Erotica del chat

La Erótica en los Chats de Texto[1]  ,

 

Los diálogos virtuales en tiempo  real marcan  otras pautas de la comunicación humana.Su potencial está por desplegar pero  su dinámica y trazos ya permite opinar sobre ventajas e inconvenientes. Hay muchas salas de reunión,por temas de interés, por franjas de edad y por inclinaciones.A pesar de eso, los lenguajes de la sensualidad y de la erótica se disparan en no importa que salas que pretendan las relaciones. Entrar en un chat y tratar de hacer privados para desarrollar un intercambio de frases escrito-leidas mínimamente aceptable no resulta fácil Una vez establecidos, el peligro de que caiga[2]  el sistema siempre puede suceder, con lo cual los minutos para la reinstalación pueden ser un tiempo precioso  que  hace perder el contacto definitivamente. Y no solo esto, sino el grado de comunicación alcanzado. Por eso,sin apresurar la conversación una vez decidida la charla vale la pena conseguir el email del otro lado y también el teléfono de móvil.finalmente este es el que permitirá la confirmación de citas si se llegan a establecer. El dialogo erótico en un espacio virtual es mucho más directo y desinhibido que ese mismo dialogo en el plano presencial.De hecho,en los chats de letras para conformar una idea de quien está al otro lado, resulta casi obligado preguntar por la descripción del o de loas chatters. Esas peguntas-respuestas constituyen ya un capítulo excitante, porqué las preguntas incluyen las medidas. Mientras  tanto si hay posibilidades  técnicas pueden enviarse fotos previamente escaneadas y guardadas en algún directorio del propio disco duro, o en un diskette, o donde sea.Lo mas termolingüístico son la expresión de los deseos y la imaginación de como puede ser un encuentro, aunque si todo el intercambio de frases es apoyado con una descripción lo más exactamente posible de  cada chatter, el incremento de la excitación es mayor. Puesto que hay mucha transfugancia entre salas y/o cambio de  visitantes, cabe la posibilidad del contacto entre diferentes edades.Algunos nicks[3]  ya llevan la cifra incorporada de la edad. Es un dato importante a preguntar al principio pues la gente de más edad puede tener inconveniencias en hacer amistades con los de menos[4] , que pueden rondar la edad de sus hijos, o  al revés[5] .el lenguaje de la erótica es directo y en pocos minutos  se puede estar hablando de intimidades sexuales  con personas que no serían capaces de hacerlo en la vida real. Hablar de sexo es ya un grado de sexualidad compartida. Y el diálogo se puede convertir en un factor de excitación hasta el punto de producir condiciones reales para el orgasmo al otro lado o  en el propio.Pero sin descartar que este sea el único objetivo de algunos chatters, el de otros es el de llegar a establecer contactos en el real, sea por la vía de intercambios de parejas, consiguiendo tríos o encontrando parejas.

Está por estudiar cuantos de las citas proyectadas son realizadas y cuantas de estas pasan a la alcoba, y cuantas de estas últimas se convierten en relaciones de continuidad. Por  la experiencia inicial de sondeo, sí existen posibilidades para conseguir contactos reales. y sí hay personas que desde su soledad o desde sus faltas de satisfacción buscan hacer lo que solo han fantaseado a medias.Depende de las horas y de la cantidad de gente  en cada momento si el chat permite más o menos velocidad. Es frustrante también que de golpe una ventana se cierre.Por eso conviene tener dos o tres abiertas y mantener dos otras conversaciones en paralelo, aunque eso puede ocasionar confusiones informativas entre cada conversación, requiere más capacidad de concentración para los dos o tres diálogos a la vez, y la otra parte puede sentirse desatendida si se tarda en las respuestas. Por lo que el período de mantener  estás conversaciones en paralelo es para  poder discriminar con cual de ellas se puede mantener un diálogo con garantías de continuidad y de usufructo mutuo.

La erótica es una supradimensión que imprime  la totalidad de actividades humanas.Como no puede ser de otro modo también lo está en los contactos personales vía internet. Ciertamente estos están clasificados con distintas fórmulas según las propuestas de cada portal, pero incluso en  algunos espacios específicamente temáticas, puede darse una cierta sensualidad, y no solo en aquellos que mencionan específicamente el cibersexo[6]  como título de salón..Sin duda, la sexualidad es la gran asignatura pendiente de todo el mundo y mientras la gente viva su falta, o lo que es lo mismo la castración de sus potencialidades o su satisfacción disminuida la búsqueda del otro como factor de complementación por la vía erótica, será una permanente. Eso no quita que el instrumental lingüístico para el placer y para la persuasión erótica´ no está al alcance de todo el mundo.Por eso en los salones cibersexuales,las entradas y salidas continuas de visitantes pasa por un continuo y agotante  salutación, sin llegar a construir frases realmente eróticas.A lo más, los más atrevidos con la propuesta erótica entran directamente a saco proponiendo cópulas sin la menor gracia.Y la mayoría se mantiene en una letanía de pedidos pidiendo privados, para al menos allí, colocar lenguajes que no pasen la supervisión de nadie a excepción de la de la pareja que se los acepte. El diálogo en el salón  de grupo, es difícil, aunque no imposible.Depende también del factor de que haya un núcleo consolidado residente que se conozca de otras coincidencias. A pesar del volumen de trasiegos de palabras, construir una orgía de texto con varias personas a la vez no resulta tan fácil,puesto que un escenario de verbalia no se limita con sugerencias copulares sino con todo un disfraz apropiado para la escena, en el que el sujeto protagonista principal es el texto, que tanto por parte d quien lo dice, como de quien lo lee, se convierte en el factor de erotización de cada parte de los cuerpos en juego, solo que sin tocarse. el texto en si mismo tiene un rol singular e insubstituible.Ni si quiere es reemplazable por la imagen, aunque desde  luego está pueda acompañarlo,así como la voz.   La imagen puede ayudar a discriminar a cada comunicante de las formas predeterminantes acerca de unas nociones de estética, belleza y atractivo. También la voz, da pistas de la personalidad ajena y de su grado de compromiso con el cuerpo y  los atrevimientos:pero el texto por encima de los otros canales perceptivos, da directamente retazos del alma, del pensamiento y de los yoes profundos con los que se maneja la vida.Pero el texto tiene una importancia bestial. conecta directamente con la pasión y con  el inconsciente desbocado.a diferencia de la voz, no pasa por el sedal del frontal censurador, sino que desparrama palabras que va articulando en torno a una construcción del deseo inequívoco. Puesto que el  background de todo individuo se refiere su texto, el chat gramatical escrito puentea con más facilidad el contacto con su verdadero foro de intereses. desde las primeras frases se experimenta la clase de personalidad que hay al otro lado, si es timorata,ambigua,m decidida, atrevida, osada, hipereléctrica, amorosa, sensual, reticente, reservada... Tras cada palabra se  consiguen elementos de información que permiten una toma de posición básica y por lo tanto de inferencia de unas categorías.El juicio estético del otro, sobrentendido como el  de una erótica más allá del tipo de cuerpo,se intuye o establece en virtud de los traspasos de micromensajes. Según cual sea el texto,cabe esperar un tipo de personalidad erótica.el texto escrito y mutuamente trasvasado no solo describe y erotiza en función de las escenas descritas, sino sobre todo implica, por las aseveraciones hechas y por  el simulacro de realidad que se desea.cosas que no son dichas en los trasvases verbales ordinarios en el presencial, lo son desde la clandestinidad del chat, que permite volcar todo lo que se ha callado en el inconsciente, permitiendo que cada cual se revele libre y enteramente en su polimorfia y su perversidad. Si la erótica en general  conecta con aquella parte de la cultura y de la biología más proscritas por  el culto a lo establecido, la erótica cibernáutica conecta con los inconscientes prohibidos de cada uno, concretando en un lenguaje propio, lo que hasta ese momento había pertenecido a la privacía de pornografías o fantasías inconfesadas.El chat en tiempo real permite decir a un otro,indistintamente de su concreción en la verdad de la agenda de contactos presenciales, lo que siempre ha tendido a ser callado con los otros posibles.Ese otro virtual permite la operación  del rescate del propio deseo integral. Y una vez hecho, ya no hay vuelta atrás.Lo que puede haber sido iniciado como un juego,se convierte en una autentificación del ser,que desde este momento deja de ser proscrito en sus ocultos voluptuosos. claro que hay quien se acerca a cibersex para probar y para ser excitado a cambio de nada.tan cruel como la vida misma hay gente que lo esperará todo y no dará nada.Pero por mínimo que sea el intercambio si el/la cibernauta erótico/a se permite poner en palabras lo que imagina del sexo y de su sexualidad, se verá transformado en su interioridad y su autoimago:ya no será la inocencia que creía ser, sino que será otro  sujeto:un sujeto de deseo y de placer  en otro campo de exploraciones. Eso repercutirá en sus intercambios sexuales físico-corporales. Dando dividendos y resultados en lo inmediato indistintamente de si consiguen evolucionar las citas virtuales a las presenciales. De momento el chatter erótico volcará su excitación en su pareja posible de cama, y ésta tal vez sin entender lo que pasa, verá incrementado el placer, cuyo móvil ha sidoexcitado o sobreexitado desde la dimensión virtual.eh,aquío un curioso fenómeno en el que la realidad acaba siendo  re-tratada por  la aportación de otro real, que se nutre directamente del mundo virtual, que a su vez se nutre directamente de la liberación del inconsciente.

 

 



[1] Este texto a diferencia de otros anteriores sobre el mismo tema, más marcados por la conjetura, ha sido elaborado tras la experiencia de unas cuantas docenas de chats bipersonales y de cuantiosos contactos en el contexto virtual. La atalaya de ese primer bloque de experiencia viene a confirmar lo dicho sobre la comunicación digital y además a abrir una  mina de interesantes nuevas sensaciones por la vía de  la pasión digitalizada.

[2] Me he caído  es una frase habitual.Se refiere a la desconfiguración del sistema momentáneamente y a la pérdida de conexión.Generalmente por saturación de ventanas abiertas y por inestabilidad de l propio servidor y de la red.

[3] el nombre o apodo que  hace de prerrequisito de entrada, y que puede  ser variado  opcionalmente a cada reentrada

[4] Está por estudiar estadísticamente si predomina más la gente adulta que discrimina a la joven en este sentido o  al revés.Por mi experiencia en chats tiendo a pensar que la gente de alrededor de los 20 años se corta ante gente alrededor de los 50 .También he conocido parejas de jóvenes que afirman justamente lo contrario.

[5] Puede suceder que después de una conversación interesante,la explicación de la edad por no haberlo hecho antes, por olvido o por no haber sido preguntado,dé blancos en  el/la interlocutora y  deje de emitir o se disculpe y corte.

[6] en cibersex más de 30 o +de 25 se pueden encontrar la misma clase de pretensiones que en amistades más de 30, o en citas a ciegas, o títulos parecidos, que propone ya.com

El hombre deslibidinizado

 

Los testículos dan testimonio del varón y es el  primer objeto señalado para identificar el sexo del recién nacido.A partir de hacerlo queda significado,marcado para siempre, como sujeto fálico. deberá ser emprendedor, valiente, seductor, conquistador  y penetrante. Tanto como individuo social que deberá ganar su espacio de fuerza en un mundo de rivales como en el sentido particular de amante  que se colocará encima de un cierto número de mujeres o que se las tirará[1] . Esa prefiguración  mental y de personalidad para la acción que le acompañará de por vida,presenta ya desde el principio, un actor de ansiedad, que si bien puede ser atenuado o disimulado,reaparecerá cuando el hombre se reconozca vulnerable en su  fisiología y prefiera desbancarse en su actitud  permanentemente lanzada. Es entonces cuando el fantasma de la no-potencialidad sexual le aparecerá y lo atribuirá a cuestiones de edad o de fuerza, cuando el fondo de la cuestión  estuvo siempre presente pero jamás reconocido. El verdadero fantasma es la potencia incuestionada, las erectibilidad permanente, el deseo intacto y la lucha continua por la posesión física del cuerpo amado. El fantasma de luna gran mentira es la que ha estado estructurando el rol masculino en torno a su falicidad intachable, su  fuerza superior y su temple para el sexo[2] . Lo que no impide que en  períodos biológicos de máxima energía corporal, tales como la adolescencia, algunos fracasos sexuales en primeros tanteos de conquista,constituyan verdaderos episodios de incompetencia erótica puntual[3] . Si la potencia  sexual es un mito unido a diversas culturas y transversal de todos los tiempos, el diagnóstico de impotencia sexual masculina, corre el riesgo de crear un significante  de negación de consecuencias lesivas superiores al  hecho de una indisponibilidad erótica. Por eso para cada caso particular de pérdida de excitación e incapacidad eréctil, es preciso explorar antes que nada si esa es una inhibición reactiva para toda clase de situaciones o es una inhibición selectiva para un tipo de relaciones[4] .Para el primer grupo, cabe hablar de impotencia discriminada y para el segundo  de impotencia indiscriminada. La una no es una verdadera potencia sino la traducción fisiológica de una inapetencia  anticipadamente a una valoración honesta de intereses. Es un caso de decisión corporal anticipado a una verdadera decisión mental.Cuando esta se produce aquella queda liberada de tensiones y complejos. Para el segundo tipo[5]  toca explorar si se trata de una transitoriedad por saturación sexual[6]  o por otros actores problemáticos en el panorama psicológico.El reconocimiento de la no respuesta fisiológica -a pesar de su colisión con la voluntad de que sea la contraria-es fundamental para reconstruir el yo herido por no estar a la altura habitual o lo que se espera de él, y reservarse para otras ocasiones u otra etapa. Sintéticamente el cuerpo dice basta con una impotencia severa y pide una tregua en su rol machista.Basta concederle esta demanda para que la fisiología del eros vuelva a funcionar adecuadamente tan pronto se reequilibre el verdadero deseo con los juegos sexuales. La pérdida de virilidad se ha querido igualar a la perdida de función o de lugar en la vida, y tal concepto ha sido altamente castrante, o el verdadero agente castrador. Mientras que la no-sexualidad  no significa la pérdida del lugar en el mundo y la importancia de la función vital, intelectual que viste al Ser. La vida es algo demasiado universario y complejo para reducirla a una de sus actividades-la sexual-y comprometarla a un indicador de cantidades -la frecuencia de actos sexuales-. Junto a otros registros de otras actividades, ésta tiende a sufrir una reducción, tanto porque las condiciones subjetivas se enfrentan a un deterioro y/o un desinterés,como al hecho de que una invariabilidad en las condiciones objetivas se concretan en una reducción notoria de los parámetros estimulares. Para el acto sexual no solo basta el deseo propio. Es necesario también  que el objeto de deseo en el real sea tal. Ningún encuentro de dos en  la horizontal erótica se puede levantar sobre  la especulación fantástica de figuras citadas mentalmente.Eso puede servir como recurso de  provisionalidad.A la larga es el atractivo real el que cuenta y si tal no está presente,no hay convocatoria de imágenes que pueda levantar un pene flácida ante la figura inicialmente buscada,pero finalmente rechazada. La deslidibinización del  hombre deseante -pero descubierto incompetente en lo sexual por su deseo virtual estrellado  contra la realidad de un cuerpo ajeno inaceptado- no es igual a una extinción absoluta de la libido,que seguirá operando en su función psicomotora para el resto de su vida.su equivalencia hay que buscarla en una resituación biológica de esta libido y en una demanda de otros intereses.

Este discurso, en la voz del hombre con el pene caído sin haber realizado  la unión coital,ante la mujer expectante que no entiende el suceso,va a sonar a escudo o excusa teórica. La evidencia física  podrá ser más injuriante e inaceptable que cualquier argumentación. Ni siquiera la mujer comprensiva por haber pasado por tal experiencia con otros, significa que esté a la altura del acontecimiento o entienda realmente lo que hay detrás del evento.El cual es una comparecencia contradictoria del físico desnudo con la ausencia de falo. Hablarlo en ese momento puede ser útil aunque va a significar un cambio de registro intelectual y un alejamiento de las condiciones eróticas para hacer el amor. No hablarlo,puede agravar la cuestión[7] , corriendo el velo del tabú encima de la escena[8] . La deserectibilidad repentina o  el no incremento excitatorio suficiente que ponga a un hombre en condiciones sexuales óptimas, es algo que  puede suceder[9]  un día u otro, para lo cual,saberlo encajar tanto por parte de quien le  ocurre como de su partner  de placer, es fundamental para no crear secuelas desagradables posteriores.

 

 



[1] Las expresiones de “se la ha tirado” o “quiere tirársela” (también en su versión contraria de género)suena terriblemente mal y está asociada a un vocabulario irrespetuoso. No obstante el verbo tirar revela dos conductas muy presentes en las relaciones  sexuales: una, la de tirar el otro en una postura horizontal que permita la acción sexual de una manera cómoda;y dos, la de tirar (deshacerse)del otro una vez  terminado el impulso erótico. tirarse también significa abalanzarse.Y por añadidura cuando algo te tira significa que eres atraído por ello.  La vulgaridad del verbo aplicado al tema sexual no le quita ningún ápice de la verdad que contiene.

[2] En algunos medios el número de  conquistas sigue siendo un referente  para la potencia  lo que no significa que lo sea para el placer. Eso no quita que ciertamente si hay indicadores objetivos para medir la potencia sexual,éstos pasen por  contabilizar número de cópulas, tiempo de reposición entre la una y la siguiente, frecuencia o cadencia de encuentros sexuales y permanencia de la erección  penenana.

[3] Depende del tratamiento y acogida que  se haga de tales casos consultados, si  tales episodios que solo son fruto de contradicciones de ansiedad,se conviertan en determinantes de lesiones psicosomáticas severas que se arrastren bastante más allá del episodio en sí.

[4] Es conocido el fenómeno de  la excitación que alcanza el cliente de prostitutas que jamás´s logra en casa con la propia esposa. O también es rastreable el fenómeno de quien expresa máxima erótica con la amante mientras la tiene disminuida o anulada con la compañera. Eso último recogido por la cinematografía ha confundido los términos haciendo creer que toda esposa no tendida sexualmente tiene serios motivos para sospechar de la presencia de una amante que le quita la energía a su esposo. No se trata de que el mismo hombre no pueda estar a la altura de la demanda erótica de dos mujeres,sino que solo sintoniza con una demanda mientras que puede ser refractario a la otra.

[5] Lo que se ha convenido en llamar la verdadera impotencia masculina  que recorre todo el gradiente: desde  minirespuestas con erección débil a ningún flujo de sangre  extra hasta el pene.

[6] Un exceso de actividad  relacional o incluso un exceso de repeticiones invariables que no descarta extender la experimentabilidad a otros campos de orientación sexual,siempre de acuerdo con el reconocimiento de nuevos atractivos.La exploración de la homosexualidad no queda descartada.Kinsey,Alfred. (en los años 40 sXX)  estudió el continuum homo/heterosexualidad. Y estableció que 1/3 de las rcs.totales  son homosexuales.

[7] Lo mismo que la erectibilidad nunca es un fenómeno estático y tiene cierta variabilidad en función de la excitación acumulado.Todo pene tiene un umbral en el que se mueven sus dimensiones en estado eréctil,en virtud del mayor o menor deseo presente. Por otra parte no hay erección que resista el sentido del ridículo.Para el caso de violaciones, he recogido un dato significativo: la estrategia de desarmar al violador a partir de que la víctima se riera de las dimensiones de su pene,cuyo efecto inmediato fue su deshinchamiento.

[8] Lo más apropiado es dejar la conversación para otro momento y reciclar el actual  en que se ha manifestado  el acto de impotencia, para otra experiencia sensual,cariñosa y comunicativa.

[9] A diferencia de su compañera el decremento excitatorio o la imposibilidad amatoria es notable en él,. a diferencia de  la facilidad simuladora de ella del orgasmo, que aunque no sea el equivalente directo de la excitación,sí es el indicador de un momento de máxima potencia.La capacidad simuladora de la mujer es simplemente inigualable por el hombre.

La conducta adúltera

 

Las culturas monogámicas han represaliado considerablemente toda transgresión a la posesión del otro como territorio sexual y de placer. La mujer adúltera era lapidada Y el bígamo (trígamo o polígamo)está castigado por los códigos penales. Otras culturas poliándricas o poligámicas evitan condenar las practicas sexuales que en otras latitudes(las nuestras) son consideradas como perversas. Esa lasitud y liberalidad en las formas tiene una ventaja inmediata en el incremento de la salud. Los esquimales que ofrecen sus mujeres al visitante,es el pueblo que presenta el menor índice de crisis cardiacas. Los infartos coronarios que están muy ligados al estrés y a la posesión tienden a desaparecer  con el sentimiento de posesión disminuido. Y las posesiones no se refieren solo a los bienes físicos sino también a las relaciones  humanas apropiadas. El territorio privado fundamental es el de la familia, que queda circunscrito no solo por su demarcación física, sino también por sus componentes humanos. Si los hijos propios son tomados como propiedades físicas y consciencias dominadas, desoyendo los sabios consejos de Khalil Gibran[1]  entre otros; el partner es tomado como un otro aún más sojuzgado con quien se está en función de un contrato tácito.

La burguesía en su apogeo, pontificó tanto la sacra institución matrimonial como la escarneció a escondidas permitiéndose inconfesamente toda clase de transgresiones.No era la primera vez en la historia ni sería la última. Todo acto natural de elección de un uno sobre un otro, genera una tendencia posesiva a la dominación y a la privacidad. Antes  de los humanos lo han venido ejerciendo por millones de años algunas de las otras especies animales que comparten el planeta. La dinámica  de la posesión  de lo afectivo y de lo sexual es tan comprensible como irrazonable para un estadio evolucionado de inteligencia, de acuerdo con el cual la recursividad del placer aumenta a partir del incremento de la variación. La conducta adúltera que está tipificada en los códigos de leyes y que es perseguía tanto por la moral pública como por  el cónyuge que se cree traicionado, resulta que es explicable biológica y psicológicamente. El transgresor o la transgresora por consciente y consecuente que quiera ser cuando transgrede los códigos públicos se siente amenazado/a por todo lo externo a su historia adúltera, que generalmente llevará en secreto. Ese amor clandestinizado es la exacta correspondencia a un impositivo social: el que ha intentado reducir la sexualidad a la de la pareja,generalmente heterosexual y , en lo posible, legítima[2] .  Eso convierte una historia de amor en paralelo no solo en una sexualidad prohibida sino también en una aventura social que debe sortearlas miradas tradicionales y la moral punitiva, para custodiarla como una historia íntima y personal, que solo compete -debe de competer- a los directamente implicados. En la práctica, los adúlteros siguen sometidos a presiones externas que son interiorizadas, hasta tal punto, que algunos encuentros sexuales resultan fallidos por una deserotización consecuente de la presión recibida. La conducta adúltera no evacúa los condicionantes de las presiones a las que está sometida, hasta el momento en que la explica a todas las partes implicadas, y fundamentalmente a la parte más comprometida: el partenaire institucional (sea o no una pareja de hecho o matrimonial, pero que actúa como la más

estable y previa en el tiempo).Tal acto confesional generalmente no es tolerado, y sigue sin serlo aunque sea perdonado.En todo caso no suele ser equivalente a un reconocimiento de la posibilidad de relaciones simultaneizadas. Para la parte transgresora resulta más comunicable la transgresión como episodio concluido, que como historia en proceso abierto y mantenido.  Reivindicar  la relación plural como una  legitimidad biopsíquica e ideológica y desvestirlo del acusativo de adúltera,retomando las tesis del amor libre, sigue tropezando con importantes tabúes. El crecimiento personal y la realización de los idearios implicados se debate entre la tesitura de la fidelidad  con el placer plus sacrificado, o la apertura a más conocimientos y exploraciones por la dimensión de la pluralidad, a costa de la pérdida de  la persona preferente  y preferida, que generalmente no admitirá ser relegada a ,lo que interpretará como, segundos planos.  Por eso lo adúltero siempre ha sido objetado, aunque hipócritamente practicado.El adulterio  ha incentivado teorías agresivas sobre la traición afectiva y ha colocado a la parte engañada en el lugar de la burla. Los decretos al respecto no han podido frenar ni frenarán tendencias que son naturales en la condición humana y vienen preinscritas ancestralmente.



[1]Escribió un bello  y célebre poema donde iguala la paternidad a un arco y los hijos a las flechas, que tras el impulso y dirección de lanzamiento dejan de pertenecer a quien les ha propulsado.

[2]  Foucault,M., Historia de la sexualidad.vol 1.La voluntad de saber. eds.s.XXI. 2da ed.Madrid 1978.p.59

 

La Cópula Anal

 

 

El disuasorio de la copulación anal es el posible dolor que infrinja.La fantasmagoría en torno a la introducción de un pene en el orificio anal convoca a  toda clase de temores que no favorecen un buen saldo experimental cuando tras pasarlo a hacer por primera vez. Físicamente los esfínteres permiten el paso fecal en la dirección de salida para lo cual la dilatación se convierte en un hecho fisiológico habitual sin mayores problemas. La misma dilatación esfinteriana es la necesaria para recibir un objeto externo que busque alojarse en su interior. Al pene le corresponde el privilegio de ser  el objeto más adecuado para tal tránsito y al varón la experimentación de un placer inusitado al conducirlo por él. No es el único placer y sería en todo caso adulterado si se viera en la analidad un goce restringido al penetrador para colocar  al sujeto del cuerpo penetrado en una posición de admisibilidad y pasiva. Contrariamente a una división  tan clásica como estúpida de activo-pasivo que desgraciadamente se hizo popular, el placer  es un fenómeno compartible tanto por  quien  folla por el culo como por quien es follado en  él. También como otras partes del cuerpo el ano y su contorno debe de ser  re-sensibilizado en su función sexual. Es muy posible que al principio  toda introducción de objetos para los que no está familiarizados los asocie a la función más conocida de la evacuación. Y solo después de ejercitarlo en nuevos funciones se le puede reconocer sus valores proorgásmicos junto a todo el acariciamiento perianal.

Parece evidente que en la analidad, la función fálica corresponde más al varón y la función receptora queda para la  mujer  que hace de soporte y de cierre estético. Pero incluso esa positura avalada por la tradición y por innumerables frases que se han popularizado con más o menos fortuna queda en entredicho para tiempos en los que la igualdad de los sexos se ha oteado como bandera y la conquista de papeles se ha homologado. En efecto, sin discutir las obvias diferencias de sexos y sin aceptar la quimera de una igualdad  del todo imposible en lo fisiológico, es cierto que cada vez más, lo que hace uno lo puede hacer el otro y al revés no tanto por la simulación  del pene con artefactos mecánicos sino por la importancia del significante al adoptarla. La misión penetrante ya no es exclusiva del hombre en tanto que la mujer puede ejercerla en  el ano del hombre, sea porque le introduzca sus dedos u objetos  determinados[1]  .  Al hacerlo, el hombre al igual que ella deberá pasar por el aprendizaje  de una resensibilización de la zona y su sodomización lo feminizará, es decir, lo igualará un tanto a su compañera.

El recibir por atrás ha sido interpretado como una de las actividades más amorales , antinaturales y castigables por distintas culturas. Algunas incluso lo criminalizan[2] . E incluso esta actitud de recibir la embestida del otro asumiendo una postura canina y con la cabeza reclinada ha querido ser relacionada con la humillación.  Opiniones tomadas de ideólogos e ideologías  que viven con la cabeza baja y hacen vivir a los demás con la noción de pecado. No en vano la homosexualidad  ha sido y es tan perseguida, en parte por el ejercicio de una actividad que es ejercida en minoría en los ámbitos heterosexuales, y que solo cumple una función de placer desvinculada de la reproductora,vinculada clásicamente a las necesidades de las economías de estado. El moralismo que detracta el coito anal queda justificado por su falta de praxis en el placer suficiente y su rotundo desconocimiento en la fisiorama del orgasmo. La cópula anal no es un ejercicio masculinista al que se doblega una sumisión femenina, sino un placer compartido e intercambiable en las parejas, no importando si son homo o heterosexuales y tampoco si son  hombres,lésbicas o parejas con los dos sexos presenciales. El problema de los juegos no es problema cuando se desvanecen los temores al daño y al rol  con el que cumplir.El que siga viéndose como una problemática para las leyes y para las iglesias es tan solo un indicador de quien detenta el retraso cultural.

 

 



[1] La imaginación  en las prácticas sexuales no tiene un freno y por lo que hace a introducciones anales se puede acudir desde  elementos proporcionados por la naturaleza con formas peneanas, a vibradores eléctricos, a doble-penes artificiales amarrados con cinchas en  la cintura de la mujer  que le permitan jugar el papel y las formas de embestidora a la vez que siente placer al hacerlo por  tener uno de sus partes metido profundamente en su vagina.

[2] En los USA la sodomía es perseguida.Se trata de instaurar el delito en la más alta instancia de la privacía humana,algo que solo es posible en un país-estado donde  la condición de ciudadano es la del rehén sometido al poder. Este artículo en tanto que acreedor de la apología de los juegos de analidad y la cópula anal  sería perseguible en tal país líder de la doble moral y de la hipocresía  hecha jurídica.

Erótica Virtual

 

Cybersex: La erótica del imaginario saltando entredígitos.[1]

Cuantiosa literatura sexológica conviene en establecer la facultad  imaginaria como un ingrediente imprescindible para la satisfacción sexual. De hecho, nadie se atreve  a levantar tesis de que lo sexual se limita a un intercambio del furor instintual, y al igual que los animales, no necesita implicar nada más que las hormonas y la anatomía. Pues bien, si  la imaginación , que se nutre de fuentes de fantasías,cumple un papel  muy interesante en las relaciones sexuales , los recursos imaginarios  forman parte  de la existencia,llegando a constituir uno de sus parámetros imprescindibles. Si la imaginación, en todos los campos, precede la investigación, la constitución de proyectos y objetivos, y la avanzada  para marcar nortes; en el caso de la imaginación erótica es un abreboca suculento ante las escenas que se desean preparar en el real. Ambas dimensiones se complementan mutua y eficazmente.Imaginar es preinvetar situaciones para las cuales que preparado el comportamiento y el cuerpo.

Curiosamente la imaginación, que es aceptada como un componente cotidiano,y en particular como factor concurrente en los juegos amorosos, no es aceptada para las relaciones digitales que permite internet desde los últimos años. Ni siquiera los intelectuales[2]   encajan bien su significado, creyendo que  para nada es substituible la relación de dos amantes frente a los monitores gozando, con el contacto físico que sigue siendo valorado como el plano principal e insustituible. Se trata de dos cuestiones distintas: el imaginario es ya una dimensión presente en el contacto en el real, entre seres reales de carne y hueso, que se perciben, se tocan, se ven, se husmean y co-orgasman.Y el imaginario a distancia, que es el que presenta cybersex es una variante adaptada a las tele-relaciones que parte de ese imaginario-base y que adopta unas formas particulares, pero igualmente incide en el real.Es decir en las sensaciones y en el cuerpo delos cybernautas en relación. Es preciso entrar en esta situación para saber realmente el significado,primero de la conversación digital en tiempo real, y segundo de su  traslado a temas de erotismo.

Superado el primer impacto de confusión de docenas o cientos de nicks con intereses distintos,buscando distintos tipos de temas en las salas de chateo, es posible seguir el hilo virtual de una relación continuada[3]  que pueda permitir los preparativos para un contacto directo en la realidad: una cita clásica para hacer lo que se hace en las citas clásicas:tratar la seducción mutua. El cibersexo es una cita para verbalizar los deseos eróticos, haciéndolo en tiempo real y en directo,aunque puedan mediar cientos o miles de kms por medio.Resulta obvio que depende de qué internautas se elijan para hacerlo, esa cita en el imaginario tendrá visos de factibilidad completando la expresión de deseos y pasarlos a la cita presencial[4] .Entretanto la tecnología de la telemática permite y activa la expresión.Escribir texto implica un alto grado de compromiso con lo manifestado. Y una implicación de las vísceras y las zonas más térmicas del cuerpo humano. Se trata pues de un imaginario híbrido,donde sí hay un otro o unos otros, al otro lado de la comunicación que reciben los comunicados de uno y l revés, y que desde ambas partes hay un incremento de excitación corporal, un humedecimiento de las mucosas, y llegado el caso, un orgasmo total  a partir de una masturbación. Las posibilidades son múltiples,dependiendo de si quien hace cibersex está solo o acompañado. En todo caso practicar uno puede incidir en las dos posibilidades de lo otro, mejorando la calidad voluptuosa.

Pues bien, ese  teleerotismo reparticulariza la dimensión imaginario , ya que la emplaza a poner texto, a partir de la descripción de imágenes, las autodescripciones corporales, y la construcción de cartas de deseos.

Las primeras entregas de datos confidenciales[5]  por ambas partes, permiten entrar en una vía de realidad, no solo porque eso va a permitir avances de envíos recíprocos de mas elementos privados, sino también para verificar el contenido de las afirmaciones. Evidentemente es un espacio que se presta a fantasmadas, pero una relación continuada permite detectar a los cibernautas serios,con informaciones sinceras de lo que dicen, y también a los grotescos, sin elegancia y fuera de lugar.al igual que en el real presencial,en el real impresencial toca distinguir la gente guay de la  que no lo es. se trata de un mundo heterogéneo,donde hay una gama extensa de variedades en el comportamiento y en las formas expresivas.La comunicación por texto no es tan  fácil. Y no todos los internautas escriben rápido. Lo más excitante  sigue este esquema: iniciar un chat de texto, solicitar uno de voz cuando los motores están suficientemente calentados, y uno de video si las posibilidades técnicas existen. Puesto que los chatas todavía no funcionan muy bien en todos los terminales, tal vez sea necesario el apoyo mutuo de los tres recursos. El cibersex,no incluye solo la conversación erótica concreta, en cuanto a descripción de las cosas que te gustaría hacer y/o que te hicieran, sino también  los prolegómenos de invitación a la misma y los posteriores.Dependiendo,claro está, del tiempo disponible un contacto cibersexual puede durar horas, si  el chat privado elegido está a salvo de pinchazos[6]  e interrupciones.Y el negociado de palabras que supone no deja inerme a cada parte,sino que las palabras le traspasan no solo la ropa sino sobre todo la armadura de la ideología. Eso explica que haya gente q se acerca a los chats para  encontrar un rato de erotización, que le pone a prueba no solo su imaginación,sino también sus mucosas. curiosamente,el vertido de palabras en las ventanas de diálogo pueden ser incomparablemente más atrevidas  que los discursos verbales en el directo con los partners que se tengan para compartir placeres. Eso ocasiona una paradoja de la q no queda indemne el cyberamante que la experimenta:la de confiar más secretos a un monitor de ordenador que al propio amigo o amiga. No se trata de una canallada de nuevo tipo. sino de una versión renovada de una conducta típica del ser humano, la de vivir una intimidad última en secreto de la que han  sido depositarios,tradicionalmente, los diarios y  escritos personales, e incluso las cartas anónimas.Desde siempre el ser proyectivo ha necesitado contar sus últimas e inconfesables pulsiones en público, incluidas las más proscritas, las más perversas,  las más inaceptables.Para ello, se las ha ingeniado para crear artes tan estupendas como la literatura, en la que los personajes han encendido crípticamente las antorchas de sus autores. En realidad todo autor  queda muy por detrás de su personaje, el que investiga o el que inventa. Y  la vida entera de uno está dedicada a satisfacer su imaginación,acercándose a una autorrealización híbrido entre lo que es realmente y lo que sus personajes consiguen ser. Ese peculiar fenómeno de co-creación también se da en las fauces internáuticas.quien se introduce en las salas de chateo, pronto advierte que hay un diálogo predominante vinculado a la pulsión reprimida en la vida presencial, o en las relaciones analógicas, entre iguales físicos. Pero antes incluso de estrenar un chat,habrá tropezado con diversos botones que le darán pistar para ir directamente a salas de cibersex.tanto las q directamente lo especifican como las que estás divididas por categorías de edad y de tema, los recursos lingüísticos de la seducción están presentes. El anonimato  que permite el nick[7]  reactiva la la latencia erótica que se mantiene en estado de suspensión equívoca en las conversaciones ordinarias o presenciales de las situaciones ociosas. Pues bien, tenemos al/a la internauta frente a su ordenador y a salvo de control de nadie, y se lanza a encontrarse con alguien para hacer lo que no se atreverá, y tal vez no se atreva nunca. a plantear a su gente conocida en el presencial.

 Puesto que los contactos conocidos por internet están metidos en la carpeta de relaciones posibles remotas,hay una  alta probabilidad de que aquella cita fabulosa y supererótica con otro cibernauta quede  diluida entre musas y papeles, y el propio protagonista quiere desentenderse de su experiencia como si de un artefacto lastroso se tratara.En realidad,internet convierte al sujeto imaginario en un real para si mismo, que emplazado a su sinceridad no podrá negar el disfrute con un desconocido,incluso desde una primera cita, si ha andado buscando esto,y ante el q posiblemente se avergonzaría de verlo en el plano físico directo. Por eso, es predominante la actitud de solo-chat,disociando el contacto virtual obtenido de su  procesamiento hacia un contacto presencial. Eso tiene la objeción de mucho alarmismo, en cuanto a que la red pueda estar invadida de mafias de todo tipo y de personas malvadas q se ocupan en hacer daño a los demás. Sin quitar la importancia de las medidas prevencionistas ante esto,en internet lo mismo q en la vida presencial,hay q contar con un porcentaje de factores de agresión.cabe neutralizarlos manteniéndose a salvo de ellos. Pero la posibilidad de dar con gente mezquina, inapropiada, instrumentalista, ladrona y lesiva,es compensada por las mayores posibilidades de dar  con gente atrevida, evolucionada, liberalizada, tecnoprogresista y comunicativa.

La cuestión es saber lo q se busca y quien y de q maneras puede proporcionarlo.Para eso,hay q atravesar laberintos de charlas y de gentes, no siempre adecuada ni con el discurso apetecible. De hecho,hay quienes entran directamente como pederastas o como obsesivos.Y tal vez algunos tonos y algunas maneras resulten inoibles y molestas, pero atravesadas las marabuntas de la estupidez o de la falta de educación, el espacio de comunicación posible con gente de todas partes del planeta se hace maravilloso.

Y con tal apertura, los nuevos trazos de relación humana tb recolocan de distinta manera el triple plano de juegos en los que se reparte y mueve cada individuo:su real, su simbólica y su imaginario[8] .

 



[1] Este artículo esta inspirado por la experiencia intensa de entradas en chats: Yacom, Irc, Excite, EresMas,Paltalk,Terra y Mesinia(msn), que dieron  en las dos primeras semanas de navegante por espacios de relación: medio centenar de sesiones de chat y unos cincuenta contactos personalizados.Prometiendo,tales datos, navegaciones posteriores para el incremento del conocimiento de canales virtuales,así como de los chats en sí, y de la consolidación de contactos sin dejar de incrementarlos.

[2] Pienso en Antonio Blanco y su  negación de esa posibilidad de placer como de un placer legítimo o  natural.al que veía como descalificado frente al placer directo.

[3] sucesivos contactos y citas virtuales para seguirlos manteniendo.

[4] Es más exacto y adecuado hablar de cita presencial que no real,puesto que es tan real el trasvase de información entre comunicantes a través de internet, como el que se pueda j¡hacer en el directo-presencial.

[5] el email y el número de móvil

[6] Hay espacios de chateo como los canales propuestos por ya.com (el país de Yacom) donde  las charlas privadas no están a salvo de otras propuestas de privado, de otros pretendientes, las cuales solapan continuamente a la anterior.Los privados se hacen pinchando con el cursor sobre el nombre del usuario con quien se desee chatear. Ese tipo de programa ocasiona que los últimos en llegar a las salas de colectivo, a veces totalmente mudas o vacias de texto, pq. los usuarios están repartidos en privados, no le quede otra elección que limosnear una conversación a otros q ya están teniendo la suya.

[7] se trata del nombre q se usa para entrar en los chats y en cierta manera la primera tarjeta de presentación.algunos nicks  ya dan la mayor cantidad de datos como numero relativo a la edad y  procedencia, otros pretensiones temáticas o sexuales. Según los programas se pueden registrar los nicks para q nadie más los use y para evitar copias de los mismos para contrarrestar los suplanta personalidades. aspecto fenómenico este que recuerda la tipología de aquellas personas deficitarias de recursos de persuasión y que  hacen de doble  de otros que están detrás.

[8] JLacan,teórico de tal triada, se perdió la era internáutica.Sin duda  su afilada capacidad de observación de la conducta humana, le hubiera permitido regalar a la comunidad intelectual y al psicoanálisis con  interpretaciones valiosas sobre el nuevo sujeto re-concfigurado a partir de su nuevo instrumento de juego y comunicación:el ordenador.

Del 2 al 3 y del 3 al 4.

 

 

 

El yo solo es el punto de partida en el  neonato.Ese naciente,  de momento, no distingue su mismidad del resto de las cosas.Todo es lo mismo.Todo es él. Su primer salto cualitativo en la experiencia va a ser del yo al tú,de él a su madre o quien le prodigue los cuidados primordiales.  La introducción de la dualidad en su vida le permitirá  crear la gran figura del otro.La dimensión del contrasto.el referente Objetivo.el representante de  la externalidad.Ese otro constituirá los límites de su mundo durante una buena porción evolutiva. Posteriormente,experimentará el vosotros, pasando por el siguiente salto cualitativo,con la introducción del número 3: la figura paterna. el tercero lo vivía como rivalidad y discordia y esa experiencia lo hará crecer en la medida que lo vaya integrando en su universo, y entienda que su primer otro, su otro preferido, el de la madre, es un ser compartido con el tercero.

Pues bien; este esquema,rotundamente simplificado para la ocasión de este texto breve, que ocupa los primeros tiempos del sujeto infantil,sienta las bases de admisión de la vida futura.O por el contrario, la hipoteca para condenarla a una resistencia permanente a la pluralidad, recibiéndola como una rivalidad, o una discordia. Según como sea integrado el tercero de la historia(el padre) por el que se creía ser el primero y único(el niño),en el  futuro de ese niño,.ya adulto,seguirá reproduciendo la resistencia  fundamentalmente igual  a cualquier  tercero que aparezca con las relaciones q establezca. el número 3 es en cualquier época y circunstancia, una introducción de la tríada que simboliza la progresión, por la vía de la imparidad y por la asunción de la diferencia.Teniendo en cuenta que toda diferencia viene a aportar diferentes estilos, opiniones,conceptos, valores,inteligencias y recursos.

En la edad adulta y en la sociedad moral,la predominancia continúa siendo la del 2. Las gentes se entrenan desde el principio de sus vidas para constituirse en parejas, establecer alianzas matrimoniales y fundar matrimonios. Esa preponderancia de la búsqueda del binomio como aliado frente al mundo y a todos (y todo) los/s demás.se corresponde con  una predominancia del pensamiento binario y mecanicista, que aplica el criterio del si-no a la totalidad de las cosas,. y por lo tanto también a los aspectos del amor. en las relaciones prematrimoniales y en las experiencias de noviazgos las personas buscan su media naranja, su otro yo, su número dos, y descartan cualquier otra posibilidad, hasta que su propia experiencia  convivencial de a dos les demuestra los límites del binomio cerrado, y que el placer estandarizado dentro del mismo, les substrae de multitud de experiencias de gozo posibles en vida. Tal cierre no impide que  la fantasía de la tríada flote regularmente.Y reaparece una y otra vez dentro de las fantasías del uno o de la otra,dentro de la pareja conyugada[1] . Las parejas q por fin , antes o después decir incorporar el numero tres,hacen un salto de gigantes para permitirse algo que nunca dejó de estar preinscrito en el  preconsciente de los dos. Para el hombre, ser saboreado por dos mujeres y poder  penetrarlas a ambas consiguiendo un placer repartido a tres bandas es una ilusión difícil de negar desde la sinceridad.Si además las dos mujeres se permiten su lesbianidad latente,el incremento de placer aumenta proporcionalmente.Desde el punto de vista de la mujer,comparar y poner a prueba sus formas con otro cuerpo femenino para satisfacer la demanda del compañero,supondrá un acto de liberación mental importante,poner a prueba sus propios celos, y examinar la latencia de su homosexualidad dejándose llevar por los impulsos del momento.  Si el tercero es un hombre invitado al juego de trío, va a ser una dura prueba para el partner masculino de la pareja,asistir in situ y en directo a como su mujer es poseída por ese otro hombre y como ella le llega a hacer y a complacer en actos al primer encuentro que incluso costaron muchos años poderlos compartir con él.La  tercera figura si es hombre, para la pareja permitirá  jugar en la perspectiva de la doble penetración en la mujer, una de sus fantasías flotantes. Y por supuesto para el compañero varón poner a prueba su bisexualidad. También igualará en  condiciones  al hombre y a la mujer constitutivos de la pareja.Ya que el trío  tendrá una cualidad  u otra, si se organiza en torno al presupuesto de complacer la demanda de uno de los dos[2] , o si el invitado o invitada a la pareja[3]  viene a complacer los deseos eróticos de ambos.a la demanda del hombre ante su compañera de una segunda mujer  para incrementar la excitación global,se la acaba complementando con la demanda de la mujer a  su compañero para invitar a un segundo hombre a la relación.si el primer hombre frunce el ceño o tiene sus reservas para  complacer con tal experiencia a su mujer,cabe sospechar del trasfondo de su intencionalidad supuestamente progresista, y posiblemente no tiene resuelto su sentido de la posesión. En cualquiera de esas dos situaciones, entre otras muchas q se puedan organizar a tres bandas,con la presencia del sexo masculino y el sexo femenino la pareja preestablecida estará convocada a experimentar un renacimiento de su propia vida sexual que redituará en positivo a su escala de a dos. El binomio preconstituido experimentará cambios profundos después de jugar con tríos, a la vuelta a su situación de dos. El 3  requiere un compromiso importante y  una  aceptación de una retoma de posiciones ante el placer erótico en concreto.Eso alterará las nociones del deseo y también la del compromiso bipersonal. Aún con todas las consecuencias importantes de su ejercicio,el 3 sigue encerrando a la pareja en su  castillo y otorgando un protagonismo importante  en la discriminación de las preferencias,a él o a ella según los casos.El salto al 4[4]  en cambio es  el inicio de la verdadera aventura.Es   el número-plataforma desde el que será posible empezar a lanzar intensas experiencias eróticas. De una parte son dos -y dos no cualesquiera sino previamente constituidos  en sus compromisos binomiales-,que se citan para experimentar la amplitud de sus deseos. Y de otra el lujo de encontrarse una primera vez con otros dos que  quieren concurrir a una experiencia de intercambio previamente acordada por teléfono o por chat o por carta.Independientemente de la experiencia de cada uno y de la profundidad dada en los diálogos,incluso sin q haya concurrido un exceso de comunicación sensual o erótica antes,la primera cita está cargada de una alta significación erótica. Los cuatro saben a lo que van. como primera cita va a ser de sondeo para ajustar cualquier percepción y conjetura previa a la situación real que se haya creado,en la que las preguntas de amor y atracción van a ser, o pueden ser muy directas. algo que en los protocolos comunicacionales de la vida ordinaria puede costar meses, años o toda una vida sin que lleguen a estar las respuestas claros ni se haga el asalto final al cuerpo deseado.  en cambio en una primera cita pactada bajo la presunción del intercambio, pronto ambas parejas pueden estar tocando y saboreando, durante un paseo, en un pub , en la habitación de un hotel, o en la casa de una de las dos.

Esa cita, y las siguientes que pueda haber, proporcionará las escenas más fantasmáticas del inconsciente colectivo: el del supuesto engaño del partner que se busca a otros o a otras porque la relación marital no le complace suficientemente.La situación de intercambio proporciona la escenografía mas estigmatizada de todos los tiempos:la de ver al ser que quieres en los brazos de otra persona a la que por inclinación automatizada se ha inferido siempre como rival.Y no sólo se asiste en directo y en primera línea a esta escena sino que además se puede  ayudar  a su realización: facilitando a la propia pareja que se sienta cómoda con el partner de la otra. Y a la inversa  se puede proporcionar la manera de montarselo con otro/a de la pareja recién contactada y al escenificar eso,hacer sentido cómoda a la pareja de unoa para que lo integre como una experiencia natural. Si el 3 ere n un salto de gigante,s el 4 es un salto titánico, cuya rememoración y comentarios posteriores facilitarán el asentamiento de la experiencia en la cabeza de todos y su  reinterpetación como una conducta importante, lícita, evolucionista y sana a potenciar. Esa doble pareja como plataforma no hace más que tocar  el sonido de una nueva etapa sexual en la vida de sus miembros. si cada pareja es buscadora por separado encontrará consiguientemente terceras y cuartas parejas con las que podrán citarse para hacer intercambios. Y si hay ditas de doble parejas que conocen las de otras citas, ¿qué impediría encuentros de 6,8, 10 y el número de personas que sea? ciertamente, ninguna razón moral lo impediría.solamente las cuestiones de etiqueta y elegancia  y empatía serían las que se constituirían en factores selectivos. Mientras el 3 simboliza la amplitud de ¡horizontes, el 4 es el gran salto a la dimensión colectiva:la vía de entrada a la sexualidad desprivatizada y al ejercicio  orgiasta madurado.Todo es un proceso.Que nadie se ponga las manos a la cabeza  sintiéndose chascado frente a un salón inmenso al más puro etilo de las bacanales clásicas donde multitudes desnudas y embriagadas pecaban deliberadamente contra el dios de los judíos.El azufre bíblico contra Sodoma y Gomorra era el castigo contra el placer libre. Y para eso antes tuvo q haber una operación intelectual:igualar placer a pecado. El poder ha sabido siempre que un pueblo permitiéndose el placer de las carnes  y de las sensaciones es un pueblo liberado de los miedos, y por lo tanto incontrolable. el imperio de la monogamia ,en último análisis, vendría a convenir a los intereses de los poderosos para manejar a sus súbditos a su antojo. Y no resulta extraño pues que la organización familiar haya sido elogiado por los fascismos del pasado, pero también por las estructuras de poder modernas que  ven en la sociedad  un fabrica de fuerza de producción en lugar de una humanidad organizada en torno a sus gustos y plácemes.

Pero el placer no peca contra nadie,