En el incineratorio

En el incineratorio:  única cita posible. 

Sí hay un lugar de reencuentro y fusión: el del incineratorio. Allí tus cenizas y las mías conformarán la odisea del espacio; se juntarán, con las de tantas otros locos desatados,  a los vientos y pasarán por los pulmones. No hará falta ningún juicio final, bastarán unos cuantos mamarrachos, a modo de coro inquisitorial, prendiendo la pira que nos inmole. Es irrelevante que los cuerpos estén vivos o muertos: el dolor es un dato secundario. Los mártires lo soslayaban. En el Campo de Fiore podremos preguntar a las piedras presentes  que nos aconsejen como lo soportó el exdominico Giordano Bruno. Era el tiempo en que la fe no movía montañas pero sí la peor de las furias para acabar con los disidentes del género humano y del aristotelismo en boga. Te prefiero como cómplice de llamas que como verduga pagada con los impuestos municipales para asesinar a inocentes. Una poeta de los ángeles no se puede permitir bajar de categoría por mucho dinero de arcas que haya pretendiendo comprarla. Mientras el fuego de la purificación empezara a calentarnos, mi lengua mojada de pasión simbólica recorrería tu ranura anal: camino del jardín de Epicuro. Eso nos haría más placentera nuestra última escena de viajeros por el territorio de los humanos. Entre tanto la chusma pueblerina convertiría nuestra imagen negruzca en motivo de jolgorio y de bailoteo de fiesta mayor. La tragedia ajena siempre ha sido motivo de espectáculo.

Mientras lo que quedara de nuestros seres regresara al infierno; tú, colgada  de mi brazo, tendrías un puesto de honor con las llamas más limpias y el brebaje de sulfúrico de la mejor cosecha. En esa tesitura, a falta de cuerpo matérico y de órganos con los que eyacular y hacer otras marranadas pictóricas del Bosco, recordaríamos todo aquello que la memoria nos permitiera recordar, entre otras cosas, esas suculentas pero insubstantivas gramáticas del desliz neuronal.

No somos personal de trasiegos o transportes sobre carros que andan por los surcos de las geografías, sólo somos viajeros con alpargatas evolucionados desde las chusmas insanas para creernos distintos; tú inventando tus delirios de grandeza, emisaria de lo etéreo, mirándole directamente a los ojos de tu dios de bolsillo; yo, riéndome de ellos a la vez que de mis sueños, repasando mis centros puestos al descubierto por mi mismo, amante de preguntas más que devoto de respuestas y, finalmente, propenso a líos más que simplificador de frases cortas, me dejo enredar por mi voluptuosidad ambiciosa del texto sutil y enredar por toda ninfa de paso aunque llegue sin promesa de penetrabilidad corporal. Sea como fuere el goce está asegurado. Hablar desde la plaza de los imposibles es una manera de hincar el pico en la veta de los posibles. A fuerza de merodear incomprensiones se consigue comprender algo aunque el agujero obsidiano que ocupa el lugar de la mente con la que tratas de rascar algo de cordura no sepa lo que diga y trate de hacerse la genial generando incoherencias bocajarro.

 No hay más cita posible con el loco que en el lugar de dejar de serlo, es decir en el momento de fenecer a falta de alternativa de cura segura. Sin locos no habría habido una humanidad suficientemente solida para superar todos sus límites. Claro que en el registro de la locura los hay de todos tipos: desde los románticos de la utopía a los más tarados que no saben lo que dicen ni tienen el menor sentido del respeto en su trato con los demás. He tenido la gran suerte de dar con un espécimen absolutamente cruel en sus formas, despiadado con otro hijo del género humano por el solo hecho de no aceptar ser su hermano. Me ha valido para poner a prueba mi piel de duro cemento ante los dardos de sus acentazos tirando a matar. No he tratado de ser amigo de alguien que no proporciona la mínima confianza para la correspondencia. No deseo estar en la lista de alguien que te bombardea con llamadas de teléfono o de msn para robarte preciosos tiempos personales que llena con chácharas desilustradas y nada instructivas. Prefiero 5 minutos de contacto substanciosos con intercambio real de conocimiento que 50mil que no lleven a ninguna clase de conocimiento. He incumplido mi preferencia puesto que estoy presentando un diálogo codelirante de  unas 50mil palabras. Su lectura pide la atención a un triple nivel: primero, estando al corriente de cuántas cosas se están tratando a la vez; lo segundo, en torno a qué obsesión u obsesiones giran los temas y el tercero, el despliegue del arsenal insultante o de descalificación a manos de quien y por qué si hay una explicación de esos por qué.

Lo más interesante de hablar con alguien que no tiene el menor reparo en utilizar sus descalificativos es que hace de medidor indirecto de la incomodidad que pueda producir o por el contrario de la comodidad estable se diga lo que se diga y se reciban las irrespetuosidades que sean. El loco no tiene la menor inconveniencia  en tratar a los demás de tarados sin darse cuenta de sus taras propias. Puede llegar a ser más memorístico y preciso que el no-loco y llamar a un cierto tipo de orden en el que una informalidad generalizada, por no decir una desidia común, no contempla.

Admitida a trámite personal la conversación con una portadora de la  más pura ilógica hay una parte de ella que consuela de los rigores de la razón estricta. Resulta  que hablar sin tener que hacerlo bien tiene algo de relajación o distensión, algo de rebeldía y levantamiento contra lo correcto como principio estructural. La invitación a la locura, aunque sea para compartirla durante una decena de horas o poco más, es una invitación a escaparse del tedio de lo ordinario. Las formas espontáneas que adquiere ese ejercicio de semántica libre es que puede añadir a la falta de referentes estables otro cumulo de signos de las arenas pantanosas. El balance final es que el juego semiconsciente en el que se mete el desquiciado para hacer girar en torno al mismo a los que se ocupen de su tesitura, sea por amistad o por interés profesional, se le puede volver en contra al chocar con actitudes teatrales o literarias que admiten la locura como discurso oral y como pasatiempo. Otro punto es si el loco desatado (no de sus cuerdas sino de sus inhibiciones para decir lo que se le antoje) va a tener la habilidad para medir la impronta del decir que provoca y sepa recoger las contribuciones de estilo, de ideas y de criterios que se le vayan presentando. Lo habitual es que se parapete en sus obsesiones y todo lo que las objete lo prohíba o lo descalifique.

En Delirium con Uve, título genérico para un libro hecho con conversaciones de chat, una mujer aquejada de paranoia suave me confundió con otro o tal vez con uno de sus ángeles inspiradores. Durante semanas no hubo forma humana de hacerle entender su sesgo. Por si fuera poco esta mujer formaba parte de mi campo de relaciones culturales sin que yo supiera que se trataba de ella ni ella supiera que yo había estado con ella en un mismo campo de coincidencias. Cuando averigüé tal circunstancia ya era demasiado tarde para explicar que nos conocíamos en el campo presencial. Además, ¿qué significa conocerse?  ¿Haberse visto un par de veces, haber compartido un par de frases orales o una mesa de comedor? Si bien era cierto que ya en las coordenadas de lo presencial no había considerado la hipótesis de que fuera una interlocutora válida para conversaciones interesantes, encontrarla en el campo de lo virtual permitía contemplarla con otra mirada. En su anonimato se antojaba como una productora de tacos y palabrería barriobajera, lo cual nunca viene mal del todo para poner a prueba la propia sensibilidad frente al ataque sea de la naturaleza que sea.

La jocosidad de los textos no solo en el chat sino  sobre todo en un intercambio de cartas  (Discurso Surrealista) no sacaron a la destinataria de su oscuro pozo pero sí me metieron a mí en su lita de malos. Se interrumpió todo contacto escrito (el presencial jamás se inició realmente, nunca hubo una sola cita expresa) tan pronto dejamos de coincidir en el territorio de Mesinia, el msn, y ella dejo de contestar a mi última respuesta a una carta suya transdigitalizada y olvidada.

La única cita posible para la fusión seria la del incineratorio. La cual es la de la máxima intimidad aunque no proporcione conciencia alguna de su posible goce. Para eso tampoco es necesario ponerse de acuerdo en morir el mismo día y ser llevados a la misma parrilla de fuegos metidos en la misma caja de cartón, basta recordar  que el planeta humano corre deprisa hacia la pira universal.

 

 

Les Mames Nutricies

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En català mama descriu, en una primera aproximació ,com a mínim ,tres significats diferents; el de la mare, el del pit i el de l’acte de xuclar-lo , utilitzat  en tercera persona,que, per extensió ,se li aplica a qualsevol acció de mam d’ altres líquids frívols. És un substantiu i un verb que està  en les primeres adquisicions lingüístiques. Nadons de diferents cultures fan servir  aquesta  formulació sonora per dirigir-se a les seves progenitores i el desig universal d’ homes i dones passa per l’ acte de mamar, per tant un dels primers, sinó el primer, actes humans d’ interacció amb l’ entorn, l’ altre i la matèria. La dona-mare és constitucionalment  la dona nodridora, la dona-fontana, la dona líquida de la qual ragen els nutrients necessaris per  rescatar als seus fillgènits del desert eixut de la penúria. Aquesta acció alimentaria va més enllà del període estricte de lactància i simbòlicament ve des d’ abans. Segons modes i temporades històriques les dones han preservat la seva silueta estalviant-se de donar el pit a les seves criatures acudint a madrones domèstiques en cases riques que li fessin la feina o acudint posteriorment amb les llets industrials a un estri intermediari anomenat biberó. Des de la generació del baby boom molts dones es van dissociar de la funció nutrícia directa donant a xopar els seus mugrons als fills que parien. Unes dècades abans l’ excés mamari no estava de moda i unes siluetes efímeres d’ una onda femenina van prioritzar els pits lleument insinuants.  Darrerament des d' una nova cultura hospitalària que vol recuperar l’ antiga tradició de l’ amamantament tracta de persuadir a les dones perquè tornin a donar de mamar als seus fills, ja que els elements de la llet materna són els que més els poden preparar per fer front als atacs físics del medi ambient.  La imatge d’ una dona donant de mamar a la seva criatura no  és comparable a la de donar-li el biberó. Una nova empenta d’ aquesta praxis no s’ està d’ amagar-se per fer-ho. Qualsevol lloc en espais públics es bo. Sigui al metro, a una cafeteria, a una sala d’ espera o a la parada de l’ autobús si es que li toca l’ hora al bon vivant necessitat d’ energia. No hi ha res més preciós que veure a un nou nat xopant del mugró i amb les seves manetes fent  l’ acte de prensió del volum matern. ¡quina enveja! Per la seva banda la dona  no te reservats els seus pits  únicament pel mam infantil. Els seus amants li demanaran o també s’ apuntaran a xopal’ s-hi. L’ adult farà un viatge instantani al seu passat a la fase oral quan necessitava provar-ho tot amb la boca i especialment el sortidor de nutrients de la mare. El cos femení en la seva espectacularit  i recursos pot escorres únicament amb l’ acte de succió.  Es pot conjecturar que a l’ adult  o adulta que li agrada mamar els mugrons de la seva companaya amb fruïció esta pretenent connectar encara que sigui inconscientment amb les delícies infantils que li procurava aquesta acció. És c lar que la dona que dona de mamar a la seva criatura estableixi un contacte d’ intimitat comparativament més extasiant que el pot establir el progenitor masculí per molt que si dediqui. Alguns pares han provat de fer servir una mena de sostenidors motxilles amb llet artificial preparada simulant que eren també segons mares. Els nadons no s’ han empassat la trola.

Amb el nounat a una parella heterosexual, la dona té dues criatures a les que alimentar: el bebé i el company. Hi ha dues mames, sembla que n’ hi hauria prou repartint-ne una a cadascú. L’ home ha de fer de pare i no es pot permetre el luxe de continuar sent criatura l’ edat adulta, per la seva banda el nounat necessita tota la llet. No sempre es així, S’ han descrit mames nutrícies  amb més producció làctia de la que consumiu-la el nadó i era necessari emprar unes campanes d’ extracció amb una pera o un bon  samarità  que fes aquesta tasca.

A la literatura eròtica no està explotada la imatge de l’ adult (home o dona) xuclant mames carregades de llet per empassar-se-la. Higiènica i alimentariament no està descrit res en contra. Sembla que l’ adult que s’ afeccionés a això estaria fent quelcom en contra del desenvolupament de la criatura que  necessites el líquid alimentari, però tal com s’ ha comentat hi ha situacions d’ excés làctic o de falta de demanda per la banda de la criatura sigui perquè ja està tip o perquè es víctima d’ una mort súbita.

Des de la posició materna donar de mamar al seu fill o al petit és una de les experiències mes integradores. En la seva relació sexual  tenir unes mames esplendoroses que atrapen les mirades del desig i poder-los lluir sense vergonya es una de les imatges més voluptuoses. En algun temps les mames grans han estat motiu d’ escàndol i han portat a una certa inhibició de les seves portadores. Algunes dones han fet un gest instintiu d’ amagar-se-les per no provocar enveges o mirades excessives, amb els consegüents problemes d’ esquena, encorbaments i tibantor.

Les mames no es limiten a ser esferoides mes o menys voluminosos emergents de la part superior del tòrax, son parts vives d’ un cos viu, amb sensibilitat dèrmica i amb terminacions nervioses que impliquen tot el cos. L’esculturització anatòmica i les  virgueries que fa la industria de l`estètica amb implantaments pot fer meravelles escultòriques però tan bon punt perd l’ oremus de la naturalitat se’ n va a orris tot el panorama del desig. No n’ hi ha prou amb un cos que compleixi les mides de la perfecció quan el seu ritme de naturalitat es condemnat.

La dona nutrícia a més a més de tenir un cos fort i preparat per donar la vida a les boques que la busquen, s’ ha de trobar còmoda en aquest rol. No es el mateix les mames carregades de llet per una boca infantil que les mames gruixudes devorades per una boca adulta famolenca de sexe. No obstant en els dos casos les mames donen quelcom a les boques que les xopen: la sensació i la realitat de la vida. Hi ha una certa concomitància entre les mames d’ una dona que li son xopades pel seu amant  masculí al penis d’ aquest xopat per la boca d’ ella. Finalment un penis sempre pot donar poc o molt esperma, matèria talment nodridora, en canvi els pits fora dels períodes de  post part no donen llet, encara que eventualment t s’ ha descrit algun cas d’ una dona que a força de ser-li xopades  les seves mames li ha activitat el procés hormonal per donar-la sense haver parit en aquella  fase.

S’ hauria de fer un extraordinari estudi sobre fantasies femenines per esbrinar per on ronda el desig de donar de mamar per poder sostenir una teoria seria al respecte. Nancy Friday, de  Cayo Hueso (Florida) y Connecticut.  Autora de Mi jardín secreto. Mujeres arriba (Women on Top).ed.B Bcn,1992, transcriu un bon número de fantasies de lectores animades a ser confidents des del anonimat sense que les confidències vagin per aquesta banda en referència al donar de mamar als seus companys. Es vox populi que les dones simulem orgasmes i que els homes s’ empalmen a partir de’ una certa edat amb fantasies inconfessables perquè les seves companyes ja no els posen a to, però imatges com las de beure llet de la companya tot fent una regressió controlada al període infantil no son precisament les que es comenten. Això es curiós doncs tots els programes sobre sexualitat, que no sexologia, no paren de buscar formes inèdites per dir la cosa més provocativa i amb més morbo  però declaracions d’ adults que parlin d’ aquesta fantasia (la de mamar llet) no  la diu ningú ja que seria immediatament posat al índex dels pervertits. El mateix es pot dir en referència a la relació sexual parento-filial, o entre germans,  uns dels grans tabúes de la nostra cultura. S’ hauria d’ examinar talment si el fet nutricional de la mare bolcada al fill o fills que va parint deixant fora de l’ àpat al seu company no es responsable implícit d’ un cert sentiment de discriminat.

Inexplicablement hi ha companyes que han agafat complexe per les seves mames voluminoses i s’ ha operat per treure’ s pes del damunt pels problemes dorsals que els hi produïen, d’ altres, la majoria que s’ operen, ho han fet per ficar-se implants i sentir-se més maques i desitjades. Cal recordar que a part de la imatger esculpida el cos ha de servir per pasar-s’ ho bé, per follar amb ganes, per donar i rebre, per tastar i ser tastada. La sexualitat en els seus detalls aglutina un conjunt d’ activitats simbòlicament antropofàgiques. Beure la llet de la dona nutrícia o empassar-se el semen de l’ home que s’ escorre a una boca aliena son formes simbòliques d’ antropofàgica posseint l’ altre incorporant-lo al propi cos, tenint-lo prenent-li (acceptant-li) una part d’ ell sense refusar-lo per fàstic o altres manies neuròtiques. El cos emet altres liquids que poden ser senyals imitadores d’ aquesta funcio nutricional. S’ ha descrit situacions en les que dones que no tenien res amb els que alimentar als seus fills en cas d’ emergències als hi han donat a beure la seva orina i adults que se la demanen mútuament no només per fer la provatura snob sinó per ingerir-se mútuament si més no com sabor i experiència puntuals.

El noi està en desavantatge en relació a la fèmina. Les deeses de la fertilitat son anatomies mamàries i les de la potencia fertilitzant fal·lus irreductibles. La capacitat multiorgàmisca del cos femení deixa en mal lloc als competidors masculins rere el rècord d’ orgasmes, El relat de la dona insaciable és més que una llegenda. La psicopatologia ha volgut desautoritzar la insaciabilitat anomenant-la de nimfomania per ocultar la ràpida saciabilitat varonil  Els homes es posen a dormir rere l’ orgasme les dones poden continuar amb ganes d’ un segon, un tercer i més. El concepte de fidelitat ‘es un invent masculí per tenir a les dones sota el seu domini. Només hi ha una fidelitat possible i és al propi cos tot escoltant-li les seves demandes i inquietuds. La monogàmia és sumàriament avorrida i el monoorgasme una imposició inercial més que una determinant fisiològica.

La dona nutrícia  detenta el rol alimentari però també demana ser recarregada amb l’ energia seminal dels homes que li convinguin i mereixin la seva atenció. També d’ altres dones que com ella no li facin fàstic a la praxis lesbiana. No es pot alimentar a ningú sense ser paral·lelament alimentat. Tant les dones com els homes necessitem donar i rebre ficats en una dinàmica de carrega i descarrega, intercanvi i regeneració continues. Les dones i els homes som per damunt d’ éssers sexuats persones eròtiques, entitats necessitades de comprensions  abans que de  plaers i reconeixements, que escapem de desertitzacions amb necessitats de ser regades eròticament per les invencions exquisides de la luxúria.

Les nostres mames nutrícies i els nostres penis s’ encarreguen de fertilitzar l’ espècie. Comparativament les tetes voluminoses poden aguantar per dècades tot i amb la seva gravidesa i posar en peu de guerra als seus pretendents, quelcom que no pot afirmar cap portador de penis. Davant del mirall qualsevol de les nostres dones guapes pot meravellar-se de les formes que va prenent el seu cos amb el pas de cada dècada. La dels cinquanta, seixanta o setanta  o vuitanta no tenen perquè cridar al stop del desig. Mentre es tinguin ganes de posseir i ser posseïda cada dona continuarà trobant qui l`estimi i qui la munti. No es pot dir el mateix de cada home: envergadura anatòmica més limitada.

Una dona donant de mamar a dos nadons o a dos homes a l’ hora o a dos boques àvides dels seus gustos ‘es una imatge captivadora. La pintura clàssica que ens ha arribat i que penja dels museus no reporta aquesta escena. Algú l’ haurà de pintar per cobrir el dèficit de les pinacoteques. Pel que fa a la vida privada el món eixut d’ esperances i plaers naturals espera les dones voluptuoses amb les seves mames regadores.

Dialogo Codelirante

 

El dialogo por chat es distinto del telefónico, del oral directo presencial, y del postal. Es un dialogo que intercala temas en paralelo. Cuando hay preguntas hay que buscar las respuestas, si las hay, unas cuantas frases más abajo. En otros registros verbales también se producen escenarios multitemáticos. Ningún problema sobre ello si las cosas quedan finalmente atadas. Es raro que al final de una conversación un hablante responda a una pregunta que estaba al inicio y a la que inicialmente no le hizo el menor caso pero ¿por qué no? todo es posible en el mundo d las señales acústicas y de los signos. Se trata de prestar atención a cada detalle: advertir quien introduce cada cosa y quien trata de seguirla hasta el final o quien trata de abortarla desde el comienzo. La conversación por chat es distinta en su misma naturaleza a la oral pero ambas pretenden lo que pretende toda conversación: comunicar sentimientos, conceptos, cosas, informaciones, datos.

En el momento de la transcripción de una conversación por chat, valga la redundancia, deliberadamente opto por conservar la forma original de su línea de producción textual. La única licencia que puede permitirse es suprimir una cierta cantidad de veces de aparición del  nick o nombre que precede a cada entrada cuando estas se hallan sucesivamente cortadas perteneciendo a una misma frase u oración. Eso alivia el grueso del texto haciéndolo más fluido.

En las arenas del chat el fenómeno constatado es el de conversarnos. A falta de la posibilidad de contacto físico las palabras tratan de ser sensaciones táctiles i líquidas para hacer diana en los chacras amorosos o sensibles del otro. Cuando la conversación lógica no es posible porque la secuencia del razonamiento natural es distorsionada por la instancia paranoico-delirante cabe interpretar la invitación tácita a participar del juego verbal imaginario. El loco está en su derecho a expresar sus fueros o infiernos internos como mejor le plazca y al no-loco le es dado permitirse la locura coyuntural para jugar a un hablar sin normas. En el speech compartido de un decir permanentemente renovando en su quimera nunca se puede estar completamente seguro de quien dice qué y sobre todo para qué. Las líneas se van sucediendo las unas a las otras y las páginas van quedando como un diario de bitácora del inconsciente con el supuesto propósito metodológico de encontrar las claves que expliquen la disfunción del raciocinio. Si no se encuentran, no importa. Si se encuentran tampoco significa que el sujeto mentalmente desmontado desee utilizarlas para reparar su desequilibrio. El loco tiene derecho a su locura lo mismo que cualquier otro que necesite expresarse como sea lo que sea. Desde el lado del interlocutor atento a la gramática y las variaciones expresivas tiene ante sí dos opciones completamente distintas: negar la comunicación a quien se aparta de las pautas lógicas de intercambio de significados o hacerse cómplice de la misma dejando que el hablante disrrupto diga lo que sea porque con eso podrá observar sus lapsus, deslices, pausas, desconexiones y una suma de matices que informaran de su estado mental.

Dejad hablar al loco, que diga lo que sea, que crea cualquier cosa… Dejadlo con sus etcéteras, sus circularidades, sus obsesiones o sus paranoias. Lo que tenga de inteligencia le hará sospechar de su estado mental pero sus disfunciones contarán con  las coartadas con que provea sus delirios. Es así que el delirante podrá sentirse mensajero de los dioses o el sub-normal gozará con la etiqueta de considerarse para-normal. La cuestión es si el no- loco o la mente más normativizada puede entenderse en algo con la que se burla de las evidencias.  La mente distorsionada, más  o menos torturada con sus pensamientos confusos y sus desorientaciones, tiende a acostumbrarse a hacer girar el estatuto de normalidad en torno a ella. Se queda sin inventario de cosas a decir cuando la escucha la emula en su discurso dejándose llevar por la gramática espontanea jugando al juego codelirante. La diferencia entre el delirio real y el despliegue imaginario deliberado es que aquel va ligado a una persona que sufre porque no termina de saber quien es o encontrarse nunca, tampoco termina de identificar las señales que recibe ni interpretar a los demás con los que se encuentra. Por su parte el jugador de una gramática parda en la que quepa todo se permite jugar con la locura a costar de jugar con el loco. Aparentemente  parece n o ético. No jabría que burlarse del loco de ninguna manera, ni a sus espaldas ni a su cara, dejándolo en sus fijaciones, pero mejor reír con quien tenga tal estado que a costa de ello a sus espaldas.

Tradicionalmente el loco que venía arrasando cosas increíbles con ideaciones tan fantásticas como absurdas  se le tomaba por tal y se le dejaba de lado con sus verborragias faltas de todo interés. El loco culturizado y con las baterías cargadas de significados de la cultura ambiental puede tener una parte loca y otra parte totalmente bajo el dominio de su voluntad. Es así que  hay una enorme cantidad de sujetos que entran dentro del grupo de las enfermedades mentales sin que tal condición les impida hacer vida normal desde el punto de vista de adquirir compromisos relacionales o laborales mostrando una cierta eficacia profesional o peso sentimental.

Encontrarse con alguien con quien poder celebrar una fiesta de palabras aunque estas estén condenadas al fracaso comunicativo desde las primeras oraciones no tiene tanto un interés para la comunicación como para la gramática espontanea. Para el no loco encontrarse a alguien que se permite decir incoherencias que dispara como una ametralladora es encontrarse con una mina de palabrería distinta a la habitual que permite la retroacción de apearse de los criterios de la ortodoxia discursiva y saltar al ruedo de las animaladas.

Terapéuticamente discutirle de una manera frontal al delirante que sus delirios no son consistentes tiene poca eficacia curativa. Ponerse de su lado y admitir como certeza sensorial las afirmaciones de cosas imposibles aunque no haya valoración objetiva alguna que las demuestre, coloca la conversación en un lugar etéreo en el que cabe todo. Curiosamente cuando el loco averigua que el cuerdo no hace más que jugar a un juego que sabe que lo es puede sentirse indignado y ser el primero que llame al orden lingüístico. La mente disfuncionada puede ser la más fijista y con mayor capacidad de recordatorio para detalles que a la mente dialéctica y abierta se le pasan por alto.

Como ejercicio semántico cuando un consultante o un hablante del tipo que sea, en el contexto que sea, hace producción delirante, se le puede preguntar por los detalles de lo que dice escuchar o ver. Si la indagación se lleva hasta las últimas preguntas el delirante cortocircuitara su aparato sensorial con sus transcripciones. De todos modos lo principal de este asunto no es que el delirante ponga en duda la versatilidad de su delirio sino la necesidad de constituirlo en un tema prioritario en su vida en detrimento de otras adaptaciones y goces existenciales más fructíferos.

Cuando la suerte o la disuerte te pone alguien en tu paleta de colores con la que repintar la realidad de una forma tan descabellada   como la del loco con su invitación –implícita- a asistir a su delirio, dependiendo de tus posibilidades de tiempo y ganas de hacer breaks en tus ratos internáuticos se puede seguir un cierto tiempo compartiendo un campo de letras aunque puedas sospechar que no lleven a parte alguna.

He compartido conversaciones por chat con  intercomunicados de todas las raleas. Aprecio la facilidad de palabra y las frases originales. Según mis condiciones de alojamiento y necesidad de relax ser utilitarista de ratos locos proporciona la posibilidad de otras miradas a uno de los submundos más crípticos. El psicorama de patologías mentales es extenso y rico en variaciones. No hay un loco idéntico a otro como no hay una persona idéntica a otra. Tener a alguien con quien hablar de inconsistencias por el solo goce de pretender frases originales tan solo tiene una función instrumental.

Tratar de hacer de eso un proyecto de metodología autocurativa basada en un tándem de complicidad entre la cordura y la locura sería una pretensión demasiado exagerada. Es difícil que el sujeto de delirio quiera voluntariamente superar su ficción. De hacerlo se quedaría sin material de pretexto con el que continuar dándose a conocer al mundo de los demás. El loco lo es, en parte, porque se sabe beneficiario de su locura. La relación con su producción delirante no lleva ni puede llevar muy lejos. Antes o despues el loco se retirará del espacio en el que su monotema será desconsiderado no tanto porque sea negado directamente como porque se vera emplazado a repartir la atención recibida con otros monotemas de otros locos o no-locos que simulan la disertación intuicionista. Y es que finalmente hay locuras altamente narcisistas y locos que creen ser los únicos seres planetarios a los que atender.

Discriminacion estetica

 

La cuestion estética está dentro de lo primero perceptible. Su traducción sutil se instala en el binario me gusta/no me gusta. Cada vez que alguien emite una de estas frases, sea afirmativa o negativa, esta produciendo un mensaje según las pautas educativas que ha recibido y las influencias sobre la forma. También puede emplearlo como formulismo social explícito para acercarse o por el contrario retirarse del otro, que compendia un parámetro estimular determinado.

Presumiblemente hay una disposición innata para las formas. Una regularidad y un círculo son más atractivos que una línea quebrada y signos inconstantes. Eso aplicado a los rostros y a los cuerpos significa que unos, por su forma concreta atraen mas que otros. De hecho la sensibilidad estética es una forma fina de llamar a la disposición de las personas a sucumbir a unos estilos y a rechazar otros. El hechizo sensorial forma parte de las estrategias adaptativas a la vida. Es algo que va desde el campo de contacto interpersonal al campo comercial para la inducción a la compra. Hay unos colores, unos movimientos e, incluso, unos olores para atraer, a modo de feromonas plusmodernas a la clientela potencial. Lo que hace una boutique chic lo viene haciendo desde  tiempos inmemoriales el cuerpo humano que se avitualla para conseguir parejas, apareamientos y prole.

Su generalización es tal que antes de que el intelecto pase a hacer consideraciones sobre lo que tiene el otro de interés el cuerpo propio, o sea el sistema perceptivo, ya se ha posicionado ante el de aquel. Eso implica un conflicto interno de entrada. Mientras los sentidos son rápidos y se posicionan más cerca o más lejos de los demás por todo lo que reciben de estimulativo o revulsivo, la mente va recogiendo y sistematizando una información sobre valores más objetivos y sólidos de lo ajeno. Es así que interpretar racionalmente situaciones lleva a conclusiones opuestas a los indicativos de los sentidos. Eso produce una estela anecdotaria curiosa: es posible que quien sepa más, tenga más atributos de inteligencia o sea más ocurrente pueda ser el más feo, el que viste peor o el más descuidado. Puede ser que quien tenga más interés visual y estético para el lugar de relación sea el sujeto menos interesante para llegar a un acuerdo organizativo o profesional del tipo que sea.

Hay un tipo de moda y de inversión industrial en la forma que ha creado la figura de la mujer-florero o de míster músculos. Las formas físicas siguen siendo lo primero que se ven. Los establecimientos de servicios especializados en ellas se ocupan de todo: de blanquear dentaduras, de vestir por fuera  con elegancia, de vestir por dentro con picardía, de hacer estiramientos de la piel, de nutrirla con una infinidad de productos, de marcar como andar, cómo hablar, en definitiva como formalizar el rito de relación. La inversión en morfologías es tal que las tesituras del ser quedan en muy segundo plano. Incluso en los ámbitos presuntamente alternativos que están en contra del sistema social y del clasismo caen en formas específicos de identificación al grupo o a un tipo de ideología. Antes de que te llegue la palabra de alguien te llega su imagen que se supone que va asociada a un tipo de discurso. Es así que las cabelleras con rastas dan una pauta de quien se tiene delante ya  los cabellos largos de antes en los hombres o sus barbas se les infería un cierto progresismo. Hoy sabemos que ninguna de estas impresiones es biunívoca. Por encima de la forma adoptada prevalece una psicología, inicialmente, oculta que va a mover al sujeto con unos hilos u otros. Saberlo evita caer en la trampa del automatismo discriminatorio. No se puede juzgar a nadie por su apariencia aunque también es cierto es que la apariencia forma parte del conjunto detalles que nos llegan configurando una postura, un estar, indicativos del ser por decir. Eso significa que inevitablemente caemos en la injusticia recíproca. No hay nadie que deje de juzgar al otro por su impacto visual por mucho que una urbanidad demagógico diga que eso no está bien hacerlo. No tenemos tanto tiempo para conceder horas a los demás antes de llegar a un veredicto. Encuentros puntuales y cruces mínimos, a veces de segundos, bastan para tomar una posición difícilmente modificable de entrada. Cuando sucede esto también hay un conflicto latente entre los resultados de un análisis intelectivo y de una primera impresión Concederle tiempo a alguien para entender su comportamiento puede llevarte a comprender parte de sus razones. No hay ningún humano que no tenga las suyas para hacer cualquier cosa incluyendo las barbaridades más execrables. El tiempo y los circuitos de la rapidez  restringen el tiempo atencional para el otro. En lugar de pensar las cosas el psiquismo se deja impresionar por ellas como si fuera una pastilla blanda de mantequilla. Eso forma parte de las necesidades supervivenciales y adaptativas pero también es consecuencia de una naturaleza inevitablemente injusta. El proceso discriminatorio ha empezado ante de la misma discriminación estética. Esta es una parte estrella de la sensorial que pasa necesariamente por el ver o ser visto, pero hay otras fuentes de información anteriores a la imagen.  El tipo que nos da con el claxon detrás cuando el semáforo aun no ha cambiado a verde o cuando estamos haciendo una maniobra de estacionamiento nos da suficiente información de si mismo para que, sin mirarle a la cara, nuestra psique haya tomado una posición ante él.

En el damerograma social nos vamos repartiendo los unos y los otros según gustos, looks y apetencias. Ese reparto es un tanto sumario. Los encoñamientos de un momento dado pueden estar pagándose toda la vida, la supeditación a la belleza puede ir en contra de otros valores más fundamentales de la vida. La estética según los cánones de cada momento genera admiración y quien es admirado/da por ella puede desarrollar una gratitud sino termina en el palco de los divos intocables. La cuestión es que por lo general quien es bello ha debido hacer muy poco para conseguirlo: la naturaleza se lo ha proporcionado todo. Es el casero de una morfología por la cual no ha tenido que esforzarse. A diferencia de otros valores y destrezas la belleza física fundamental no depende tanto de la voluntad de quien la tiene; se ha limitado a recibirla como un don natural. No tiene el menor mérito. Últimamente con las liposucciones, los implantes mamarios, las hormonas, los aumentos de labios y otras ofertas de los catálogos de la industria de los embellecimientos corporales el resultado final de un cuerpo moldeado depende de la voluntad de quien lo tiene y de su poder adquisitivo para comprarlo.  El sector de la estética ha irrumpido con una fuerza formidable en el mundo del tratamiento hospitalario en el que a veces sin demasiada ética subordinan la salud corporal a la imagen según demanda de clientes,

La cirugía estética ha pasado de ser una necesidad ineludible para reconstrucciones faciales a una elección regular de un tipo de clientela permanentemente insatisfecha de su condición física: Michael Jackson o Cher como sus sumos sacerdotes. El cuerpo no es intocable ni hay que  tomarlo como una determinante para toda la vida,  Se le pueden aplicar tantas transformaciones como se desee, solo que en ese planteamiento se puede terminar por olvidar para que sirve un cuerpo. Si lucirlo y pasearlo es lo fundamental tal vez sí lo más importante  de la vida de alguien sea pasarlo continuamente por la mesa de operaciones para poderlo pasear maximizando su esbeltez por la calle, Un cuerpo bello esculpido o no, se ven o no las señales de su artificiosidad, llama la atención y desencadenada una serie de procesos bioquímicos que vienen a poner a tono y en consonancia un cuerpo receptor de otro. El tema de la belleza ajena sigue siendo crucial. Quien menos habla de ello es quien menos agraciado se considera porque la belleza ciertamente es una gracia dada por el ADN y la biología más que un objetivo esforzado tratado.

La naturaleza presta unas formas por una temporada tras la cual los átomos se reintegran a otras formas que ni mejores ni peores remiten a la informe verdad de la material estructurada. Entre tanto los humanos e su circulo de vanidades e ilusiones se valoran entre ellos en función de sus impactos físicos y visuales olvidando deliberadamente que lo mejor, también lo peor, está siempre más allá de la piel y de la forma facial.

La gente no tan bella que no tiene un buen culo ni una buena presencia sabe bien que tiene que desarrollar otras habilidades verbales e intelectuales o de simpatía para adaptarse a la existencia, y poder sobrevivir en el mundo de los demás, ese mundo preparado para unos tamaños corporales o para unas aptitudes físicas. Todo lo distinto, lo anormativo, lo feo será tratado como vulgar y como algo a excluir. No lo  será por decreto obligado  pero sí implícitamente. Parece que quien pasa por la exlusion por razones estéticas al no encajar en el cánon dominante, debería aumentar en conciencia para no reproducir esa clase de exclusión en otros. No necesariamente es así. El excluido por estética puede ser excluidor a la primera oportunidad para ganarse el cielo de los elegidos.

La Novela Personal

La Novela como una experiencia de creación personal.

El arte y la creatividad  guardan una conexión perfectamente establecida. El arte escrito y la realización personal de quien lo hace sacando de sí mismo oscuridades biográficas y deseos inconfesos es una hipótesis bastante extendida. Una novela es un relato complejo que coexiste con su creador a lo largo de su creación y posiblemente para siempre. García Márquez le perseguiría por siempre su genialidad en Cien años de soledad que escribió en su etapa de juventud. El autor está condenado a no estar a la altura permanente de sus genialidades puntuales. Lo genial en el arte de la escritura es poderle sacar el filo a todo escudriñando sus potenciales que para otras miradas pasan desapercibidos o son despreciables. Novelarlo todo, ese es el quid. Vivirlo tal como viene es la pesadilla, recrearlo en el imaginario es la alternativa. De cualquier cosa se puede hacer leña para la estufa de los milagros inventados. La novela es o sería la alternativa para toda subrealidad insufrible. Cualqueir inadaptado a lo social tal como le es impuesto es un novelista en potencia. Luego en el inventario de los productos dados, editados y puestos sobre papel, los resultados no son tan brillantes como se podía suponer, No basta tener una buena historia, hay que escribirla, escenificarla, hacerla tratable, asumible, creíble, posible. Por eso somos legión quienes nos pasamos los años escribiendo sobre como escribir sin proponer una buena historia para las pantallas, los tablados o los estantes. El mercado de ocasión está invadido de libros mediocres que han hecho gastar toneladas de papel. A veces se puede sucumbir a algunos títulos seductivos para encontrarse con páginas deplorables. Lo dice un penitente que está dispuesto a terminar de leer, un día u otro, todo lo que empieza a leer. Como que todo puede ser novelado la lista de los novelistas no ha parado de crecer. Aun así muchos concursos terminan con  los premios desiertos por la baja calidad de sus participaciones. Tómese tal observación por el lado de su espíritu neutro. Lo malo no es que mucho de lo escrito sea malo sino que no se intente ni siquiera escribirlo con originalidad. No sé si hay editores buscando genios en bruto en la cantera de proponentes para letrados de todas las latitudes al estilo como los modistos o los pasarelistas van a la búsqueda y captura de mujeres de ébano efímeras para lucir sus diseños en los salones de más glamour de Europa, lo que sí sé es que no necesariamente lo mejor por decir haya sido dicho, o lo mejor por crear haya sido creado. El futuro puede deparar sorpresas a los buscadores de nuevas emociones intelectuales y arrojar historias fabulosas con las que disfrutar leyéndolas o, luego, visionándolas. ^Puesto que vivir es un teatro y cada persona es su o sus personajes, hay tantos novelistas en bruto como vivientes censados o no. Un novelista no es otra cosa que un ser humano que decide a contar su vida con suficientes elementos de disfraz para que no sea reconocido. Como variante puede inventarse algo completamente insólito, ficcioso, sin ningún correlato con la realidad conocido y dejar traslucir su manera de interpretar las cosas. Es admirable que alguien pueda salir de su cotidianeidad y dedicarse a la ficción pura. Es un estado de levitación ideal y sale muy barato. No tocar de pies el suelo en vez de ser tomado como desprecio hay que tomarlo como uno de los elogios mayores. Novelar el mundo en el que se vive es la manera inteligente de soportarlo como es, aprovechándose de cada detalle, cada cruce, cada gesto, cada color y cada individuo de paso como elementos decorativos escénicos y como personajes. Es más fácil decirlo que hacerlo. No me atrevo a categorizar novelas ni novelistas. Hay muchos  grupos clasificatorios. Se me ocurre que el más brillante es o sería el de hablar exclusivamente de los productos imaginarios creados desligando el estudio totalmente de sus autores. Los personajes de ficción terminan por incorporarse a los círculos de relaciones y a ser más conocidos que sus autores. Estos se hacen eternos a partir de dejar en circulación esos personajes que viven en la memoria colectiva.

La propuesta de novela en un propósito de auto novelarse es un ejercicio recreación personal considerable. Significa tomar distancia del pequeño –y, a veces, cerrado mundo- para interpretarlo como espectador y como crítico. No hay mejor risa que la de reírse uno de si mismo. Seguramente lo genial empieza desde el momento en que el genio se toma a si mismo como material de ataque, por no decir de deshecho, al que escrutar a conciencia. W.Allen en Pura anarquía no tiene ningún sonrojo en auto ridiculizarse a través de los personajes que le representan así como hacerlo con otros con los que se cruza durante ese coleccionario de relatos. En seguida se apodera de tu atención porque te mete en su rollo, citando un montón de referentes y nombres como si fueran de conocimiento público. Sepas lo que sepas en cuanto a todo lo que refiere el modo llano que tiene de hacerlo te hace sentir como si estuvieras en la escucha dentro de su tertulia. A propósito de los novelistas está por consultar si lo más admirable es que alguien se las ingenie para vivir –e incluso ser famosos- con lo que escribe o el texto en si mismo. Autorías de renombre y títulos muy conocidos pueden llevar a la decepción y otros que pasan sin reseña alguna pueden abrir puertas y mentes. No es que todo sea tan relativo como se dice ni las obras dependan siempre de padrinos y plataformas publicitarias pero la verdad es que la mayoría de genialidades andan por las cunetas marginales o por los aburrimientos consolidados. No sé de donde se puede sacar energia para invertir un año de trabajo para escribir una novela que pueda ser una historia importante que incorporar a la cultura internacional. Tengo varias tentativas de algunas que esperan sine die ser retomadas para convertirlas en vendibles. Algo me paraliza para hacerlo: me pesa el prejuicio de creer que el ensayo, la reflexión o el análisis son comparablemente más interesantes que el relato, el cuento o la novela. La contraposición es artificial. ¿Acaso desde la novela no se puede analizar, desde el cuento no interpretar o desde el relato no proporcionar datos de las verdades objetivas?

Algunas de las novelas que nos ha legado la historia de las letras han sido sorprendentes autobiografías convenientemente disfrazadas. Hay individuos que son auténticos personajes de novela, lo sepan o no. E implícitamente tal como se ha apuntado antes, cualquier cosa, cualquier imagen, cualquier persona son circunstancias reciclables como elementos contextuales y como personajes. La novela a diferencia del ensayo no tiene la carga de tener que llegar a propuestas o con conclusiones; puede empezar en un comienzo cualquiera y darla por zanjada sin que la historia se acabe realmente. Sus bises y pluses para otros momentos. En alguna parte he comentado que se podría crear un nuevo genero literario con todos los derechos a partir de tomar los finales de historias cuya fama se debe en su mayor parte al ser llevadas al cine y al teatro y darles una continuidad. Generalmente muchas de las más famosas historias concluyen con la desaparición del protagonista o con una ruptura definitiva. Resucitarlos significa enfrentarse a discursos apenas iniciados y que la autocensura creativas ha abortado.

En el auto novelado contarles a los demás lo que eres pone en aprietos la discreción, puede generar conflictos con los demás según lo que se diga y por si fuera poco hay que hacerlo con suficiente actividad de imágenes  para hacerlo de interés público. Sin algo de narcisismo no es posible contarle al mundo lo que eres, quien eres, de que vas, adónde vas. El potencial creativo de la novela personal es pues doble: por lo que hace a introspección de la intimidad para revelarla y por lo que hace al impacto en las relaciones con los demás. En esa negociación con las letras de la sentimentalidad va definiéndose una línea descriptiva y descubriendo el curriculums oculto de la manera de ser.

 

Poesia como Afirmación.

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/estatuafemeninadeVilasar.bmp Estatua de Vilassar de Mar

 

La poesía sigue estando en un lugar honorable y reputable. Es un lugar para  la sublimación. No hace falta pedir permiso para hacerlo, no es necesario aprender las técnicas para expresarla. La poesía es un raro fenómeno que sigue perdurando, permanentemente en crisis y metida en circuitos tal vez elitistas a veces y minoritarios siempre. Continuar cultivándola parece la ocupación propia de los desocupados en otros menesteres más sensatos o lucrativos o en otros negocios. Para Arthur Schopenhauer formaba parte de los  puestos más sublimes del arte. Para la mirada filosófica en  la búsqueda de verdades (cuando menos las suyas) es una instancia no exenta de nebulosidad que descubre las llagas o las radiaciones. Para la mirada científica en busca de leyes es la escapada divagacionista. Para el psicoanálisis forma parte del arte como síntoma o déficit existencial. Y desde la mirada artística es algo que puede sustentar o al menos hibridarse con todas las demás expresiones artísticas.

La poesía se puede llegar a  distanciar tanto del objeto poético  que adquiere una patina de frivolidad. A la vez es el ejercicio de quien con ella se afirma aún en medio de las atrocidades más crueles o las experiencias más pavorosas.  Theodor W. Adorno puso en duda la posibilidad de la creación poética tras la producción de realidades patéticas de la condición humana “¿es posible escribir poesía después de Auswitch?  . La poesía como otras instancias creativas es la resultante de la energía creadora de quien vive en la insastisfacibilidad de su ser incompleto. Somos seres que no elegimos todas las circunstancias de las que salir airosamente como protagonistas modelos. Nos toca vivir lo que nos toca y escribimos y sentimos según esos contextos y el lugar que nos hacemos en ellos. La poesía es generada como un proceso afirmativo de una idiosincrasia y unas creencias. Lo cual no queda capturado solo por una clase de lengua. El bilingüismo, al que Josep Pla veía  como tragedia, es una de las características de una determinada idiosincrasia como la catalana. Frente a esa bi-versión expresiva postulaba que la gente escribiera según las necesidades de su clan. También, añado, frente a las necesidades mismas de cada hablante en cada momento dado. El alarmismo de Agustín Redondo[1] que le lleva a rizar la exageración con la idea de queel mayor peligro para el idioma es el bilingüismo” sin considerar que por encima de la clasificación de los estilos lingüísticos y expresivos en géneros ya se ha producido una separación o una división íntima, psíquica, inevitable espontánea. La poesía cabalga entre distintas lenguas en un mismo autor porque son  sus distintos yoes o momentos biográficos los que hablan. Si tal como dice   “la lengua es una y múltiple con especificidades que tienen derecho a existir” ¿por qué no aplicarlo a un gradiente superior? La fórmula quedaría así: el sujeto humano es uno múltiple y complejo empujado a existir y sacar fuera con distintos procedimientos y expresiones todo lo que tiene dentro.

Hay que contar en que siempre habrá una presión desde fuera, desde la tecnocracia de la palabra por la vía académica o la tecnocracia de la forma desde los especialistas en estética, Georges Perec lo objeta- y de paso lo ridiculiza - de esta manera: “¿qué es lo que me piden exactamente?/ ¿si pienso antes de clasificar?/ ¿Si clasifico antes de pensar?/ ¿cómo clasifico lo que pienso?/¿Cómo pienso cuando quiero clasificar?” La poesía tiene un rango de admisibilidad porque su sentimentalidad inherente no entra en discusión. Pueden ser discutidas las razones y los argumentos pero no las inclinaciones emocionales. Las disposiciones sentimentales son las que son. Son inercias del inconsciente convertidas en sinergias con las partes de la realidad que las acogen La poesía permite maneras sutiles de afirmar lo que se siente y decirlo entre visillos de tal modo que hay algo de transparencia del adentro pero no tanta como para quedar al descubierto en toda la desnudez de las miserias propias. Claro que eso, depende de cada cual en su particular manera de escribir, es decir de nombres de los eventos mentales que encierra, y los eventos interactivos con los que se mezcla. Sea como fuere la poesía  hace de  auto-afirmación, y al hacerlo, levanta un cierto parapeto entre el yo poético y el mundo  en el que navega. Una cierta poesía pueda certificar un tipo de vida. Una literatura puede no solo afirmar una manera de ser sino incluso salvar la propia vida. Las palabras que  contiene amortiguan la indefensión de un en el trasiego de sus verdades íntimas con un afuera que exige cualquier papel menos el de desentrañar las cosas. La verdad está condenada a ser  intolerable.

En la poesía auto-afirmadora basta seguir escribiendo para seguir viviendo y en el repaso de los manuscritos de viejos tiempos seguir encontrando la confirmación de una línea biográfica, una manera de ser o, al revés, la certificación de imposibilidad de haber hecho otra vida o sentir de otro modo.

 



[1]  Catedrático de la Universidad la Sorbonne-Nouvelle. Presidente de los hispanistas. AIH Asoc. internacional de hispanistas

BohemiaBis.Una presentación

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/mundoarena.bmp  El mundo y la arena.

 

Bohemia Bis:una presentación. Cerdanyola 05 febrer del 2000

¿Por qué Bohemia? ¿Por qué Bis? Mencionar bohemia  es entresacar una voz de juventud y un artículo de fe del pasado; de aquel pasado en que la inconformidad, las maneras festivas y las protestas a toda clase de hipocresía juntaron energías  físicas e intelectuales que animaron y mantuvieron la llama poética más allá de los años bio(lógico)gráficos. La bohemia de antaño creó un espíritu y dejo su impronta y su nombre en diversas partes del mundo[1] . Tal vez,en sí misma revival de otras odas  que burlaran realidades grisáceas de pasados  más remotos, o el germen de otras epopeyas que marcaron movimientos  floreados a escala mundial. Lo cierto es que en toda pasión artística  manifiesta vive en estado aletargado  una herencia de corte bohemio. Por eso   las propuestas literarias ejercen  un embrujo especial, en quien se sabe poseedor de secretos escritos o artista clandestino. Lo literario es el puente entre ala realidad y su reimaginación, que  pretenda o no escapar de aquella, crea una mega-realidad que hace vivibles las historias de vida. 

Bohemia Bis ,como discreto y moderado magazine de páginas poéticas, ofrece  sus minúsculas posibilidades de difusión con la modestia de no pretender ningún triunfo en particular y  con la serenidad de quienes nos sabemos poseedores de  todos los éxitos consumados.Cada número pues contendrá mayor o menor cantidad de  páginas interiores[2]  según los poemas recibidos[3] .Y tendrá mayor o menor cantidad de ejemplares  según  interés y contribuciones[4] . No hace falta decir que lo ideal sería  poder componer una revista empujada por una alta financiación que permitiera desde el primer número un centenar de páginas a color, con ilustraciones, y con rescates poéticos al por mayor. Por el momento  las escasas páginas propuestas harán una función de rescate testimonial y, eso sí, tratarán de colocar en circulación palabras que merezcan ser leídas y escuchadas, para devolver a la calle, en forma de confesiones, lo que la gente  de calle nos atrevemos a poner en forma escrita.

En una época de eclosión también de innumerables folletos, medios escritos, nuevos títulos de magazines y revistas de distintos tamaños,envergaduras e intenciones; Bohemia Bis  pasará inevitablemente desapercibida.Eso no es lesivo, sí cumple la función de ser un circuito de contacto y cohesión entre sus colaboradores/as para tomar cuenta recíproca de estilos, pensares y pesares, además de músicas encriptadas y ocurrencias de categoría genial. La utopía poética  se lleva mal con el realismo de las finanzas y los planes empresariales, por eso nos atrevemos a empezar los primeros números  a modo de volantes de circulación delimitados por la sobriedad del bicolor y la esperanza puesta en que alguien pueda disfrutar leyendo los versos transmitidos. Basta que haya una sola alma que los recoja para que justifique todo el esfuerzo.Pero basta también sentir el impulso de escribir y transmitir para justificar  la multicopia haciendo de la poesía lo que única ha dejado de ser  una manifiesto de la propia conciencia agitada.



[1] Desde La tasca bohemia de la barcelona vieja era lugar de escena, de piano y  exhibición; a la revista  cubana Bohemia de musas inspiradas y fértiles plumas.

[2] El tamaño elegido es el de libro  en dimensiones dinA5, lo que posibilitará  la conformación de un texto tras una temporada de números.Una buena  pauta temporal sería hacer un libro por año de  diversos autores y  como  pryecto más ambicioso uno segundo de autor/a. La hoja-carátula  contendrá textos de promoción del propio proyecto difusivo y articulos de teoría literaria o/y de comunicación.

[3] por correo electrónico o digitalizados  sobre diskette 3,5.Esta medida es inevitable porque es la manera de asegurar un mínimo virtuosismo formal y liberar a quien se ocupe de la configuración informática de cada número, de la pesada carga de teclear manuscritos o mecanoescritos.

[4] .Por lo tanto según las subscripciones y bonos de apoyo económico que reúna. Ya que de momento no hay ninguna  gestión programada para solicitar una financiación oficial, lo cual sin descartarlo, está emparentado con comportamientos muy distales de la vida poética.

 

 

Bajo las Estrellas

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/quioscdenit.jpg antiguo quiosco en Manresa

Palabras bajo las estrellas/ Xerrades a la fresca[1] 

Lo que polariza las tertulias, generalmente ha sido y es la personalidad radicante y magnética de alguien  que las convoca y presta su cemento personal para levantar una especie de enladrillado o casa común que cobije ese espacio de intercambio. Ese mismo factor de garantía del acto se puede convertir en su factor suicida, cuando la personalidad magnética  que atrae arribismos, los ahuyenta por  su falta de sensibilidad psicológica en  poner en marcha una dinámica de coparticipación. Otras veces a falta de nadie con  imagen  potenciaria, la pulsión por el encuentro entre amigos de letras, proporciona un sitio en el que leer algunos textos, citar de memoria otros o hablar de cuestiones derivadas. Durante el verano ni siquiera son necesarios espacios cerrados  para proteger tal evento. El calor invita a usar jardines o terrazas para  encadenar unas cuantas citas seguidas dónde hablar (o balar) de inquietudes artísticas.El clima, el de las condiciones ambientales y térmicas, incide radicalmente en la comunicación humana. Y  mayo/junio son meses en las  latitudes barcelonesas, de meses de cambios: A un tipo de actos culturales se deja de ir porque la calle sigue atrapando la fiesta (y a nadie le apetece encerrarse en un local a las 8 de la tarde cuando todavía la luz es espléndida)y a otros se pone la mirada: preparar fiestas sobre la arena cerca del mar o  hablar en una terraza de l´Eixample bajo las estrellas.

Esa última imagen  tiene algo de rescatadora de aquellos tiempos en que la xerrada a la fresca  era un acto de comunicación social muy importante y un espectáculo a la vez: era el sitio donde contar los relatos y transmitir la cultura oral. Un sitio familiar y amical muy por encima de la calidad de las televisiones posteriores que vinieron a asesinar la palabra familiar y la lúdica privada.

Si además esa tertulia es literaria  o pretende conversaciones más preparadas tanto mejor, ya que facilitará el aprendizaje de unos y de otros y de todos con todos bajo un marchamo de la concordia. No obstante una convocatoria anfitriona puede extinguirse en  sí misma a la segunda o tercera reunión cuando el encuentro no se  desarrolla como se pensaba o se acude a él  a falta de otro sitio al que ir. Es archiconocido el terror del personal a quedarse con su soledad un sabádo-noche. Su fiebre lo afana tras cualquier búsqueda y se apunta a un bombardero aunque no sea el tema de su gusto,con tal de no quedarse en casa. el personal forma filas tras la consigna del “sal”. Y sale, aunque su presencia en determinados espacios no se ajuste a sus deseos, entre otras cosas porqué no los tiene muy definidos y prueba suerte en unas reuniones u otras, aunque los caretos aportados sean los apropiados a su despiste privado. La suma de esos sujetos despistados con otros filoliterarios,cada cual con su  visión particular de la bohemia y del arte en privado, configura un cóctel de sensaciones y expresiones a media voz, que convierten reuniones de grupo de una docena  de personas en tantas subtertulias como la falta de un eje polarizante permitan, no siendo raro que el encuentro sea un espacio de microconversaciones aparentando cada cual que no le interesa lo que se dice medio metro más allá en torno a una misma mesa. Cada participante de un espacio de sensibilidades sabe porque móviles oscuros o visibles se ha apuntado. No siempre lo poético rima con lo  inteligente y unos encuentros fenecen en si mismos no más allá de  una docena de textos leídos. A pesar de lo cual sin esperar nada, todo encuentro con las letras siempre deja una resultante:nuevos contactos personales, nuevas conversaciones y la adquisición de nuevas letras.

 

 



[1] Nuestra amiga édita Carmen González propuso su  magnífica y tranquiliza  terraza en  la Barcelona céntrica para tutorizar una tertulia artística, que no pasó de unas escasas reuniones y tuvo un comportamiento de flor veraniega, o ni siquiera eso, a falta de nadie que la monitorizara adecuadamente y a falta de un proyecto  construido ni presentado. 

El Club de los Poetas Vivos

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/olladecobre.bmp olla vieja  de cobre

PRESENTACIÓN DE UN NUEVO ESPACIO  LITERARIO-ARTÍSTICO

Club  es un término que evoca una familiaridad en un espacio de excelencia.Raya la idea de lo selecto.Esa selectividad no tiene porque ser exclusivista ni privativa ante iniciativas de arte creativo.

Poetas, a pesar de su tinte masculinista, reclama la dimensión de la sensibilidad de hablantes y soñantes de diversas naturalezas, que están/estamos aventurados en la palabra como viaje hacía el todo y como alma imaginaria.

Vivos, marca una frontera: la de no ocuparnos, ahora y aquí, de los poetas fallecidos y/o de los poetas consagrados, no porqué no se lo merezcan.(es obvio que han sido las luciérnagas de caminos y los maestros marcadores de pautas ) sino porque vienen gozando de multitud de espacios que los tratan, los publican o re-publican, los citan y recitan, los admiran y trabajan.

Vivos, porque nos conviene hacer referencia a una multitud de seres anónimos y desconocidos, -para empezar, nosotros mismos-que tienen/tenemos manantiales de bellezas en sus/nuestros cajones de sastre, para los que sin duda, hay/habrán lecturas dispuestas a comprenderlos, rumiarlos, gozarlos, y tal vez releerlos y memorizarlos.

El club de los poetas vivos se oferta como un rincón teórico-práctico de convocatoria semanal permanente para  poder  sentir desde el primer minuto, un clima de acogida, de coparticipación  y de descubrimiento. Es una ganga, pues ofrece un elixir entusiasta por el módico precio de una asistencia gratuita.

Evidentemente, de acuerdo con  el propio espíritu poético, no puede ser un lugar rígido, normativo ni una cita de gladiadores, sino el lugar sosegado de la escucha y el habla que permita conocernos en nuestros textos  más reveladores de lo que somos. Si escribir un poema es un ejercicio profundo de introspección y extrospección, pasar a leerlo a otros, es un acto de fe en lo humano y  una de las conductas más elevadas de sinceridad, en tanto que se confía la propia vulnerabilidad a ese  universo complejo de lo ajeno. La excepción estriba en que, para la mirada poética, en el fondo nada ni nadie resulta totalmente ajeno a las vicisitudes particulares de cada uno.

El club de los poetas vivos  se desarrollará, porque viene existiendo ya como una multitud de microespacios[1]  en variados puntos  de nuestras geografías culturales, en tanto que los  sitios literarios nunca se han extinguido del todo, y afortunadamente en la actualidad están  experimentando un nuevo apogeo[2] . En el nuevo espacio presentado y ofertado, para asegurar vigencia y continuidad, flota el deseo de un planning, una cierta programación, una perspectiva y  una prospectiva de su desarrollo. Por eso, no se limitará a ser una tertulia espontánea[3]  para ser copada por ningún carisma particular  sino una cita sistematizada de contenidos.El esquema base que propongo es: 1/abordar autores y obras no presentes 2/ronda de lecturas[4]  de lo presencial o no 3/debate  e interacciones.  Y como criterio confeccionador se pueden hacer planificaciones de los textos a tratar a manera  de seminario, es decir repartiendo elecciones temáticas de acuerdo con los intereses de  los/las seguidores/as del espacio.



[1] Micros y también  macros cuando  hay fiestas poéticas  que por espacio de varias horas se pasa  a la tribuna de las tablas o al escenario de metro y pico por encima de un público.

[2] Por eso, aunque  demos el nombre de club a nuestro espacio literario, en realidad  no adoptamos el nombre como una patente de marca de ese espacio, ya que consideramos que  todo /a poeta/poetisa en el ejercicio  de su función creadora, ahí donde la haga en interacción con otros, está haciendo su versión de pleno derecho de ese club vivo.

[3] Las tertulias como tales dejadas a su libre albedrío periclitan pronto a no ser que  pretenda unos ciertos logros culturales, festivos e intelectuales.

[4] que además de poesía puede incluir prosa: relatos breves, anecdótica, retratos y perfiles, teatro o scripts.

Poética y Subculturalidad

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/murallacongato.jpg Muralla vieja con gato cauto.

 

El mundo poético es antojadizo.Es el universo de  las bonitas palabras.Las mejores.El lugar del hallazgo con todas las sensaciones prohibidas, con todas la fórmulas castigadas de cara as la pared para que no vieran el patio de los juegos. Son  rebuscadas y contraunidas para colocar sentimientos imposibles de decir.Es el infierno de los perdedores, los sentenciados. Es también el cielo de las citas con las hadas.La orgía de las musas. Es todo eso y más: es el lugar de los impresentables, de los des-formados, de los  investigadores de minas abandonadas. El refugio para los que no saben contar, para los que  apenas si  dominan la ortografía.es la mezcolanza de estilistas y de novatos, de  ensoñadores y analfabetos, de  grandilocuentes e ignorantes, de buscadores del maná y de recolectores de  plagios. Tal vez hablen o se enorgullezcan de poetas que precedieron  el lugar de la represión y de la muerte, como el poeta de Orihuela  clavado en la cárcel de Alicante, y se acojan a  su rebeldía métrica para intentar cualquier junción de vocablos. Puede que hayan leído a Miguel Hernández y García Lorca, o a unos cuantos más de las tierras próximas.Puede que se han dejado llevar por Pasternak,Malinovski y otros de tierras lejanas.Puede que se sientan huérfanos  de culturas y busquen congoja, padre y auxilio en unas cuántas estrofas manadas de su momentos más lúcidos, y tal vez más terribles de sus vidas. La poética no tiene academia,aunque su un enjambre de acólitos proestilistas. Lo que no suena no vale, afirmarán sin rubor. Lo que no  tiene música, no penetra, seguirán postulando.  Lo que no rima no es poema, sentenciarán para castigo de los que suspendimos en aritmética.  En efecto, sigue habiendo quienes gozan en perder tiempo propio y hacérselo perder a los demás sobre la forma estilística sin advertir que la poética ha dado alas a muchas manos, que incluso partiendo de la subculturalidad  han tomado posición autodidacta en el universo de las letras, para el que pido  se quite el cartel de reservado el derecho de admisión. Cualquiera, desde su ignorancia,  desde su agramaticalidad, su ilógica, tiene el derecho a marcar territorio con sus sílabas, y poco importa si las suma o no en cada verso. La poesía,con o sin títulos lingüistas que la avalen,es la escotilla que da salida a ángeles y demonios de las cavernas de cada persona sensibilizada ante las fechorías de sus mundos y que necesita comunicarlas, haciendo con ello un acto de afirmación de vida. En ese sentido todo el mundo tiene derecho a la palabra poética y a creer en ella. La indiferencia de los demás o su acogida serán los veredictos con los q posteriormente tendrá q cargar. Por eso, que a nadie extrañe una cierta fruición poética en manos y bocas de personas alejadas de los mundos teóricos, de los salones académicos´ e incluso de los salones culturales en general;nutridos por amas de casa, prejubiladas y seres inquietos que trabajan sus formas y celan por sus estrofas como si de hijos, a los que quisieran secuestrar, se tratara.La poesía ya había sido muy cultivada por aquellos miembros de clases pudientes cuyas ociosidades les permitían renombrar las cosas de cada día, sin tener que pedir permisos literarios para hacerlo.Esta subculturalidad tiene derecho a la existencia cultural como otro tipo de cultura iletrada, en la que algunas frases tienen artículo de fe y casi todas componen el brebaje que da aliento al vivir.que nadie las recrimine por su ausencia de normas y de retirada de lo sintácticamente correcto, pq tal sintaxis presuntuosa obedece tb a una política lingüística de lo adecuado. Desde los dialectos, los argots y neologismos,otra antorcha libertaria abre caminos y sosiega gentes, preparándolas para la escucha.No interrumpáis su marcha.

 

 

Poética y Ética

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/GatdeAnonaSoler.bmp Gato de Anona Soler

 

 

¿Por qué relacionar ambos mundos? Si la poética tiene que ver con conjuntos expresivos o géneros literarios para abordar representacionalmente la realidad y la ética tiene que ver con la filosofía moral que examina la conducta humana, ¿por qué relacionar la una con la otra?  La poética es antes una obra sobre poesía que la poesía misma.También es el campo de consideración de lo poético. No se limita solo a la forma expresiva[1]  del texto lírico sino a teorizar el sentido de éste.La poética abarca todo lo relacionado con la expresión poética incluyendo el análisis de sus construcciones.es fundamentalmente una producción estética del arte en el que los contenidos verbales son dichos de tal manera para que produzcan un impacto superior  a esos mismos de haber sido dichos de una manera ordinaria o coloquial.

La ética por su parte sigue siendo el discurso de lo esencial y lo corresponsivo con  el comportamiento. Es un puntal civilitorio.La construcción de su substancialidad. Es un modo de tasar las conductas.Las reordena y juzga.Es la examinadora de las costumbres: que dará paso a la palabra moral.

Quiero ver una diferencia entre moral y ética como la encuentro entre poesía y verso  pero quizás he caído en la trampa de la formalidad lingüista pensado que basta una palabra sustituta para dar al traste con un concepto tradicional.  Ciertamente  la moral ha sido emparentado a aquellas reglas normativas marcadas por unas ideologías religiosas de las que la ética quiere desmarcarse.Paralelamente la poética quiere escapar de toda aquella producción de estrofas versadas que se amparan en el etiquetaje de poema sin  merecer a veces tal denominación. ¿cómo  o con que indicadores establecer las condiciones poético artísticas y cual es su relación con el criterio ético?

La poética es el escenario de los versos, de los sentimientos, de los sentidos. La ética rige las conductas, evalua los impactos del modo de ser individual en el campo de los demás. La poesía es un ejercicio artístico y privado.La ética es un criterio de colectividad y social. Aparentemente el vínculo entre ambos es inexistente. La ética tiene sus foros y disquisiciones distintas a las de la poética que se complace en las formas y los amaneramientos. La ética apunta directamente a lo vital, al pensamiento, a la filosofía.La poética  al corazón, a lo visceral, a la sentencia sin argumento. La ética hace una defensa de la convivencialidad y de la sublimidad humana, la poética desnuda sus emociones y su infraconciencia. Y a pesar de tal disparidad quiero encontrar un vínculo. Puedo usar un argumento demagógico: todo, absolutamente todo, tiene que ver con la ética.Y ciertamente es así. Ninguna actitud personal escapa de su trascendencia e implicaciones éticas. Sin embargo la ética es esa gran desconocida y con ese punto argumental no resolvemos nada. La ética no es solo la asignatura desconsiderada y minimizada en los programas de estudio de la enseñanza media, es t también la gran desconocida para el gran público.La gente habla de leyes y obligaciones pero no de sentido ético. La poesía como una vía artística y por lo tanto de comunicación social no queda exenta del examen ético y su propia constitución la convoca. Inadvertidamente el sujeto que poetiza y se poetiza a sí mismo no se limita a ser un productor estilístico o un puente con la estética, necesita decir algo, decirse, autorepresentarse, explicarse como un holocausto sentimental y al hacerlo convoca valores clásicos y nobles de la condición humana que han sido recogidos por el continuum ético que  clama por los valores de solidaridad, entendimiento y comprensión entre los seres distintos que compartimos distintas o parecidas tragedias vitales.

La ética como conjunto de códigos de valores puede ser expresada poéticamente dejando para cada persona su tansformación en criterios precisos para vivir lo más equilibrada y correctamente posible. Por otra parte la poética que no consigue atravesar la superficialidad sensorial de lo formal como textos sonoros o persuasivos sin ver su trascendencia y su trasfondo tiene un problema grave con el mensaje y con su función propagadora de una alternativa sentimental.

 

 



[1] aunque hay una tipografía también denminada poética  que  consistía en letras estrechas y alargadas que hacían caber en una misma linea el verso de doce sílabas.

La Ficción Creativa

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/mascaradeoasaca.bmp mascara de Oaxaca

La Ficción Creativa.

La condición creativa ha venido quedando certificada por su facultad de invención ficciosa. El/la autor/a creante tiene la habilidad de impresionar profundamente con su arte haciéndolo pasar por cierto. La novela sumerge a sus lectores en una historia que aun sabiendo que no es real la vive como si lo fuera. Lo mismo se puede decir de otras producciones expresivas. Algunos  seguidores de propuestas artísticas estamos más predispuestos a enternecernos por ellas que no por la realidad misma. El ojo de la cámara remarca la mirada precisa o el análisis descriptivo hace caer en la cuenta de detalles que  una impresión de paso no concede. La creación es creación de algo nuevo que no existía o bien de una ficción que cumple la función de una novedad. Tras este esquema no importa tanto la verificación de un hecho como su versatilidad, la comprobación de su existencia como la hipótesis de su posibilidad,  el descubrimiento como la originalidad.  Despues del dios mitológico sellado como principal y único creador de todas las cosas conocidas generaciones de ateos o simplemente de materialistas hedónicos han pretendido hacer sus aportaciones creativas sin otorgarse ningún poder competencial ni mucho menos la exclusividad de ser engendradores de todo lo conocido. El artista se presenta como algo insólito. Trata de vivir de su cuentos y hace de su vida un cuento o al menos su tentativa. No es una opción más, es la opción que no admite vuelta atrás. Bien es cierto que muchas personas pasan por temporadas bohemias y se centra en la escritura o en la pintura a las que renuncia tras comprobar que eso no le da suficientes ingresos, tampoco estatus o reconocimiento a no ser que sea uno de los elegidos para las galerías de las efemérides. Además de las necesidades supervivenciales en si mismas la elección artística necesita una alta dosis de convicción que no se ponga a oscilar según si recibe o no reconocimientos ajenos. Es así que quien decide crear algo para la ficción a lo primero que se enfrenta es a recrearse a sí mismo. Ser sujeto artístico es dejar de ser sujeto pasivo que acepte resignadamente ser controlado por todos los patrones de las tradiciones sociales. Es sabido que el artista ha tenido históricamente apoyos de estado y ha fructificado más en unos periodos que en otros. Puede llegar a ser inimaginable la grandiosidad de Atenas sin Pericles o los monumentos a las formas de muchos municipios sin el apoyo de sus ayuntamientos democráticos. Tales medios de apoyo no serian nada sin alguien dispuesto a trabajar en una orientación sustentada por su cantera creativa. El primer atributo de ficción en la otra creativa es el creante que la hace debiendo haber luchado antes contra todo un mundo cerrado y compacto que le prohíbe esa expresividad a la que no dudará en tildar de locura. El verdadero artista lo es/sería hasta la muerte no renunciando a sus formas visuales, a sus conceptos de vida, a su lucha por una abstracción e independencia del imperio de lo concreto, a su autonomía personal frente al cheque. Tras una carrera quedan innumerables productos, unos incluso en grado de tentativa, proyectos más o menos clave para entender la obra de una vida y también el tiempo coetáneo que alberga esa obra. Posiblemente se caiga en reiteraciones y en la circularidad en torno a unos mismos temas u obsesiones centrales. Luego, en la atalaya que permita la contemplación de los trabajos hechos, un/a creante puede mirar atrás y darse cuenta que tal vez todo lo hecho no ha sido más que una ficción no porque sus creaciones la pretendían deliberadamente auxiliadas por su potencial imaginario sino por la creación en si misma como una hipótesis nunca del todo demostrada. ¿qué significa crear? Respuesta: transformar unas condiciones dadas en unas completamente distintas no porque aquellas tengan un potencial germinal sino porqué la intervención creante las utiliza de palanca para llegar a las nuevas con su concurso imaginario, su talento, su subjetividad, su poder. ¿Qué pasa si tras toda una vida de escritura o de poesía, o de música o de distinción resulta que en realidad no se ha añadido nada nuevo a lo que ya contenía el universo antes de toda esa aportación? El artista es el primero interesado en creer en su trabajo, en lo que hace y en estar convencido para poder