativa de un magazine que no hace sino reproducir una creación ajena de acuerdo con las maneras más apropiadas y eficaces. Pero eso puede generar una problemática y de hecho ya está muy constatada, acerca de una insoportabilidad de lecturas que agotan el sumum de las paciencias lectoras.
Además hay textos que se hacen ilegibles para una mayoría tratando de complacer a una minoría desde las exigencias normativas.Ello presenta un reto,el de hacer lo mas ameno un relato siguiendo los protocolos de la pautación y la exposición ordenada delos materiales y su comprensividad oración a oración y palabra a palabra. Depende del trabajo que se haga serán necesarios recursos lingüísticos más o menos amplios o incluso neologismos . Es fundamental la aclaración de cada cosa y en particular no cohibir con la lectura a ningún lector que se pueda sentir por debajo de lo que se está desarrollando.Eso puede generar inconveniencias.
así como hay redacciones de revistas(por ejemplo, Diálogos, para citar una)se reservan el derecho a hacer correcciones de estilo y editoriales que pasan originales por sus equipos de corrección antes de enviarlos a impresión; también el texto de una investigación puede ser llevado a especialistas que la pongan en condiciones de legible.
Lo cita en su libro sobre la medida del hombre.
La doble columna la del texto propiamente dicho a la derecha (que a su vez puede tratarse de dos columnas) y la delas glosas y notas a la izquierda cuando son precisadas y en blanco cuando no lo son,me parece la solución mejor. Por ahora aunque he hecho uso lector de textos presentados de este modo, no lo he hecho como fabricante de texto.
Soy un gran creador de neologismos persuadido de las limitaciones inherentes al lenguaje y eso me proporciona la experiencia añadida de una cierta incomprensión de elementos de mis textos, con el agravante de la no existencia de diccionarios de consulta.Me arriesgo constantemente a contar con la capacidad inferencial de los lectores potenciales a los que me dirijo.
La presentación de cada porción de trabajo y de todo su desarrollo es fundamental.Y en este aspecto tiene significación absolutamente todo: desde el tipo y tamaño de letras empleados hasta el interespaciado y espacios entrepárrafos y entrecapítulos, hasta por supuesto las indexaciones que permitan la localización de cada uno de los puntos de lo planteado. Una narración no deja de ser una invitación a una jungla de oraciones.Y como tal jungla admite muchos camuflajes y mimetismos. La cuantificación de las palabras puede solapar (y tratar de hacer pasar por alto)las que no han sido escritas. No hay nada más vano que tal pretensión. No hay texto existente que pueda disfrazar la falta de un no--texto cuando en lugar de ser presentado ha sido colocado un discurso que no es el que corresponde. Es como tratar de escribir una novela en el lugar de un ensayo o de escribir un ensayo en el lugar de un análisis. La imagen es esencial pero nunca oculta la falta de contenido. Una presentación bien trabada no justifica bajo ningún alegato la ausencia de contenido. Pero al mismo tiempo un contenido bien construido no justifica nunca su impresentabilidad. El cuidado de la imagen, de cuerdo con todos los argumentos publicitarios y de marketing social está fuera de toda impugnación.
Tal imagen, se extiende desde el cuidado de la redacción, la remarcación de los capítulos, el sumario base desde el que poder acudir a las páginas y epígrafes preseleccionados, a una introducción que capitalice las partes, a un abstract que de las palabras clave y el resumen central, y a un índice analítico si hay oportunidad de hacerlo.Sin evidentemente faltar la citación de las fuentes y la ordenación bibliográfica.
Toda elaboración es construida con la pretensión de que sea contrastada y esto es imposible si no pasa por la lectura. Algo formalmente presentado con los espaciados correspondientes y el manejo de todas y cada una de las páginas ágil resulta más apetecible para ser leído, que los clásicos dossiers de fotocopias de libros,supradensos y con borrones de fotocopiadora (típico y tópico de las universidades españolas), que convierten las lecturas en retos a las leyes de la óptica. La lectura más eficiente es la de recorrer una palabra detrás de otra, una oración tras otra, un párrafo tras otra, y así hasta un capítulo tras el anterior y una página después de la que la precede. No es un criterio extraordinario.Es el único.Así mismo, la historia sin más trascendencia sigue con pasar a un libro después de otro en un etcétera del que no se ve fin.
Pero como hay que contar con el componente de fatiga intelectual en todo lector, el texto elaborado ha de acogerse a una presentación que lo haga no solo legible sino atractivo. Hay quien informa que se puede hacer lecturas rápidas de textos o se puede adivinar su importancia a partir de la primera página.No creo que lo uno ni lo otro sea posible, aunque una experiencia potenciada como lector/a otorga a quien la tiene la oportunidad de pasarse por alto algunas palabras dentro de algunos textos, pero no más de minúsculas cantidades, con lo cual no se hace una verdadera economía de tiempo con ello. Más importante que inducir a pensar en términos de menor gasto de tiempo, un texto es presentable en tanto que dice algo nuevo o distinto y es aportativo, y eso en sí mismo justifica su gasto de tiempo. Cada texto tiene el suyo.Y ese tiempo no es lo que va a ser cuestionado, sino su gasto inútil para un tema que no lo merezca. Esto no se sabe hasta quelas retinas no enfocan palabra a palabra, que es donde está la verdadera presentación formal. la previa: la de los rótulos y el encuadernado, sin ser cuestionada, puede ser el celofán que coloque envuelva un mal producto. Los puntos gananciales están en los dos frentes, en la presentación a grosso modo y al detall de la letra más menuda.
Suelen anunciarse y hay libros que han sido vendidos y leídos en su totalidad para alcanzar el supuesto dominio de tales técnicas. Hasta ahora el lector con falta de tiempo no tiene mejor procedimiento que contratar a uno de los servicios de preselección de lecturas, en función de un pedido de bloques temáticos o de noticias por los que esté interesado. en cualquier caso aquí la función lectora es transferida de personajes pero no es eliminada.
Elaboración y Producto Escrito.
Una tesis es lo que se sabe especialmente sobre algo. Existe pues independientemente de su exposición.Pero puesto que no es transmisible sin un soporte que la explique es necesario un producto escrito que la represente. En las pautas por configurarlo hay un proceso de elaboración. Solo es posible escribir en tanto haya algo a narrar. La narratología de un discurso científico va permitiendo convertir en palabras lo que antes eran intuiciones o sensaciones o especulaciones. Ponerse manos a la obra es ponerse a escribir. Paradójicamente el tesinando mete en un libro o en un dossier con pretensiones de libro,esa parcela del universo que quiere hacer suya. La literatura científica va a ser el resultado de esa posesión y al principio no será tratada como la posesión misma, pero en el curso del discurso lenguado y transcrito, la frontera entre ambas cosas irá haciéndose tenue. Plantearse una producción escrita como medida cautelar de un avance es significativamente importante. Un índice numérico de paginas e incluso de suma de palabras que vayan perfilando lo que se está haciendo es trabajar con un objeto externo (el dossier de textos y capítulos que se vayan trazando)que va cambiando de tamaño y forma en la medida en que van pasando los días.En ese producto mínimo solo es contable aquello vinculado a la investigación ao a un compromiso académico y excepcionalmente es admisible páginas paralelas que la apoyen pero no otras de otros asuntos elaborativos con lo cual el compromiso de rentabilidad especalizada quedaría adulterado. Hay otras maneras de trabajar, una es la de ir acumulando datos fragmentarios en una dilatada fase de información (generalmente la más densa y larga)y luego hacer un ensamblado final de las partes. Yo he preferido empezar por un esquema genérico de la idea, someterlo a la prueba de lectura y contraste de algunas personas y pasar inmediatamente a continuación a la ampliación narrativa del texto, engrosando lo que eran puntos esquemáticos. Paralelamente y desde antes vengo haciendo fichas digitales (en realidad listados nominales de autores divididos por áreas temáticas)en las que ya incluyo discusiones propias a las teorías o datos recogidos. Por lo tanto desde el principio puedo permitirme citardatos de al base en el texto narrativo e insertarle fragmentos de discusión, que ya tengo recogidos en tal base. Mi falta de experiencia previa al respecto era total y por lo tanto me está tocando aprender esta mecánica día a día. Formal y aparentemente una página elaborada es más o menos argumentada y sólida en función de las citas que contiene y de las ampliaciones de referencias que menciona.
Indicativamente me planteé iniciar la narración de la investigación teniendo en cuenta que al menos precisaría de dos notas a pie de página (tamaño estándar de dinA4)para poder evacuar con una cierta seriedad lo que me traía entremanos. aparentemente adoptaba un criterio tramposo, puesto que las citas vienen dictadas por el contenido del propio texto y de las menciones que hagan a referentes públicos y a (otros) autores, pero puesto que mi inercia elaborativa de toda la vida ha sido siempre la de citar de memoria y la de no acudir a la verificación de fuentes buscando títulos exactos, fechas de edición y editoriales; he entendido que debía autoimponerme tal criterio por formal que este sea. La experiencia previa al respecto ha estado desde recientemente(y a partir también del dominio concreto e los comandos en el procesador de texto para inserción de notas)plantearme no escribir ningún artículo sin notas de apoyo. Por lo tanto estoy justo en un proceso de producción simultánea a la de aprendizaje de esa producción .en la práctica y dado que puede más mi inercia elaborativa que las detenciones y paros de escritura para buscar un nombre que no recuerdo o una cita que sé que tengo, pero no dónde, o todavía está pendiente de ser entrada en BadeDat, entonces la media de notas ampliadas es sobre 1,5 por página. siendo una parte de estas, no propiamente citas de referencias sino citas de ampliación sobre lo que estoy narrando. Las notas de ampliación son un gran invento puesto que permiten liberar al discurso central del texto de aquellos aspectos, que antes (con la mecanográfica o todavía con el ordenador pero inerciado por los viejos tiempos de la prehistoria del mecanoescrito)solía meter entre paréntesis o guiones,con lo cual densificaba en exceso los párrafos. El uso de las notas de ampliación siempre dejan la oportunidad al lector, del cual no necesariamente hay noticia sobre su estoicidad, el seguirlas o no, en tanto que todo texto tiene lecturas a distintas velocidades. Las notas además pueden ser presentadas como glosas marginales,con su colocación columnar a la izquierda de la páginas (hay programas de ordenador que lo permiten) permitiendo incluso tener una lectura independiente de ampliación.entiendo que con la dinámica en crecimiento en las técnicas elaborativas, el número de las notas también crecerá y la calidad de las mismas irá mejorando. Por el momento me autoexijo la anotación de ese mínimo de referencias cuya cantidad va a ser insuficiente a corto plazo y así mismo un producto diario mínimo de páginas, cuya exactitud tiene que ser realistamente medida teniendo en cuenta las otras actividades concurrentes por día y no inflacionándolos con textos escritos que no forman parte del producto en sí. He pensando que el número de 10, habida cuenta de toda la pleitesía que nuestra cultura rinde al sistema decimal es una buena cifra, que de una manera aislada no permite mucho pero que multiplicada por 30 días de un mes, si da un dato relevante. 300 páginas tecnografiadas cubre sobradamente el promedio de páginas de bastantes libros, y creo que nadie escribe 12libros por año, ni siquiera el prolijo Sánchez Montalbán . Claro que el concepto de página no es ninguna medida estable. Las páginas de folio que yo usaba antes en la era mecanográfica podían contener fácilmente 1000 o más palabras cada una, teniendo en cuenta el tipo de letra y la escritura a un espacio, lo que daba para unas 60 líneas. Las páginas de dinA4 con sangrados a ambos espacios y con un cuerpo de letra de 12, el que coloca por defecto el Claris work 3.0 del Mac con el que estoy escribiendo y un tipo de letra helvética apenas alcanza las 700. cuando estoy muy elaborativo y tengo mucho por decir, paso el cuerpo a 11 o incluso a 10, lo cual he hecho en algunas sesiones analíticas del Selbst .También para que me cuadren un cierto número de páginas, uso el tipo de letra Arial MT condensed.De hecho su cuerpo no se corresponde con la helvética y tampoco el grosor de sus letras. Es una de las modalidades que más tinta economiza. Hay otras muchas variedades para condenar o remarcar letras.Pienso que en los procesos de impresión por ordenador en lugar de cambiar la cantidad de páginas por día como producto es más significativo cambiar el cuerpo o el tipo de letra. Así pues un mismo número de paginas puede llegar a doblar el número de palabras. Con un tipo u otro mi modo de escribir es bastante compulsional: apenas hago puntos y aparte y me dejo llevar por el chorro imaginativo. Luego el mismo trabajo elaborado cuando quiero presentarlo incluyo unos cuantos puntos y aparte y una separación interespacial entre párrafos.ese también es un modo de cuantificar páginas pero que no entra en mi mínimo. El hecho de hablar en términos de producción escrita por criticable que pueda ser inicialmente, enfrenta al tesinando a su función ineludible de elaborante. Posiblemente una parte considerable del trabajo narrado no forme parte de una presentación final y en todo caso la tesitura de hacerlo generará más y más preguntas y constancias de incoherencias que convendrá ir resolviendo. Todo ello no deja de ser importante aunque es evidente que un producto escrito cualquiera o establecido de cualquier forma jamás podrá sustituir las exigencias de una elaboración de calidad. La narración pasa por las exigencias necesarias de la claridad expositiva y de la simplificación. Lo sencillo es más fácil de ser aceptado que lo complejo.todo lector rinde cuentas a su economía mental que no está para esfuerzos intelectuales gratuitos.
en mi propia experiencia,el texto presente lo he incluido en esta contabilidad, porque su procesamiento es paralelo a l de trabajos académicos del programa dedoctorado,también contables, yal de la investigación.Aquí van siendo recogidas las dudas que se me van presentando en aquellos.
alguien que cuida su imagen desde la farándula silenciada y que sin embargo su palabra escrita es una de las más excelsas.todo un sistemático en la producción y publicación de sus originales. Probablemente un modelo a seguir en el campo de las técnicas de trabajo intelectual y de elaboración sistemática.
Es un autoanálisis escrito con una sesión analítica semanal que mezcla teoría psicoanalítica con mi propia condición como objeto de análisis. fue iniciado en verano de 1997 y no tiene una intención limitativo-temporal clara, pero tal vez continúe como mínimo otro año y medio más.
El abismo entre doctorado y tesis doctoral.
Teóricamente un programa de doctorado debe de ser útil para reunir elementos con los que preparar las condiciones inherentes a la tesis elegida. Pues bien: no es así. Un programa de doctorado puede ser-y de hecho lo es -una ampliación de estudios y una colocación del debate más desde un tú a tú, no admitido o renuente durante la licenciatura. A veces y por primera vez, da paso a la configuración delos seminarios y de los debates colegiados , compartidos y reparto de responsabilidades en la coconducción de la discusión. Pero del conjunto de créditos elegidos no necesariamente la mayor parte, ni siquiera la mitad, ni siquiera un tercio van a tener que ver con la tesis elegida. Puede suceder que esa tesis sea sugerida en alguna de las materia y por algunos de los docentes, con lo cual tendrá un común denominador.Pero también puede suceder que el tema pensado o pre-pensado no está contemplado por ni siquiera un solo triste crédito de los ofertados. Con lo cual, el programa como conjunto de créditos obligados pueden ser tomados y tratados, como materiales auxiliares (bajo la rúbrica y rito de batalla: el saber no ocupa lugar. Es una mentira, porqué´ sí lo ocupa, pero por ahora nos sirve).con suerte alguna de ellas habrá invitado a un/a ponente sobre las pautas concretas a seguir para metodologizar y elaborar una. En la mayoría de casos la suerte no estará a favor del tesinando, que deberá buscarse las recetas a golpe de conversaciones de pasillo o a la captura de interlocutores. En todo el programa de doctorado no he encontrado instrumentos directamente válidos para la metodología constructiva de una tesis. Y no deja de ser una curiosidad quelas materias que se han cercado más a indicaciones pautadas acerca de como hacer una investigación, han sido de créditos contratados (matriculados)en la facultad de Ciencias . Para Humanidades los protocolos que van desde el planteamiento general y justificación hasta la demostración concreta de un asunto, no corren una urgencia cuadricular tan destacada. de hecho a finales de siglo se está cubriendo un período singular que ha ido desde la Razón(Descartes) a la muerte de la Razón (Feyerabend).Lo cual (me) viene de perlas por un intuicionismo holista emergente y por un reconocimiento tácito de quela ciencia no agota todo el saber y todo el conocimiento.Todo ello no evita el trabajo para concretar in situ cada discurso genérico y el alcance de hipótesis experimentales que permitan ser validadas o confirmadas con procedimientos de muestras contrastadas.
Lo mejor para saber como investigar es preguntarselo a quien ya lo ha hecho y repasar tesis doctorales terminadas. También, desde luego, acudir a lecturas de tesis ante doctos tribunales, y escuchar atentamente lo que dicen futuros doctores, doctores consumados y directores de tesinandos en esa efemérides. Eso permite situar la verdad ante un mundo de intereses y contraintereses y ante unos boatos y rituales establecidos. Pero el momento estelar de una presentación (la lectura)solo puede estar apoyado con una argumentación bien trabada, y no solo en una documentación exhaustiva. Es posible que a lo largo de la investigación,muchas vetas seguidas y literaturas anexas consultadas no tengan un valor positivo utilizable o integrable en el desarrollo elaborativo. También es posible comprobar que la mayor cantidad de apuntes tomados en clase o lecturas bibliográficas específicas delos créditos contratados, tampoco sirvan de pilares directos para un proceso tesinando. Así mismo, los trabajos durante los dos cursos, pueden quedar entre sí deshilvanados si el programa bianual se va haciendo sin tener una idea precisa de la tesis a investigar. Si es así, lo más probable es que las producciones de trabajos académicos tengan un interés pero dentro de una pluralidad de intereses sin rentabilizarlos como objetivos. Con ello se comprueba una ley fundamental acerca del rendimiento intelectual: cuanto antes se demore el tesinando en definir su objetivo de tesis,más tardara en demorar la amortización de su trabajo intelectual.. Por consiguiente cada uno de los trabajos de cada una delas materias tendrá su clásico toque de licenciatura sin ser un verdadero un trabajo contributivo a la investigación. Si por el contrario queda iniciado el programa de doctorado con un objetivo preciso, es significa que ya para empezar todos los créditos van a ser elegidos en esa perspectiva de apoyo a la investigación y va a darse un rentabilidad intelectual de cada hora de estudio.Evidentemente esto es paradisíaco y no suele suceder así. De la misma manera que la figura del tutor/a del programa no es más que un acto nominal que exigen los procedimientos administrativos porque alguien tiene que firmar las inscripciones de matrículas y de tesina, no porque asuma realmente la función tutora o que al menos la asuma para todos los tesinandos. eso es una curiosidad no sé si de las universidades catalanas, pero que va muy en consonancia con una naturaleza altamente individualista donde cada uno solo alcanza a valorar sus movimientos personales sin importarle los ajenos.Y hace del tesinando un criptoesotérico en sus intenciones. Posiblemente la mejor elección-y de pleno derecho ya que se paga una fortuna por ello- es la de adoptar realmente un/a tutor/a desde el principio,sea en quien coincida con tal cargo designado, para convertirlo así de virtual en fáctico, sea con un directo de equipo universitario que trabaje en un tema con el que coincidir, sea con alguien del departamento que empatice con la temática planteada. Este contacto doctoral puede ser decisivo pero su constitución pasa fundamentalmente por la definición de lo que se quiere hacer.
Una vez establecida, el tesinando puede sufrir un shock en su sensibilidad si advierte que una parte importante de estudios pasados y de créditos doctorales solo vienen a completar su formación general, pero no su entrenamiento para abordar aquella concreción decidida. Eso tiene de bueno, el descongelamiento de un episteme: y es que que todo conocimiento y formación previas por significativas que sean no da una garantía total ante un nuevo campo de exploración, en particular cuando sus precedentes especulativos y de campo, no han sido tantos. Eso genera un grado de incerteza considerable y un peligro de verbalidad sin avanzar realmente en la cuestión planteada. En cualquier caso el programa de doctorado es presentado (con sus 32 créditos aproximadamente) como una condición sinequanom de realización antes de pasar a la investigación. De hecho la investigación la puede hacer quien sepa qué hacer, y desde el mismo momento de adquirir un backgraound suficiente, supuestamente aportado por la licenciatura o un máster. Parece que esa premisa decursos obedece más a una dinámica institucional de venta de cursos que no a una garantía de que estos permitan una mayor calidad investigativa . En cualquier caso el/la tesinando pringa de acuerdo con las decisiones de altos vuelos(ministeriales y decanales)que se han tomado acerca de él/ella. Posiblemente tras una primera tesis, ya tomada experimentalmente como modelo o contramodelo, las siguientes que emprenda-si le quedan ganas de seguir codeándose con el laberinto académico delas pasiones calladas-las acometerá con más celeridad e incluso prescindiendo de la asistencia presencial a créditos.E iniciando desde el primer momento dela matriculación los contactos de negociación correspondientes. me pregunto si en el futuro las tesis no podrán tener un tratamiento equivalente al de las oficinas de patentes donde son presentadas nuevas invenciones para darles la titularidad de su apadrinamiento y autoría y dejar que sea las demandas de mercado (de teorías)lo que haga uso de ellas.
El mío del bienio1996-1998 fue en el departamento de filosofía de la UAB
Con Xavi Roqué y Antonio Nieto,Fac.de Ciencias.dept de historia de la ciencia. UAB
Yo he experimentado durante un curso y medio la soledad del tesinando en una facultad(la de filosofía de la UAB) que no es la suya de licenciatura y ante un deshilvanamiento total de materias .Los contactos con la tutora vigente no fueron nunca apelando a esa función tutora, que creo, ni se planteaba ejercer.
Lo refiero fundamentalmente a los nexos temáticos con humanidades,.Las investigaciones en ciencia básica y aplicada exigen y permiten unos protocolos de precisión más exactos que no permiten la especulación de modelos que sí se da en otras materias.
como es sabido no todas las tesis ni investigaciones han partido del mundo académico, ni este es la única garantía de método y posibilidades para los cometidos de la exploración del conocimiento.
El lugar de las letras sabias no está exento, como cualquier otro lugar de la sociedad, de sus dosis de negligencia intelectual y por lo tanto de iletración. Como universo institucional que es, responde a unas dinámicas, a unos credos y a unas obediencias. Todo ello repletando el magma de la endogamia tantas veces criticada. Todo sistema cerrado, es por definición un sistema condenado a una extinción prematura.Es una de las leyes entrópicas que se aprenden primitivamente. Aprenderla con demora significaría hacerlo desde el hedor de la extinción, presuponiendo que la teoría cadavérica que lo expida pudiera pensarlo.
En todo caso lo endogámico no llega a extremos de rip definitivos cuando lo cierto es que la universidad cumple funciones sociales de entrenamiento intelectual y de administración de credenciales. Otro campo muy distinto es el de la investigación.
El viacrucis del tesinando queda coronado con la severidad de las estructuras académicas cuando el director de tesis no está a la altura de la demanda de su función de quien se acoge a su tutela y en particular cuando su planteamiento choca con una tradición o una manera de presentar las tesis.
La pregunta fundamental es ¿que pasa cuando el tema acotado,que ya está muy decidido, e incluso avanzado y querido como la propuesta de análisis, choca con la estructura a grosso modo para admitirla? es tanto como preguntar, ¿que pasa cuando el propio discurso y su envoltorio lexical no encaja con el discurso dominante de allí donde es presentado? ¿que se supone que tiene que hacer el tesinando? ¿abandonar y elegir un tema a conveniencia del medio? ¿aparcar sus dotes de investigador/a si ha creído en algún momento en ellas, para presentar un producto a la medida de quienes tienen que juzgarlo?
Preexiste la suposición de que el sentido doctoral es el de progresar en una temática que antes nadie hizo. Y de hecho los conceptos al respecto hablan de trabajos de investigación e investigaciones .Pero en la práctica una tesis doctoral está pensada para hacer una exhibición metodológica y para que el tesinando demuestre suficientemente su capacidad para la investigación. Queda facultado para sus proyectos. No tiene pq ser lo más imp su capacidad aportativa. Incluso vale preguntar si interesa a alguien una aportación innovacionista, y mucho más desde las posiciones, generalmente noveles del doctorando. Cuando resulta que la tesis es presentada, generalmente sotto voce, como una especie de reválida general para demostrarse uno como metódico e intelectualmente v´valido,en lugar de como un verdadero tesinando para hacer valer una vía de trabajo y unas conclusiones; entonces el vía crucis universitario reduce su presión, puesto que a efectos prácticos el objetivo no es otro que pasar unos controles de tribunales.
Cabe decir en defensa de lo institucional, que no hay universidad que capture todo el conocimiento posible ni menos aún que financie todas las vías de investigación imaginables. Si esto es así por una probabilidad numérica pueden presentarse más iniciativas reflexivas,habida cuenta de las nuevas generaciones de doctorandos, de las contempladas. Es tanto como decir que los recién llegados pueden pensar en conjunto más cosas que los que ya están instalados en sus departamentos y despachos. Aparentemente solo por razones numéricas se puede producir una fractura entre la avalancha de propuestas de investigación y la capacidad interna de los doctores en asumirlas. Si acaba equilibrándose ambas realidades es porque los trabajos se adecúan a las posibilidades del medio en asumirlos.Es decir, los tesinandos piensan en temas pensables por los doctores. Los tesinandos en suma viene a cumplir deseos externos:la del statu quo universitario (¿donde queda la originalidad o la libertad d innovación?). Particularmente cuando el tema pensando por la ingenuidad del tesinando se escapa más que ligeramente de las tradiciones acumuladas por un departamento, entonces sucede la debacle, puesto que el uno presenta unas ínfulas e intenciones elaborativas que no tienen porque ser absorbidas por la dimensión institucional. La cual se mueve entre lo aparente y lo desconocida. Esa dimensión desconocida de lo institucional se va catando poco a poco a base de unas y otras entrevistas por encima de la consulta de los textos de normativas y de lo que dice, desea y establecen las escuelas de Doctorado.Una cosa es la letra escrita y otra muy distinta el espíritu reinante. En un momento dado del vía crucis procesional,el tesinando advierte que aquello que le entusiasma , con lo que ha pensado y con lo que ha empezado a trabajar, no encuentra un interlocutor válido.Eso es una catástrofe porque quiere decir que ni tiene un director que procese suficientemente su tema, y comprueba como la institución en su conjunto no está para aguantarla su impertinencia.He ahí la cuestión central: la de entrever cuando un proyecto de análisis es pertinente o no. Puesto que para la ciencia o sus ujiers, no toda propuesta de investigación se ajusta a sus necesidades de crecimiento en un momento dado. Lo cual nos lleva a pensar que solo es admitido a trámite científico aquello para lo que un caudal científico previo y su burocratización, están dispuestos a admitir a concurso. Toda esa sutilidad queda indiscretamente revela al enfrentar un proyecto contra los muros institucionales que lo miran con recelo, y uno a uno, los profesionales se autodescartan, por no considerase capacitados para lo presentado.Eh ahí la gravedad del asunto: el tesinando tiene un alto índice de probabilidad de verse aislado si piensa por cuenta propia, en lugar de ponerse al servicio de un proyecto que ya está en marcha. Eso es más grave de tal como aparece expresado, puesto que la característica principal del tesinando era-se nos había dicho-la de ser un proponiente de lo distinto, o simplemente como un pensante en acción. En realidad ¿a quien le interesa que un universitario se convierta en pensante? Para salir de ese enredo,la parte sufriente acaba por hacer concesiones al enemigo (todo tribunal tiene la forma y la esencia de los enemigos:un tribunal de evaluación no queda exento de ésto)y adapta su tema, o incluso elige otro, para ser sonoramente estable a los oídos de los intelectos ante los que va a ser expuesto. Eso significa que un planteamiento transversal o diacrónico de una temática, que lleva a sucesivos autores y a un recorrido por el tiempo, puede ser más difícil de concretar que un solo tema determinado por un solo microaspecto de un solo autor. Encontrar ese autor y usarlo como paraguas,es decir como marco teórico en terminología chic, es como una tábola salvadora para el náufrago o un conector comunicacional de primer orden. Institucionalmente parece importar menos arriesgadas operaciones de reflexión que reflexiones sobre lo reflexionado, y en particular con precedentes en el medio de doctores que ya hayan hecho otro tanto.
Eso no libra el espectro de la universidad como un muro infranqueable para otras cosas aunque auxiliar para unas. La cuestión es que el tesinando se debe a unos plazos, a unos proyectos y a unas normativas académicas.A fin de cuentas su trabajo es para presentarlo a un lugar del que obtener el beneplácito y pretextar además a sus componentes a lucir sus propias posiciones teóricas. Puestas las cosas así, uno se libra de desengaños cuando admite que no hace sino vestirse de etiqueta para una fiesta. Lo menos importa es su personalidad o su substancia.Lo más, su formalidad.
aunque las diferencias semánticas y definitorias entre tesina y tesis (en catalán, treball de recerca i tesi) inducen a una continua confusión, que queda completada cuando, para su horror e indignación pública, descubre que una tesis y una investigación de hecho son parámetros muy distintos,siempre referido a la terminología académica subliminal. Ya que a lo más que puede aspirar una tesis es a apuntar un camino de investigación para el cual el medio académico no tiene porque sentirse tentado.
Para mi interés acerca del poder semántico,entiendo que Jürgen Habermas puede proporcionarme tal cobertura teórica, en tanto que ha reflexionado sobre el giro pragmático y establece unos actos de habla que llama perlocucionarios con capacidad de unos efectos plus más allá de la comunicación.
Motivación personal en el objeto de investigación.
Tras una elección de objeto como trabajo de reflexión, dp de un tiempo cabe hacer balance de los primeros pasos y obstáculos y preguntar una vez más: ¿porqué esa elección y no otra? La argumentatividad objetivista no asesta una respuesta definitiva a estas cuestión. De hecho, toda pregunta de elegibilidad guarda una resonancia con las necesidades personales. Incluso cuando pueda haber una absoluta exhibición de inconsciencia, adoptar una elección en lugar de otra, responde a unas condiciones previas que la determinan como preferente.
Por mi parte adoptar la palabra como tema de pensamiento y reflexión no ha sido/es por azar. Mi oficio más íntimo es el de trabajar o moverme con palabras.a pesar de q soy un gran callador en la vida. Introduzco pues dos términos iniciales: el de mi silencio personal y el de mi adopción de las palabras como expresión de mi alter ego, o de mi verdadero oficio indagatorio. De hecho, me recuerdo más como palabras que como un sujeto anecdótico metido en todos los fregados para señalar aventuras o expresarlas como una película. No se trata de cualquier clase de palabras sino de mis palabras en una interioridad, la mayoría de las veces, inconfesa. Desde que advertí mi conflicto con mis ubicaciones empecé a escribir y es algo que en mayor o menor intensidad he hecho siempre. He venido, por lo tanto, depositando en la dimensión inerme de la escritura, mi substancialidad tasada y observada de todas las maneras posibles. si eso ha venido siendo así ¿acaso no guarda una relación con la intitulación del poder de la palabra? Intuitivamente he creído siempre en ella. Y lo experimenté inicialmente no como mi poder sobre los demás que me escucharan, sino yo como víctima fijada a unas palabras escuchadas de otros. Los primeros significantes oídos e interiorizados de descalificación, creo q me marcaron profundamente y sufrí por ellos. Si esto es así y espontáneamente advertí que los negadores pueden ser drenadores con afirmadores del uno mismo podría decir que toda mi vida ha estado ya abocada para esta investigación, pero obviamente sin saberlo ni sospecharlo para nada. Una vida referida a lo que escribe es ya una constatación del poder de la palabra en ella, en tanto que la ha venido vertebrando. Al hacerlo entiendo que las construcciones lingüísticas me han salvado en su momento de otras conductas menos económicas.
Claro q una investigación rigurosa no queda centrada en una biografía de vida,ni siquiera que se trate de la del propio autor.Incluso esta es una razón extra para no hacerlo y así evitar un exceso de parcialismo. Una investigación sobre la palabra pasa por todas sus maneras manifestativas y hacer un recorrido de un mismo tipo de discursos en muestras homogéneas para observar la clase de impactos q ocasionan. Para mi horror cuando he propuesto feed back para mi proyecto de trabajo, me ha llevado a encontrar dos clases de respuestas: una/ la de la dificultad para seguir lo que digo y la manea con que lo digo y dos/ la de un elogio genérico pero sin una ayuda concretable . Para el caso los dos grupos me dejan solo con mi motivación y tanteando por donde seguir. Conocedor de que cada investigación tiene un personaje que se autoreconstruye en torno a ella, puede estarme sucediendo un interés en el que prime mi propia experiencia privada en algo que solo tiene un sentido en tanto que dé resultados para la psicoterapéutica y para un modelo explicativo nuevo de la enfermedad. Todo lo demás como erudición psicolingüística queda para una anexalidad que no suplanta la motivación de lo personal.en realidad no concibo una investigación sólida y que trascienda la inmediatez de unos protocolos o unas becas, sin una fuerte dosis de interés personal en ello. Cada investigador de cada época ha tenido la suya. Las supuestas artes sacrificiales en pos de una humanidad y las filantropías de genios y sabios y grandes adelantadores el conocimiento, también están referidos a las privacías motivacionales. Al fin y al cabo, el altruismo público no deja de ser un objeto transaccional con lo colectivo para una realización privada.
De alguna manera la vida subsumida a un silencio o a la prohibición de su habla, por serle negadas sus opiniones, guarda una vendetta latente. El discurso personal acaba emergiendo de una forma o de otra:desde la plástica hasta la locura implícita. ¿quien no ha visto en el arte y en sus lenguajes surrealistas y abstractos una particularidad del delirio? y ¿quien no ha afirmado la categoría del loco en el que desenfrena su palabra descoherentizando la conexión entre cada frase coherente por separado? La frustración por una habla negada o la postración a un silencio existencial ha movido desde siempre excitaciones para otras tomas posturales. Todo ser creador acaba proyectando sus creaciones de una forma u otra, a pesar de serle negada la habla, las manos, los pies y hasta la mirada.
Personalmente no he pasado por tantos atropellos, pero sí he conectado muchas veces en un pasado remoto (el de la infancia y adolescencia)pero también con un pasado no tan lejano(el del ejército, el de la obediencia universitaria)donde me he sentido substraído de mí por hacer lo que se esperaba de mi en lugar de lo que yo quería hacer de mí. El resultado poco ha importado en cuanto a balances existenciales pero sí en cuanto a estados mentales. Y cabe decir que toda elección de objeto de trabajo viene a cubrir un aspecto soterrado y pendiente de la propia personalidad. Para mí abordar la palabra como poder significa saldar una vieja deuda con mis fantasmas y al mismo tiempo validar una hipótesis que cuanto más la pienso más convencido estoy de ella: la no inocencia verbal y su impactabilidad en el consciente e inconsciente de cada sujeto receptor.
Tras pasar experimental y personalmente por una existencia medida por discursos ajenos que me marcaron, pude pasar a la fase defensiva para la afirmación de mis propios discursos: los de la autoafirmación, los de los deseos y los de los objetivos distintos. Para luego llegar un poco más allá y dar el salto hacía una teoría de conveniencia pública, tras comprobarla fehacientemente en mi mundo personal. Ahora sé que todo sujeto sojuzgado a un discurso externo por el que se confronta y crece, puede aprender los componentes para vacunarse contra sus efectos nefastos y detentar su propio discurso influente en los ámbitos en los q se mueve. Pasar por la experiencia de tomar la palabra y ser escuchado,es un ejercicio de higiene mental importante para enfrentar la vida como proyecto creativo en lugar de la vida como orden de un discurso impuesto. Por eso no tengo la menor manía en reconocer que las palabras(algunas palabras)me han hecho un daño fundamental en mi pasado y gracias a otras pude reciclar el sufrimiento en saber y drenarme de todas las cicatrices. Evidentemente esta confidencia es de estricto orden privado y haremos como si la hubiera dicho en susurros, puesto que la valoración más importante para validar un proyecto pública es su importancia pública. Y aunque nadie lo crea, las razones públicas son las únicas para hacer valer una tesis.En realidad no hay tesis pública sin una comprobación privada de las mismas. Mi objeto de trabajo me va llevando lentamente a contactos y discusiones y referencias. Lola Poveda que sigue la obra de Cedora Aberasturi, es una de ellas. Relacionar la palabra y su incorporación en el movimiento de la expresión dramática y corporal es un trabajo apasionante. Evidentemente donde más rápidamente se pueden ver los resultados del poder de la palabra es en su proyección terapéutica:es decir en la colocación de un discurso de salut desplazante de uno de enfermedad.
Carles Mèlich y Vicenç Herrera se han quedado a medias explicaciones de lo que planteo por escrito, dada mi densidad críptica.Literalmente ambos han expresado sus dificultades para seguir lo que digo o quiero decir.
Pepe sánchez y Toni Vicens están en ese grupo,pero dudo del primero de que capte todos los matices de lo q estoy exponiendo y el segundo literalmente me afirmó de no conocer a ningún autor al que vincular como marco mi campo de investigación. Con Toni tiendo a quedarme a dos velas en las entrevistas -escasas-que he sostenido con él por no tener ninguna seguridad de que haya captado mi mensaje. De hecho su no iniciativa a tomar lo presentado como pretexto de reconducción hacía autores y metas me resulta especialmente sospechoso, en particular cuando Lacan en función y campo de la palabra y Habermas en sus ensayos sobre actos de habla, son autores que me convienen y que es más conocedor que yo del segundo y sin duda conoce al primero suficientemente.
Notas sobre la construcción de fichas.
En la medida en que sea posible las obras de autor son valoradas y sus títulos serán recogidas, distinguibles por ser reproducidos en cursiva, tras los cuales habrá editorial y ciudad de edición en el caso de que posea tal referencia. Si la edición con la elaboración guardan años de diferencia, aparecerá esa segunda fecha entre paréntesis, junto al autor o antes del título en cuestión. Cada ficha de autor que haya sido usada para apoyar un texto de elaboración tendrá como signo confirmativo de ello un guión antes del primer apellido de autor y un cit> o <cit en negritas que marcará la parte usada de la ficha o de su discusión anexa. Estos límites de cada cita flechados orientativamente, permitirán la ampliación de las discusiones de/sobre autores sin cometer duplicidades con respecto a sus partes citadas.En conjunto toda la base de datos habrá puesto a prueba su rentabilidad si sirve como puntal multifragmentado para una multitud de textos creados.al mismo tiempo cada ficha puede tener un valor en sí misma, en particular cuando las discusiones incorporadas a ella la conviertan en un artículo de autor o temático. Eso significa que cada ficha puede tener tratamientos de uso en paralelos completamente distintos:
1.Como ficha anexada a su grupo de pertenencia.Po lo general autores ordenado alfabéticamente dentro de un campo de investigación o de pensamiento.
2. Como ficha anexada a aquél subgrupo más especifico a combinar organizadamente tomado desde distintas carpetas y archivos en función de un nexo interconector de los autores que lo integran.
3.Como ficha/artículo independiente de cualquier otro que sirva como semblanza de autor o explicación de la parte temática que tenga que ver con el/ella.
4.Como conjunto de fracciones ensabladas y coherentizadas que hayan sido usadas por separado en distintos textos de creación.
Eso significa que el conjunto de la base de datos puede ser usada en sí misma,a pesar de haber sido empleada como notas anexadas o partes de texto integradas en textos originales. Resulta que toda nota empleada aunque haya sido trabajada no siempre es recordada con exactitud,. tenerla fácilmente localizable en la base permite agilidades obstaculizadas cuando se trata de una nota diluida dentro de un texto, o simplemente nota marginal de texto.
Cada nombre de autor o nombre específico temático, o sea propiamente la configuración de una ficha, es una veta de apertura.Solo los autores fallecidos y los temas clásicos pueden ser tomados y no con una categoría absoluta, como temas estancos o cerrados. Es conocido que para autores clásicos hay nuevas aportaciones que los reinterpretan.Por lo tanto una ficha de autor sigue abierta en tanto siga viva una discusión en relación a ese.
Una ficha es un instrumento tan importante para una investigación como lo pueda ser un instrumento gráfico para el acto de la escritura. Puesto que su construcción requiere pasos bastante elementales y mecánicos de transcripción de datos e incluso de copiado exacto de oraciones, en particular las que son atribuidas textualmente a su autoría; en principio no ofrece una perspectiva intelectual muy atrayente. Esta aparece con la posibilidad de hacer sinopsis entre opiniones diversas acerca de ese autor, tema o nombre, y en la medida que la función compiladora se pueda permitir una discusión acerca de cada entrada. de esta forma, la ficha se desembaraza del aspecto formal clásico de los datos exclusivos de esquema biógráfico-obra-publicaciones, para ser una microinvestigación.en resumidas cuentas, una ficha tiene interés para una investigación si dice algo más de lo que pueda aportar una consulta enciclopédica estándar. Y por consiguiente cada ficha será abordada y segmentada y cribada, según los intereses particulares de la compilación, que a su vez viene marcado por unos intereses por el conocimiento y por las investigaciones.
Si una ficha deriva a suma de entradas con discusión, se convierte en esencial la diferenciación entre lo que es propio y atribuible al autor y lo que es propio del compilador o atribuible a otros que hablan de aquél/lla. El criterio que sigo es el del entrecomillado estándar para las frases que quiero citar y el preámbulos como sostiene aboga ,apologiza o defiende,cuando transcribo y resumo su sentir. Si hay una opinión acerca de él/lla sostenida por otro,coloco el nombre de este otro entre paréntesis, y lo apropiado sería añadir la fuente publicada de tal opinión, en particular si es enojosa o contradictoria. Los autores y los datos temáticos que permitan una amplitud de consideraciones y que den lugar a desarrollos articulados deberán ser marcadas las diferencias entre lo suyo y lo de uno.Ello puede venir jerarquizado por el mismo estilo redaccional. Por último una misma ficha puede proporcionar partes, tanto para integrar difusas en el texto como para colocarlas a pie de página(generalmente lo relativo a nombre completo, títulos de textos concretos, edición,ciudad y año).
Una investigación puede ser cuadrada para validar una tesis o ¿ una tesis plantea una remetodologización de la investigación?
El deseo de una permanencia del proyecto hasta que evidencias impostergables le dan el carpetazo para retirarlo de la consideración analítica , es connatural a la propia investigación. quien investiga no está evidentemente al margen de su investigación, y testimonia una metamorfosis ante el objeto con el que trabaja. Sujeto de reflexión y objeto de estudio entran en una dinámica simbiótica que queda decretada a partir de una transferencia personal con capital de ilusión y energía en aquello que se quiere ser encontrado. La investigación empieza a partir de un protocolo básico de considerándums y de la posibilidad factible de encontrar unos resultados no establecidos antes por nadie. Pero la tesis es algo que acompaña a la investigación y no solo que queda tras un largo recorrido en/por ella. Toda tesis está preinscrita en el desarrollo exploratorio. Y así como una parte de los resultados son absolutamente extraordinarios, consecuentes y propios de la investigación en sí, otros son corroborativos de lo que ya se intuía o se pre-sabía. en esos términos cabe preguntar si una investigación viene a tratar de demostrar lo que ya está inscrito a nivel de conocimiento, o si es la única vía para un nuevo conocimiento. Pero si hablamos en términos de novedad ¿acaso la línea fronteriza entre lo nuevo y lo viejo no es una de las más fantasmáticas y difíciles de precisar? todas las disciplinas científicas, incluidas las más novedosas pueden acabar por rastrear sus antepasados en una relativa antigüedad. Estrictamente hablando lo nuevo no existe. Porque toda novedad remite a unas premisas clásicas que lo hacen posible. Lo que es más, la espontaneidad en el saber es discutible y la propio noción de azar queda comprometida. Cada evento teórico y práctico entra dentro de un repertorio de posibilidades finitas, y por lo tanto todo acto agrupado en la categoría de azar, queda referido a una limitada combinación de probabilidades. Si es así, cada estadio en la evolución del conocimiento lleva las señales del posterior.Cada generación de conocedores preinscriben discursos que serán reabiertos durante la siguiente. Así mismo la descripción imaginaria y filoprofética puede anticipar acontecimientos científicos. Clarke fue reconocido por su previsión acerca del primer alunizaje humano y aunque posiblemente haya ido demasiado lejos en cuanto a colocar el control de la inmortalidad del cuerpo para antes del término del primer siglo del próximo milenio, ha dado vivas pruebas de como una tesis puede anteceder a una demostración y a su investigación.
La tesis es algo que acompaña al método de investigación. Sin creer en algo, en su existencia es difícil buscarlo. Por otro lado el objeto de investigación no puede ser presumido y ostentado siempre como un algo externo.Hay objetos de investigación que están ya en el propio discurso del saber y en el propio discurso del buscador. se puede establecer una presunción de verdad mientras no quede establecida una demostración de que no lo es. Eso facilita enormemente la tarea porqué en lugar de ir a demostrar una existencia basta con comprobar si ha sido demostrada su no existencia. En esa línea tiene una importancia no desbancada del todo la teoría de la falsación popperiana.Aunque inicialmente pueda suponer abarcar una amplitud de existencias de saber sin necesidad de pasarlo todo por su positivización.
Pero desde luego hay una parte de presunciones de origen animista y de inercias conductuales en función de fantasmas y miedos ancestrales que hacen del no-saber una fuente continua de terrorismo intelectual. Y recuerdan que no todo lo que se cree es válido aunque no haya claramente una demostración en su contra.
Una creencia desarrollada consecuentemente conduce a una tesis que para su pervivencia requiere una investigación. en la medida en que todas las investigaciones no son posibles en el momento del deseo, sino que deben esperar al momento de su posibilidad, hay un desajuste entre creencias y verdades, o su demostración. La dimensión de lo científico requiere que toda afirmación sea una confirmación y todo predicado tenga una sostenibilidad argumentativa. Hay campos del discurso cognoscente como la filosofía, que permiten una argumentatividad extensa sin una asertividad suficiente, mientras que otros requieren de una certeza fundamental para dar paso a un proyecto de búsqueda.
En su conjunto las disciplinas del saber son divisibles entre las teoréticas y las fácticas guardando entre ellas unas ciertas batallas epistémicas. que son más o menos respetuosas pero que indican estados de prevención y de pugna recíprocos. Resumiéndolo mucho vale decir que los discursos teoricistas son deslegitimados por los practicistas y éstos a su vez son vistos como una sentencia a los límites, por aquellos.probablemente la filosofías y las filosofías en general y la filosofía de la ciencia en particular, puede ser señalada acusativamente como productos de valoraciones exógenas por quienes tal vez no tengan una categoría de profesionalidad que no legitime tal intervención. De hecho las construcciones de las teorías y su expansión van dándose no siempre al agrado de todo el mundo.Y toda teoría emergente existe a partir de abrirse paso entre las existentes. Eso quiere decir que puede complementarlas pero también distorsionarlas. Cada teórico no es más que un jugador colocando en la tabla de las piezas su artefacto particular para jugar con las demás.Pero eso no significa una pieza más en el tablero, también una reconfiguración de las normas de juego.El ajuste empírico es posible a partir de un desajuste previo constatado. La teoría innovacionista lo es en tanto desbanca parcial o totalmente una visión previa periclitada. Cada contribución reajusta las descripciones anteriores y las hacen pretéritas.
La investigación y todos los protocolos asociados a ella y que se concretan en el deificado método científico, no funciona con una condición de pureza extrema. Cada investigación precisa de unos propósitos y por lo tanto de unas presunciones. El encadenamiento ortodoxo de sus fases: observación - recogida de datos - correlaciones -hipótesis - objetivos - metodología - contrastación - conclusiones - transpolación, está acompañado de una idea general y de una tesis embrionaria.Esa pre-tesis va madurando de acuerdo con la recolección de las observaciones y el centramiento de un interés en la parte del objeto aprehensible.Ese es el com,ponente más importante de la investigación: creer en la factibilidad demostrativa de algo que por el momento es intuicional. Si no existe un interés preconcebido en ese sentido no va a existir la concepción(y el alumbramiento)de una nueva iniciativa. hablar en términos de cientificidad no tiene tanta tradición.Incluso hay quien como Burnet osadamente plantea que la historia entera queda resumida a su último medio siglo cuando lo define como the wonderful half-century. Pero ética e historiograficamente hay que citar que ese medio siglo ha existido por otros cientos de siglos anteriores y en especial por sus últimos cien. El encadenamiento generacional de las ideas es fundamental para entender el valor de que los humanos y sus pensantes son habitados por los lenguajes y las ideas y que estas “se valen” de ellos para seguir su progreso.
El papel de una investigación intencional o de una intencionalidad en la investigación está revistiendo ya la pre-tesis.Incluso una tesis no existe sin una pre-tesis,aunque esa venga presentada en sociedad como una hipótesis.tenerla es estar ya configurando el pensamiento de acuerdo con ella. Psíquicamente no es posible contar con un juicio de valor y no hacer uso de ello. Al mismo tiempo una condición de subjetividad o una creencia fijada puede ocasionar estragos en los mismos resultados buscados. Los experimentos de Rosenthal y Jacobson establecieron la interacción latente entre lo investigador y lo investigador. Desde que se saben los efectos de la observación participante y de la condición influyente del investigador, las variables influyentes pueden tratar de ser neutralizadas. Evidentemente no admite la misma comparación un terreno de investigación que otro. Y las ciencias sociales y humanas parecen admitir mas sesgos que las ciencias duras y puras.
Una investigación requiere un capital de ilusión y de perspectivas para llevarla a término. Lo cual es difícil sino contiene una base de motivación suficientemente importante. Evidentemente pueden haber investigaciones amañadas y condicionadas para que den resultados confirmatorios de otras y así continuar con la validación de unas conclusiones y sus impactos en la vida comercial e industrial (la validación de un determinado producto).Hay investigaciones que vienen directamente dictadas por presupuestos y empresas interesadas en una demostración. Y otras que se remiten a una endoconceptualidad filosófica o hasta a un mundo académico con sus preeminencias y eminencias.
La investigación en sí misma por un plus de saber tiene una importancia relativa.La inv.académica se corresponde con unas necesidades de crecimiento de las propias universidades, aunque una parte considerable de las investigaciones queden finalmente microfichadas sin un traslado a la realidad. de hecho se constatan dobles velocidades y distancias temporales considerables entre la esfera académica (el lugar de las letras y reflexiones y explicaciones de la historia)y el mundo real, el de los centros, el de los lugares sociales, el de las praxis de las teorías(el lugar de la verdadera confirmación de las hipótesis). se dice que de un lado la esfera académica (dependiendo de cada facultad)va muy rezagada como acuse de recibe de lo que hay en la realidad. En la práctica enseñante,cada curso debería incorporar las novedades metodológicas y de contenidos de las diversas materias de lo producido por la realidad y eso no se hace ; y por otro lado la propia realidad va a la zaga de los descubrimientos que desde los laboratorios y a las investigaciones subvencionadas por universidades van consiguiendo. Los resultados no llegan a trasladarse a los campos prácticos a veces tras distancias temporales de décadas.
Por otro lado la era de las investigaciones en solitario ha pasado ya, y el mundo no está vacío de ideas a la espera de que grandes iluminados le indiquen el camino, sino que más bien está saturado de informaciones y de inventivas.de entre ellas unas pueden ser interesantes y otras no, y la medida fundamental de cada interés viene dada por su conveniencia. La investigación pura como ciencia básica es la última.
Además no todas las investigaciones son de la misma naturaleza.Y mientras unas intentan cubrir un expediente académico exigido por unas circunstancias universitarias tal vez, otras quieren ser contributivas de un saber en un campo dado. De hecho tras una investigación y su conversión en tesis quien/es la ha/n investigado queda/n colocado/s en una posición de maximización de saber sobre aquello. La reunión de una información actualizada y compacta sobre la cuestión es ya en sí mismo un mérito. Toda actualización sitúa´ a una comunidad teórica ante la realidad de su propia producción acerca de un algo circunscrito sobre lo que se quiere opinar y añadir más conocimiento a su naturaleza. Ciertamente la comunidad científica tiene su propia singularidad y normativa que la hace permeable o refractaria a una novedad propuesta. Eso remite a los períodos kuhnianos de ciencia ordinaria y extraordinaria y a la categorización de una nueva tesis como dimensión paradigmática. Cabe decir que esa visión no adolece de un cierto mecanicismo. Para empezar hasta que punto la propia comunidad científica está perfectamente delimitada, en tanto que no hay unas estructuras que otorguen una entrada o una exclusión en el club sino un conjunto de trayectos curriculares que hacen a conceden a cada miembro una titularidad simbólica de membrecía. De otro lado, la tesis de Khun tiene un cierto formato de caducidad, tanto por su década de pertenencia (los 60) y los importantes cambios de desarrollo que se han dado a partir de entonces, como por ese presupuesto de separación entre unas etapas ordinarias y otras extraordinarias. La actualidad compromete esa idea suave de proceso,cuando está indicando que los productos de una década devienen obsoletos a la siguiente. La actualidad (la de los últimos 30 años)se caracteriza por panoramas multiparadigmáticos,cuyas luchas no son por un puesto hegemónico (a saber, que ciencia es la más científica)sino por una intervocabulariedad, una posibilidad de diálogos intercampos. Una investigación en el área que sea afectará los constructos de otras áreas distantes. Y a su vez, una investigación que pretenda un cierre en sus recursos exclusivos de su área está condenada a desconocer el mundo, y también la instancia de universalidad del objeto particular que investiga.
La investigación en sí misma ya supone una multitud de campos para hacer tesis. En tanto que la investigación como tesis cuestiona o crea una amplitud de lo que es la metodología.Cada investigación remite a un método y no necesariamente al método. Y esa prueba de métodos respira alternativas al pensamiento mecanicista de Locke y otros .La ciencia ha tenido una época de esplendor con las correlaciones de causalidades y está teniendo otra de impugnaciones y de relativas tinieblas en la que no todos los efectos están o quedan suficientemente explicados. Si nunca lo estuvieron por esos malditos margenes de error de las estadísticas , ahora parece que más que nunca interesa explorar las co-causalidades y los factores concurrentes ante cada fenómeno.Deslegitimar la búsqueda de lo ca-causal obedece a temores por ver finiquitadas las teorías vigentes con la consiguiente pérdida de seguridad que comportan. Puede recurrirse a la crítica de FdoSavater sobre un caso particular de ideologías para entender que esa mecánica también puede existir o se da en el campo de las ciencias. califica de necionalistas a la variante obtusa y perversa del nacionalismo. Y añade o constata el fenómeno de utilizar la lectura del descrédito para atentar contra el resto de las creencias y en particular como parachoque contra algunas de las mas frecuentes concepciones inmaculadas ajenas. Dentro de lo científico no debería suceder nada parecido a las malas artes de lo político.Pero es mejor prevenirse y pensar que sí es sucedible en lugar de descartable.De hecho la historia de la ciencia en tanto que la historia de lo humano, contiene toda clase de situaciones grotescas y nefastas de acusaciones y contraacusaciones y hasta usurpaciones de hallazgos.
Una investigación y tesis como ensamblado, requiere el arranque de un programa de lo uno y una defensa argumental suficiente de lo otro, como para proponer una perspectiva fundamentada que no solo produzca una anécdota teórica más, sino que permita ser inserida en el lenguaje y en la dimensión de los conceptos. Es eso lo que las hace llamativas aún co n todo el reto que supongan.
Arthur Clarke, conocido internacionalmente por su contribución a la ciencia ficción y colaborador con Kubrick en Odisea del espacio, es reputado en la comunidad científica.
karl Popper sostiene que .la ciencia progresa siguiendo una pauta abstracta, mediante secuencias continuadas de elaboración de teorías y demostraciones, de conjeturas y refutaciones. en contra del neopositivismo propuso la teoría de .la falsación.,que es la base de su racionalismo crítico.contra la noción de probabilidad estadística propone la de la probabilidad lógica no basada en el concepto de inducción.
Burnet, historia de las enfermedades infecciosas,Madrid 1967
Rosenthal y la esc.de Chicago consideran q los resultados q espera obtener el experimentador influyen en las valoraciones finales. Rosenthal y colaboradores(1963)condicionaron en una instrucción verbal a unos experimentadores acerca de un objeto de investigación, para el que los resultados hallados se correlacionaron con la predisposición de influencia establecida. Los experimentadores intercambian 2,4 veces más miradas con mujeres que con hombres de muestras. Con Jacobson ha estudiado la influencia de un factor predisponiente en el educador para la obtención de los resultados en el educando. la clave de los resultados estuvo en “que creyeron en ellos”. Se interroga más a los alumnos que contestan bien, porque esto es gratificante para los profesores, que a los que no saben. La traspolación de esos resultados a otros objetos de estudio da la pauta de que una instrucción´ condicionante actúa como factor determinante de resultados.
Los cambios de planes de estudios son periódicos sí, pero los criterios de modificación de nuevos temas de estudio, como créditos libres y de elaboración flexible siguen un proceso muy lento, que no viene sino a confirmar la fractura entre la vida real y la académica o cuando menos un divorcio importante entre ambas.
Kuhn.Thomas, estructura de las revoluciones científicas.Mago de la tesis del paradigma.Las conjeturas y refutaciones en los períodos de ciencia normalizada se ven convulsionadas en ocasiones por períodos de ciencia extraordinaria o revolucionaria en los que todo el sistema paradigmático es sacudido.Entonces devine como un caleidoscopio que reubica los mismos fragmentos de datos en patrones renovados.
Locke. Ensayos sobre la ley de la naturaleza