PENSARES y PESARES

General

Lucha constructiva y no destructiva

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Luchar para construir no para destruir. sussana maraselva

 

La re-ocupación de una infraestructura   y su trabajo orientado  a un proyección social de carácter cultural, militante y/o creativo requiere mucha dosis de autoorganización considerable. Si todas las infraestructuras abandonadas o fuera de uso  de este país se rehabilitaran y se reutilizaran se pondría en marcha un grandioso proceso de recreación de trabajos y de alojamientos. Existen millones de desempleados o sub-empleados, existen homeless y gente a punto de perder sus domicilios; pues bien existe la energía humana como el principal de los potenciales, ¿entonces por qué son tan limitadas las experiencias squatter?  En cuanto se tiene una instalación y se acuerda un critérium de pautas de cooperación mutua y de respeto al espacio las iniciativas fluyen. Basta que cada cual asuma la responsabilidad y seguimiento de la propuesta en la que cree para que a corto plazo se maquee un lugar y rujan iniciativas en las que otra mucha gente pueda y quiera enrolarse.

 

 

El movimiento de ocupación de instalaciones abandonadas o en estado de infra-uso por el control especulativo de sus dueños puede entrar en una nueva etapa si da el salto de su uso como espacios de acogida y de alojamiento a convertirlos en espacios de trabajo-creativo y en sedes de cooperativas. Hay miles de instalaciones en el país que esperan a que sean tomadas para rentabilizarlas convirtiendo cada uno en un punto de aglutinación de multitud de personas, quizás sin dinero ni posibilidades de inversión pero con energía, ingenio y fuerza de trabajo. Hay mucha gente que empieza a entender que después de la crisis (de esta crisis) el sistema no estará para ir a competir dentro de sus tramas y que la vida futura le pasará desde la marginalidad de aquel. Cuanto antes se aprende que la vida es tu vida y que no puedes someterla a los vaivenes de los incompetentes que tienen el poder de control de los países y de sus economías, antes te buscarás la vida de maneras alternativas recreciendo tu propio orgullo por no ser cómplice de todo aquello que odias cayendo en las redes de un sistema basado en la explotación de unos por los otros.

 

No dejes de ir a ninguna manifestación y hazlo con tu cámara digital, tu video-cámara o tu móvil para tomar las escenas. Enfoca bien la cara de cada represor violento y toma su número de agente. Un dia u otro alguien entrará en los archivos policiacos y hacheará los nombres que se correspondan con esos números. Los citaremos como imputados cuando una legalidad alternativa lo permita.

 

Propongo retomar el Arte Mural para crear diseños en paredes de amplio campo visual (que den a autopistas y vías de tránsito máximo) que exponga las claves del movimiento ciudadano por la democracia real, que sea una doble alternativa al grafitis artístico pero falto de mensajes y a las pintadas con contenidos pero faltas de arte. El arte mural revolucionario de las primaveras árabes ha sido esencial como medio de transmisión visual en una carrera contra la represión que lo censuraba casi inmediatamente. Monta tu grupo, crea tu diseño, invierte en pintura y elige un espacio de docenas de metros cuadrados donde documentar gráficamente el momento histórico que vivimos.

 

Cuando se desvelan secretos de los protagonistas clave del estado o del sistema y de sus gendarmes todo lo que hacen es confirmar las inferencias y análisis que hicimos de ellos. Esas revelaciones de los top secret no modifican substancialmente la visión política que ya se había elaborado con impecable seriedad y conclusiones rotundas. Eso no signifique que no nos interesen los magníficos actos de transparentación que periódicamente consiga hacer Wikileaks o Anonymus, pero los análisis no dependen de los datos entregados a partir de todo un caudal de confidencias con las que trasiegan nuestros enemigos (pues si estamos en una guerra social y los que se nos juegan a los dados son nuestros enemigos) sino           que estos son los broches de los análisis que ponen al descubierto las raleas de las chusmas que se han instalado o usurpado el poder.

 

 

 

Los encuentros y/o asambleas de barrio y distrito deberían mantenerse sin que sus asistentes habituales se quemaran a la espera de futuros momentos coyunturales en los que se masifiquen y se intensifiquen en sus planteamientos  de lucha. Puede suceder que durante largas temporadas solo sean minúsculos colectivos los que mantengan en alto el turno de la voces reinvindicativas esperando a que una masa crítica de la ciudadanía les secunde. Ese es el reto: resistir hasta que los gruesos de vecindades se apunten a las propuestas permanentes de la participación ciudadana. El riesgo que se corre es el de la frustración durante ese proceso  por la que se produzcan abandonos pero ningun discurso legitimo cae nunca en suelo estéril, tarde o temprano da sus frutos. Salud e ilusión.

 

Si una de los retos para un nuevo paradigma social desechando el modelo político del sistema capitalista vigente consiste en proyectos de autoorganización, no hay excusas para no tratar de implementar los principios de ésta a escala de todo el mapa de movimientos sociales, reinvindicativos y sus tejidos asociativos. Cada localidad y ciudad deben tener foros y permanencias de coordinación para hacer puestas en común por un proyecto social unitario. Hay muchas propuestas así como acciones de protestas en marcha y cuya disociación y descoordinación pueden llevar al movimiento social en su conjunto a severos repliegues.

 

Podemos inferir que Fb es una proveeduría de datos informativos a las oficinas con lupa de la inteligencia del estado (¿inteligencia?). En la época de La Codorniz, (pleno franquismo), siempre supervisada y censurada por la censura de aquel entonces, para poner a prueba la lupa de los censuradores hacían viñetas escarnecedoras  a tamaño microscópico para ver si las detectaban. Pues no, no las detectaban. El juego de jugar con los espías tiene su encanto aunque bueno cada vez que escribas y hables hazlo con total conocimiento de causa y con el máximo de ponderación, que nunca nadie (ni amigo ni enemigo) te pueda impugnar que has levantado falso testimonio, que te has dedicado al insulto o a soliviantar los ánimos. Esto no te salvará claro, por muy prudente y comedido que seas serás tratado como un enemigo del estado y por muy tranquilo y pacifista que demuestres ser. El comisario valenciano, el tal Antonio Moreno Piquer, lo ha dicho claramente. Nos ha declarado sus enemigos. Nada nuevo bajo el sol. Cualquiera que se oponga al pensamiento único será su enemigo. Resumiendo: estamos manejando herramientas de las que se valen los servicios secretos de un sistema para controlarnos (¿tengo datos de esto? Pues no, pero hay intuiciones que más vale darlas por corroboraciones a priori antes de pagar por un exceso de confianza). ¿Debemos dejar de usarlas? No, no tenemos nada de lo que escondernos, nos protege la legitimidad y el derecho a pensar en público, aunque seamos gente preocupante para un estado que tiene en nómina a demasiados impostores.Bujaraloz3marzo2012

 

 

La apología de la no violencia activa o de la lucha pacifista sorteando con inteligencia los ataques violentos del estado choca y chocará contra la evidencia del lenguaje de la violencia en todos los planos. El espíritu más pacifista y más entregado a la concordia con los demás (semejantes y no semejantes) tiene unos servomecanismos reactivos de autoprotección en cuanto es atacado. ¿por qué el ciudadano tiene que aguantar los golpes de un pistolero del estado y este salir indemne de su acto criminal? Se puede reformular la pregunta de otra manera ¿hasta cuando la ciudadanía acogiendo a los principios magnos de su constitución y ejerciendo el derecho legal a la protesta podrá aguantar los ataques ilegales del estado contra la gente? Cuando finalmente alguien ingresa en la triste y terrible cifra de las víctimas con un saldo de secuelas irreversibles la pregunta es quien empezó la guerra primero. No es el pueblo el que inventa las armas para agredir sino que son los estados los que las perfeccionar para agredir al pueblo. Es así que la apología de la no violencia puede acabar en una rinconera de la cultura demagógica. No se puede creer en la tesis del monopolio de la violencia por parte de la aparatología represiva del estado cuando este estado es el primero en socavar las leyes de convivencialidad colectivo-democrática. Para la biografía de cada poli notar en su propio careto el desprecio de la ciudadanía por hacer lo que hace puede servirle de factor de reconsideración  de su conducta y  cambiar de rol en el mundo y ponerse a hacer un trabajo de verdad.

 

 

Ante la convocatoria de cada huelga general hay que recordar un criterio clave: una huelga general puede paralizar todo un país pero no garantizar en absoluto la reconstrucción de una alternativa. A la movilización de la protesta y del paro de las maquinas y de la vida pública productiva y comercial sino se añade una estrategia para construir un nuevo modelo económico-política aquello puede ser apoteósica pero también frustrante ya que los estados cuentan con ella y aun así no están dispuestos a cambiar sus políticas. Para que la cambien es necesario un nuevo programa de transformación social radical y en profundidad que por ahora ninguna organización está ofreciendo con claridad y atractivo suficientes.

 

La elegancia combativa

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Ideas  para la educación combativa. Combatir con elegancia. (notas) sussana maraselva

Que los mensajes útiles para cambiar la realidad no paren de circular.

Hazte eco de las propuestas y alternativas clave para cambiar este mundo y de las informaciones auténticas que tenemos derecho a conocer. Formar parte de la cadena internacional de transmisiones de los mensajes inteligentes nos convertirá en el primer medio de comunicación que superará en influencia el impacto de cualquiera otro de los tradicionales: radio, prensa y televisión.

 

El apoyo logístico y presencial a las personas desahuciadas de sus domicilios por impago de sus hipotecas  para, en principio impedirlo, es importante pero no deja de ser una acción reactiva-solidaria que pasa muy por alto el análisis critico a los comportamientos protohipotecarios desde la falta de previsión de quienes les pasa eso y al prurito de tener una propiedad privada a toda costa (una de las ansias y fundamentos del sistema capitalista, conviene no olvidar). Aparte de presionar y conseguir que nadie se quede sin casa aunque no pueda pagarla llegando a negociaciones que le permitan su uso de ella, demorando tal vez la compra para tiempos mejores, y asegurando así el cumplimiento de uno de los principios constitucionales; no estará de más hacer un seguimiento de esos desahuciados en su compromiso activo en la lucha mas general por el cambio del modelo del sistema. Lo que se viene configurando por ahora son actos de apoyo personalizados a familias concretas, pero no la consolidación de un movimiento de desahuciados con una estructura asamblearia para discutir alternativas comunitarias. Muchos términos municipales tienen espacios libres reciclables donde ubicar con instalaciones de hábitats provisionales (unidades básicas de viviendas se construyen en una semana) a  las personas damnificadas. Desde un diseño de este tipo se podría cuestionar la actual política de la vivienda siendo el sector que mayor especulación ha venido sufriendo.

 

Hay dos líneas de trabajo organizativo importantes: 1. Crear y/o potenciar  una asamblea de deshauciados de sus domicilios con una gestora para negociar ante bancos e instituciones opciones alternativas de alojamiento y 2. Crear y/o potenciar una asamblea de parados desde la que negociar facilitación del uso de recursos (credencial especial para el uso gratuito de autobuses y el acceso a los suministros de los bancos de alimentos) y desde la que reforzar el planteamiento de vivero de nuevas empresas.

 

Estamos de suerte y podemos celebrar que   nuevos medios divulgativos que van vinculándose a los ecos y resonancias de las aspiraciones del movimiento social en sus nuevas expresiones asamblearias y organizativas. Pueden informar de los actos de protesta y ser denunciativos de las agresiones que el estado viene haciendo con la sociedad del bienestar. Además de eso pueden insistir en tres ejes fundamentales del estado actual del movimiento: 1. la evolución de las protestas a las propuestas de autoorganización del trabajo hacían una nueva organización de la economía. 2. la necesidad de abrir un nuevo proceso constituyente que se discuta desde las asambleas ciudadanas y 3. la conjunción multienergética y multiorganizativa y de personas sin grupos en un amplio espectro de coordinación para unificar objetivos y criterios.

 

Dentro de los seminarios formativos que vayan configurando una autentica universidad anticapitalista desde las que se extiendan los análisis económicos y aumente el conocimiento a favor de una sociedad alternativa, uno de ellos es el de técnicas de lucha. Hay formas de manifestaciones y de protestas que han quedado obsoletas (los bocinazos y pitos en las unas y las caceroladas en las otras. Las manifestaciones reinvindicativas se han convertido en procesos de ruidos generalmente por unas mismas calles ante unos mismos edificios de los que sus residentes han de ponerse a salvo. Las manifestaciones se han de organizar de modos más efectivos, con eslóganes mas generalizados con puntos de megafonía intermedios que los extiendan como ecos, con espacios de palabra al principio y final de ellas que las conviertan tambien en actos explicativos. Hay  manifestantes que han de aprender que en las manifestaciones fumar dentro de ellas  va en contra de los compañeros de protesta que no fuman. Y aun queda por generalizar la idea que una manifestación no termina con el momento de su disolución sino que sigue. Las pegatinas que se llevan en el atrezo, los carteles que se han usado, no hay porque tirarlos a la papelera al terminar sino que pueden seguir con uno hasta que regresa a su casa. Es material de cartelismo que se puede llevar colgado de los coches durante tiempo. Por desgracia la permanencia de las reivindicaciones no termina con el acto que las reivindica sino que a veces sigue por años.

 

 

 

 

 

 

En las asambleas de lucha además de proponer ideas para confrontar con los poderes locales y estatales hay que promover las discusiones para cambiar hábitos de vida y formas consumistas. Los cambios pendientes en una larga lista de ellos implican tanto a la aparatología del sistema como a todos sus residentes. No hay nadie que pasara por perfecto ante una revisión estricta de los errores cometidos. La discusión de hábitos forma parte de los debates revolucionarios.

 

 

Fuego en Atenas. En una capital histórica de Europa con arquitecturas bellísimas tantos edificios en llamas en un solo día es un hecho preocupante. Son la expresión escénica del malestar social contra un estado negligente y un sistema que está en bancarrota y sumamente desacreditado, pero son también la expresión de la rabia estéril y de la incapacidad para organizar alternativas. El fuego destructivo ha sido tradicionalmente un arma de los invasores más que de los defensores. Era la imposición de quienes llegaban de afuera como conquistadores y arrasaban todo para dejar a su paso cenizas y muerte. Preguntémonos porque toda esta energía furiosa no carente de motivación no se traduce en propuestas positivas y en la reutilización de esos mismos espacios a los que se sabotea. Los incendiarios (pirómanos de turno al fin y al cabo) confunden los edificios de sedes capitalistas con los negocios y con las cúpulas que los dirigen. Chicos: los edificios son buenos edificios reutilizadlos, nos los destruyáis; ocupadlos y reutilizadlos para iniciativas de empresas alternativas, para cooperativas de crédito éticas, para bancos de ideas, para campamentos recreativos, para realojar iniciativas de nueva empresa y de nueva sociedad. Al destruirlos conseguís por de pronto dos efectos colaterales: uno/ que una mayoría social pacifista se desmarque de los incendiarios  (por mucho que hayan respondido si ha sido así a los disparos de gases lacrimógenos de la policía) y dos/ incrementar la pérdida de recursos materiales. Si se tiene capacidad de respuesta para la acción directa ¿por qué no tenerla para crear una nueva realidad de forma pacífica? Ripollet13feb2012

 

 

 

La tecnología nos permite técnicas de lucha  adelantadas ante las agresiones policiacas. Como criterio sistemático es importante que documentemos con fotos no ya solo cuando atacan a manifestantes indefensos sino en cualquier posición que tomen. Los teleobjetivos de cámaras permiten fotografías de alta resolución. Fotografiémosles cuando no llevan los cascos puestos para saber contrarrestarlos cuando se los pongan. Hagamos dosieres con sus caretos y averigüemos quienes son, donde viven. ¡Que sepan que no son invulnerables! Consigamos que cada policía enviado a reprimir a su pueblo se avergüence de su rol y vaya sumando motivos sobrados para renunciar a continuar ejerciéndolo. Que cada policía sepa que obedecer órdenes de superiores no le justifica ante la historia y que no le quepa duda que sus crímenes serán juzgados antes o después. Pegar y atacar a gente indefensa es un ataque a la salud pública propio de psicópatas.

 

Necesitamos que circulen las listas de los malos con un inventario de sus fechorías principales y el monto de sus desfalcos. Necesitamos de una judicatura internacional que persiga a los criminales financieros  (estos tambien son crímenes contra la humanidad de los que  el Tribunal Penal Internacional se debería ocupar) y que les obligue a devolver los capitales donde sea que los hayan escondido.

 

La práctica de las manifestaciones ruidosas y con tanto cartelismo estandarizado parecía que tocaba a fin en el 2011 pero no es así. Los sindicatos vuelven a llenar las calles y a mostrar sus enseñas. En una manifestación nos reunimos manifestantes de distintas sensibilidades, experiencias y militancias. Sus auto convocatorias populares al margen de siglas y organizaciones demostraron la gran eclosión de ideas, el diluvio de inventivas, la gran capacidad para marchas tranquilas y convencidas. Con la vuelta de los sindicatos en su cabecera su seguimiento resulta menos creativo. Después de tantas manifestaciones parece que aún hemos de aprender a hacerlas con más eficacia: que sean con menos pitos y ruidos y con mas lujo de eslóganes creativos, caseros y de todo tipo; que sean menos barrullo y que se puedan gritar al unisonó eslóganes consensuados. Que sean menos intimidades por carros policiacos con las luces azules girando y helicópteros flotando encima para fotografiar caras o lo que deseen (por cierto, ¿alguien ha calculado lo que llega a gastar un aparato de estos en el aire durante dos horas? En lo que no recorta gastos el sistema es en los cuerpos represivos.).

 

Nos esperan muchas manifestaciones de protesta aún para acabar con este estado y levantar un poder ciudadano pero sobre todo nos espera organizarnos en torno a iniciativas  alternativas para superar este modelo social de ignominias y retrasos.

 

 

En la actualidad el volumen de (contra) información y de textos útiles  insertos on line en distintas webs y foros de interés es de tal magnitud que está por encima de la capacidad individual para rastrearlos, encontrarlos y estudiarlos o utilizarlos. Propongo que se empiece a trabajar en la dirección de hacer readings (o ediciones coordinadas) para crear dosieres temáticos con todo lo que está escrito y circulando. Ese es un trabajo ingente que necesita(rá) de varios equipos. La importancia de estos textos además de la dinamización del movimiento y de mantener en alto la euforia rebelde y el espíritu combativo es que están participando de la construcción de una nueva teoría revolucionaria. Hoy ya no nos importa la autoría de cada trabajo como su valor intrínseco por estar bien hecho y su valor extrínseco para que pueda servirnos en esta época histórica y para el futuro que queremos construir.

 

Hay que dar la nota de protesta sin vergüenza y con total decisión ahí donde venga cualquier representante del poder a hacer sus paripés de cara a la galería y a la resonancia pública escondiendo las verdades de fondo de este país. En la modernidad de los aparatos de estado, un  rey (¡pobres reyes y reinas!) es un fantoche metido en periplos, y con agendas que no se cree ni se puede creer y mucho menos ser el rey de todo el pueblo por muy lavado que tenga su cerebro. Que sepa la repulsa social en cualquiera de los sitios que vaya hasta que no le queden ganas de seguir prestándose a ir de figura pública. Claro que si tuviéramos la oportunidad de preguntarle nos diría ¿y qué otra cosa puedo hacer? Y hasta podríamos comprenderle y animarle ¡venga hombre! Anímate que son 4 días y luego el hoyo. Pero el caso es que más allá del individuo está lo que representa y lo que representa son parte de los valores más rancios de una España rota y sin futuro.

 

 

 

Pensar es lo más revolucionario, lo es en tanto en cuanto el pensamiento implicado lleve a conclusiones radicalmente contrarias de aquellas otras que hacen de baluarte y sostén del sistema establecido. Por de pronto pensar es considerado como un delito en cuanto origina controversias que pongan en peligro al poder constituido. El pensamiento, todo pensamiento, debería conducir a unas mismas conclusiones ya que parte o se origina ante la necesidad de dar respuestas a una misma realidad. Sin embargo no es así ya que hay líneas de pensamiento divergentes que conducen a enunciados opuestos. Luego entonces, o bien cada interpretación es legitima ante una realidad cambiante (una realidad de realidades) o bien  la idiosincrasia de cada cerebro se permite pequeñas y grandes trampas para poner el razonamiento al servicio de posturas apriorísticas. Si sabemos que la inteligencia es una de las facultades mentales superiores que se puede poner al servicio de hacer daño y de la estupidez ¿Por qué no aceptar que el pensamiento (un tipo de pensamiento) también sirva como soporte a un comportamiento dado por ilegitimo que sea? Propongo que a los procesos del pensar se les trate como a los procesos de investigación. ¿verdad que hay mucha investigación biomédica amañada que es financiada por laboratorios interesados en que den resultados favorables a los productos farmacéuticos que ofrecen? Pues bien, tambien hay un tipo de pensamiento propulsado al margen de razonamientos lógicos y metodologías objetivas para contribuir a la perpetuación de un estado degradado de las cosas, dados los intereses reinantes al mando de ellas. La apelación a pensar como lo más genuino de la persona humana y su valor principal en tanto que es la sede de toda su genialidad y progreso choca con dinámicas primarias del mismo ser humano, según las que su visceralidad y sus sentimientos de bajura obstruyen su lucidez y sus avances. De otro modo ¿cómo explicar las dificultades para llevar a cabo las conclusiones que se toman por válidas y que se pactan una y otra vez? Si la historia humana sigue circulando en espiral es porque el pensamiento lúcido no es seguido con suficienta fuerza por todos los factores que lo convertirían en praxis de un nuevo modelo social. Siendo que prevalecen antiguas practicas de esterilidad creativa a pesar de los avances indudables en la formulación de la teoría y de los predicados desde hace milenios.

El hecho participativo

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

El hecho participativo. sussanamaraselva

Participar es un verbo importante, es el que indica que la acción individual se junta a la acción asociada. Es un verbo que se ha extendido por distintas voces pidiendo la adhesión a distintas causas. Participa, el problema es de todos. Las convocatorias a reuniones vecinales son una constante, las asambleas airadas que pide el concurso de toda la sociedad para tratar los problemas de sociedad son también invitaciones al debate y a la toma de acuerdos. Participar es lo importante, decía otro slogan del campo deportivo. Es cierto, la verbalización de los sentimientos y de las ideas, es importante por si misma independientemente del resultado de hacerlo, pero no nos iremos a creer que quien habla una y otra vez lo seguirá haciendo toda la vida aunque lo que diga no produzca el menor impacto ni interés. El hecho participativo es intrínsecamente discriminativo. Las voces son distintas, las opiniones también, proporcionando una abigarrada gama de intereses y puntos de atención. Cada acto participativo en el escenario más democrático que se pueda concebir, desde el momento en que es actuado, se instala en una mejor o peor

Posición de interés. Ese es un factor, es el factor subjetivo (el de las distintas subjetividades en el concurso de su encuentro) por lo que se refiere a la voluntad participacionista de espontáneos y convocados; luego hay dentro de los factores subjetivos los convocantes, mas organizados y duchos en el tema del que se trata, que no están a la altura de las participaciones conseguidas. No me sorprendió nada que de una lista que hicimos de docenas de propuestas manuscritas en una tira de papel y que fueron llevadas a la asamblea local no fueran colgadas, ni fueran recogidas en su mayor parte; otros textos colgados de la cuerda de anuncios fueron desaparecidos. No diré que hubiera una intención perversa o de sabotaje en ello, pero sí una incapacidad de gestión de la energía desencadenada y de los materiales recibidos. Las distintas versiones del izquierdismo siguen quedando lejos de la capacidad de rehabilitación de un concepto de autoorganización básica. Cuando en una asamblea hay quien proclama la necesidad de la participación de todos y todas las presentes está ya cometiendo un acto demagógico porque sabe, -por poco que lo piense- que no todo el mundo ha vencido sus inhibiciones de hablar en público y sus bloques comunicativos y de quien lo haya hecho no todo el mundo que participa lo hace con coherencia y con lógica. Los espacios participativos antes de que puedan ser soberanos han de destilar lo que de bueno contengan y madurar como sedes de inteligencia colectiva pero ¿qué es eso de la inteligencia colectiva? Se puede responder: la asunción por el grupo de las ideas mejores de sus individuos más brillantes que en sus transacciones llegan a crear conclusiones por las que se apueste como las necesarias. Pero ¿existen realmente  estados de asunción total en que una totalidad sin fisuras se vertebre en torno a una unidad total? ¿O cualquiera de esos estados no pasan de ser momentos de fervor mimético que, tras ser reposados, las reflexiones posteriores dan lugar a disidencias? La participación por su propia naturaleza es disenso si bien existe la tecnología comunicativa suficiente como para que se separe lo urgente en cada situación y se tomen acuerdos operativos para esa urgencia consensuados por los directamente implicados. Un buen número de cosas quedan para ser discutidas después. El elogio de la participación que es una de las propiedades de los escenarios democráticos no la garantiza en absoluto. Los que se organizan técnicamente en torno a lo que convocan se encontraran con que otros factores que valoren como prioritarios arrinconen iniciativas que no sean de su gusto. Esos otros factores, que generalmente son de orden externo, pueden pesar más que la espontaneidad creativa que se esté viviendo. En la praxis de las reuniones, en particular las de una cierta cuota de multitud, pueden surgir muchas ideas que ni siquiera quedan recogidas en acta y algunas que lo son no van más allá de la multitud de papeles sumados sino convienen a las directrices del grupo convocante que suele arrogarse una capacidad de verdad histórica que no necesita respaldar por nadie.

La reflexión sobre el hecho participativo que pone en evidencia los limites de una estructura parlamentaria con profesionales dedicados a su oficio que solo muy puntualmente firman en su diez por ciento (porcentaje legal requerido) la convocatoria de referéndums, también evidencia los limites de las incipientes estructuras extraparlamentarias en su expresión embrionaria de democracia directa que centradas en el estado y sus faltas olvidan la auto observación del propio movimiento y de las suyas.  Los conatos de procesos democrático-directos que cuestionan el representacionismo delegado e indirecto, si bien parte de una perspectiva participacionista más ambiciosa tienden a ver reducida su ambición y su importancia numérica. Además hay que añadir el hecho de la falta de condiciones materiales unidas a los actos asamblearios en los espacios públicos a la intemperie.  Para que la participación tenga su eficacia y continuidad no basta con el derecho al habla (algo que su mismo ejercicio crea una división inmediata entre los que hablan y vuelven a hablar y se repiten en sus propuestas y los que no hablan, oyen o escuchan y no se atreven a tomar su turno de voz) hay que añadir la recogida de protestas, el levantamiento de actas y las instancias de revisión posterior para que las repasen y no se cuelen por el desaguadero de las prisas y de las censuras partidistas solapadas.

El proceso se va dando y no es que a priori haya una intención censuradora en propuestas que desbordan las previsiones, lo que pasa es que un gran despliegue de ideas puede no ser asumido por los convocantes. La participación presencial y verbal en una reunión multitudinaria es una invitación y un deseo importantes pero no es hasta que se recogen las contribuciones a partir de ella que se puede decir que tiene un valor más allá del dato numérico. En una asamblea puede haber cientos de palabras tomadas y eso vestirá el ejercicio de pedagogía discursiva compartida pero si además de las intervenciones catárticas no las hay y no predominan las positivistas como propuestas para diseñar soluciones el proceso no irá mucho más lejos que testimoniar la rabia con una situación social dada. 

 

Estamos pasando de la indignacion a la acción y delaprotesta a la propuesta.,el estado ya ha demostrado de lo que es capaz, no nos va a salvar de esta situación. Que nazcan iniciativas de todo tipo y se creen talleres para vivir de maneras distintas. Las soluciones no vendran de arriba ni se decidirán en los palacios, si las hay surgirán de las bases y desde las iniciativas populares con un espiritu comunitario.

el estado de la cuestión

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

De la cuestión del Estado al estado de la cuestión. sussanamaraselva

La indignación es un sentimiento transversal histórico. Sus motivos son múltiples, la sociedad no satisface las expectativas de los que nacen en ella y en cuanto empiezan a tener conciencia empiezan a frustrarse por la realidad militante, maxi fracturada por partidismos e ideologismos. Los individuos tampoco se corresponden los unos con los otros, las faltas están generalizadas. Se van sumando malestares y reflexiones, y circulan indisposiciones en contra del estado general de las cosas: hay crisis, falta de trabajo, falta de reconocimiento, años de universidad no rentabilizados. La sociedad, o una parte que se hace notar de ella, concluye que el problema es del sistema y hace responsable al estado de ese sistema. La culpa la tiene el gobierno de turno. La afirmación es tan simplista que suena más a chiste que a conclusión política. Debe ser el mejor chiste de intertemporadas porque es la frase que se pasan las generaciones de unas a otras sin que nadie ría ni mucho ni poco en cuanto lo oye. Tiene éxito, ya que la referencia continuada es a las incompetencias de un tipo de gobierno que se diría solo hace sus reuniones para aumentar las agresiones a la ciudadanía, eso sí, dentro de marcos legales.

La cuestión del Estado se ha convertido en un tema de conversación continuado y la critica a sus directorios y departamentos, a sus personajes más públicos y destacados, es una constante del día a día de un país. Sus oficiantes saben que cobran para ser las dianas de las iras populares. Como que se cofunde deliberadamente el estado con el sistema se acota la cantidad de responsables históricos de la crisis de una realidad. Si el estado tiene la culpa de casi todo, significa que los demás que no participan o participamos directamente de ese estado somos inocentes. La ecuación es elemental.  Pero si lo que  afirmamos que el sistema es en el fondo responsable de lo que pasa esto nos involucra a todos en un grado u otro, ya que el sistema es lo que existe gracias a la complicidad de la sociedad.

Mientras todos los debates y puntos de crítica sean el Estado, contra sus normativas y sus figuras, eso  nos exonera de  una auto reflexión crítica de las implicaciones de nuestro comportamiento en perpetuar el mundo que habitamos. Si por el contrario hablamos del estado de la cuestión, es decir del conjunto de cuestiones que nos afectan  y afectan a nuestros entornos, al medio ambiente, a la vida; entonces donde toca poner el énfasis de la lucha es en la responsabilidad de cada uno con tanta o más intensidad que en la denuncia de los problemas inherentes de la estructura.

La diferencia entre continuar un planteamiento y tomar otro es que en el primer caso el concepto de responsabilidad se sigue poniendo en el afuera, en el sistema, en la clase política, en el sistema como el gran otro que extiende su zarpa a todos los rincones; en el segundo caso, la responsabilidad queda centrada en el uno mismo. En cuanto te planteas qué puedes hacer como individuo para mejorar tus condiciones de vida y por ende las condiciones de existencia de la sociedad dejas de ser simplemente un protestatario para ser un emprendedor. Ser un emprendedor significa pensar en términos de creación cuya consecuencia llevará a concebir otro sistema de soluciones.

Esa confrontación entre mantenerse en la denuncia o-sin olvidar la anterior- crear nuevas iniciativas de vida es la que se ha dado históricamente en distintas situaciones. Ahí donde hay una parte de la sociedad que no comparte la dinámica de ésta y ha optado por vivir marginalmente no ha podido perpetuarse desde la denuncia estéril y continuado, ha tenido que inventar y consolidar sus formas de vida. El sistema capitalista permite que algunas islas marginales hayan sobrevivido dentro de sus ciudades (en Berlín, en Hamburg, en Copenhague, en NY,…) sin temerlas como modelos alternativos que vayan a ser seguidos por la multitud.

La lucha social tiene dos aspectos diferenciados: el de la denuncia al sistema y sus artimañas, y las propuestas de creación de una nueva realidad en la que implementar formas de vida postcapitalistas. En cuanto a lo primero hay una multitud flotante de personas que acuden por sistema a todas las convocatorias articuladas desde campañas en principio justas pero que no por serlo no pasan de ser episodios de espectáculo y distracción social. No se puede olvidar que en la sociedad del espectáculo, los movimientos reinvindicativos también han pasado a formar parte de los escenarios ante los que hay amplia expectación, como por desgracia también sucede con las guerras, con los atentados o con los crímenes. El movimiento social tras décadas de campañas que fracasaron en sus objetivos (no pertenencia a la OTAN, el 0,7% del PIB para los países necesitados, cierre de las centrales nucleares,…) o bien siguen en la demora, debería replantearse que tal vez para otro modelo social nunca jamás estará dispuesto el grueso de esta sociedad a secundarlo. ¿Si es así? ¿Por qué la conciencia adelantada de unos tiene que estar a la zaga y esperar al crecimiento supuesto de la conciencia de otros si estos otros no están ni estarán dispuestos a crecer?

Si bien se diría que el común denominador de los comentarios es el desacuerdo con este tipo de mundo no es la mayoría la que está dispuesta a apoyar vías radicales para cambiarlo, entendiendo por radicalidad no la de la violencia sino la de la implementación de una nueva estructura productiva y de mercado. Los discursos que giran en torno a la cuestión del estado circulan en torno a las responsabilidades ajenas, el discurso que gire en torno al estado de la cuestión centrará el ojo de mira en las responsabilidades propias. Las reuniones de debate sobre la lucha a hacer están repletas de objeciones contra el sistema legal que no es duro con el fraude fiscal o por el apoyo a la reflotación de la banca tras el fraude financiero que ha hecho pero raramente son reuniones para crear soluciones propias: cooperativas de consumo, usos comerciales sin el uso del dinero, una nueva perspectiva del hábitat sin pasar por la condición patrimonial individualizada. Si excepcionalmente un grupo decide dirigir su propio proceso autogestionaria pasa a entender como un segundo plano las acciones de protesta para tomar como primer plano las propuestas empresariales de autoconstrucción del objetivo que se evalúe.

La predominancia del primer discurso lleva a un registro insólito: el de pensar que un presidente de gobierno es el responsable de toda una situación nacional. La sola contabilidad de pps circulantes en contra de un presidente y de comentarios profesados en las redes puede dar la idea de la incultura política grave de la ciudadanía. Si por un momento pensara que los presidentes de gobierno son figuras gestoras de quita y pon[1] por el sistema según sus necesidades y no son ni sus ejes ni sus garantes, el análisis sería algo más inteligente porque obligaría a salir de la denuncia fácil y simplista.

Mientras el anecdotario sobre la cuestión del estado es imparable y la galería de lo político se convierte en una sucesión de sorpresas de lo cerril que puede llegar a estar el poder, el estado de la cuestión de ¿qué hacemos nosotros? Se queda sin respuestas porque apenas nadie emprende iniciativas para demostrar que es posible vivir de otra manera: fuera del consumo y minimizando las necesidades monetarias.

 



[1]   Despues de muchas especulaciones se demostró que tras el asesinato de uno de los presidentes mas populares que ha existido, estuvo el Pentágono y la CIA por no estar de acuerdo en implicar ilegalmente a Cuba en un conflicto.

el objeto fraudulento

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Con Zapatos Nuevos.Por un análisis del objeto fraudulento. ¿Qué hacer con quien te vende lo que no es? sussanamaraselva

Fuimos a  una conocida y prestigiosa zapatería del porta de l’ Angel para que mi amiga se comprara unos zapatos nuevos. No eligió nada del otro mundo, sólo  unas zapatillas planas de material sintético. Tras un rato de descartar otros modelos eligió las que eligió pagando unos 30€ por ellas. Por cualquier cosa los precios a pagar son altísimos, comentamos entre nosotros, y nos fuimos. No había pasado una semana cuando  con un poco de agua los zapatos se desarmaron quedando completamente inútiles. Mi amiga que se enfurece tanto o más que yo con  esa clase de agravios comerciales dijo de ir a la tienda dejar ese par de zapatos con que la habían defraudado y llevarse puestos otros nuevos de mejor calidad. Eso no lo íbamos a hacer de estranquis con sigilo y discreción sino documentándolo como video clip para insertarlo luego en youtube. El guión escénico iba a ser más o menos así: la clienta defraudada llegaría con sus zapatos recién comprados puestos y pediría a una de las empleadas otro modelo que eligiera del escaparate por un precio equivalente o superior al otro. Una vez puestos diría que se los llevaba consigo sin pagarlos  ya que había adelantado el pago con los anteriores. Yo como cameraman estaría cubriendo toda la escena desde el  momento antes de entrar al establecimiento con un plano general del mismo para que no hubiera ninguna duda de cuál se trataba y con una explicación breve de cuál era el motivo de nuestra acción en ese lugar. El objetivo era documentar una forma legítima de restitución por el dinero empleado sin acudir al lento, irritable,  burocrático e irrentable protocolo de las solicitudes, las conversaciones interminables con un mánager que no hubiera aceptado la mala calidad del producto tanto que lo convertía en un objeto fraudulento, o acudir a la oficina del consumidor. No se trataba de escapar a la carrera aunque es algo que consideramos sino de crear voluntariamente una situación bochornosa  para el establecimiento sin temor al escándalo para la protagonista. Para hacerlo hacia falta estar muy convencidos del operativo. En mi calidad de testigo yo no iba a participar en la acción pero sin duda iba a tomar imágenes de la misma, algo altamente temible por la sociedad de las trampas y el empresariado de los engaños. La protagonista en su calidad de cliente burlada (¡cuántas veces un/a cliente lo es a lo largo de su vida consumista!) no estaba dispuesta a olvidar ni perdonar el fraude a la que le habían sometido. ¿Fraude? Preguntaría incrédulo el vendedor, vd. es libre de elegir o no elegir los productos expuestos, incluso lo es de entrar y no entrar al comercio, nadie le ha obligado a ello, ha comprado en plena libertad de elección y sin coacción alguna su producto. Ha tenido tiempo sobrado para verificar su calidad. Comprenderá que de todos nuestros productos, unos son mejores que otros así como que unos son más caros que otros. –se tomaría un respiro para añadir algo que lo terminaría de bordar como ejecutivo de los beneficios- además ¿Qué quiere que le demos por solo 30€? Quiero que me den unos zapatos que funcionen, que no hagan aguas, en el sentido literal al cabo de pocos días, que me sirvan cuando menos una temporada, que no los cambie hasta que me canse literalmente de ellos. Eso es lo que quería y lo que quiero.

La discusión no prosperaría porque el uno hablaría en términos de la logica del beneficio de su establecimiento que al ser céntrico y enorme pagaría seguramente muchos impuestos y la otra hablaría en términos de la lógica funcional del producto que comprara. El uno ni siquiera se sentiría en modo alguno un estafador (a fin de cuentas no es el fabricante) y la otra tendría  más que cargadas sus pilas de indignada por saberse completamente estafada. La conversación terminaría más o menos así:

-Si no tiene nada más que añadir yo me voy a no ser de que me quiera retener a la fuerza lo cual estará tipificado de secuestro al impedirme mi libre circulación. Puede seguirme a donde yo vaya, no voy a correr, mientras avisa a la policía para que venga a detenerme. Y dicho eso saldría ante el espectáculo general de la clientela que habría dejado de atender a sus compras para atender a la indignada.  Tanta gente también sería un disuasorio para que nadie empleara la fuerza contra el coraje de la clienta ni contra su cameraman, es decir yo.  Ese mismo dia el videoclip seria editado en el ciberespacio y antes de que terminara el mes cientos de miles de visitas lo habrían visionado, antes de que terminara el año, el ejemplo cundiría en otras muchas zapaterías y establecimientos comerciales de todo tipo lo cual ocasionaría un fenómeno paralelo del sector comercial presionando mas a los fabricantes para que ofrecieran productos de calidad, no aceptando vender los que no lo fueran y asegurando la devolución del dinero si unos zapatos defectuosos eran para tirar a la basura.

Esto, como ya se ha adivinado, es una versión del cuento de la lechera. Fueron pasando las semanas y los zapatos nuevos que dejaron de serlo y dejaron de ser zapatos a los pocos días, se quedaron arrinconados, no hubo tiempo para llevar a cabo el operativo de la reparación y al final tampoco hubo las ganas. Como el comercio es el que es y los/las clientes seguimos como víctimas propiciatorias en la nómina de los incautos confiados habrá otra ocasión para que la elección de otro artículo sea una trampa cara y se podrá llevar a término el plan de filmación. Esta no es una idea en exclusiva, es un llamamiento a todo quisqui que se sienta burlado al comprar unos zapatos nuevos o lo que sea y no le funcione a que haga algo parecido. Si hemos de aprender a convivir con gente de palabra eso también pasa por tomar medidas para que no nos timen en lo que compramos.

Debería ser sencillo explicar el significado del derecho a la calidad en quienes han hecho y siguen haciendo del comercio una cadena de transmisión de productos no ya imperfectos sino limitados a ser el simulacro de lo que se diría que son. Hay millones de artículos en el mercado, unos de marcas conocidas y otros de marcas que ni se sabe; se supone que antes de ponerlos a la venta han sido probados en un banco de pruebas de la misma industria que los produce y además tienen el visto bueno o certificado de autorización para la venta del ministerio que se ocupe de esto. Hay normativa pero la hay con fisuras. No sé cómo debe ser esa prueba con los zapatos, se me ocurre que ante un prototipo debe haber quien se los ponga y lo pruebe en una pista de pruebas que incluya distinta clase de suelos. Me intriga saber cómo los dan por buenos. Unos zapatos pueden serlos en su apariencia y no serlos en su función. No es la primera vez que nos pasa algo parecido al relato de esta anécdota. He comprado zapatos de apariencia resistente que se han cuarteado  por sus suelas o deshilachado en su cosido al poco uso con apenas unos quilómetros de ser andados. No creeré mientras no se me demuestre que el industrial que pone a la venta productos imperfectos no sabe de sus imperfecciones. A veces trata de corregirlas cuando ya es demasiado tarde. Se de empresas de vehículos y caravannings que tras poner a la venta unos modelos que presentaban fallas avisaron a todos sus usuarios para repararlo de alguna manera. No me consta que haya sucedido algo parecido en la industria zapatera. Imagino el aviso: a todos los usuarios de tal modelo de zapatos se hace saber que salieron con déficits considerables tanto en la composición de los materiales como en el recosido de sus partes por una falta de planificación suficiente en su diseño y un exceso de codicia que nos hizo abaratar costos. La devolución de ese modelo en el estado en el que esté y con el ticket correspondiente de compra será compensada con la devolución del importe más un cincuenta por ciento por las molestias ocasionadas. Cuando lea algo parecido resucitaré en este mundo de muertos. Entretanto deberemos elegir mejor la próxima vez tanto el artículo como el establecimiento