La Tragaláctea
Estaba tranquilamente sentado en el banco de un parque sin ningún tema en mi cabeza. simplemente estaba ahí, solo y sin planes, dejando pasar la tarde.
De hecho, los últimos meses de solitario y de viajero por ciudades de países europeos,de cuyos idiomas no hablaba ni una palabra, me habían convertido espontáneamente en un usuario de parques: lugares en los que la comunicación verbal carece de importancia y donde la paz que se respira, vale por un oasis de capital.Estaba,como otras tardes, mirando los patos, oyendo a las gaviotas y siguiendo la caída de una hoja de árbol, intuyendo su recorrido como un largo viaje al final de una vida(pensamiento de fatalidad que se acomodaba a mi modo de ser y de discurrir en aquella época de mi vida) presuponiendo su chasquido al llegar al suelo reunió´dose con el humus y con otras hojas que la precedieron.
Una mujer pasó por delante y se me acercó, con aire despistado y natural. Me sondeó con banalidades que yo ni siquiera me esforcé en comprender.de hecho ni siquiera advertí q. se había sentado a mi lado.
Aunque estábamos en Finlandia estaba hablando en alemán, tal vez pq. me había confundido con un germano o pq. era su idioma natural. Yo seguí con mi mirada erecta sobre el entorno inmediato sin prestarle demasiada atención, aunque si le dedicaba alguna de reojo, pensando que pronto se cansaría y se iría en tanto viera mi incomprensión de todo cuanto decía. Mis dos o tres oteos fugaces iniciales me dieron suficiente información para concluir que era una homless,desajada y descuidada,cargando su propia locura y contandosela a cualquiera. A mi no me molestaba su discurso: ni lo entendía ni me importaba y de hecho como viajero ya me había acostumbrado a toda escena irracional y a no pocas representaciones verborrágicas. La individuo no le importaba asegurarse de q. la entendiera, pq. incluso cuando parecía formular interrogaciones no esperaba ninguna respuesta y retomaba su inacabable monólogo. Por lo q. deduje ella tenía una narración muy bien trabada sobre lo q. fuera:su propia vida o lo que creía que era su vida o la del personaje q. representara.Cuando me cansé de mirar patos,me puse a mirarla atentamente para apostar contra mi misma, la posibilidad de duración de aquella situación.Perdí. contra mis pronósticos,aquella mujer cargada de verbo y de dicción,superó un primer cuarto de hora y un segundo cuarto de hora,sin que yo hubiera dicho algo mas que leves gemidos de asentimiento y de recibimiento de todo cuanto decía.de hecho era como estar con un p`protagonista de un film VO de idioma imposible para mí.-en estas situaciones uno siempre se lamenta de su precariedad políglota. pasada media hora larga,ella se detuvo en lo que parecía una pregunta de la q. sí esperaba respuesta.
Cuando comprendió mi incomprensión,gestualizó hacía mi sexo y a su boca.fue en ese momento q. empecé a fijarme en que la mujer tenía una segunda mirada y en que era deseable, especialmente dada mi celibatez impuesta por las circunstancias incomunicativas.Empecé a entender que la parte final de la historia q. me contaba tenía que ver con particulares gustos acerca de su dieta y que para que no tuviera ninguna duda al respecto,me mostró una revista pornográfica monotematizada en mamadas. Un segundo después corregí la impresión: era un dossier de las fotos de ella felando docenas de tipos distintos. Para acabar de completar mi información, dijo en mi propio idioma,leyendolo del cuaderno fotográfico,”sólo me alimento de esperma humano”.Me quedé perplejo con su sentencia inequívoca. Lo había oído bien.no había posibilidad de duda, ni para mí como oyente, ni para ella como dicente. Su declaración hizo que me quedara mirandola atentamente a la vez que experimentaba una fuerte erección,que a ella-una experta en avistamientos de transformaciones genitales- no le pasó desapercibida, mientras suscitó en mi la primera frase-pregunta en voz alta
-¿exclusivamente de esperma? -conseguí articular-
-exclusivamente.Esto significa muchas felatios a la semana -contestó haciendomelo entender con palabras sacadas del inglés,del italiano,del español y del portugués.
-¿docenas?-interrogué mórbidamente-
-cientos-afirmó con destreza-.He tomado cientos de litros de leche de hombre.En la ciudad no hay un solo varón que no haya pasado por mi boca. soy una celebridad y una leyenda.
Advirtiendo mi cara de extrañeza, mi enigmático personaje añadió:
-ya no puedo comer otra cosa: mi estómago ha empequeñecido y se ha transformado.cualqyuier otro producto es rechazado.- Llevo así varios años y te puedo asegurar que la leche humana es el producto mejor de nutrición.Contiene todo lo necesario para vivir.
Cuanto mas la escuchaba,.menos crédito me parecía tener.siguió hablando:
-soy la consecuencia lógica de mis vicios de joven-se lamentó-Lo que antes hacía por excitación y por mi negocio de puta, ahora lo hago para comer.Y mi modo de hacerlo es tan excitante, que por mi boca han pasado pollas trempadas de todos los tipos, incluidas las pollas mariconas.
Era evidente que la tipa me estaba poniendo supercaliente y de hecho pasó del verso a la prosa,abriendome la bragueta y tratando de sacarme el pene ahí mismo sobre el banco. La mujer, de media edad pero con un tetámen solido y poderoso poseía un cuerpo que no era para despreciar a pesar del descuido sin remisión.
_¿que pasa,me interrogó, estás excitado.te aseguro que nadie te habrá hecho una mamada como la mía,siempre me recordarás como la boca más experta de todas las bocas que te hayan tragado en tu puñetera existencia?
Accedí a sus ruegos y fuimos a unos metros, tras los desmayos de un sauce.
-rápido,-me instruyó- hazme lo que quieras pero debes correrte en mi boca .No lo olvides.
A continuación me mostró sus tetas y se levantó la falda para mostrarme sus dos agujeros: uro rojo de excitación y otro negro de pecadora.
-fóllame primero en la boca y luego en los otros si lo deseas, pero devuelveme tu polla a la boca.
Cumplí sus órdenes encantado,. y con las ganas que tenía de correrme pronto dejé mi lechada pastosa en su boca de catadora.
-exquisita, -dijo unos instantes después de habérsela tragado- y se fue tarareando una melodía mientras yo permanecí recostado contra el tronco del árbol, sostenido por unas piernas que me temblaban todavía de gusto.
-a propósito -me dijo unos pasos mas allá- yo paso por éste parque cada dia sobre ésta hora mas o menos.Si estás aquí y lo deseas te la mamaré lo mismo que ahora.
Me quedé estupefacto. Los siguientes treinta días q. estuve en la ciudad tragaláctea venia puntual a su cita,a menudo con restos de leche en su boca,de las previas mamadas.
Nuestra comunicación fue mejorando y mientras me la chupaba,le contaba cosas de mí y cuando ella tenía la boca libre de pene,me contaba mas elementos de su extraña historia, totalmente increíble y totalmente impublicable. Al parecer se había animalizado hasta tal punto, que vivía en los parques,que al parecer conocía mejor que nadie.ella solo era encontrada cuando se dejaba encontrar y su itinerario diario por toda la ciudad le llevaba a beberse a cincuenta tíos como media estadística. Por lo que me informó-y ya creí-también iba a domicilio,con habilidades precipitadas,como una auténtica asaltadora del sexo masculino. No aceptaba dinero,solo semen.