PENSARES y PESARES

Bajo las Estrellas

Escrito por sussanamaraselva 20-12-2007 en General. Comentarios (0)

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/quioscdenit.jpg antiguo quiosco en Manresa

Palabras bajo las estrellas/ Xerrades a la fresca[1] 

Lo que polariza las tertulias, generalmente ha sido y es la personalidad radicante y magnética de alguien  que las convoca y presta su cemento personal para levantar una especie de enladrillado o casa común que cobije ese espacio de intercambio. Ese mismo factor de garantía del acto se puede convertir en su factor suicida, cuando la personalidad magnética  que atrae arribismos, los ahuyenta por  su falta de sensibilidad psicológica en  poner en marcha una dinámica de coparticipación. Otras veces a falta de nadie con  imagen  potenciaria, la pulsión por el encuentro entre amigos de letras, proporciona un sitio en el que leer algunos textos, citar de memoria otros o hablar de cuestiones derivadas. Durante el verano ni siquiera son necesarios espacios cerrados  para proteger tal evento. El calor invita a usar jardines o terrazas para  encadenar unas cuantas citas seguidas dónde hablar (o balar) de inquietudes artísticas.El clima, el de las condiciones ambientales y térmicas, incide radicalmente en la comunicación humana. Y  mayo/junio son meses en las  latitudes barcelonesas, de meses de cambios: A un tipo de actos culturales se deja de ir porque la calle sigue atrapando la fiesta (y a nadie le apetece encerrarse en un local a las 8 de la tarde cuando todavía la luz es espléndida)y a otros se pone la mirada: preparar fiestas sobre la arena cerca del mar o  hablar en una terraza de l´Eixample bajo las estrellas.

Esa última imagen  tiene algo de rescatadora de aquellos tiempos en que la xerrada a la fresca  era un acto de comunicación social muy importante y un espectáculo a la vez: era el sitio donde contar los relatos y transmitir la cultura oral. Un sitio familiar y amical muy por encima de la calidad de las televisiones posteriores que vinieron a asesinar la palabra familiar y la lúdica privada.

Si además esa tertulia es literaria  o pretende conversaciones más preparadas tanto mejor, ya que facilitará el aprendizaje de unos y de otros y de todos con todos bajo un marchamo de la concordia. No obstante una convocatoria anfitriona puede extinguirse en  sí misma a la segunda o tercera reunión cuando el encuentro no se  desarrolla como se pensaba o se acude a él  a falta de otro sitio al que ir. Es archiconocido el terror del personal a quedarse con su soledad un sabádo-noche. Su fiebre lo afana tras cualquier búsqueda y se apunta a un bombardero aunque no sea el tema de su gusto,con tal de no quedarse en casa. el personal forma filas tras la consigna del “sal”. Y sale, aunque su presencia en determinados espacios no se ajuste a sus deseos, entre otras cosas porqué no los tiene muy definidos y prueba suerte en unas reuniones u otras, aunque los caretos aportados sean los apropiados a su despiste privado. La suma de esos sujetos despistados con otros filoliterarios,cada cual con su  visión particular de la bohemia y del arte en privado, configura un cóctel de sensaciones y expresiones a media voz, que convierten reuniones de grupo de una docena  de personas en tantas subtertulias como la falta de un eje polarizante permitan, no siendo raro que el encuentro sea un espacio de microconversaciones aparentando cada cual que no le interesa lo que se dice medio metro más allá en torno a una misma mesa. Cada participante de un espacio de sensibilidades sabe porque móviles oscuros o visibles se ha apuntado. No siempre lo poético rima con lo  inteligente y unos encuentros fenecen en si mismos no más allá de  una docena de textos leídos. A pesar de lo cual sin esperar nada, todo encuentro con las letras siempre deja una resultante:nuevos contactos personales, nuevas conversaciones y la adquisición de nuevas letras.

 

 



[1] Nuestra amiga édita Carmen González propuso su  magnífica y tranquiliza  terraza en  la Barcelona céntrica para tutorizar una tertulia artística, que no pasó de unas escasas reuniones y tuvo un comportamiento de flor veraniega, o ni siquiera eso, a falta de nadie que la monitorizara adecuadamente y a falta de un proyecto  construido ni presentado. 

El Club de los Poetas Vivos

Escrito por sussanamaraselva 20-12-2007 en General. Comentarios (0)

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/olladecobre.bmp olla vieja  de cobre

PRESENTACIÓN DE UN NUEVO ESPACIO  LITERARIO-ARTÍSTICO

Club  es un término que evoca una familiaridad en un espacio de excelencia.Raya la idea de lo selecto.Esa selectividad no tiene porque ser exclusivista ni privativa ante iniciativas de arte creativo.

Poetas, a pesar de su tinte masculinista, reclama la dimensión de la sensibilidad de hablantes y soñantes de diversas naturalezas, que están/estamos aventurados en la palabra como viaje hacía el todo y como alma imaginaria.

Vivos, marca una frontera: la de no ocuparnos, ahora y aquí, de los poetas fallecidos y/o de los poetas consagrados, no porqué no se lo merezcan.(es obvio que han sido las luciérnagas de caminos y los maestros marcadores de pautas ) sino porque vienen gozando de multitud de espacios que los tratan, los publican o re-publican, los citan y recitan, los admiran y trabajan.

Vivos, porque nos conviene hacer referencia a una multitud de seres anónimos y desconocidos, -para empezar, nosotros mismos-que tienen/tenemos manantiales de bellezas en sus/nuestros cajones de sastre, para los que sin duda, hay/habrán lecturas dispuestas a comprenderlos, rumiarlos, gozarlos, y tal vez releerlos y memorizarlos.

El club de los poetas vivos se oferta como un rincón teórico-práctico de convocatoria semanal permanente para  poder  sentir desde el primer minuto, un clima de acogida, de coparticipación  y de descubrimiento. Es una ganga, pues ofrece un elixir entusiasta por el módico precio de una asistencia gratuita.

Evidentemente, de acuerdo con  el propio espíritu poético, no puede ser un lugar rígido, normativo ni una cita de gladiadores, sino el lugar sosegado de la escucha y el habla que permita conocernos en nuestros textos  más reveladores de lo que somos. Si escribir un poema es un ejercicio profundo de introspección y extrospección, pasar a leerlo a otros, es un acto de fe en lo humano y  una de las conductas más elevadas de sinceridad, en tanto que se confía la propia vulnerabilidad a ese  universo complejo de lo ajeno. La excepción estriba en que, para la mirada poética, en el fondo nada ni nadie resulta totalmente ajeno a las vicisitudes particulares de cada uno.

El club de los poetas vivos  se desarrollará, porque viene existiendo ya como una multitud de microespacios[1]  en variados puntos  de nuestras geografías culturales, en tanto que los  sitios literarios nunca se han extinguido del todo, y afortunadamente en la actualidad están  experimentando un nuevo apogeo[2] . En el nuevo espacio presentado y ofertado, para asegurar vigencia y continuidad, flota el deseo de un planning, una cierta programación, una perspectiva y  una prospectiva de su desarrollo. Por eso, no se limitará a ser una tertulia espontánea[3]  para ser copada por ningún carisma particular  sino una cita sistematizada de contenidos.El esquema base que propongo es: 1/abordar autores y obras no presentes 2/ronda de lecturas[4]  de lo presencial o no 3/debate  e interacciones.  Y como criterio confeccionador se pueden hacer planificaciones de los textos a tratar a manera  de seminario, es decir repartiendo elecciones temáticas de acuerdo con los intereses de  los/las seguidores/as del espacio.



[1] Micros y también  macros cuando  hay fiestas poéticas  que por espacio de varias horas se pasa  a la tribuna de las tablas o al escenario de metro y pico por encima de un público.

[2] Por eso, aunque  demos el nombre de club a nuestro espacio literario, en realidad  no adoptamos el nombre como una patente de marca de ese espacio, ya que consideramos que  todo /a poeta/poetisa en el ejercicio  de su función creadora, ahí donde la haga en interacción con otros, está haciendo su versión de pleno derecho de ese club vivo.

[3] Las tertulias como tales dejadas a su libre albedrío periclitan pronto a no ser que  pretenda unos ciertos logros culturales, festivos e intelectuales.

[4] que además de poesía puede incluir prosa: relatos breves, anecdótica, retratos y perfiles, teatro o scripts.

Poética y Subculturalidad

Escrito por sussanamaraselva 20-12-2007 en General. Comentarios (0)

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/murallacongato.jpg Muralla vieja con gato cauto.

 

El mundo poético es antojadizo.Es el universo de  las bonitas palabras.Las mejores.El lugar del hallazgo con todas las sensaciones prohibidas, con todas la fórmulas castigadas de cara as la pared para que no vieran el patio de los juegos. Son  rebuscadas y contraunidas para colocar sentimientos imposibles de decir.Es el infierno de los perdedores, los sentenciados. Es también el cielo de las citas con las hadas.La orgía de las musas. Es todo eso y más: es el lugar de los impresentables, de los des-formados, de los  investigadores de minas abandonadas. El refugio para los que no saben contar, para los que  apenas si  dominan la ortografía.es la mezcolanza de estilistas y de novatos, de  ensoñadores y analfabetos, de  grandilocuentes e ignorantes, de buscadores del maná y de recolectores de  plagios. Tal vez hablen o se enorgullezcan de poetas que precedieron  el lugar de la represión y de la muerte, como el poeta de Orihuela  clavado en la cárcel de Alicante, y se acojan a  su rebeldía métrica para intentar cualquier junción de vocablos. Puede que hayan leído a Miguel Hernández y García Lorca, o a unos cuantos más de las tierras próximas.Puede que se han dejado llevar por Pasternak,Malinovski y otros de tierras lejanas.Puede que se sientan huérfanos  de culturas y busquen congoja, padre y auxilio en unas cuántas estrofas manadas de su momentos más lúcidos, y tal vez más terribles de sus vidas. La poética no tiene academia,aunque su un enjambre de acólitos proestilistas. Lo que no suena no vale, afirmarán sin rubor. Lo que no  tiene música, no penetra, seguirán postulando.  Lo que no rima no es poema, sentenciarán para castigo de los que suspendimos en aritmética.  En efecto, sigue habiendo quienes gozan en perder tiempo propio y hacérselo perder a los demás sobre la forma estilística sin advertir que la poética ha dado alas a muchas manos, que incluso partiendo de la subculturalidad  han tomado posición autodidacta en el universo de las letras, para el que pido  se quite el cartel de reservado el derecho de admisión. Cualquiera, desde su ignorancia,  desde su agramaticalidad, su ilógica, tiene el derecho a marcar territorio con sus sílabas, y poco importa si las suma o no en cada verso. La poesía,con o sin títulos lingüistas que la avalen,es la escotilla que da salida a ángeles y demonios de las cavernas de cada persona sensibilizada ante las fechorías de sus mundos y que necesita comunicarlas, haciendo con ello un acto de afirmación de vida. En ese sentido todo el mundo tiene derecho a la palabra poética y a creer en ella. La indiferencia de los demás o su acogida serán los veredictos con los q posteriormente tendrá q cargar. Por eso, que a nadie extrañe una cierta fruición poética en manos y bocas de personas alejadas de los mundos teóricos, de los salones académicos´ e incluso de los salones culturales en general;nutridos por amas de casa, prejubiladas y seres inquietos que trabajan sus formas y celan por sus estrofas como si de hijos, a los que quisieran secuestrar, se tratara.La poesía ya había sido muy cultivada por aquellos miembros de clases pudientes cuyas ociosidades les permitían renombrar las cosas de cada día, sin tener que pedir permisos literarios para hacerlo.Esta subculturalidad tiene derecho a la existencia cultural como otro tipo de cultura iletrada, en la que algunas frases tienen artículo de fe y casi todas componen el brebaje que da aliento al vivir.que nadie las recrimine por su ausencia de normas y de retirada de lo sintácticamente correcto, pq tal sintaxis presuntuosa obedece tb a una política lingüística de lo adecuado. Desde los dialectos, los argots y neologismos,otra antorcha libertaria abre caminos y sosiega gentes, preparándolas para la escucha.No interrumpáis su marcha.

 

 

Poética y Ética

Escrito por sussanamaraselva 20-12-2007 en General. Comentarios (0)

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/GatdeAnonaSoler.bmp Gato de Anona Soler

 

 

¿Por qué relacionar ambos mundos? Si la poética tiene que ver con conjuntos expresivos o géneros literarios para abordar representacionalmente la realidad y la ética tiene que ver con la filosofía moral que examina la conducta humana, ¿por qué relacionar la una con la otra?  La poética es antes una obra sobre poesía que la poesía misma.También es el campo de consideración de lo poético. No se limita solo a la forma expresiva[1]  del texto lírico sino a teorizar el sentido de éste.La poética abarca todo lo relacionado con la expresión poética incluyendo el análisis de sus construcciones.es fundamentalmente una producción estética del arte en el que los contenidos verbales son dichos de tal manera para que produzcan un impacto superior  a esos mismos de haber sido dichos de una manera ordinaria o coloquial.

La ética por su parte sigue siendo el discurso de lo esencial y lo corresponsivo con  el comportamiento. Es un puntal civilitorio.La construcción de su substancialidad. Es un modo de tasar las conductas.Las reordena y juzga.Es la examinadora de las costumbres: que dará paso a la palabra moral.

Quiero ver una diferencia entre moral y ética como la encuentro entre poesía y verso  pero quizás he caído en la trampa de la formalidad lingüista pensado que basta una palabra sustituta para dar al traste con un concepto tradicional.  Ciertamente  la moral ha sido emparentado a aquellas reglas normativas marcadas por unas ideologías religiosas de las que la ética quiere desmarcarse.Paralelamente la poética quiere escapar de toda aquella producción de estrofas versadas que se amparan en el etiquetaje de poema sin  merecer a veces tal denominación. ¿cómo  o con que indicadores establecer las condiciones poético artísticas y cual es su relación con el criterio ético?

La poética es el escenario de los versos, de los sentimientos, de los sentidos. La ética rige las conductas, evalua los impactos del modo de ser individual en el campo de los demás. La poesía es un ejercicio artístico y privado.La ética es un criterio de colectividad y social. Aparentemente el vínculo entre ambos es inexistente. La ética tiene sus foros y disquisiciones distintas a las de la poética que se complace en las formas y los amaneramientos. La ética apunta directamente a lo vital, al pensamiento, a la filosofía.La poética  al corazón, a lo visceral, a la sentencia sin argumento. La ética hace una defensa de la convivencialidad y de la sublimidad humana, la poética desnuda sus emociones y su infraconciencia. Y a pesar de tal disparidad quiero encontrar un vínculo. Puedo usar un argumento demagógico: todo, absolutamente todo, tiene que ver con la ética.Y ciertamente es así. Ninguna actitud personal escapa de su trascendencia e implicaciones éticas. Sin embargo la ética es esa gran desconocida y con ese punto argumental no resolvemos nada. La ética no es solo la asignatura desconsiderada y minimizada en los programas de estudio de la enseñanza media, es t también la gran desconocida para el gran público.La gente habla de leyes y obligaciones pero no de sentido ético. La poesía como una vía artística y por lo tanto de comunicación social no queda exenta del examen ético y su propia constitución la convoca. Inadvertidamente el sujeto que poetiza y se poetiza a sí mismo no se limita a ser un productor estilístico o un puente con la estética, necesita decir algo, decirse, autorepresentarse, explicarse como un holocausto sentimental y al hacerlo convoca valores clásicos y nobles de la condición humana que han sido recogidos por el continuum ético que  clama por los valores de solidaridad, entendimiento y comprensión entre los seres distintos que compartimos distintas o parecidas tragedias vitales.

La ética como conjunto de códigos de valores puede ser expresada poéticamente dejando para cada persona su tansformación en criterios precisos para vivir lo más equilibrada y correctamente posible. Por otra parte la poética que no consigue atravesar la superficialidad sensorial de lo formal como textos sonoros o persuasivos sin ver su trascendencia y su trasfondo tiene un problema grave con el mensaje y con su función propagadora de una alternativa sentimental.

 

 



[1] aunque hay una tipografía también denminada poética  que  consistía en letras estrechas y alargadas que hacían caber en una misma linea el verso de doce sílabas.

La Ficción Creativa

Escrito por sussanamaraselva 20-12-2007 en General. Comentarios (0)

http://sussanamaraselva.blogdiario.com/img/mascaradeoasaca.bmp mascara de Oaxaca

La Ficción Creativa.

La condición creativa ha venido quedando certificada por su facultad de invención ficciosa. El/la autor/a creante tiene la habilidad de impresionar profundamente con su arte haciéndolo pasar por cierto. La novela sumerge a sus lectores en una historia que aun sabiendo que no es real la vive como si lo fuera. Lo mismo se puede decir de otras producciones expresivas. Algunos  seguidores de propuestas artísticas estamos más predispuestos a enternecernos por ellas que no por la realidad misma. El ojo de la cámara remarca la mirada precisa o el análisis descriptivo hace caer en la cuenta de detalles que  una impresión de paso no concede. La creación es creación de algo nuevo que no existía o bien de una ficción que cumple la función de una novedad. Tras este esquema no importa tanto la verificación de un hecho como su versatilidad, la comprobación de su existencia como la hipótesis de su posibilidad,  el descubrimiento como la originalidad.  Despues del dios mitológico sellado como principal y único creador de todas las cosas conocidas generaciones de ateos o simplemente de materialistas hedónicos han pretendido hacer sus aportaciones creativas sin otorgarse ningún poder competencial ni mucho menos la exclusividad de ser engendradores de todo lo conocido. El artista se presenta como algo insólito. Trata de vivir de su cuentos y hace de su vida un cuento o al menos su tentativa. No es una opción más, es la opción que no admite vuelta atrás. Bien es cierto que muchas personas pasan por temporadas bohemias y se centra en la escritura o en la pintura a las que renuncia tras comprobar que eso no le da suficientes ingresos, tampoco estatus o reconocimiento a no ser que sea uno de los elegidos para las galerías de las efemérides. Además de las necesidades supervivenciales en si mismas la elección artística necesita una alta dosis de convicción que no se ponga a oscilar según si recibe o no reconocimientos ajenos. Es así que quien decide crear algo para la ficción a lo primero que se enfrenta es a recrearse a sí mismo. Ser sujeto artístico es dejar de ser sujeto pasivo que acepte resignadamente ser controlado por todos los patrones de las tradiciones sociales. Es sabido que el artista ha tenido históricamente apoyos de estado y ha fructificado más en unos periodos que en otros. Puede llegar a ser inimaginable la grandiosidad de Atenas sin Pericles o los monumentos a las formas de muchos municipios sin el apoyo de sus ayuntamientos democráticos. Tales medios de apoyo no serian nada sin alguien dispuesto a trabajar en una orientación sustentada por su cantera creativa. El primer atributo de ficción en la otra creativa es el creante que la hace debiendo haber luchado antes contra todo un mundo cerrado y compacto que le prohíbe esa expresividad a la que no dudará en tildar de locura. El verdadero artista lo es/sería hasta la muerte no renunciando a sus formas visuales, a sus conceptos de vida, a su lucha por una abstracción e independencia del imperio de lo concreto, a su autonomía personal frente al cheque. Tras una carrera quedan innumerables productos, unos incluso en grado de tentativa, proyectos más o menos clave para entender la obra de una vida y también el tiempo coetáneo que alberga esa obra. Posiblemente se caiga en reiteraciones y en la circularidad en torno a unos mismos temas u obsesiones centrales. Luego, en la atalaya que permita la contemplación de los trabajos hechos, un/a creante puede mirar atrás y darse cuenta que tal vez todo lo hecho no ha sido más que una ficción no porque sus creaciones la pretendían deliberadamente auxiliadas por su potencial imaginario sino por la creación en si misma como una hipótesis nunca del todo demostrada. ¿qué significa crear? Respuesta: transformar unas condiciones dadas en unas completamente distintas no porque aquellas tengan un potencial germinal sino porqué la intervención creante las utiliza de palanca para llegar a las nuevas con su concurso imaginario, su talento, su subjetividad, su poder. ¿Qué pasa si tras toda una vida de escritura o de poesía, o de música o de distinción resulta que en realidad no se ha añadido nada nuevo a lo que ya contenía el universo antes de toda esa aportación? El artista es el primero interesado en creer en su trabajo, en lo que hace y en estar convencido para poder convencer que sus propuestas son únicas e induplicables, sin contar los plagios que puedan generar. Esta solo/a ante sus espacios en blanco, sus desiertos incluso. Tiene un taller o una mesa o un ordenador o una cámara o sus manos desnudas. La pulsión creativa instrumentará lo más rudimentario para hacer lo más grandioso. Puede decir que tiene el auxilio inspirador de no se sabe muy bien quien pero en el fondo es el/ella en su taller, en su buhardilla, en su escritorio, en su bloc de notas, en su tentativa poética. En otra parte (Función y final de la musa. La musa-motivante finita. La inspiratriz contractual[1]) desmiento el valor otorgado a recursos sobrenaturales. Quien quiere/a dedicarse a la creación activa, del tipo que sea, tiene que ser un metodólogo y en cierta manera auto constituirse en dios en funciones para el campo del que quiera ocuparse. La misma praxis innovacionista le irá marcando las pautas a seguir. Por encima de las musas para escritores o escritoras, compositores o compositoras, creantes en general, lo operativo es la cita continuadamente renovada con el trabajo, con la tesitura existencial, con la novedad original. Sin originalidad no hay distinción sin arte no hay alternativa a la estandarización.

Todo este esquema pasa a formar parte de la caja de los truenos cuando se sospecha que lo creativo puede ser otra forma más de consumo masivo que en lugar de ser producido por máquinas en procesos seriados lo es por individuos aislados finalmente engullidos por el sistema para que entretengan con sus cantos, sus imágenes, sus desnudos, sus danzas o sus poemas y escritos a una multitud que necesita consumir distinción. El panorama de mercado necesita renovar permanentemente la industria del ocio y ésta reflota efemérides o eleva a los atriles de los premios a caras hasta ese momento desconocidas  con las que renovar la plantilla de novedades retroalimentando la ficción creativa. Todo cambia o parece que cambiar para continuar siendo lo mismo. En la actualidad de las posibilidades autoeditoras todo el mundo puede ser artista o al menos perseguir este propósito durante una temporada biográfica. Incluso combinarlo con su elección profesional económicamente sustentadora. No es la primera vez que se presupone esta posibilidad. Alejo Carpentier en El siglo de las luces, 1962, dijo que  “Casi todos los escritores del XIX fueron escritores y ciudadanos”, no sabemos cuando alguien podrá afirmar, sin error de apreciación, que todos los ciudadanos de una época además de ser ciudadanos sean creadores. Sería –supongámoslo-  el momento justo en que el consumidor dejaría de tener la necesidad de continuar de voyeur de lo que otros hicieran o frenaría su pulsión obsesivo-posesiva de comprarlo para privatizarlo.

Desde la posición creante poco importa si sus creaciones contribuyen con productos de ficción a la imaginación popular desde una hipótesis no verificada de la creación misma o si ésta es otra forma de autoengaño subsistencial para creer que el universo imaginario es superior al universo de la materia tangible. El caso es que sea cual sea el resultado de la contribución creativa, si es verdaderamente una contribución nueva o una repetición reversionada de lo sabido, da una coarta ideal al creante para separarse de un mundo invivible en la forma en que lo ha recibido inicialmente.  Filosóficamente no se terminan de resolver las preguntas finales del por qué hacemos las cosas o de su sentido a largo plazo. De esta duda no se salva tampoco la intención artística que disfraza de maneras distintas los resultados patéticos de las primeras miradas al mundo humano. Como conclusión es mejor pretender una innovación o una actividad artístico-experimental que no una reproducción mecánica de las formas, colores, objetos y conceptos regulares. Esto es el sopor; lo otro, la ilusión.



[1] http://www.librosenred.com/foro/viewtopic.php?t=1238