PENSARES y PESARES

Ante la represión constante

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Ante la represión como constante.notas

 

Las agencias de espionaje en tanto que están al servicio de políticas de estado interesadas en el control interno no se destacan por su inteligencia al tratar de controlar a individuos ignorando la esencia de los movimientos. Durante la era de partidismos y de comités centrales o de resistencias armadas con planas mayores de mando, espiar a líderes podía tener un sentido para sus archivísticas interesadas en descabezar los movimientos, ahora los movimientos están un tanto desliderados y no necesitan cúpulas dirigistas (de hecho, el dirigismo y quien pretende posicionar su nombre como neurálgico es mal recibido por el espíritu democrático-real). El espionaje profesional no entiende que los movimientos de lucha son reacciones a coyunturamas de injusticias y que aunque suprima a todos y cada uno de sus activistas y protagonistas, esas situaciones objetivas vuelven a regenerarlos con nuevos luchadores y luchadoras. La tecnología informática permite sin embargo crear archivos de control con millones de expedientes. Cada estado en su embrionaje totalitarista terminará planteándose si no se plantea ya expedientar a todos y cada uno de sus ciudadanos/as completando los datos que ya tiene de todos por los registros civiles y los de hacienda y los bancarios para seguir la investigación en nuestras ideas y actividades asociacionistas. Lo del machartismo pasará a la historia como una pequeña comedia en comparación a lo que nos espera.

 

 

Consigamos los números de placa, nombres y apellidos y datos de localización de todos y cada uno de los maltratadores. Que ningun policía quede sin investigar a propósito de sus actuaciones violentas y antidemocráticas. Hemos de pensar en propulsar una nueva ley para limitar las funciones policiacas extraprofesionales y peligrosas para la comunidad social pacífica. Un solo policía profesional puede generar 10, 100 o más personas para los que la autoridad sea una palabra hueca. Cada vez que un policía maltrata a un ciudadano lejos de atemorizarlo para que no participe en las luchas lo convence para que participe más activamente en ellas.

Con el pretexto de los violentos y de los radicales el sistema articula dispositivos represivos severos pero esa es una burda excusa. A quien tiene verdadero pavor el sistema (es decir sus apólogos y  los sectores privilegiados por él) no es a los grupos terroristas o armados y así confesos, lo tiene  a quienes presentamos una alternativa de un nuevo modelo de economía y de coexistencia social pacífica desde el discurso tranquilo, el análisis reposado y las propuestas inteligentes. Lo que menos queremos es perder el tiempo discutiéndonos o peleándonos con peleles uniformados que hacen de títeres al servicio de sus patrones. No nos dedicamos al boxeo ni a las carreras de obstáculos, somos estudiantes de la sociedad, analistas de sus contradicciones, proponentes de sus alternativas, luchadores de esperanzas y aliados en un proyecto humanista de un mundo en el que no quepan represores a sueldo, especuladores financieros, criminales de estado y tramposos de toda clase.

Por muy mal que le vayan a uno  las cosas la opción de robar a otro (a quien le pueden ir incluso peor) es inaceptable.  A loas ladrones/as hay que pararles los pies y bloquearles las manos ahí donde acosan y quitan lo que no es suyo. Es mucho más grave cuando algunos de ellos se aprovechan de la buena fe de las personas que nos dedicamos a causas sociales y que directa o indirectamente luchamos por atajar la pobreza y la falta de recursos que llevan a que una persona se patologice para llegar al extremo de decidir robar.  Este mes, durante una reunión en el Foro Social Catalá alguien que conocía la situación del local y que la puerta se quedaba entreabierta se coló y robó la cartera de una chaqueta que estaba en el perchero. Mientras nosotros queremos arreglar el mundo otros al mismo tiempo y en mayor cantidad se dedican a desarreglarlo. El sistema incluye a todo ese tipo de gente especializada en delitos menores y no solo a los criminales de las grandes fortunas.

En este país pasa de todo. El dossier de bochornos y de malfactores es tan voluminoso que nos deja  patidifusos y se nos pone la cara de tontos. ¿Cómo explicar sino un sistema judicial que se ha convertido en un desfiladero de vedettes sin que se puna a los traidores de la sociedad haciendo de desfalcadores?

No necesitamos nombres de marca de personalidades públicas ya que venimos de distintos pasados en los que el culto al personalismo nos llevó a laberintos sin salida y a traiciones que nos dolieron pero sí necesitamos nombres referenciales dentro del universo del anonimalario que nos hagan pertenecer a un proyecto organizativo potente de sinergias y eficacias coordinadas.

Vivimos en plena dictacracia. Los padres de la constitución de 1978 se salieron con la suya al entregarnos un país con las manos atadas para que el ejercicio de la libertad política real se convirtiera en un imposible práctico. Todas las policías del estado se parecen por lo que hace a técnicas de control para detectar primero y neutralizar después a disidentes del extenso opinatorio social. El estado policiaco paso a paso irá configurándose. Es una carrera cronometrada entre adversarios: necesitamos controlar a nuestros controladores para neutralizarlos en sus ilegalidades antidemocráticas por muy oficiales que sean.

Quienes ya fuimos agredidos con porras y pelotazos de goma por la policía franquista aprendimos la lección a tanto el hematoma: dentro de cada policía no vive un agente del orden sino un sicario adiestrado para extender el desorden. Ese atributo es un común denominador a los cuerpos represivos de los regímenes dictatoriales declarados así como a los cuerpos no menos represivos de los regímenes pseudodemocráticos           que enmascaran su dictadura real. Lo que pone en evidencia la naturaleza real de un estado no es su ordenamiento jurídico y el camelo del derecho sino el uso que hace de la fuerza bruta cuando alguien protesta y le discute su poder. La racha de los movimientos reivindicativos del último año en todo el mundo está demostrando un crecimiento de la represión a escala general. Ningún estado le objeta diplomáticamente de una manera firme la represión que ejerce otro contra su pueblo porque todos comparten el deseo de perpetuarse en la regencia contra el suyo propio.  El estado español hipotecado por sus propias deudas e intervenido por directrices foráneas no está dispuesto a aceptar que se organice una fuerza popular en su contra por eso manda a sus sicarios a que disparen a cualquiera que esté ahí tratando de hacer el máximo de daño posible con la vana ilusión de que así doblegará nuestra rebeldía. No hay tanta diferencia  de método con lo que hace el estado sirio disparando obuses contra la población civil para diezmarla. Estamos en guerra social y quien la ha declarado no son cuatro manifestantes rompiendo escaparates o  haciendo una barricada de fuego mas simbólica que operativa sino los ataques del sistema contra los sectores más desfavorecidos. No es tanto que el estado declare la guerra con la reforma de la ley de contratación y descontratación laboral sino que es el sistema en su conjunto, en su propia concepción, el que no está dispuesto a aceptar una forma distinta de organización social para beneficio colectivo. Para el estado capitalista, para este estado que nos toca sufrir, tú y yo y todos nosotros somos sus enemigos por pacifistas que seamos. No lo dudes, quiere destruir el menor asomo de protesta, quiere atemorizarnos, por eso dispara a sangre fría y a traición utilizando por excusa a los pocos violentos. En realidad, la represión no es más que el fermento de una violencia que irá in crescendo a pesar de que una mayoría que estamos por la transformación radical pacífica nos opongamos. Sabemos que los actos violentos de fuegos, roturas de lunas y saqueos son totalmente estériles para una causa revolucionaria, pero comparativamente lo que hace cualquier manifestante violento desarmado en comparación a lo que hace un poli tirando a boleo es mucho menos dañino. Cada uno de esos polis que nos dispara o ataca con la intención deliberada no ya de reprimir un momento sino de dejarnos secuelas de por vida no tiene perdón de ningun dios y mucho menos el nuestro. Encausarlos en una querella criminal está muy bien pero puesto que las indagaciones para depurar de sus filas a sus tipos trastornados es algo que no suelen ser efectivas lo que hay que exigir es la disolución de los cuerpos represivos, grito que ya clamábamos bajo las botas de la dictadura anterior.

 

 

Contra la indefensión

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Contra la indefensión. notas   S.Maraselva

 

No demos oportunidad nunca más a que sagas de matarifes tiren a matarnos. Las leyendas de tantos sacrificios del pasado de gentes en lucha que sufrieron lo que sufrieron, pasó en gran parte por su exceso de ingenuidad y de confianza en sus verdugos. Tenemos suficientes advertencias para que no se nos asesine de nuevo. No necesitamos hacer crecer las listas de los mártires, tenemos las lecciones aprendidas. Seamos más inteligentes que nuestros represores y no nos pongamos a tiro de sus miras, ¡rehagamos este mundo prescindiendo de ellos!

 

 

Los polis son tipos nerviosos sumamente inestables. (uno de los orígenes de este nerviosismo es que se saben culpables por dedicarse a lo que se dedican). No se entiende como en las pruebas de preselección para sus roles no traten de filtrarlos garantizando al menos solo aquellos que tengan una percepción más normal. El hecho es que ven fantasmas por todas partes debido a las fuertes tensiones originadas por su oficio represivo. Su paranoia in crescendo les lleva a disparar contra inocentes, si todos lo somos, aún más aquellos que se acercan a mirar los actos de protesta. Sus agresiones ilegales, desproporcionadas, incorrectas, no-tácticas y totalmente ilógicas no son investigadas en su inmensa mayoría; de serlo tendrían que depurar los cuerpos de tal manera que se quedarían vacíos.

 

Dado el peligro de acudir a las manifestaciones por muy pacifista que uno sea y por muy correcto y tranquilo que sea su comportamiento participando en ellas es altamente recomendable ir con escafandra y casco puestos (puede servir vestuario de hockey) o bien con escudos, rodilleras y pértigas. No está de más llevar un bate de beisbol o unas mazas en la mochila dorsal cargadas de arena de las que usan los malabaristas. Todo ese atrezo evidentemente no será para ningun ataque pero sí para la autodefensa legítima. La historia de los pueblos en lucha está jalonada de víctimas inocentes. El problema no es que los policías disparen e hieran y asesinen sino que tiran a boleo sin apuntar. Para que quede claro que esto no es apología de la violencia (el monopolio de la violencia lo sigue ejerciendo el estado y sus sicarios) quede claro que el instrumental autodefensivo es esto: autodefensivo, para que una pelota perdida de un disparador de la policía que dio cero en prácticas de tiro no te arranque un ojo.

 

Principio metodológico: Los espacios de reunión tienen sentido como invitaciones a la reflexión colectiva. Si las reuniones son partes del proceso hablado de un arco temático (que está necesitando y va a necesitar más tiempo que las ansias subjetivas en allanarlo) ni se puede pretender que cada una corra tras la victoria de unas propuestas frente a la derrota de otras ni su objetivo es votar cada cosa a cada diferencia expuesta antes de su argumentación. Las reuniones verbales deberán ser espacios de concordia intelectual en los que ir tratando con sosiego y con el tempo que necesita cada cosa si se aspira a que prevalezca la inteligencia colectiva en lugar de la fuerza de una de sus partes.

 

El concepto de “revolución constituyente”, o mejor dicho la unión de la palabra revolución a la palabra constitucionalista, no expresa un  parámetro revolucionario, más bien tiende a confundir sobre el significado de lo que es la una y lo que es la otra. Una revolución no se hace con el cambio de unos códigos escritos  por otros sino con el cambio radical de unas maneras de vivir por otras, concretamente de las maneras de crear producción y usar mercancías y de compartir y convivir tanto en los espacios públicos recursivos como en los particulares y discretos. En el boom del consignerismo, la palabra “revolución” vuelve a surgir con fuerza y a subirse por las paredes  (leemos en ellas lo de  “revolución obrera”, aunque en el lenguaje actual la frase que hiciera furor en otras décadas, la de “revolución socialista” esté en salmuera) pero no hay nueva literatura que la explique, en todo caso quienes estamos tratando de explicar el significado de ella estamos partiendo de presupuestos distintos. Lo revolucionario es la constante autovigilancia de las conductas y praxis de vida y elaboración de las ideas para no reproducir los esquemas sociales que te vienen coaccionando y limitando a lo largo de toda tu biografía. Apedrear un edificio parlamentario tiene poco de revolucionario. Como que estamos intoxicados por imágenes y lenguaje periodístico que confunden expresamente radicalidad con gestos violentos se termina por olvidar lo esencial: que revolución es acudir a las raíces de las problemáticas del sistema social y elaborar propuestas inteligentes para su solución. Un nuevo constitucionalismo puede ofrecer una perspectiva en la que centrar debates y proponer artículos de autorregulación económica, política y cívica pero si se queda en ello sin llevar a la práctica diaria nuevas formas de creatividades y producciones cooperativas, dará por resultado un documento más del que quede copia en las bibliotecas del futuro sin cambiar realmente la esencia del humano societario.

 

Seguimos en pie de lucha pero no para guerras con las hachas desenterradas y las caras tiznadas de negro y pintadas de rojo, tampoco para propuestas amorosas ni para chupadas vaginales cuyos peajes psíquicos no siempre se pueden pagar con las calderillas del día a día; seguimos combatiendo por verdades que no nos creerán, por un mundo paradisiaco que no habitaremos, por una memoria  histórica de la que se nos descartará, por una ilusión revolucionaria que sirve para justificarnos en momentos de impasse para sumar discursos megateóricos en ese viaje meteórico que supone a fin de cuentas seguir habitando el planeta del que no pasamos de ser co-usuarios transitorios.

 

 

Un error a asumir asi que nos pese en los movimientos de ciudadanía por un cambio del paradigma social es el desajuste que hay entre los postulados de democracia real con los que nos llenamos las bocas y las praxis deficitarias en ejercerla. Lo que convertirá el objetivo de la democracia real en algo posible no será un hipotético mañana en el que fuera autorizada por los poderes de un estado sino la praxis educada y respetuosa de cada dia en la gestión de nuestras palabras. Son demasiados los encuentros de hablantes  conscientes y cultos asi considerados que acaben en los rosarios de la aurora, en el solapamiento o la privación de palabras que no interesan y todo esto dentro de un concierto de prisas y de estrés para ocupar más tiempo escénico y priorizar unas propuestas en detrimento de otras. En  definitiva, para que haya democracia real algun dia (por ahora es una mera hipótesis ya que no conocemos ningun país del mundo en que esté implementada) es necesaria la concurrencia de demócratas reales que asi demuestren serlo. Cada vez que alguien impide que se exprese otro compañeroa de la sala de reuniones está traicionando un proyecto democrático. ¿de qué pueden servir los grandes objetivos apuntados si son desmentidos en la práctica organizativa de cada día?

Considerandos de lucha global

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Considerandos para la lucha global. notas  Sussana Maraselva

 

Si quieres practicar sexo, hazlo por las banderas del placer y por la lujuria pero no por la patria. No lo practiques con ningun policía corres el riesgo de que reprima tu orgasmo.

 

Creemos recursos logísticos para el movimiento histórico que nos espera. Organicemos listas de apoyo y listas de acogida. Aprendamos a compartir esfuerzos, a compartir nuestras mesas y nuestros recursos. Seamos autogestionarios en las transacciones más elementales: ser anfitriones los unos de los otros, hacernos de guías, darnos cobijo e información. Aprendamos a compartir los espacios privados en ese largo preparatorio para aprender a compartir el mundo.

Propongo una declaración popular de persona non grata a cada efectivo de la represión policiaca que actúe violentamente contra la sociedad civil indefensa. Propongo así mismo que se le declare enemigo público de la humanidad y que se  le expediente con su nombre, fotos, datos y video documento demostrando su barbarie. Propongo que se le envíe a algun espacio para que sea reeducado.

 

Las asambleas de desempleados además de ser focos para la protesta organizada y coordinada podrían evolucionar a viveros de iniciativas cooperativas para la creación de trabajo. La condición de desempleado permite reunir el máximo de tiempo para iniciativas creativas con las que ocuparlo buscando alternativas de producción, de consumo y de vida. El nombre de “asambleas de parados” toma un substantivo sacado de la teoría económica del sistema capitalista. Para el sistema todo aquel que no genera una plusvalía para una empresa es un sujeto parado. Para una visión humanista del asunto de estar sin empleo no significa estar parado ya que tal condición también metería al bloque de quienes tienen una edad pre laboral y quienes están ya pre o jubilados. Se puede estar desempleado y estar sumamente ocupado en iniciativas autogestionarias de actividades de varios tipos: desde el voluntariado social a la puesta en marcha de cooperativas de nuevas líneas de trabajo industrial.

 

 

La libertad de huelga no es incompatible con la libertad de trabajo. Que cada centro de empleo, empresa, autoempresa, empleado, rebuscador de basuras (que también es un trabajo), comercio, dependiente, profesional liberal,…decida que hacer el dia de convocatoria de una huelga. Una convocatoria de huelga es por definición una propuesta que hace una o unas organizaciones, una parte pues de la sociedad, al resto de ésta. Si bien las huelgas se convocan con razones sobradas no siempre todo el mundo tiene por qué estar de acuerdo en seguirlas y mucho menos en confiar en que sirvan de algo. La del 29mar2012 va a ser un episodio interesante del movimiento social pero que no va a hacer cambiar al gobierno sus planes por lo que hace a la reforma de la jurídica laboral. Como que las huelgas de un dia tienen trazas de lardar pero no de morder y de justificar una protesta pero no proponer soluciones y eso el estado y sus analistas lo saben se puede diagnosticar que su desenlace no irá más allá del acto testimonial en sí. Tenemos una Grecia próxima que va coleccionando convocatorias de huelgas generales en los últimos años no masivamente seguidas que han pasado a formar parte de la sociedad del espectáculo de tal manera que el movimiento reinvindicativo, este tipo de movimiento reivindicativo se desacredita a sí misma. Es una certeza que el sistema capitalista está desacreditado pero en contrapartida aun no es cierto que haya un movimiento social y político de suficiente envergadura y que sepa hacia donde se dirige que tenga tanto crédito como para que el famoso 99% de la sociedad apueste por él siguiéndolo.

 

 

 

La opción de lucha eficiente no es la de dejar de consumir masivamente un determinado dia sino la de cambiar los criterios del consumo habitual. Obviamente dejar de consumir un dia para lo que no consumes en ese dia adquirirlo en los siguientes no pasa de ser un episodio un tanto risorio aunque efectivamente puede surtir efecto y hundir a alguien como  al optimista o ignorante que ha preparado mil bocatas para ese dia y no logra vender ninguno. El objetivo de un día de boicot al consumo disociado de una explicación a qué consumo y porque razones suena más a sabotaje que a alternativas. Es más constructivo proponer consumos alternativos reduciendo los eslabones intermediarios entre producción y consumo y desde luego eliminando sus costes en todos los trayectos que hacen las mercancías. En un futuro mundo mejor (ese otro que decimos que es posible a partir de lo perfectible que pudiera ser el actual) sobraría la enorme cantidad de tiendas, de hipermercados tal como los conocemos y de varias de las empresas de importación y de exportación. Los centros de venta podrían estar en los medios agropecuarios y las fabricas tener sus propias salas de venta, todo eso además de reducir costes encarecidos artificialmente reduciría objetivamente el quantum de horas superfluas de empleo. Las cooperativas de consumo como alternativa en curso además de abaratar precios haciendo de mayoritarias en las compras pueden ser exigentes con la calidad de los productos y educativas en cuanto saber cuáles elegir y como consumirlos. Necesitamos tener menos de todo y esto incluye también la cantidad de ingestas. Es una trola eso de que necesitamos comer no sé cuantas veces al dia y estar bebiendo biberones en todas partes como algo obligado en las citas de relación.

 

 

No se puede idolatrar nada y el asambleísmo tampoco. No obstante, seguiremos convocando asambleas porque son actos públicos  que en sí mismos estadísticos de la capacidad de convocatoria de la idea de soberanía y de interés colectivo en discutir los asuntos sociales y porque dan la palabra a quienes más tienen que decir por estar habitualmente privados de poltronas y de resonancias mediáticas. Pero tan pronto esas asambleas se presentan con directivos y directivas pre-establecidas, con mesas directoras decididas no en el mismo espacio, con órdenes de discusion cerrados o incluso sin ordenes de discusión, con moderadores incompetentes,…habrá que inferir que las asambleas pueden ser revulsivos para asistir segundas o terceras veces si la libertad de palabra es un eslogan demagógico y los gritos ocupan el lugar de las disertaciones.

 

 

 

Cada protesta callejeando es un recordatorio a la ciudadanía que la mira o con la que se tropieza que el malestar se organiza y se expresa. A pesar de que algunas manifestaciones son secundadas por los menos, hemos de recordar que Las minorías de un momento son mayorías en momentos posteriores. Cada manifestación es también un indicador estadístico de por quienes es protagonizada, por quienes aplaudida y aceptada, y por quienes seguida. Es siempre un motivo para recordar  que la realidad dista mucho de ser perfecta como para no tener razones para seguirla criticando.

 

 

 

 

¿ ”Los derechos no se negocian”? Lo cierto es que es lo contrario al eslogan tan emocionalmente sentido y principista, los derechos sí se negocian (como todo, sea dicho de paso). ¿De otro modo cómo explicar los lentos y largos procesos entre partes para ponerse de acuerdo en la toma de decisiones? ¿Cómo es posible que después de tantos siglos sigan concurriendo diferentes maneras interpretativas de lo qué son derechos y de lo qué son deberes?  Lo que para unos es tomado como derechos naturales y legítimos, para otros es considerado injerencias, abusos o robos. Lo que para un pensamiento hace un derecho natural para otro modo de ver las cosas no pasa de ser un derecho establecido y supuestamente consensuado de carácter social y por lo que hace a los derechos sociales, estos varían según los titularios al mando de cada etapa histórica y de cada país. La discusión sobre Derechos es lo que dio lugar a la historia jurídica y de las leyes, es una discusión que no ha terminado, sabemos que la judicatura es un efluvio en el que cada reino de Taifa (cada tribunal) tiene parecidos remotos con el de al lado y en la que no hay lectura univocas de la letra escrita entre otras cosas por el exceso de intereses en sabotear el espíritu de la justicia. Nos queda repasar una a una todas las pautas preestablecidas para la gestión de la realidad y como garantía de la concordia social. En el mejor de los casos, el mejor entramado legal general puede ser desmentido por la praxis  y traducción de las normativas concretas. ¿No fue Romanones quien dijo algo así como que no le importaba quien hiciera las Leyes con tal de que pudiera controlar la confección de los Reglamentos? Los códigos generales (las constituciones) pueden recoger los principios fundamentales de la coexistencia social y sin embargo verse neutralizados, cuando no desmentidos y saboteados por los códigos concretos En todas partes toca rehabilitar cada enunciado y reclamarlo, es algo a hacer tanto frente a los poderes fácticos como a los poderes tentativos, tanto ante la legalidad como ante la extralegalidad, tanto ante el estatu quo como ante su disidencia.

 

Superación del ruido manifestante

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

De la superación del ruido a la reinvención creativa de los eslóganes. sussana maraselva

notas 

El poder de las manifestaciones no está en los gritos ni en los enfrentamientos a los sicarios de los estados (éstos suelen estar mejor preparados para la lucha cuerpo a cuerpo y desde luego más armados), el poder de los manifestantes es el de la convicción que hay que derrocar un estilo dominante del mando de todo el país y desobedecer sus dictados. El mayor poder ciudadano es el del sabotaje al hiperconsumismo que no nos ayuda y a la hiperproducción que acaba en despilfarro y atentados al planeta. Las opciones de violencia caen en espirales estériles.

 

No habrá conciencia social íntegra sin potenciar las herramientas digitales para el crecimiento de nivel de la ciberconsciencia. Es cierto que hay acciones on line como las de las firmas regulares de peticiones que convierten las protestas en algo muy cómodo, pero no es menos cierto que actualmente pasa todo por el mundo digital, desde las noticias del día y las convocatorias de acciones en la calle y las reuniones a los artículos de análisis y enunciados de teoría revolucionaria. Lo que aún nos falta es la fusión entre el mundo digital y el mundo presencial. Si en este nos escuchamos y nos respondemos ¿por qué cuesta aún tanto leernos y respondernos en el otro? Hay desconexión entre comentarios y no se acaban de formar auténticos debates con miles de entradas tras cada comentario.

Actualmente disponemos de medios, de ingenio y de entusiasmo para ser consecuentes con nuestras creencias. Cada persona implicada en el voluntariado social para  arreglar este mundo de penas tiene la inteligencia y las manos para crear eslóganes, declaraciones y enunciados y hacer propagandismo de ellos por sus propios medios. (En todo caso quien no puede fabricarlos por sus propios medios puede usar los que se distribuyen y con los que esté de acuerdo). El cochecartelismo, aunque aún incipiente, es un instrumento formidable de difusión por ciudades y toda la red viaria. Instala en tu vehículo las frases en grande de pocas palabras pero directas y precisas que entren en el campo visual de los demás y que no puedan desatenderlas. Tambien son un pretexto para entrar en conversación sobre temas de interés general con desconocidos.

 

¿Qué os parece si vamos extendiendo nuestras listas de contactos en el Face y en las redes a gente de todas partes, de todos los países? En todos los puntos del planeta se están discutiendo los mismos asuntos en relación a un futuro. Ahora más que nunca es necesario el internacionalismo discursivo y las sinergias y ondas de colaboración transfronterizas. Desde el fracaso de la tesis del socialismo en un solo país (y de eso hace ya casi un siglo) pretender hacer virguerías a escala de una sola geografía estatal sin tratar de coincidir en un mismo proceso histórico con los pueblos vecinos o conexos nos debilitaría profundamente.

 

Arte Mural Revolucionario. Mientras predominaron los mal llamados medios de comunicación (en la era predigital) estaban controlados por clanes de poder y clubes privados a los que la mayoría de la ciudadanía no podía acceder salvo como lectora pero no como interviniente con sus opiniones, las paredes se llenaron de críticas y los panfletos juraron un papel importante en la transmisión escrita de los argumentos de la disidencia y de la lucha revolucionaria. Ahora que la tecnología informática está permitiendo un alto nivel de democratización por la vía de la socialización del conocimiento y de los recursos compartidos estamos teniendo la gran suerte de tratarnos entre desconocidos y experimentar más simpatía mutua que entre los conocidos de las vecindades de las inmediateces que viven la realidad de maneras enajenadas. El mundo de afuera de las redes sigue estando compuesto de paredes y calles, explanadas y plazas con multitud de fachadas que hacen de soportes de información y de defensa de un futuro del que las realezas del realismo no quieren ni oir hablar. Seguimos necesitando de los textos escritos que circulen en mano y de las imágenes grafíticas pintadas en las paredes con eslóganes oportunos e impactantes. El arte mural revolucionario ha estado teniendo y tiene un valor crucial en las luchas árabes y puede ser reactualizado en las calles de occidente para recordar públicamente la actualidad patética en la que estamos y las luchas de futuro que nos esperan. En cada ciudad debería haber cuando menos un grupo dedicado al arte mural para rehabilitar fachadas en lugares estratégicos de paso de mucha gente (viandantes o conductores) y para contrarrestar de paso en algo al boom del grafitismo de marca sin mensaje. Mientras las mentiras prevalezcan las paredes seguirán hablando.

La lucha se compone de actos de protesta y de millones de comentarios. Cada vez que tomas el grafo o el teclado para escribir tu pensamiento y tu denuncia das un paso más para librarnos de todos los indeseables en este planeta. Quien tiene un mínimo de dignidad no acepta el rol de represor por muy buen salario que le paguen. Para nuestra desgracia la gente que vende su alma al diablo no es poca y las personalidades psicopáticas dispuestas a herir, destruir y matar son esas de las que se han valido los estados y las mafias para prevalecer en el poder. Cada vez que escribes contra el régimen y/o propones opciones ayudas un poco al proceso histórico. No temas hacerlo en público.  Somos tantas personas haciéndolo que ya no cabemos en los archivos policiacos. Pronto en esta sociedad de control los expedientes de la ciudadanía  articulados por las policías represivas empezarán con las partidas de nacimiento. La mayoría esta contra el estado, contra el régimen., contra el sistema y contra sus cómplices y secuaces.

 

No te prives de decir todo lo que quieras y pienses, siempre que lo expreses con corrección y el máximo de corrección semántica, pero no olvides que aparte de las simpatías y de los simpatizantes que desencadenen tus comentarios si son críticos al sistema y a sus aliados, también van a despertar antipatías y enemigos que tomaran buena nota de quien eres, desde donde hablas, en qué parte puedes ser localizado y finalmente como puedes ser interceptado. No temas, no contribuyamos a ninguna paranoia extra pero como ha dicho alguien: el hecho de que sea paranoico no significa que no me espíen. Facebook que ha tenido objeciones desde el principio por ser  una poderosa herramienta para controlar las informaciones privadas regaladas que sirve para multitud de estudios, tanto los de quienes quieren conocer como se ramifican las relaciones sociales como los de quienes impedir que esas relaciones triunfen sigüenza2marzo2012

La mayor parte de las agresiones que un individuo recibe a lo largo de su vida son a manos de otro individuo perfectamente identificable y perseguidle. La menor parte son las de carácter anónimo o quedan diluidas en toda una aparatología anónima, lo cual tampoco descarta la anterior afirmación Lo grave del individuo agresor es que es un tipo como tú, el vecino que aparca su moto en la acera e impide abrir la puerta de tu auto al estacionarlo o andar tranquilamente por ella, el que invade el paso cebra con su camino o su coche (“es solo un momento, estoy trabajando”, dirá como si fuera el rey del mambo), el que te sisa o te tima en la venta de lo que le compras, el que no te escucha cuando le pasas una información sobre temáticas que le interesan, el que no se preocupa por los asuntos sociales, el que delinque por sistema como modus vivendi,… La lucha contra el sistema de la injusticia en general pasa por la batalla con todos y cada uno de los individuos que la extienden, esto quiere decir en la práctica que la lucha contra el modelo de un país implica la lucha contra los habitantes de este país que con su comportamiento le hacen de aliados, la lucha contra el capitalismo es la lucha contra la sociedad que aun sigue consolidándolo por mucho que mayoritariamente se declare en su contra.

 

Sí, reunámonos con nuestros carteles  reinvindicativos, con nuestras voces  y con nuestras megafonías pero ya va siendo hora de dejar los pitos y las cacerolas en casa. Andamos faltos de discurso creativo y de tomas de palabra, serias y expositivas, y nos andan sobrando acústicas ruidosas y murmullos indescifrables. Tenemos mucho que decir y que proponer. De hecho cada manifestación y concentración de protesta deberían ser asambleas, lecturas o exposiciones declarativas, y no limitarse a los eslóganes consabidos. Los actos protestatarios de presencia en las oficinas bancarias (mejor los días en que van los empleados a trabajar y no en los que libran) pueden servir para interrogarlos, para pedirles explicaciones, para hacer salir a los gerentes y que respondan ante la comunidad civil. Se ha abierto un gran debate social sobre el expolio económico y dentro de este la crisis de confianza que existente entre agentes financieros y clientes. El agente financiero es un intermediario que asegura un capital que hace de puente entre un proyecto de trabajo y un trabajo real que genere beneficios que compense su inversión y apoyo.  La financiación tradicional basada en la maximización de beneficios del prestamista sea cual sea los resultados de la inversión es absolutamente no ética y fraudulenta y una nueva legislación debería impedirla pero la financiación con intenciones éticas no deja de ser una función intermediara en la que un sector profesional no directamente productiva también hace la función de ese puente solo que tratará de garantizar el éxito de la inversión para el proyecto que se haya dado sin hacer de la mera circulación del dinero de unas manos a otras una producción de intereses sin estar respaldados por creación real de riqueza.

 

Hay una lectura complementaria a hacer a las huestes feroces del régimen atacando a la población desarmada que pasa por tener en cuenta que el objetivo de la represión es castigar a la población y no neutralizar a supuestos violentos (que ni han existido ni han sido documentados videográficamente). Con este castigo pretenden  cortar las agallas a la sociedad civil pero lejos de conseguir esto desencadenan un reguero de protestas y de reocupaciones de los espacios públicos para las manifestaciones. El analista más tonto del poder puede comprobar esto con sus fotos desde helicópteros y con sus contables (por cierto, aprended aritmética). La previsión es que la ferocidad represiva aunque no es nueva aumentará. El odio del estado contra el pueblo es una constante tanto en dictaduras como la siria, como en dictacracias como la española o la francesa. El segundo punto a tener en cuenta es que si el estado es capaz de hacer lo que hace contra actos democráticos es que nos está indicando no estar dispuesto a que nadie le tosa sus actitudes. ¿qué haremos cuando uno de esos patoviolentos uniformados mate a alguno de nosotros? ¿Nos creeremos que ha sido por culpa del asesinado?

 

Hay acciones de protesta digital que apenas requieren medio minuto de dedicación pero además de éstas que se están convirtiendo en potentes sensores estadísticos de las actitudes de protesta (independientemente de si les hacen repensar actitudes a los responsables de los actos criminales en las instituciones), es necesario dedicar varios horas por dia sin buscar ninguna remuneración a favor de una u otra causa para cambiar el estado de las cosas. Permanecer en la quietud es perpetuar la alienación social y tomar partido por el régimen. Si no estás de acuerdo en lo que está pasando en tu ciudad, en tu nacionalidad, en tu país, en tu continente, en tu mundo deja de lamentarte o de tomarlo como referencias del runrún de fondo y ponte a actuar. Si luchas tendrás el respeto de los demás incluso de tus enemigos, si no luchas serás otro conformista más a despreciar.

¡Los fuegos para los infiernos! Tratar de parar una furgona policiaca cortando la mitad de la bocacalle con una fogata –por añadidura muy humeante- es bastante iluso. Su consecuencia antiatmosférica es evidente. Bastante contaminación tenemos para incrementarla con técnicas de lucha nada disuasorias para los represores. Si tratáis de jugar al gato y al ratón con ellos montaros un equipo de baseboll con hombreras y rodilleras amortiguadores de plástico , cascos a prueba de golpes, pértigas de tres metros y medio, con caretas antigás y chalecos antibalas y veniros a los colaterales de las manis con camionetas acorazadas y catapultas de ácido sulfúrico. Claro que esto es entrar en su juego mientras los verdaderos criminales de los delitos financieros y de este mundo enfermo están tomando daiquiris en sus mansiones.

Antídoto antiprovocación

Escrito por sussanamaraselva 31-05-2012 en General. Comentarios (0)

Inteligencia Autodefensiva y antídoto antiprovocación. notas 

 sussanamaraselva

En todos y cada uno de los actos de protesta hay que vigilar mucho a los  falsos manifestantes que se introducen para practicar o proponer actos de violencia en contra de la pasma. Algunos de ellos son policías infiltrados y gente de la ultraderecha. Ya no importa tanto si lo sabemos y los tenemos “fichados” como el hecho notorio que tradicionalmente ha sido así. El estado necesita justificar su aparato policial aludiendo a que hay  manifestantes radicales, ni siquiera han aprendido a usar correctamente esta palabra. El frente principal de lucha no es el de pegar a quienes nos pegan sino ser más inteligentes que ellos y eludirlos no dándoles el menor pretexto para que lo hagan (a pesar de todo seguirán haciéndolo porque los “hombre armados”, en tanto que terroristas oficiales, cobran para eso). El mismo criterio de prevención hemos de tener con compañeros de lucha que con toda su buena intención sueltan sus deseos de devolver golpe por golpe y van a las manis con sus tirachinas o con lo que sea como arma autodefensiva. Ni estamos ni, de momento, queremos estar preparados para combatir la violencia con la violencia, nuestra política de protesta es otra: la no violencia activa. No responder a nadie que emplee el lenguaje de la violencia en sus mismos términos no significa que los violentos no se merezcan la exclusión, la descalificación y el destierro (hay destierros que pasaban por aquello de “…hasta enterrarlos en el mar”) pero por ahora tenemos que aguantarlos en el paisaje represivo. Algun dia el dossier de todos aquellos que dedicaron parte de su actividad de oficio a reprimir, torturar o matar gente inocente serán conocidos y juzgados incluso postmortem. Por el momento: todos nuestros actos han de ser sumamente civilizados, auto organizados y pacíficos neutralizando de inmediato el menor tipo de rebote de algun violento que delira pensando que está formando parte de un marcha triunfal o insurreccional.

En los sites de quejas ya se recogen análisis, críticas y anécdotas de las víctimas del sistema comercial en general y del sistema financiero en particular. Es un criterio a seguir haciendo. La red de redes de internet se ha convertido hace tiempo en el buzón de sugerencias universal. Dentro de poco los infractores contra el humanismo y los saboteadores de la vecindad pacífica no tendrán más que poner su nombre y apellidos en los motores de búsquedas para leer todo lo que sus roles hayan inspirado a la gente que ha tenido la mala suerte de tratar con ellos. Eso también se extenderá a jueces y fiscales que hayan cometidos errores graves en la lectura de leyes y administración de casos sumariales. Dentro de las campañas escritas escribir directamente a los banqueros, en particular a aquellos con los que uno ha tenido tratos y ha confiado en ellos sin leer la letra pequeña de los contratos, no está de más. La lucha no es solo contra los grandes nombres de la industriosidad de la especulación sino también contra todos y cada uno de sus secuaces e intermediarios de escalafones inferiores.

Está lejos la perspectiva de poder juzgar a los estafadores (deliberados o negligentes) de la economía de todo un país pero en cambio sí es posible invitarlos en espacios de debate o culturales para ponerlos en evidencia. Se han hecho experiencias de invitar a algun banquero en una carpa de campamentistas para que expliquen sus puntos de vista sobre el origen de la crisis del 2008 etcétera. ¿Por qué no ponerlos en el brete de responder a las preguntas sobre sus actividades dedicadas al fraude sistemático? Sin embargo sabemos que cada individuo por defraudador que haya sido tiene la gran coartada psicológica de considerarse un subalterno o una figura secundaria dentro de un gran encadenamiento de responsabilidades parciales siguiendo una cadena jerárquica de mando.

 

Imaginemos reuniones locales  y públicas en los que los banqueros fueran convocados por la ciudadanía para dar explicaciones; o bien visitas en sus despachos de loas manifestantes para pedírselas. ¿Qué otra cosa nos dirían además de que son empleados y cumplen órdenes? Como anecdótica nos interesan sus puntos de vista ya que al fin y al cabo forman parte del enredo general de un sistema por el que quien más quien menos hemos sido entrampados.

Además de una señal blanca como bandera de paz usa tus recursos móviles y tus ventanas que dan a la calle como recursos de propagandismo de las ideas del recambio social. No tires los carteles tras las manifestaciones a las papeleras, llévalos puestos en tus chaquetas, en tu bicicleta, en tu auto, en tu apartamento. Neutraliza el muermo urbano redecorando tu vehículo del tipo que sea. Propón eslóganes e ideas para pensar a tus conciudadanos.

Las acusaciones y denuncias personalizadas a compañeros implicados y comprometidos en las causas de la cultura y de la libertad ponen a prueba la solidaridad interna de los movimientos reinvindicativos. También ponen a prueba su capacidad de resistencia. A los represaliados no debe faltarles ningun tipo de asistencia logística (aportada por cajas de resistencia para pagar sus sanciones  y con letrados que se ocupen de sus casos judiciales) tampoco no debe faltarles la presencia de apoyo en las vistas judiciales que tengan pendientes.

Existe la obligación de llevar el documento de identidad personal encima cuando sales a la calle. De no hacerlo es posible que incurras en no sé qué grave delito (según me contó un guardia civil que me la pidió un dia que estaba en la era cerca de mi casa de payés en un vecindario rural y no lo llevaba conmigo) pero identificarte ante alguien que 1ro, suele esconder su número de agente en la pechera y 2do, no está facultado para peritar nada es un grave error. En una manifestación si estás en ella o te encuentras con ella y te la piden di que no la llevas contigo y que si quiere detenerte te identificarás ante un juez porque el agente no te merece confianza. Hay algo más, el solo hecho de que te sea pedida la identificación arbitrariamente sin que haya una razón objetiva para ello es un acto de agravio. Esto también reza para cuando te paran en la red viaria y tu conducción correcta no pretexta que interrumpan tu libre circulación.

En la actualidad las herramientas digitales ya están permitiendo obtener determinados informaciones antes on line en una u otra plataforma de divulgación que en los programas de noticieros por televisiones o teles. En estos, algunos, además se omiten sistemáticamente un tipo de infos que hacen referencia a la autoorganización popular y a las luchas y protestas contra la mediocridad de un estado y las injurias de sus tropas de asalto. Lo que nos falta en las redes de información es hacernos no solo acuse de recibo de las infos (contra informaciones incluidas) que nos proporcionamos sino activar el debate continuo las 24 horas en multitud de espacios. La cultura de la nueva militancia pasa por la formación creciente y por la transacción creativa de nuestros caldos de ideas.

 

Las ocupaciones de los espacios públicos volverán pero las luchas no dependen de la climatología sino de la sensibilidad social creciente y de la claridad de los objetivos a ganar. Además de las acampadas, instaurar sedes abiertas para ir cuajando asambleas ciudadanas amplias (en polideportivos municipales bajo techado como opción más estable y cómoda)  pueden ir creando las condiciones para encuentros creativos para un nuevo proceso de democracia real y directa desde el que proponer nuevas leyes y una nueva constitución-marco además de planes locales para resolver problemas urbanos y de logística ciudadana. Esos encuentros paralelos a los plenarios de los ayuntamientos implementarían una nueva forma de gestionar el poder local y de entender la democracia práctica y cotidiana.

 

Los ataques fragmentarios y puntuales de las fuerzas del (des)orden encubren una estrategia mucho mayor y más grave: la perspectiva de un estado totalitario. La gran apuesta del sistema es buscar los recursos legales y una mayoría social de respaldo para apoyar futuras legislaciones totalitaristas. La ciudadanía crítica tiene un reto importante: parar los gestos del totalitarismo en curso. Ningun gesto represivo ilícito y anticonstitucional así como ningun negocio corrupto pueden quedar sin denunciar. En toda lucha la verdad es lo primero que es derrotado. En nuestras peleas por un mundo mejor lo que más nos autentificará es cada info avalada y documentada gráficamente y cada análisis y palabra impecables denunciando la caducidad de un régimen y las mentiras de sus lacayos.

 

La lucha social es también una lucha teórica por redefinir el mapa conceptual en el que nos movemos. La honestidad intelectual pasa por utilizar con precisión impecable cada una de las palabras con las que compongamos explicaciones, declaraciones, argumentos o manifiestos. El uso de palabras equívocas da lugar a magmas lingüísticos en los que se presume de estar hablando de lo mismo cuando de hecho cada oyente está entendiendo cosas distintas para las mismas palabras empleadas.